24 de julio de 2005


A BOCA DE JARRO
“No me ando fijando en otros hombres”

Esta vez, Julia Regina de Cardenal no es la mujer de rostro sereno que siempre aparece en la televisión. “Estoy nerviosa”, dice sonriendo antes de comenzar. “¿Puedo decirle a ella que me ayude?”, pregunta, señalando a una de sus colaboradoras. La aludida le sonríe y, sutilmente, se ubica detrás de la periodista para “soplarle” respuestas a la señora de Cardenal. La “copia” no duró mucho, pero el nerviosismo se mantuvo en el resto de la entrevista.

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¿Cuál es la aventura más extrema que ha tenido?
El matrimonio y ser madre.
¿Quién paga las cuentas en su casa?
Mi esposo. Yo sólo le saco el pisto, pero para cosas buenas como pagar las cuentas y para la Fundación.

¿Cuál fue el motivo de la última discusión con su esposo?

No sé. Seguramente algo relacionado con los niños.

¿Cómo negocia los permisos de sus hijos?

Ellos saben cuáles son las reglas de la casa. Saben los lugares donde tienen permitido ir y las horas de llegada. Así que casi no tengo problemas con negociar los permisos.

¿Cuál es el político más sensato en el país?

¡Qué difícil esa! (piensa unos segundos)... pues mi esposo.

¿Aceptaría una candidatura para alcaldesa?

Huy, no. ¿Sabe qué? Me acabo de acordar de un político sensato: la ex ministra de Relaciones Exteriores (María Eugenia Brizuela de Ávila).

Si tuviera una varita mágica, ¿A qué funcionario quitaría de su puesto?

¡Huy, qué fea esa pregunta! Se me ocurren a varios, pero me reservo los nombres.

¿Qué opina sobre la homosexualidad?

Es un problema muy serio, pero hay personas que han podido salir de eso.

¿Antónimo de teoría de género?

La feminidad y lo correcto.

¿De dónde proviene el dinero de las ONG de las feministas?

Pues casi siempre vienen de organismos internacionales.

¿Y el de la fundación Sí a la Vida?

De personas buenas que les gusta colaborar con obras que ayuden a la familia y defiendan la vida.

¿Cuál es el argumento más recurrente de una feminista?

Que están peleando por el derecho a decidir, pero yo les recuerdo que el derecho de una persona termina donde comienza el derecho de otra.

¿Cuál ha sido su último pecado?

Ja, ja, ja, ja. No sé, tal vez enojarme.

¿Qué olor le devuelve a la infancia?

Clorets quizá.

¿Cuál era el juego que más disfrutaba en su infancia?

Me gustaba subirme a los árboles, al techo de mi casa... pispizigaña.

¿Cuántos novios tuvo antes de casarse?

No los he contado, pero tuve varios. ¡Pero novios de adolescente, nada serio!

¿Qué persona pública necesita un cambio de look urgente?

¡Fashion emergency! ja, ja, ja. No me gusta opinar sobre eso porque cada persona se viste como quiere.

¿Se valen las cirugías estéticas?

Creo que sí. Si a una persona no le gusta algo de su físico y quiere hacer algo ¿por qué no?

¿Supongamos que le mandaran rosas y que no son de su esposo, ¿qué le diría al remitente?

Si es una amiga, le daría las gracias.

¿Y si es un amigo?
Nunca me ha mandado un amigo que no sea mi esposo.

¿Mencione cinco razones para creer en el matrimonio para toda la vida?

El matrimonio es una institución que protege a toda la familia. Protege al esposo, a la esposa y a los hijos. Fue creada por Dios. Dios no nos dijo: “Cásense hoy con uno y mañana con otro”.

¿Qué causas cree que originan la infidelidad femenina?

El maltrato del hombre, incomprensión o inseguridad de la mujer. Diferentes causas como que no hay formación, no hay educación de la voluntad en la mujer.

¿Le coquetean los hombres cuando sale de compras?

(Se ha mantenido sonriente durante la entrevista; después de este pregunta cambia el tono de voz). No me fijo. No me ando fijando en otros hombres.

¿Describa a un fanático religioso?

Una persona con la que no se puede hablar, que quiere imponer los criterios sobre los demás sin escuchar y que juzga a los demás.

¿Por qué es tan importante la virginidad?

Es importante antes del matrimonio. Si ha tenido experiencias sexuales antes del matrimonio, puede tener consecuencias graves para toda su vida, no sólo una enfermedad sino que sicológicas.

¿Si pudiera castigar penalmente el aborto provocado, qué pena pondría?

Si es al abortista, tendría que tener la misma pena que un asesino; ahora, a la mujer hay que darle ayuda porque el aborto se da por ignorancia. Ella es víctima.


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