19 de junio de 2005


Entrevista: Francisco Jovel
“El empresariado no es patrimonio de ARENA”

Es uno de los dirigentes del naciente Frente Democrático Revolucionario (FDR), entidad que reúne a ex farabundistas e izquierdistas que combaten las decisiones emanadas por la cúpula del FMLN. Espera que el esfuerzo dé frutos a mediano plazo

Ciro Granados / Foto EDH: Mauricio castro
vertice@elsalvador.com


Ex comandante guerrillero y actual asesor en la Asamblea Legislativa, Francisco Jovel conoce muy bien a sus antiguos camaradas. Él fue parte del conflicto armado y, ahora, en paz, no coincide con las prácticas políticas adoptadas por sus anteriores compañeros de armas.

Por eso es parte del FDR, junto a personajes como Ileana Rogel y Julio Hernández -ella, diputada; éste, ex magistrado del Tribunal Supremo Electoral-, los rostros más visibles.

Jovel, con su pericia verbal heredada de sus discursos de antaño, conversa sobre las aspiraciones que tienen dentro de un espectro político que cada día se vuelve menos permisivo para nuevos colores.

Esta es, en breve, la visión de un movimiento al que unos le auguran éxito mediano, al tiempo que sus detractores esperan las primeras elecciones para verlo desaparecer del mapa, como ha sucedido con anteriores escisiones dentro del FMLN. Jovel, en cambio, le apuesta a la sabiduría del tiempo, de la historia, que al final de cuentas es el mejor de los jueces.

Hablando del FDR ¿Quiénes son ustedes?
Somos un significativo contingente de compañeros de base y también de experimentados cuadros políticos que han tenido múltiples responsabilidades de dirigencia en el seno de la izquierda durante la clandestinidad, la guerra y durante los 13 años de proceso político pacífico.

En el FDR se reúne una serie de compañeros procedentes del FMLN y otros que una vez firmados los Acuerdos de Paz no consideraron incorporarse al FMLN y se quedaron como gente de izquierda vinculados a diferentes instituciones u ocupaciones como las académicas. Y hay otros que vienen de partidos que han existido.

¿Por qué se han puesto de moda?
Porque hacía falta algo que motivara a la población y particularmente a los simpatizantes de la izquierda racional, democrática, progresista, que no esté anclada en las viejas ideas del pasado, algunas de ellas probadamente fallidas, y que tratan de abrirle brecha a nuevas conductas políticas en la nueva realidad del país. Se ha puesto el dedo en la llaga de un conservadurismo de izquierda. Ha surgido una nueva manera de ver el futuro del quehacer político de la izquierda.

¿Son una especie de renegados?
Ninguno de nosotros ha abandonado su ideario, su historia y sus raíces. Seguimos siendo de izquierda, apegados al esfuerzo que desde las bases hacen múltiples sectores populares, y seguimos dando la cara. Reafirmamos ser demócratas, ser revolucionarios y nuestra disposición de agrupar diversas corrientes de pensamiento de izquierda.

¿Lo único, entonces, que los diferencia del FMLN es que no están dentro del partido?
No, nos diferencia que no estamos atados a ideas del pasado que merecen ser puestas en cuestionamiento por su fracaso histórico, por ejemplo todas las que dieron lugar al socialismo estatista...

¿Por el cual ustedes incluso pelearon la guerra?

No, porque no todo el mundo era partidario de eso, sino que dentro de esa aglutinación de organizaciones de izquierda que libró la guerra con el nombre de FMLN había diversas corrientes. Y quien luchaba por eso y no lo escondía es el Partido Comunista; los demás teníamos una visión crítica de eso. Luego, otras ideas trasnochadas tienen que ver con los métodos de organización y de funcionamiento político.

¿Es por esas ideas o porque no les dieron chance de tener cuotas de poder?

En primer lugar es por esas ideas. Segundo: las cuestiones referidas a las tales cuotas de poder tienen que ver con el respeto o irrespeto a la voluntad de las bases de un partido. Cuando hay una negativa a que haya primarias transparentes y se empieza a poner obstáculos, para que haya una especie de resultados predefinidos, el famoso consenso... una práctica vieja de la derecha que hoy lamentablemente ha adoptado, como buen discípulo, la izquierda.

¿Los schafiquistas están haciendo un buen papel de derecha?

Ah, sí, no me cabe la menor duda. Estoy convencido de que son los principales aliados de la derecha.
Qué curioso... a ustedes los acusan de querer favorecer a la derecha.

Ahí es donde la historia lo tiene que demostrar. Al único criterio al que se debe atener la gente en política es la práctica.

¿Cuánto tiempo se dan ustedes para ese tipo de resultado histórico?

Creemos que en los próximos dos años vamos a poder demostrar claramente nuestra vocación de izquierda racional y progresista.

