23 de octubre de 2005


TEMA DE PORTADA
Otro tipo de abandono

Nadie puede negar la calidad en la atención y los cuidados que los asilos privados brindan a los ancianos. Sin embargo, nada compensa el desapego familiar que el internamiento supone

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Pocos abuelos. Los albergues privados atienden grupos pequeños, con el fin de dar una atención personalizada.
Foto EDH /Oscar Payes

“El abandono tiene varias caras. No está sólo aquél en que el anciano ha sido dejado a su suerte. El asilamiento, aún en un centro privado, también es abandono... cuando los familiares no visitan con frecuencia a sus ancianos”.

Con esta frase resume su concepción del tema una vocera de la Fundación Salvadoreña para la Tercera Edad (Fusate).

En el país existen cuatro albergues privados que brindan atención a los ancianos, la que puede llegar a costar hasta 1,100 dólares mensuales por hospedaje y alimentación.

La cuota mensual “fija” depende del tipo de habitación que el cliente requiera o que la familia esté dispuesta a pagar. Si es individual, el costo puede ser más elevado en comparación con una habitación compartida (para dos personas).

Pero además del cobro establecido, los gastos por los servicios clínicos que los internos necesitan se pagan por separado. Honorarios médicos, hospitalización o medicamentos son desembolsos extra de los familiares, quienes por lo general residen en el extranjero.

Los espacios dentro de estos recintos están adaptados a las necesidades de los adultos. Barras metálicas para que se apoyen, antideslizantes en los baños, pocas gradas y escasos muebles que estorben su lento caminar... se cuida meticulosamente cada detalle para hacer valer la cuota cancelada.

Lecho de muerte

“Hay quienes vienen puntualmente cada mes a cancelar la cuota, pero ni siquiera preguntan cómo están sus parientes o si se han enfermado. Y los vuelven a ver hasta que les avisamos que están agonizando o que han muerto”, describe con dramatismo sor María Teresa España, directora de la residencia Madre Cecilia Bermejo, en Santa Ana.

En ese albergue las cuotas son más accesibles, aunque también dependen del tipo de habitación que los familiares deseen pagar.

Las atenciones privadas
1,100 dólares es el valor que puede llegar a tener una
habitación individual .
4 albergues Los que existen en el país y que brindan atención privada
Foto EDH /LlissetteLemus

En ese lugar, algunos ancianos con padecimientos serios de Alzheimer, artritis degenerativa —que les imposibilita movilizarse— y hasta embolia, viven sus últimos días bajo los cuidados de las religiosas que administran el lugar.

“Algunas personas han abandonado a sus ancianitos, los vienen a dejar y nunca regresan, pero nosotras no podemos echarlos a la calle aunque ya no paguen por ellos”, agrega la religiosa. Asegura además que para solventar los gastos de estos abuelos realizan actividades lucrativas en las afueras del hogar.

Ni siquiera las buenas atenciones que los ancianos reciben en estos centros menguan la soledad y melancolía que a menudo expresan ellos, debido a la ausencia de sus familiares.

 

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