19 de junio 2005


Política:
FMLN con panorama sombrío

Para analistas y políticos, los conflictos internos del Frente pueden debilitarlo y hacerle perder alcaldías y diputaciones en 2006. La dirigencia roja confía en una victoria, y sus disidentes quieren revivir la izquierda.

Mirella Cáceres
VERTICE
Reacción en cadena. Para Julio Hernández, el “éxito” de su renuncia junto a 340 militantes la deben a la dirección del partido. “Cuando tú maltratas en masa, la reacción es en masa... Es increíble”, apunta.


Marcharse del partido no fue una decisión apresurada. La inquietud por abandonar las filas efemelenistas ante la imposibilidad de propiciar cambios en el interior del partido, habían iniciado varias semanas antes de aquella marcha hacia el 1316.

Ileana Rogel habría llamado a Julio Hernández para decirle que estaba pensando en irse del partido. La inquietud se extendió al mismo Hernández, luego a Orlando Mena y así fue regándose como pólvora hasta alcanzar a más de 300 militantes.

No seguir callando ante un verticalismo ejercido por la dirección del partido terminó despertando esos sentimientos de huida en dos diputados, una legisladora suplente, dos alcaldes y otros efemelenistas que optaron por el adiós a seguir soportando lo que ellos califican de falta de pluralismo en ese instituto político.

El anuncio lo hicieron ante un centenar de partidarios de la Fuerza por el cambio en el polideportivo de Nejapa, un domingo del mes de mayo. Hubo muestras de apoyo y respeto a la decisión.

“Como miembros del Movimiento por el cambio tenían que informar de su decisión al menos a los líderes y demás compañeros”, dice una fuente del partido.

La corta marcha que hiciera la mañana del pasado miércoles 8 de junio ese grupo de militantes, encabezados por los parlamentarios Ileana Rogel y Jorge Escobar, así como por el alcalde santaneco Orlando Mena y el ex magistrado del Tribunal Supremo Electoral, Julio Hernández, nada más fue la cara visible del descontento.

Pero más que todo, fue el sello de un “ya no aguanto más”, ante las decisiones de la administración del partido de izquierda que, dicen, desoye o acalla cualquier voz disonante a sus ideas.

Caminaron dos cuadras hasta la sede del partido, conocido como 1316, entre vítores de apoyo al edil santaneco que fue limitado en sus aspiraciones de reelegirse y la gota que derramó el vaso.

Cuando entran al edificio y dicen que han llegado a renunciar del partido, nada más sellan lo que un día antes Rogel había casi anunciado al decir que se le hacía “difícil” continuar y lo que Escobar había confirmado.

Dirigentes del FMLN, como el coordinador nacional Medardo González, consideraron este acto como un golpe al partido ante la pérdida del equilibrio en la Asamblea Legislativa, a la vez que calificaron la salida de contraproducente al hacerlo cuando encuestas de opinión pública dan al partido un incremento en el porcentaje de preferencia electoral. “Estos (Rogel y Escobar) son hojas que se desprenden del árbol por el bien”, apuntó González.

Sin embargo, estas declaraciones difieren de los comentarios de algunos militantes acerca del impacto que ese retiro ha tenido en el interior del partido.

“La partida de Ileana ha dolido porque es una mujer que ha demostrado disciplina partidaria, trayectoria y capacidad”, sostuvo un militante que pidió anonimato.

Sus palabras parecen el eco de las que pronunciara la diputada efemelenista Martha de Rodríguez cuando reaccionó ante la partida de los dos legisladores propietarios y una suplente: “La bancada llora por dentro”.

“También les ha dolido la renuncia de Julio Hernández, porque al igual que Ileana se van en un marco de una trayectoria de honestidad dentro del partido”, dice otro farabundista.

Caso contrario, indican, han sido los casos de Nicolás García, quien votó en favor de la venta de bonos para costear el Presupuesto General de la Nación, y el de Miguel Navarrete, que apoyó la aprobación del paquete de reformas fiscales. Ambos fueron expulsados del partido.

Pero algunos reformistas se atreven a anunciar que si esta última ruptura ha causado dolor en la dirigencia y demás partidarios, en otros que piden reformas se ha convertido en una especie de contagio.

“Y van a haber más renuncias, en gran parte de la base de San Salvador, quizá estemos hablando de unas 200. Cuando se conozcan las certificaciones de quienes pueden pelear candidaturas, eso puede empujar a más”, advierte un miembro del partido.

