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Dilema
electoral
El nuevo Frente Democrático Revolucionario quiere
ser una izquierda lista para gobernar en 2009. Según políticos
y analistas, la forma en que el FDR afronte las elecciones de 2006 determinará
su destino. El nuevo partido tiene muchísimo en común
con el FMLN
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| Foto EDH / Wilfredo Díaz |
No es un secreto. El trabajo de recolección
de firmas para inscribir al Frente Democrático Salvadoreño
(FDR) como partido político ante el Tribunal Supremo Electoral
ha sido un proceso contra el reloj.
Si el FDR pretende ser parte de una coalición o competir en solitario
el próximo marzo, las 48 mil firmas que se ha propuesto reunir
deberán ser aceptadas por el TSE antes de que convoque a los
partidos a participar en las elecciones municipales y legislativas de
2006.
Concentrar todos sus esfuerzos en participar en dicho evento, en opinión
de varios analistas podría ser un traspié para un partido
que desde el inicio de su gestación, a penas hace tres meses,
no sólo se propuso llegar con vida a 2009, sino convertirse en
una oposición capaz de llegar al poder Ejecutivo.
Los efederristas parecen estar conscientes del peligro que para dicho
proyecto significa lanzarse a la palestra electoral. Ileana Rogel, diputada
del FDR, dijo a Vértice que su partido está considerando
todas las opciones, incluso la de que miembros de su partido se incorporen
a otro instituto político para el evento electoral de marzo.
Estamos evaluando qué pasaría si nos vamos en coalición
con otro partido, o si solo hacemos una alianza, dijo Rogel.
Por su parte, el secretario general del FDR, Julio Hernández,
explicó que la tendencia en dicho instituto político es
más bien a tener una participación limitada en marzo de
2006.
Tanto él como Rogel creen que el
partido rojo y amarillo tiene grandes posibilidades de éxito
si decide competir exclusivamente en las municipalidades donde están
aseguradas algunas simpatías. Los efederristas han identificado
ciudades de occidente y la zona metropolitana de San Salvador como sitios
donde cuentan con fuerza política. Tal es el caso
de Mejicanos, cuyo consejo municipal y alcalde renunciaron al FMLN y
se incorporaron a las filas del FDR.
Gracias a previas deserciones del FMLN, los efederristas cuentan con
su propia fracción legislativa. Pero competir en marzo por escaños
en la Asamblea es un punto en el que Ileana Rogel y Julio Hernández
no coinciden.
Ella cree que si el FDR compite sólo a nivel municipal no correrá
el riesgo de desaparecer, pues la cuota del 3% del total de votos se
le exige solamente a los partidos que compiten en las legislativas.
Pero él opina que si el FDR, el Partido Popular Social Cristiano
(PPSC) y Cambio Democrático (CD) conforman un bloque de oposición
bien consolidado podrían llegar a disputarle el tercer lugar
al PCN en las elecciones legislativas. Los tres son escisiones del FMLN,
con quien suscriben alianzas.
Los pasos previos
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| Para no desaparecer en 2006, los efederristas contemplan
la posibilidad de no competir como partido para obtener escaños
en la Asamblea Legislativa.
Foto EDH / Wilfredo Díaz |
Correr antes de caminar podría ser
catastrófico para el proyecto 2009 del FDR. Así lo cree
el politólogo Napoleón Campos, quien considera que la
tentación electorera lleva a los partidos a la muerte.
Para que el FDR no corra la misma suerte que otros partidos formados
por disidentes, antes de participar en elecciones debe demostrar que
tiene capacidad de convocatoria. Esto va más allá de reunir
las 48 mil firmas para inscribirse ante el TSE e implicaría contar
con empresarios de primer nivel en sus filas.
La postura de Campos es compartida por el sociólogo y catedrático
Joaquín Aguilar, quien cree que la perspectiva de este partido
debe ser formar el hogar donde quepan todos.