¿Es posible que haya una izquierda racional y progresista?
Indudablemente, es lo más racional que existe en el mundo. Se puede encontrar en Europa. En América Latina también se están dando esas racionalidades. Ahora, irracionalidades hay tanto en la izquierda como en la derecha.

¿Ustedes siguen siendo socialistas?
Sí, somos partidarios del socialismo democrático, de una visión en la que se busque un equilibrio entre lo que correctamente puede asignar el mercado como factor en el proceso productivo, y aquellos en los cuales el mercado es el mal asignador de factores y debe intervenir la mano del Estado, para que no se den procesos de injusticia distributiva e injusticia social. Y eso no es extraño en el mundo, por algo existen las superintentencias. El ser socialista no significa estar en contra de la empresa privada o pretender el monopolio absoluto del Estado... justamente esa visión de socialismo es la que ha fracasado.

¿Por qué nacer con un nombre que huele a guerra, a balas, a destrucción?
No huele a balas ni a guerra. Huele, fundamentalmente, al enorme esfuerzo político, tanto cívico como diplomático, que el movimiento insurgente -durante los años ochenta- impulsó en el país y en el mundo. Nadie puede negar que el FDR era el sector político de aquel esfuerzo insurgente. No huele a guerra, sino a incesante búsqueda de una solución política para la situación conflictiva que vivía el país y que sigue viviendo, porque muchas de las raíces que dieron origen al conflicto siguen ahí, y si no se les da el adecuado tratamiento, van a llevar a otra conflictividad que nosotros, de forma responsable, haciendo política, queremos evitar.

¿Está augurando que se puede llegar a las balas de nuevo?

No necesariamente las balas. Ahí, tiene por ejemplo la situación de Bolivia, de Venezuela. No deseamos eso en nuestro país.

¿Por qué las izquierdas siempre hablan de búsquedas incesantes de justicia y nunca encuentran nada?

Es que el planeta, la sociedad humana, es perfectible. Siempre debemos andar en la búsqueda de su mejoramiento. Esa es la enorme diferencia de la izquierda con un planteamiento progresista y la derecha con un planteamiento conservador.

¿Cómo esperan hacerle frente a una población donde los centros democráticos nunca cuajan?

Primero, no siendo un centro, no nos interesa. En política se tiende, por simplismo, a tener una visión lineal del espectro político, y éste puede ser visto también de forma circular. Y hay un sector conservador, en este caso representado por ARENA, un sector estatizante representado por el FMLN y hay múltiples opciones que buscan el adecuado equilibrio entre esas visiones.

¿Cómo esperan que la población “laica” -políticamente hablando- crea en ustedes cuando aquí pesa mucho aquello de que gallina que come huevo aunque le quemen el pico? Ustedes vienen saliendo de un partido al que le debían toda la lealtad y ahora lo critican.

Precisamente, no tenemos ningún interés en participar en las elecciones y tirar en la piscina electoral de 2006 nuestro esfuerzo; pretendemos hacer un trabajo de base. Estamos interesados en 2009 y tenemos como cuatro años para llevar adelante un esfuerzo organizativo metódico, que le evidencie a la gente que es una cosa distinta a lo que usted está concluyendo. Creo que tenemos que demostrarle a la población que somos una izquierda nueva, de nuevo tipo tanto de visión como de funcionamiento orgánico.

¿Una izquierda cero colesterol?
No, una izquierda bien puesta, equilibrada.

¿Cuánta potencia extra les brinda tener, antes de nacer, una bancada legislativa?

Sí nos brinda la oportunidad de demostrar, con la conducta de nuestros compañeros, que es posible tener una posición de izquierda y empeñarse seriamente en una negociación que pueda ser benéfica para el país, en donde tanto la derecha tiene que hacer sus concesiones como nosotros tenemos que hacer las nuestras.

En términos inmediatos nos interesa cobrar perfil propio y estamos dispuestos a entrar en conversaciones y entendimientos con otros sectores, primariamente de la oposición. Vamos a buscar dar continuidad a pláticas con el CDU y otros sectores de izquierda para ver si se puede unificar un movimiento que haga propuestas a nivel legislativo o del Ejecutivo. No hay que olvidar que el Ejecutivo tiene unas sus mesas ahí...

¿Van a ir ustedes a esas mesas?

No estamos todavía en esa disposición.

... O no los han invitado.
Sí, no nos han invitado porque no hemos sido un partido legalmente constituido. En el momento que se nos invite lo vamos a discutir en concreto. Pero aún así, como ciudadanos podemos expresar nuestros puntos de vista a esas mesas ya sea de forma directa o por medio de alguna de las organizaciones ahí participantes.

Si no participan en 2006 perderán a los diputados que tienen. ¿No les restará fuerza esto de cara a las de 2009?
Indudablemente, pero como hemos dicho que no creemos que eso sea lo determinante en nuestra estrategia de consolidación y desarrollo político, pues lo que necesitamos es dejar una huella legislativa que haga precedentes. La labor desde fuera también puede tener un importante eco en el Parlamento para realizarlo.

