26 de junio 2005


Política:
Voto joven, presa apetecible

Los partidos invitan a los jóvenes a participar en las próximas elecciones asegurándoles tener interés por conocer sus necesidades y satisfacerlas. ¿Será suficiente para librarlos del escepticismo político y convertirlos en votos a favor?

Lilian Martínez / Foto EDH / Wilfredo Díaz
VERTICE
Disputa. En esta producción fotográfica, Henry Rodríguez, de ARENA, y Leonardo Cuéllar, del PCN, invitan a Carolina Escobar, de 23 años, a votar por sus partidos.


Cada mes, alrededor de 15 mil ciudadanos obtienen el Documento Único de Identidad por primera vez, según datos del Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN). En su mayoría son chicos y chicas que recién cumplen los 18 años, los demás son personas de otras edades que por distintos motivos no habían tramitado su DUI. Desde noviembre de 2002 hasta el 22 de junio pasado, aproximadamente un millón 321 mil salvadoreños de 18 a 30 años se “duizaron”.

Esta cifra no pasa inadvertida para los partidos políticos, que esperan aumentar su caudal de votos para las elecciones de 2006. Los más optimistas esperan que la afluencia de votantes sea similar a la de los comicios del año pasado, donde los electores de 18 a 23 años representaron el 16% de los más de 2 millones de votantes.

ARENA, FMLN, PDC, PCN, CD y PPSC guardan la esperanza de que los votantes primerizos -entre los que se cuenta a los jóvenes de 18 a 30 años- se transformen en sufragios a su favor.
Ciro Alexis Zepeda, director nacional juvenil del PCN, cree que en 2006 el voto joven va a ser la columna vertebral y el partido que no entienda eso “va a estar frito”.

El sociólogo Guillermo Padilla -autor de la investigación “Juventud y cultura política” (FLACSO, 2001)- no duda de que los jóvenes serán importantes durante las elecciones de 2006, pero cree que es difícil saber si sus votos serán decisivos para dicha contienda.
La investigación que Padilla realizó hace cuatro años indicó que muy pocos jóvenes participan en organizaciones civiles. De éstos, son aún menos los que se organizan en partidos políticos.

Guillermo Padilla cree que no se puede obviar que las organizaciones políticas han perdido credibilidad ante la sociedad y ante los jóvenes. Según este sociólogo, los partidos han perdido la capacidad de motivar a la gente para que se involucre y participe.
La opinión de Padilla no dista mucho de los resultados de la Encuesta Nacional de Juventud, que será presentada oficialmente el próximo 4 de julio por la Secretaría de la Juventud.

En ésta, se cuestionó a 1,200 jóvenes de 18 a 24 años sobre la probabilidad de que voten en las próximas elecciones. Solo el 57.5% dijo que “sí” emitirá el sufragio y un 21.3% respondió que “probablemente sí”.

Esto, contra un 11.4% que contestó que “no” votará, mientras un 7.2% manifestó que “probablemente no”.

Quienes tiene intención de votar expresaron que lo harán para ejercer su derecho (23.2%), para elegir a sus gobernantes (37.1%), para contribuir al desarrollo del país (27.6%) o porque es su deber (21%). El 50.4% de los que no planean ejercer el sufragio dijeron no creer ni confiar en los políticos, y el 39.3% afirmó que votar “no sirve para nada”.

Los argumentos para el “no” coinciden con lo dicho por Guillermo Padilla: “Las organizaciones políticas han perdido credibilidad”.
Tal vez, conscientes de esto, la mayoría de cúpulas partidarias ha llamado a sus directores y secretarios de juventud a acercarse a este sector de la población. El objetivo es ganar su confianza, conocer sus necesidades y comunicarlas a los candidatos. Así, los aspirantes a alcaldes y diputados podrán incluir en sus respectivas plataformas un componente juvenil. Aunque, ¿será esto suficiente atractivo?

155 mil
Votantes con edades de 18 a 24 años votaron en las elecciones legislativas y municipales de 2003, según el TSE .

384 mil
Electores
con edades de 18 a 23 años votaron en las elecciones presidenciales de 2004, según el TSE.

Conquista permanente

ARENA y el FMLN tienen sectores juveniles en constante actividad, en época de campaña o no, que trabajan por medio de directivas departamentales, municipales y locales (de barrios, colonias o caseríos).

Tanto el coordinador general del FMLN, Medardo González, como el director de asuntos políticos de ARENA, César Funes, coincidieron en que captar el voto joven es un reto para todos los partidos políticos.