Pero, más importante que esto es que el FDR organice estructuras
territoriales, algo que para Aguilar es una carrera contra el tiempo
y en opinión del analista Kirio Waldo Salgado no será
realidad antes de que finalice 2005.
Napoleón Campos ve promisorio que el FDR compita por algunas
alcaldías, pero cree que competir por escaños legislativos
sería como llevar a este partido al rastro electoral. En su opinión,
el voto de las clases medias y los militantes no se consigue con diputados
sino con alcaldes.
Además de demostrar su poder de convocatoria antes de participar
en elecciones, el analista Óscar Picardo cree que el FDR necesita
definir un proyecto político, una visión de país
y una visión ideológica muy clara que determine qué
son y qué no son. Para Picardo este último punto
es muy delicado ya que eso, precisamente, es lo que no ha quedado claro
respecto a otros movimientos que han nacido para desaparecer. El analista
cree que el FDR necesita diferenciarse del FMLN y presentar una propuesta
acorde a las necesidades de la sociedad actual. Respecto a este mismo
punto el sociólogo Aguilar señala que el FDR debe buscar
la manera de no ser visto como una izquierda light o como
una izquierda que reniega de la izquierda.
En busca de identidad
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Cuando el FDR realice su primer congreso,
planificado para el 2 de octubre, la carta de principios y los estatutos
del partido serán presentadas a las bases.
Mientras tanto, dos equipos de trabajo discuten el contenido de dichos
documentos y los dirigentes del partido sostienen tertulias privadas
con conocedores de distintos temas para intercambiar puntos de vista.
Y en un gesto que el secretario general Julio Hernández califica
como muestra de que les preocupa producir pensamiento, la página
electrónica del FDR cuenta con un foro en el que se invita a
la ciudadanía a discutir diversos temas.
Según Ileana Rogel los estatutos y la carta de principios que
el 9 de septiembre ya iba por el tercer borrador deberán
reflejar la pluralidad que puede existir entre los integrantes del FDR.
La diputada afirma que su partido está debatiendo las reglas
que les permitan, en la práctica, tener espacio para la mayor
diversidad de pensamiento de izquierda, ya sea socialista, socialdemócrata
o comunista. Rogel explica: No podemos casarnos estrictamente
con una de esas definiciones porque queremos que haya de todo.
No obstante, esta característica no es la única con la
que el FDR pretende diferenciarse del FMLN.
El nuevo partido de izquierda busca contar con valores como la
solidaridad, la honestidad y la capacidad de autocrítica
que, según Rogel, le fue inculcada en los primeros años
de militancia efemelenista y que, en su opinión, ya no se practica
en el partido rojo.
Lo que no está claro es la medida en que estos excomunistas puede
distanciarse del comunismo.
Finalmente, el partido rojo amarillo quiere distanciarse del FMLN en
el hecho de que no pretende ser una eterna oposición, sino una
izquierda lista para gobernar en 2009.
Deuda estratégica
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El proceso
El FDR es un embrión gestado por deserciones comunistas.
junio 8-2005
Los diputados Ileana Rogel y Jorge Escobar son parte de los 150
militantes que renuncian al FMLN.
juLio 9-2005
Trescientos
efemelenistas de Sonsonate renuncian al FMLN. La mayoría
se une luego al FDR.
julio 12-2005
Los primeros tres concejales de San Salvador se van del FMLN para
incorporarse a
las filas del FDR.
sept. 2-2005
El edil Carlos Rivas Zamora se marcha del FMLN, pero no se une
al FDR. Cuatro
concejales más
sí lo hacen.
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La historia reciente no augura un prometedor
futuro al FDR. No es difícil recordar la corta vida que tuvieron
los partidos fundados por otros ex comunistas.
Que el FDR supere los meses de vida que tuvieron sus predecesores dependerá
no solo de que participe o no en las elecciones de marzo, de que organice
sus estructuras territoriales y de que defina su ideología. La
nueva oposición enfrenta otra serie de retos.
