18 de diciembre de 2005


Internacional
La gripe aviar afecta a la biotecnología

El incremento de casos con ese extraño virus ha provocado cambios bruscos en el manejo de los laboratorios de investigación, que han dejado de lado otras importantes iniciativas científicas.

PAUL ELÍAS
vertice@elsalvador.com

Vigilancia. El tipo especial de gripe aviar que preocupa ahora a las autoridades sanitarias apareció alrededor de 1997. Foto EDH /

Hace dos años, cuando arreciaban los temores de una epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), una empresa de biotecnología de San Diego, asistida por fondos del gobierno federal, aceleró la fabricación de una vacuna para probarla en seres humanos.

Pero cuando Vical Inc. y el gobierno finalicen en el 2006 las pruebas a 15 personas, se anticipa que la droga quedará recluida en el escaparate de los recuerdos, pues la temible epidemia global nunca se materializó. Ahora, la gripe aviar ha reemplazado al SARS como la principal amenaza mortal en el planeta.

Mientras las compañías de biotecnología reorientan su afán de lucro a la nueva amenaza y los inversionistas llevan las acciones de esas empresas a la estratósferaí algunos analistas se preguntan si esos empeños concluirán de la misma manera que la búsqueda de una vacuna para el SARS.

“Hay muchos factores desconocidos y una gran exageración”, dijo Al Goldman, analista de AG Edwards. “Nadie sabe si, o cuando, ocurrirá una pandemia” vinculada a la gripe aviar.

El tipo especial de gripe aviar que preocupa ahora a las autoridades sanitarias apareció alrededor de 1997 y ha matado a 62 personas en el mundo desde el 2003. Pero todavía no ha adquirido las mutaciones genéticas necesarias para comenzar a diseminarse de persona a persona.

Los expertos ni siquiera se ponen de acuerdo si es malo que la gripe aviar se haya extendido a diferentes clases de aves. Lo cierto es que en vez de mostrar un gran apetito por los seres humanos, el germen parece encantado con la posibilidad de dedicarse a los pájaros, dicen algunos científicos.

Aun así, existe consenso científico de que debe crearse una vacuna y almacenarse, en caso de epidemia. Estados Unidos es uno de los países que se apresta a enfrentar una posible plaga.

El gobierno del presidente George W. Bush pidió 7.100 millones de dólares en gastos de emergencia para mejorar los sistemas de producción de la vacuna.

Hasta ahora, el gobierno ha otorgado algo más de 162 millones de dólares durante el 2005 a empresas farmacéuticas para que desarrollen vacunas contra la gripe aviar.

El presidente del directorio de Vical, Vijay Samant, dice que su empresa es una de las que tratan de crear una vacuna contra la gripe aviar, pese a su experiencia con la vacuna contra el SARS.

Samant dijo que los reguladores federales están ahora mejor preparados para enfrentar peligros tales como el SARS, y que Vical está en condiciones de reiniciar el proyecto del SARS de manera casi inmediata si el virus vuelve a asomar la cabeza.

A su vez, Rahul Singhvi, presidente del directorio de Novavax Inc., otra empresa farmacéutica, dijo que su único objetivo en la actualidad “es impulsar el programa de una vacuna contra la gripe aviar”. Pero la compañía cree que no podrá lanzar una vacuna experimental al mercado antes de dos años.

Entre tanto, la parte del león en materia de financiamiento del gobierno ha enfilado hacia dos renombrados fabricantes de vacuna, Sanofi-Aventis y Chiron Corp. El gobierno otorgó a Sanofi un contrato por 100 millones de dólares para fabricar una vacuna contra la gripe aviar, en tanto Chiron recibió 62,5 millones de dólares.

Aun así, el paquete accionario de Novavax, que había bajado a menos de un dólar la acción en agosto, subió a 6,01 dólares en octubre, tras informarse que aves infectadas con gripe aviar fueron encontradas en zonas de Turquía, Rumania y Rusia.

Tras los temores, el paquete accionario de Novavax bajó casi un 50% en el último mes, pero otras compañías que buscan nuevos remedios contra la gripe están disfrutando en estos días de una gran prosperidad en Wall Street.

Las acciones de BioCryst Pharmaceuticals de Birmingham, Alabama, alcanzaron en octubre una cotización de 18,42 dólares por unidad, el precio más alto en el último lustro.

BioCryst está desarrollando una droga que demora la duplicación del virus de la gripe. Pero el remedio tuvo resultados tan pobres en seres humanos que su socio para ese solo intento, Johnson & Johnson, abandonó el proyecto y dejó que BioCryst siguiera adelante por su cuenta.

“No se puede decir si existe realmente un mercado” para ese tipo de vacunas, dijo Ken Trbovich, analista de RBC Capital Markets.


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