Durante la campaña 2006, la Juventud Republicana Nacionalista (JRN) tiene la misión de llevar su mensaje, afiliar coetáneos (personas de edad similar) y poner el toque de alegría y colorido a las actividades partidarias. Pero su tarea primordial es acercarse a los candidatos a alcaldes, colaborar con ellos e informarles sobre lo que los jóvenes de cada localidad dicen necesitar. Los candidatos no tienen la obligación de atender esas demandas, pero la JRN sí tiene la orden expresa, emitida por la dirección del partido, de colaborar con los candidatos.

Por su parte, la juventud efemelenista tiene la tarea de generar diagnósticos a nivel local, por lo que sus miembros están en contacto con la juventud que milita o no dentro del partido. En los municipios y barrios, los jóvenes farabundistas realizan “tribunas”, espacios donde adolescentes y jóvenes hablan sobre sus necesidades y hacen preguntas sobre la ideología efemelenista. Según María José Menéndez, coordinadora nacional de juventud del FMLN, lo expresado ahí es un insumo para elaborar las plataformas juveniles que ofrecerán los candidatos a nivel municipal.

Sin poder de seducción


En la búsqueda del voto joven, los demás partidos no se quedan atrás.

Ciro Alexis Zepeda, director nacional de juventud del PCN, cree que a su partido le cuesta más atraer a los jóvenes por ser, según él, la tercera opción.

Zepeda cree que la pertenencia al partido azul, al menos en la zona rural, se transmite de padres a hijos. Sin embargo, él apela a que el partido “se quite la venda de los ojos” y dé más protagonismo a los jóvenes. Mientras tanto, desde las 58 alcaldías que este partido gobierna, los representantes de la juventud que son concejales velan por que las promesas hechas a sus contemporáneos se cumplan. Esperan que esto genere credibilidad y confianza en el PCN.

Marvin Prado, secretario de la Juventud Demócrata Cristiana (JDC), dice haber iniciado desde cero el trabajo con este sector. Actualmente, la JDC se encuentra en un proceso de evaluación y búsqueda de líderes jóvenes. Prado afirma que la cúpula de la Democracia Cristiana está consciente de que el voto joven puede servirle para “levantarse”. Tanto así, que en la Comisión Política verde ya se discutió la necesidad de llevar candidatos jóvenes para la fracción legislativa. Por eso, Prado está en la búsqueda de líderes cuyas candidaturas atraigan votos frescos al PDC.

La situación en los partidos en formación es aún más incipiente.

Jonathan Flores, director de juventud de Cambio Democrático, cree que la falta de recursos económicos y la situación jurídica del partido (con problemas para inscribirse en el TSE) dificultan la tarea de llegar a los jóvenes. No obstante, afirma que en las 19 directivas municipales que el CD tiene en San Salvador hay representantes de la juventud. Al mismo tiempo, este sector realiza capacitaciones y eventos propios. Flores asegura que el trabajo que se realiza con este sector no tiene como el objetivo 2006, sino crear una sociedad joven con criterio y organizada.

Algo similar pretenden el Partido Popular Social Cristiano, también en formación. Durante la recolección de firmas para inscribirse ante el TSE, este movimiento ha empezado a sectorizar a los jóvenes según su profesión y actividad. Esto les servirá de base para crear directivas, no sólo por municipios, sino por categorías como deportes o servicio social, según Rodrigo Aguiluz, ex secretario de la Juventud Demócrata Cristiana y quien trabaja ahora con la Comisión Política del PPSC.

Como se puede apreciar, el abanico de esfuerzos para aproximarse a los nuevos votantes, o a los jóvenes indiferentes ante la política, es variado.

Ante estos esfuerzos, el sociólogo Guillermo Padilla afirma que el hecho de que haya jóvenes en algunas organizaciones políticas no implica que tengan participación real y que sus iniciativas sean tomadas en cuenta. Sin embargo, quienes están dentro de los partidos saben cuándo sus propuestas son ignoradas y cuándo se les cierra la puerta a la toma de decisiones. En los partidos donde esto pasa, la frustración de los jóvenes, inevitablemente, podría transmitirse a aquellos cuyo voto se pretende atraer.

Distintos Objetivos

Marvin Prado, PDC
“En la Comisión Política se discutía la necesidad de diputados jóvenes, porque ahí (en la Asamblea) se ve a muchos señores cansados y con artimañas”.
Jonathan Flores, CD
“Nuestro proyecto va más allá de 2006, no es simplemente ganar alcaldías y diputados, sino crear una sociedad joven con criterio y organizada”.

 

Sueño Amarillo

Como parte de un partido en formación, heredero de otro que carecía de redes a nivel local, según un diputado de su bancada, la tarea por captar el voto joven en Cambio Democrático es casi titánica.

No por el hecho de que los jóvenes ya tengan sus opciones políticas definidas, sino porque este partido carece de los recursos para llegar a los miles de muchachos que están desencantados de la política y prefieren no participar en las elecciones.