“La renuncia de Rogel, Julio y otros han marcado una pauta”, amenaza otro.

¿golpe electoral?

Toda esta convulsión en la que se encuentra el Frente también puede marcar otra pauta, que este tipo de divorcios graduales terminen por minar la imagen del partido y que eso desemboque en una pérdida de credibilidad entre su militancia y simpatizantes, así como el hecho de obtener una segunda derrota electoral.

Críticos y políticos apuntan en que este tipo de escisiones en el partido de izquierda no es cosa nueva y que ese arrastre que traen desde 1994, cuando Joaquín Villalobos se separó y junto a 7 diputados y demás simpatizantes conformó el Partido Demócrata (PD), terminarán por desgastarlo.

Tanto Ileana Rogel como Julio Hernández no creen que su retirada ni que su nuevo proyecto político llamado Frente Democrático Revolucionario (FDR), vayan a ser determinantes en un resultado electoral adverso para el Frente.
“Creo que más que nuestra responsabilidad, el impacto va a depender de la capacidad del partido de demostrar que es incluyente, democrático y de convencer al electorado de seguirlo apoyando”, dice Rogel.

Julio Hernández tiene también su percepción: “No hay necesidad de afectar al FMLN, ellos (dirigentes) se autogolean cada vez que pueden. (El partido) está entrando debilitado (a las elecciones de 2006) no porque nosotros lo hayamos debilitado, sino porque ellos tomaron ese camino”.

Otro ex militante, Eduardo Sancho, dice que lo negativo no es que el FMLN tenga serios conflictos internos, pues ARENA también los tiene, pero los “tapa mejor”, es “más inteligente a la hora de administrarlos” y las “renuncias son más consensuadas”, dice.

Añade que lo preocupante es que el FMLN no logra llevar a la práctica sus estatutos de democracia interna y que eso le impide discutir los grandes problemas de nación. “Es una dualidad moral... Creo que está perdiendo el tiempo”, apunta.

El analista Kirio Waldo Salgado no considera que el FMLN esté debilitado. “Sólo está recomponiendo su estrategia. A mi juicio, el Frente obtendrá algunas de las principales alcaldías del país; y al menos 20 diputados. Su voto duro, aún con las deserciones, todavía se mantiene en unos 300,000”, apunta.

Tanto Salgado como Sancho valoran que esta crisis en las filas rojas no debe despertar ilusiones en sus adversarios, principalmente en ARENA, porque aunque le auguran pérdida de comunas y legisladores, éstos serán unos cuantos. “Su voto duro lo va a conservar”, presagia Sancho.

El doctor Salgado cree que ARENA no debe creer que tendrá una victoria fácil en las elecciones municipales y legislativas del próximo año y que tampoco deben alejarse de la “estrategia desarrollista del Presidente Saca y de su política social”, porque de lo contrario, el FMLN recuperará sus fuerzas para 2009 y los debilitaría.

En la visión de este ex diputado, ARENA ganará la mayoría legislativa en 2006, pero el FMLN tratará de implementar un desgaste permanente del gobierno, el cual afronta serios problemas como la crisis del petróleo, el crimen organizado y la violencia social y política.

Rolando Alvarenga, jefe de fracción de ARENA, dice que si les ayuda el hecho que el Frente con sus problemas internos obtenga menos votantes “¡qué bien!, pero los tricolor van a trabajar en su propia campaña para elegir a sus funcionarios, independientemente de los problemas que ellos tengan”, indica.

Medardo González, Salvador Sánchez Cerén y Schafik Handal, los líderes del FMLN..

Pero en la mente de Sancho, el desgaste del FMLN por sus conflictos internos y el hecho que ARENA no logra resolver problemas como la pobreza, abren un espacio para instaurar la nueva izquierda democrática de la que tanto hablan los ex efemelenistas.

Recomponer la izquierda


Esa posibilidad es compartida por otros disidentes y expulsados. De hecho, el nacimiento del FDR obedece a una especie de “necesidad” de que haya una opción de izquierda verdadera y no sea más el FMLN el único referente de esta corriente ideológica, según Rogel.

