22 de mayo de 2005


Política
La sombra de Salgado

El alcalde de San Miguel, Wilfredo Salgado, encarna parte de la rebeldía con que ARENA se ha enfrentado en esa ciudad. Se apresta a competir por su tercer periodo, pero esta vez lo hará con la camiseta del PCN

Antonio Soriano / VERTICE
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Wilfredo Salgado no tuvo ningún inconveniente en tirar su camiseta arenera y ponerse una azul, del PCN. Tampoco era la primera vez que lo hacía. Llegó por primera vez a la Alcaldía de San Miguel bajo la bandera del PDC, pero fue expulsado y luego reclutado por los tricolor.

De orígenes humildes, este político supo salir del anonimato y convertirse en una figura nacional, como lo prueba el reciente sondeo realizado para El Diario de Hoy por CID-Gallup.

Salgado nació el 13 de marzo de 1966 en Santiago de María, Usulután, hijo de Pompilio Salgado, un agricultor de San Luis de la Reina, San Miguel, y de Eloísa García, originaria de Pasaquina, La Unión.

Durante la guerra, logró el grado de sargento en la Tercera Brigada de Infantería de San Miguel. Después de dejar el verde olivo, se dedicó a los negocios.

De vendedor itinerante pasó a ser el propietario de Comercial Salgado, una cadena de almacenes que se expandió desde San Miguel hasta otros departamentos de la zona oriental, y Santa Tecla.

Salgado saltó a la fama nacional cuando, en 1995, fue vinculado con el grupo de exterminio autodenominado Sombra Negra, que supuestamente asesinó a delincuentes en la Colonia Milagro de la Paz, una de las más populosas de San Miguel. Permaneció detenido en el centro penal de Jucuapa, Usulután.

Se le acusó de asociación ilícita, homicidio doloso y tenencia y portación de armas. La sargento Mabel Quintanilla fue uno de los principales testigos y lo señaló como uno de los cerebros del grupo. En junio de 1996, la Cámara Segunda de lo Penal de San Miguel lo dejó en libertad, a él y a otros cinco implicados.

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¡A la política!

Los tribunales se convirtieron en un trampolín a la política. Después de ser liberado, se afilió al PDC, y cuatro años más tarde fue elegido alcalde migueleño.

Su carrera política ha estado marcada por la rebeldía contra las autoridades. En 2001 fue parte de los “golpistas” del PDC. Junto a Rodolfo Parker y Milagro Azcúnaga intentó arrebatar a René Aguiluz la secretaría general, pero todos fueron expulsados.

El 10 de abril de 2002, la Democracia Cristiana retomó su caso y permitió su reingreso para postularlo para la reelección.

Para entonces, el edil había incursionado en las comunicaciones. Era accionista de una televisora local y de estaciones de radio.

Salgado no aceptó las condiciones para volver a la pecera e inició negociaciones con otros partidos políticos. En septiembre de ese mismo año se puso la camiseta tricolor, gracias a las gestiones de Archie Baldocchi, entonces presidente del Coena, la cúpula arenera.

El ex pedecista ganó su segundo periodo en los comicios de 2003, bajo la bandera de ARENA. Casi de inmediato, su triunfo abrió la batalla contra dirigentes locales.

La conducta del munícipe fue cuestionada por el Coena. Dentro de ARENA se sospecha que extorsiona a comerciantes migueleños y se dice que ese fue uno de los puntos para que lo descartara como candidato para 2006.
El edil se peleó con el mismísimo mandatario y presidente de ARENA, Elías Antonio Saca, e incluso lo acusó, sin presentar pruebas, de que lo había amenazado de muerte.

Debido a ello, el alcalde anunció que dejaría el partido e inciaría conversaciones con otras agrupaciones, incluyendo al FMLN, el principal adversario político de ARENA.

La nueva página de la vida política de Salgado la inició el pasado 13 de mayo. Ese día aceptó la candidatura a alcalde por el PCN.


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