Jonathan Flores, director de juventud del otrora CDU y del naciente CD, tiene claro que su tarea no es hacer que el nuevo partido gane un gran número de alcaldes y diputados. Flores cree que el reto a vencer es que los jóvenes vayan a votar, aunque no marquen ninguna bandera y hasta rompan la papeleta. Flores afirma que el objetivo de la juventud del CD es crear una cultura diferente a través de los jóvenes. Su deseo es fomentar la participación ciudadana.

Sin embargo, ya han establecido un programa que ofrece a los jóvenes cobertura médica para quienes no trabajan y tienen entre 18 y 25 años, y opciones de ocio “productivo” y formación en áreas de interés juvenil, como las artes.

En cuando a la oportunidad de participar en la toma de decisiones partidarias, Jonathan Flores explicó que en el CD no habrá cuotas por sector. Sin embargo, dijo que ya se aprobó un documento interno según el cual se permitirá que jóvenes, mujeres y personas mayores participen por una diputación.

Por el momento, la tarea de revisar los perfiles de los posibles candidatos y las necesidades de cada municipio está en manos de la directiva de este partido en formación.

Estaba preocupado

Marvin Prado no es un novato en la política. A sus 33 años ya militó en varios institutos políticos de corta vida y, finalmente, ha regresado al partido en el que militó su padre, el PDC.

Desde que Rodrigo Aguiluz y su padre se separaron de Rodolfo Parker, Prado es el secretario de la Juventud Demócrata Cristiana (JDC).

Él asegura que, al tomar las riendas de este sector, su trabajo partió desde cero. Luego de unos meses de trabajo, lo que, según Prado, era “un club social” de 15 personas, se ha transformado. El pedecista asegura que en la última convención de la JDC participaron 2,100 personas provenientes de los 14 departamentos.

El actual secretario de la juventud pedecista realiza una búsqueda de líderes, de entre los cuales surgirá su sucesor, pues luego de las elecciones de 2006 él planea trabajar desde la instancia de formación política del partido.

Para captar el voto joven, la JDC ha realizado alianzas con universidades, organizando actividades en las que los estudiantes puedan realizar sus horas sociales, como reparto de alimentos en comunidades pobres. Por otro lado, con el apoyo de la Fundación alemana Konrad Adenauer y la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), se realizan capacitaciones a nivel local e internacional, en las que participan los líderes ya identificados en los departamentos.

La Comisión Política del PDC ya discutió la necesidad de contar con diputados jóvenes para librarse de la imagen retrógrada que le da su actual bancada. Sin embargo, donde ya hay algunos espacios ganados es en las candidaturas para alcaldes. Prado pone como ejemplo el caso de San Luis La Herradura, donde el PDC llevará como candidato a un joven de 25 años.

Oportunidad tricolor

Henry Mauricio Rodríguez, de 29 años, estudia arquitectura y trabaja. Milita en ARENA desde hace seis años y es miembro de la directiva departamental de La Libertad.

Rodríguez asegura que los últimos cuatro años ha estado visitando los municipios de La Libertad, ganándose la confianza de los jóvenes y asegurándoles que el partido tricolor ofrece “oportunidades” de superación a ese sector. Henry afirma que en la Juventud Republicana Nacionalista (JRN) el trabajo no se realiza sólo de cara a las elecciones.

Eduardo d’Aubuisson, director nacional de la JRN, explica que en su partido se realizan carnavales, encuentros deportivos y fiestas con el fin de tener espacios donde los jóvenes militantes puedan conversar con quienes no lo son, saber lo que piensan sus coetáneos y, al ganarse su confianza, darles a conocer el pensamiento de ARENA.

Ese es el mensaje inicial. Quienes lo aceptan, si quieren, pueden pasar a la fase de formación. Según d’Aubuisson, esta fase sirve para que los recién afiliados entiendan bien el mensaje recibido y sepan cómo explicarlo y defenderlo ante otros muchachos.

Eduardo d’Aubuisson está consciente de que los salvadoreños que cumplirán 18 años durante lo que resta de 2005 no tienen memoria de la guerra, por lo que apelar a imágenes de puentes caídos y reses muertas a tiros no es un recurso que la JRN vaya a utilizar para atraer el voto joven.

Cree que lo que la juventud va a pedir es ser escuchada. Para el director, el hecho de que exista una Secretaría de la Juventud y que en las alcaldías haya espacio para los jóvenes es la mejor evidencia de que en ARENA este sector ocupa un espacio importante.

El contacto con los jóvenes se realiza a través de las directivas juveniles que funcionan en el 80% de los municipios del país, de los que la mitad ya cuenta también con directivas locales, según el director de Asuntos Políticos del Coena, César Funes. Según él, ARENA es el partido donde la participación de los jóvenes sí es realidad, lo que ejemplifica recordando que el Coena está integrado por un balance de gente joven y gente adulta.