Kirio Waldo Salgado, Óscar Picardo y Joaquín Aguilar coinciden
en señalar que un puntos a favor del FDR es el hecho de
contar con políticos conocidos.
Sin embargo, esto hace más urgente definir los liderazgos. Aguilar
cree que en dicho partido hay muchos apóstoles y pocos
discípulos.
Para Julio Hernández, secretario general efederrista, esto no
es un problema. Sostiene que en el partido hay espacio para distintos
tipos de líderes. Estos surgirán, unos de manera espontánea,
otros gracias a la formación de las bases jóvenes.
Además, si el FDR pretende participar en las elecciones de 2006
y llegar vivo a marzo de 2009, necesitará financiamiento. Julio
Hernández cree que si un proyecto tiene coherencia y posibilidades
de éxito encontrará apoyo económico.
Mientras dichos apoyos llegan, los efederristas han decidido solicitar
préstamos personales para afrontar el reto electoral que se les
avecina pues, en palabras de Ileana Rogel, no tienen un capital esperándolos
ni gente que lo quiera donar.
Escenario electoral
Lograr un tercer lugar en las elecciones municipales de San Salvador
en marzo próximo sería un buen resultado para el FDR,
según el analista Campos.
El politólogo cree que este partido debe lanzar como candidato
a un rostro fresco y que no genere anticuerpos. Con estos prerrequisitos
Carlos Rivas Zamora y Héctor Silva quedarían descartados
como posibles cartas a jugar.
Campos cree que al FDR le vendría bien tener como candidata a
alguien que venga de trabajar por los intereses de la ciudadanía,
aunque también considera una buena opción presentar como
candidato por San Salvador a un empresario de primera línea.
Sin embargo, la suerte del FDR en marzo de 2006 no dependerá
sólo de quién sea su candidato en la capital. Aguilar
cree que el resultado se derivará de si los salvadoreños
acuden a las urnas en igual o menor número que en 2004.
Aguilar estima que si los votantes son menos que en 2004, el FDR y sus
aliados podrían obtener resultados pírricos, y el PCN
saldría ganando. En cambio, si la convocatoria de 2004 se repite,
el PCN y el PDC podrían desaparecer y el FDR, aunque no sea el
gran ganador, saldría bien librado.
Por su parte, Napoleón Campos cree que ARENA será el partido
ganador en 2006, que el CD y el PDC no sobrevivirán y que el
PCN seguirá bien posicionado.
Sin embargo, estima que las elecciones de marzo generarán un
clima favorable para que surja una alianza nacional, semejante a lo
que la Unión Nacional Opositora (UNO) fue hace tres décadas.
Campos cree que el FDR puede convertirse en uno de los impulsores de
esa alianza nacional.
La visión optimista de Campos respecto al futuro del FDR es matizada
por el diputado de Cambio Democrático, Héctor Dada Hirezi.
Para él las circunstancias no son repetibles, y lo que un día
fue la UNO estuvo estructurado en un Partido Demócrata Cristiano
muy grande. Lo que no es el caso del FDR.
Igual opinión tiene el sociólogo Joaquín Aguilar,
quien recuerda que la UNO surgió alrededor de un PDC fuerte y
Napoleón Duarte.
Por su parte Kirio Waldo Salgado y el diputado pecenista Rafael Machuca
no auguran un futuro muy promisorio al nuevo FDR.
Machuca cree que este partido no será rival, al menos para la
derecha. Afirma no verle futuro al esfuerzo de este grupo de antischafikistas.
Esta opinión es compartida por Kirio Waldo Salgado, quien tiene
experiencia en fundar un partido y verlo morir, y que reconoce que el
FDR es un hecho relevante en la actualidad, aunque tampoco le ve futuro,
a menos que radicalice su discurso y pase de ser una izquierda
rosada a una verdadera izquierda comunista.
Mientras los estatutos sigan siendo un borrador y las propuestas del
FDR ante los problemas del país no sean conocidas por los votantes,
las expectativas que los más optimas tienen respecto a este partido
estarán lejos de ser realidad.
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