¿Cuál es el ideario de ustedes?
Nuestra postura no es de monolitismo ideológico. Son dañinas esas posiciones que se creen dueñas de la verdad absoluta; queremos darle forma a un planteamiento ideológico propiamente nuestro, que arranque desde nuestra realidad basada en el ideario de los próceres de nuestra independencia... y tenemos a Morazán, a Bolívar, a Sucre, a San Martín, etc. También tenemos el ejemplo de los próceres de la independencia de Estados Unidos, que son brillantes, forjadores y pioneros de la democracia a nivel del planeta; y no renunciamos al gran legado histórico que dejaron las ideas de libertad de la Revolución Francesa.

Del fmln nos diferenciamos en que no estamos atados a ideas del pasado que merecen ser puestas en cuestionamiento por su fracaso histórico”. Foto EDH /

¿Tomar como ejemplo al imperio que antes combatían ustedes?
¿Cuál imperio?

El imperialismo yanqui...
Es que una cosa es Estados Unidos como país y sus próceres como pioneros de la democracia, y otra cosa son las políticas que tal o cual país pueda adoptar y que tenga orientación imperialista.

Dentro del espectro político ¿cuál es su gran apuesta?

Demostrar, desde una posición de izquierda, que esas diferencias o desigualdades entre los individuos de la sociedad pueden ir siendo modificadas por el concurso voluntario de los individuos.

¿Una izquierda con métodos de derecha?
¿Por qué de derecha?

Porque será decisión del individuo y no de un Estado.

Es que la defensa de la persona como centro y propósito del Estado no es patrimonio de la derecha ni de la izquierda, sino de todos los que tenemos una visión humanista del quehacer político y del orden social.

Yendo de lo etéreo a lo pragmático, ¿cuál es su aspiración como partido?
Vamos a apostar fuerte para 2009.

¿Quién les va a ayudar?
Será la población, fundamentalmente. Sí, pero para llegar a eso se necesita tener plata.

La población es la primera participante. Luego, estamos interesados y dentro de poco haremos las primeras giras para ir a atender a todos los salvadoreños en Estados Unidos. También nos vamos a interesar en la búsqueda de entendimientos con movimientos políticos del resto de Centroamérica, América Latina y del mundo. Incluso, estamos interesados en tener diálogos importantes con sectores del empresariado.

El empresariado no es patrimonio de ARENA. Creemos que la democracia no estará suficientemente consolidada si los empresarios siguen viendo a un partido como “su partido”; ellos deberían ver a El Salvador como su país y, por lo tanto, debería haber un libre juego de las ideas políticas entre ellos.

¿Tratarían de conquistar incluso a gente como Bobby Murray para su partido?
¡Bueno... si se deja! Si llega a coincidir con nuestros puntos de vista. Quiero decirle que, por ejemplo, este señor Bobby Murray no lo veo como una persona obcecada y fanática de la derecha, es una persona incluso que como empresario es progresista y con el cual creemos que se puede llegar a entendimientos prácticos. Ahora, él tiene un compromiso concreto con ARENA y está en su legítimo derecho.

¿Qué pasaría si la actual dirigencia del FMLN cede espacios, se va del partido o se muere? ¿Regresarían ustedes al FMLN?
Está especulando... No, sólo le pregunto sobre una posibilidad.

Creo que eso no se va a dar, sino que se profundizará lo que se ha venido dando. En segundo lugar, creemos que hay que abrirle brecha a una nueva opción de izquierda, que sea incluyente. Sería bueno que al margen de nuestro desarrollo y desenvolvimiento también en ese partido se hiciera una corrección de los innumerables errores que han estado haciendo; y eso es válido para la derecha, que necesita correcciones de fondo.

Generalmente, los disidentes del FMLN no han tenido éxito. ¿Qué harán ustedes para conjurar esta maldición?
A través de un esfuerzo constante y no desesperado. Lo que ha desesperado a todo mundo es querer tener éxitos electorales de la noche a la mañana. El primer gran esfuerzo es tratar de unificar criterios a nivel de la oposición para presentar un frente común de reivindicaciones, demandas o iniciativas. Cuando un partido, sobre todo si se está construyendo, pretende por afán protagónico querer parecer como el Chapulín Colorado, se fracasa. No pretendemos eso.

¿Se aliarían en 2009 con ARENA o el PCN?
No, no hay posibilidad alguna. Son muy diferentes los puntos de vista que en la práctica se ha tenido. Otra cosa es que lleguemos a acuerdos prácticos en el plano municipal o legislativo.

¿Qué le da miedo en este momento político?

Que dadas las características adoptadas para hacer política en El Salvador, el factor económico nos obligue a llevar un paso más lento del que quisiéramos.



Copyright 2005 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.