20 de marzo 2005



Paul Schaefer
El más buscado de Chile

La siguiente historia tiene que ver con terremotos, nazis refugiados, casos de pedofilia y abusos a derechos humanos. Aunque todo lo anterior ocurrió en ese país, en un período de cuarenta años, esos hechos trascienden porque forman parte de un vocabulario y experiencias universales

Ciro Granados
Vertice@elsalvador.com

   
La otra imagen. Paul Schaefer, de 84 años, fue detenido en Argentina. En Chile es acusado de pedofilia y secuestro.

El pasado jueves 10 de marzo, el noticiero 24 Horas de la Televisión Nacional Chilena (TVN) utilizó la mayor parte del tiempo de la edición estelar para informar acerca de una noticia de última hora —quizás la más importante de los últimos lustros—: la detención del alemán Paul Schaefer, el hombre más buscado de ese país.

La captura, insistía la presentadora, ocurrió en Argentina en horas de la tarde de ese día, en un exclusivo sector de Las Tortuguitas, en las afueras de Buenos Aires.
En la pantalla del televisor podía apreciarse la imagen del trofeo: un anciano de 84 años, de pelo canoso y leve sonrisa, sentado en una silla de ruedas y escoltado por los investigadores.

Visto así, el abuelo parecía inofensivo, en el lugar equivocado.
Para borrar cualquier inquietud de un televidente casual, habitante de otras latitudes, la presentadora recordó la macabra historia de Schaefer.

Todo inició en 1961, un año después de que Chile sufriera el terremoto más destructivo de la historia de la humanidad. El movimiento de 9.5 grados en la escala de Ritcher provocó la muerte de unas 5 mil personas y dejó sin hogar a otros 2 millones.

Las Claves para
entender este caso

¿Quién es Paul Schaefer?
Es un ex suboficial del ejército nazi que, junto a otros alemanes, fundó la colonia Dignidad en Chile, a principios de la década de los sesenta. Ese iba a ser un albergue para atender a los niños afectados por el terremoto.
Pronto, la comunidad se convirtió en una secta, en la que Schaefer era el máximo líder.
El lugar era impenetrable, ajeno a todo lo que ocurría en el exterior.
¿De qué se
le acusa?
Durante años, se le señaló de abusar sexualmente de muchos niños internados en el lugar. Fue hasta 1996 que varios adultos que lograron escapar del lugar y que fueron agredidos cuando eran pequeños, interpusieron las demandas ante los tribunales.
La policía lo buscó, pero él logró escapar. Fue hasta el 10 de marzo que investigadores de la Interpol lo detuvieron en Argentina. Ahora enfrenta 27 cargos por pedofilia y otro por el secuestro de un activista de izquierda.

Fue entonces que apareció un grupo de alemanes con la siguiente propuesta: realizar una obra benéfica y acoger a los niños huérfanos víctimas de grandes tragedias telúricas.

La iniciativa, que parecía esperanzadora, fue aprobada inmediatamente por las autoridades. Para tales fines, los extranjeros adquirieron una granja en las cercanía de la ciudad de Parra, en las afueras de Santiago. Allí, unos 300 colonos fundaron la colonia Dignidad, también conocida como villa Baviera.

Con el paso del tiempo, no cumplieron con lo prometido y, más bien, la comunidad se convirtió en un extraño lugar, refugio de nazis, como el mismo Schaefer, quien fue suboficial del ejército de Adolfo Hitler.

Pronto, el asentamiento comenzó a convertirse en una zona ajena a Chile, un estado dentro de otro estado, en donde sus habitantes vivían bajo un sistema autoritario. Las parejas no desarrollaban una vida conyugal, ya que habitaban en espacios separados. Eran castigados y padecían condicionamientos físicos y sicológicos.

Lo que sí construyeron en el lugar fue un hospital, en donde atendían a los habitantes locales de la zona.

Y como ocurre en las sectas, todo giraba alrededor de Schaefer, quien, ya a finales de los sesenta, fue acusado de abusos sexuales a menores por parte de personas que lograron escapar del recinto. Algunos de los pequeños agredidos eran hijos de los alemanes y lugareños. Sin embargo, las denuncias no prosperaron.

El poder

La cuarta parte de esta historia surgió después de la caída del Presidente de Chile Salvador Allende, ocurrida el 11 de septiembre de 1973.

Inmediatamente, Schaefer y sus asistentes más cercanos iniciaron una estrecha relación con el gobierno militar, dirigido por el general Augusto Pinochet.

En el lugar, de acuerdo con movimientos de defensa de derechos humanos, se torturaron y se desaparecieron a disidentes chilenos. En estas labores, según las denuncias, participó el mismo Schaefer, quien tenía experiencia militar.

En esta coyuntura, agregan los informes, fue montado en colonia Dignidad un sofisticado sistema de detección y comunicaciones, búnkeres y túneles.

Los servicios secretos alemanes, el Bundesnachtrichtendienst (BND), estaban al tanto de lo que sucedía, ya que eran informados por el mismo Schaefer, según publicaciones de ese país suramericano.

La caída

A principios de los noventa, años después de que Pinochet dejara el poder, las murallas invisibles de colonia Dignidad comenzaron a agrietarse, al punto que los testimonios de los abusos aumentaban día con día.

Una de las primeras acciones las tomó, en 1991, el Presidente de esa nación, Patricio Alwyn, quien ordenó cancelar la personería jurídica de esa sociedad.

En 1996, un juez reactivó las investigaciones por abusos sexuales cometidos por Schaefer. Aquellos niños que sufrieron las violaciones eran ya hombres adultos que narraron lo ocurrido.

El acusado contaba con un selecto grupo, compuesto por unos 20 niños, jóvenes y adultos no mayores de 30 años, quienes eran turnados para servirle de ayudantes y esclavos, de acuerdo a los señalamientos.

   
Un caso incómodo. La villa Baviera, como también se le conoce al lugar, aún continúa abierta. Podrían clausurarla.

La presión llegó a tal punto que en mayo de 1997, otro juez ordenó allanamientos en la colonia, en busca de Schaefer. En 1998 fue declarado prófugo y desde entonces se le buscaba. Ese mismo año, las autoridades ordenaron el cierre del hospital.

El asunto provocó tal escándalo que representantes de los gobiernos chileno y alemán debieron sentarse para buscar una salida a tan bochornoso caso, que durante casi 40 años había estado allí. Una de las propuestas es clausurar la comunidad, que aún funciona.
Mientras el tiempo pasaba, varios investigadores hacían grandes esfuerzos hasta que localizaron a

Schaefer en Argentina, acompañado de varios colaboradores leales. La recompensa llegó el 10 de marzo de 2005. Dos días después fue deportado hacia Chile, en donde enfrenta 27 cargos por pedofilia. Es requerido por ocho jueces, seis en Santiago y dos en el interior de la nación.

Pero los señalamientos no se limitan a los abusos de menores. Recientemente, el juez Joaquín Billar decidió procesarlo por el secuestro y desaparición de un activista de izquierda en 1974. Hecho ocurrido al interior de la colonia Dignidad.

De esta manera, el futuro de este oscuro personaje es incierto. Mientras su imagen aparece insistentemente en la televisión y en los periódicos chilenos, sus víctimas, como Michael Huhne, le recuerdan con esta dramática confesión: “Es cierto, lo lamento mucho, me da pena y vergüenza, pero es cierto”.


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