“Creo que hay que recuperar la izquierda de lucha... pero innovadora, necesita mucha más creatividad porque los métodos que actualmente utiliza el FMLN, dizque reivindicativos, son métodos de los 80 que en su momento movilizaron la conciencia social, (pero) hoy por hoy, los ciudadanos están más preocupados por irse del país que cambiar el país”, acota.

Pese a las acusaciones negativas, Hernández cree que “el Frente va a seguir siendo una fuerza electoral importante”, pero a la vez sentencia que “esa izquierda, así como está, no es alternativa (porque), por un lado ha perdido credibilidad y mucha cohesión interna”.

El diputado Gerson Martínez reconoce que el partido ha cometido desaciertos como la falta de sabiduría para manejar las diferencias internas, y de allí que tengan el deber de fortalecerse, que sea imperioso ganar altos niveles de unidad y de democracia interna, y cultivar mucho más la ética para tener militantes firmes y leales al mandato popular.

Pero Martínez va más allá. Cree necesario que la falta de pluralidad de la que se han quejado, por ejemplo, Hernández y Rogel debe ser tomado en cuenta en el interior del FMLN, y “hacer un honrado examen, y rectificar lo que haya que rectificar”.

¿Y si se van más militantes? se le cuestiona a Martínez. “Yo esperaría que no, pero si eso sucediera, creo que en el Frente hay una columna vertebral muy sólida. Creo que esa es la esperanza del cambio”, asegura.

Pero, los que están fuera no creen en esa esperanza ni en que el FMLN logre los 43 curules que aspira en las elecciones del próximo año, porque toda esa conflictividad puede restarle confianza de parte del electorado.

Por eso la parlamentaria Rogel, Hernández, Mena y otros militantes se empecinan en construir “la opción de izquierda que no existe”. Pero, ¿por qué creer que el FDR será esa izquierda que necesita el país? “Yo creo que por la definición ideológica.. Nuestra voluntad es abierta a la concertación”, responde Hernández.

Sancho cree que este es el momento para que esta diáspora de ex efemelenistas se reencuentre y se transforme en una unidad para que después de los comicios de 2006 se vuelva la opción competitiva e inteligente ante ARENA, cuya principal debilidad radica en que no ha sabido resolver los problemas de la nación.

Mientras unos ex militantes sueñan con “el otro Frente”, otros descontentos creen que quedarse y seguir la lucha por reformas en el interior del partido es el camino correcto.

Celina de Monterrosa es franca: “Yo me quedo. Es que el partido no es sólo la dirección, son las bases y las estructuras municipales y departamentales, inclusive los simpatizantes. En honor a ellos creo que debemos hacer la lucha porque el partido se transforme en uno democrático, propositivo e incluyente”.

En la otra trinchera, Medardo González, el coordinador nacional, ha dicho que si bien tienen problemas sabrán resolverlos. “El pueblo salvadoreño comprenderá que un partido político también tiene este tipo de cosas, pero se continúa haciendo el esfuerzo”, dijo.

Sin embargo, las voces disidentes como los que difieren con la cúpula, desde adentro, seguirán apuntando sus críticas a los flancos débiles: falta de democracia, verticalismo, exclusión, y falta de pluralismo y de propuestas a los problemas nacionales que ayuden a recobrar la sintonía con el pueblo.

“El FMLN se ha encerrado en una secta comunista mediocre, una secta de fanáticos. Eso es peligroso porque el Frente se está volviendo un partido de ganguerismo de puestos, uno tradicional, donde se reparten puestos”, dice Sancho.
Gerson defiende su partido y asevera que el FMLN sigue siendo la reserva moral de este país y confía en que los salvadoreños sabrán reconocer sus desaciertos como su irrompible compromiso con las causas justas.

Una cosa sí es cierta: los destinos del Frente están escribiéndose. Los resultados que obtenga en las elecciones de 2006 podrían revelar cuál será su suerte inmediata o a futuro.

 

Los distintos rostros del conflicto
Las pugnas en el interior del FMLN tienen su raíz en la misma guerra. Para algunos,
los problemas actuales son parte de la normalidad.

MAYO 1994. Joaquín Villalobos y Ana Guadalupe Martínez fueron los primeros en irse del FMLN.
OCTUBRE 2001. Facundo Guardado y Francisco Jovel fueron expulsados por desobedecer al partido.
MARZO 2005.Orlando Mena fue sancionado por dos años y Rivas Zamora fue apartado y no podrá reelegirse.

 

 


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