La lucha roja

Betania Zometa tiene 17 años, pero desde que tiene memoria ha acompañado a sus padres y hermanos a las actividades efemelenistas. Su prima María José Menéndez es la coordinadora nacional de juventud del partido rojo.

Betania asegura que ningún joven es obligado a participar, y que la labor de la juventud no está encaminada a actividades exclusivamente electorales, sino también “sociales”.

El primer contacto con los no militantes se realiza a través de las “células de base”, que funcionan en colonias y barrios. Jóvenes apolíticos o de otros partidos pueden asistir a éstas y cuestionar a los militantes sobre la ideología efemelenista.

Al ser cuestionada sobre si su opinión es tomada en cuenta, ella dice que sí, y explica que las dudas que surgen en las células de base son enviadas a la directiva departamental, porque las instancias se deben respetar.

Sobre la participación, María José Menéndez asegura que, por ejemplo, que para el concejo de San Salvador hay candidatos menores de 35 años que proceden del sector juventud. Menéndez asegura que son jóvenes que iniciaron su vida partidaria después de 1992.

Sin embargo, esto no significa que las aspiraciones de estos jóvenes sean diferentes a las de quienes les precedieron en el Frente. María José Menéndez asegura que ahora no se llama a los jóvenes a la lucha armada, pero sí a luchar contra el gobierno, a organizarse y a participar. Ahora, bajo el entendido de que confrontar no es lo mismo que agredir, sino poner sobre la mesa los problemas.

Ella asegura que la juventud efemelenista está interesada en que el joven se dé cuenta de lo importante que es su participación y que no son los partidos políticos los que van a resolver sus problemas. Sin embargo, de cara a 2006, el FMLN tendrá un comando de campaña de juventud para intentar captar ese voto.

Oportunidad tricolor

Leonardo Cuéllar, de 24 años, milita desde hace seis en el partido de las manitas y coordina las comunicaciones del Sector Juventud. Cuéllar asegura que el 40% de las 56 alcaldías gobernadas por el PCN tiene alcaldes y regidores jóvenes.

El militante azul explica que su partido no tiene cuotas establecidas de participación ni se atreve a asegurar que toda la juventud pecenista tenga la oportunidad de participar y optar a cargos públicos. Cuéllar considera que esto es normal, debido a que la democracia salvadoreña carece de madurez y tiene la esperanza de que con el tiempo el rango de edad de los funcionarios jóvenes baje.

Para captar el voto joven, además de utilizar la presencia en los concejos municipales, el sector juventud del PCN planea ofrecer propuestas concretas en la Asamblea Legislativa como la media jornada laboral, políticas de vivienda para los jóvenes y la invitación a que la Ley de Juventud sea discutida por aquellos a quienes va dirigida. Además, la Dirección Nacional de Juventud pecenista, liderada por Ciro Alexis Zepeda, busca tener contacto con los alcaldes para proponerles proyectos de canchas, conservación del medio ambiente y formación.

Zepeda pretende que su partido ofrezca una plataforma real y posible de cumplir. Este diputado suplente de 28 años cree que el PCN debe quitarse la venda de los ojos y dar protagonismo a sus cuadros jóvenes y ya no calificarlos de “opinados” o “metidos”.

Los Primeros Pasos

Rodrigo Aguiluz, ex secretario de la Juventud Demócrata Cristiana (JDC), trabaja ahora en el área de planeación de Partido Popular Social Cristiano (PPSC).

Él cree que la retórica de los partidos hacia la juventud pueda ser la misma, debido a que los problemas de esta capa de la población son bastante conocidos: desempleo, falta de oportunidades educativas y de opciones de recreación.

Sin embargo, para Aguiluz, lo que diferencia al PPSC del resto de los partidos políticos es que éste sí ha aprovechado el proceso de recolección de firmas para acercarse a jóvenes de todos los sectores sociales.

Adelantó que, además de las directivas departamental ya establecidas, el PPSC se propone crear directivas no solo municipales, sino otras encaminadas a actividades deportivas y de trabajo social. Esto, con el objetivo, según él, de que los jóvenes no solo tengan un modelo político para participar en la sociedad civil, sino que se organicen de acuerdo a las actividades de su interés.

En cuanto a posibles candidaturas, Rodrigo Aguiluz dijo que esos espacios la juventud del PPSC los está ganando con su trabajo en la formación del partido. Como ejemplo de esa labor, Aguiluz mencionó que actualmente funcionan mesas de trabajo integradas por estudiantes universitarios.

En dichas mesas se analizan las leyes laborales a fin de hacer una propuesta realista al problema del desempleo.


 


Copyright 2005 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.