22 de mayo de 2005



A BOCA DE JARRO

“Sólo si me divorcio me corto el bigote”

El hombre que introdujo las frituras en nuestro país, Pablo Tesak, reconoció ante Vértice que luego de tanto comer churritos terminó probándolos sólo para comprobar su calidad. Vestido con camisa blanca a cuadros y pantalón casual beige, lo que para él es vestir informal, Tesak aseguró que prefiere el tequila al absenta, la bebida tradicional de Checoslovaquia que, en exceso, puede llegar a causar alucinaciones.

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¿Qué le gusta más, comer boquitas Diana o que le toquen la diana?
Que me toquen la diana.

¿Alguna vez se empachó de churritos?
Sí, después de un par de años sólo los probaba por calidad.

¿Cuántos discapacitados ha empleado en su empresa?
Un montón.

¿Cómo conquistó a su esposa?
Hablándole suavemente, contándole muchas cosas interesantes de El Salvador, de la gente y del Océano Pacífico.

¿Daría un paseo en la Plaza Morazán?

Sí, el día domingo, cuando
no hay tráfico.

¿Por qué no se corta el mostacho?
No puedo, porque me lo dejé como símbolo de hombre casado y sólo si me divorcio me lo puedo cortar.

¿Cuánto tiempo dedica a cuidar su bigote?
Unos 20 minutos diarios.

¿Qué extraña de Checoslovaquia?
La esquiada.

¿Cuál de las Sabritas es su preferida?
Ninguna.

¿En sus fiestas sirve boquitas Diana o Bocadelli?
Las dos.

¿Con qué acompaña las boquitas, con vino blanco o tinto?

Con vino tinto.

¿Cómo le gusta vestir cuando está en su casa?
Informal.

¿Alguna vez ha viajado en los buses de Soyapango?
Sí.

¿Con cuánto dinero llegó a El Salvador en 1951?
Con $3.20

¿Cuánto dinero tiene hoy en su billetera?
$57

¿Cuántas Dianas famosas hay?
Dos. La princesa de Inglaterra y Productos Alimenticios Diana.

¿Tequila o Absenta (licor checo)?
Tequila.

¿Alguna vez lo confundieron con el actor Groucho Marx?
Muchas veces.

¿Cómo era San Salvador en 1951?
Un pueblo grande, tranquilo, lindo; pocos buses circulaban en las calles. La gente paseaba bastante en el Campo Marte.

¿En qué se distinguen las mujeres eslavas del resto?
Solamente en su idioma, porque las salvadoreñas y las eslavas son muy buena gente y amables.

¿Cómo se llamaban los dulces checoslovacos con los que no triunfó aquí?
Macarrones con coco.

¿Cómo se le ocurrió vender maní?
Lo probé en Chicago y consideré que sería un producto exitoso aquí. Gracias a Dios fue un éxito.

¿Por qué se quedó en El Salvador?
Porque me gustaba mucho la gente, el clima, la comida y las chicas.

¿Cree en la reencarnación?
No.

¿Qué estímulos da a sus empleados?
Son 29 prestaciones entre las que se cuentan tabla de retiros voluntarios, cursos de inglés y otros de capacitación, tienda de víveres, curso de verano para los hijos...


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