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Reportaje
Estafa a puño y letra
Dos
firmas idénticas a contraluz son la primera evidencia de que
algo anda mal. En nuestro país se han multiplicado los cheques,
escrituras y letras de cambio utilizados por criminales expertos en
lucrarse al firmar en nombre de otras personas
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El primer análisis
de una firma sospechosa se realiza utilizando una lupa.. Foto
EDH
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Los asaltabancos y estafadores tienen una forma más
segura de obtener dinero fácil. Ésa es la conclusión
de dos investigadores del Departamento de Delitos Financieros, de la
División Antinarcóticos de la PNC, quienes persiguen estafas
de 50 mil dólares o más.
Solo el año pasado dicha división investigó 15
casos de estafa a instituciones financieras por medio de la falsificación
de firmas en cheques genuinos.
Los investigadores aseguran haber identificado el modo de operar de
estos delincuentes, quienes, además de ingeniárselas para
reproducir cheques que a primera vista parecen idénticos a los
emitidos por las instituciones bancarias, acuden al mercado negro,
donde chequeras y documentos únicos de identidad están
a la venta a precios que van desde los $100 hasta los $250, dependiendo
de cuán reales parezcan o de si son auténticos.
Con chequera en mano se acude a un individuo que tiene el don de imitar
firmas y se manda a un supernumerario a cambiarlo. Al
ver que el cheque tienen todas las marcas de seguridad, la cajera lo
paga sin más, explica el investigador.
La PNC asegura haber capturado a individuos que cambiaron cheques robados,
pero reconoce que al ser estos el último eslabón de las
bandas de estafadores, éstas reclutan a nuevos cambistas y siguen
con sus fechorías.
Sin embargo, las investigaciones de la Unidad de Patrimonio Privado,
de la Fiscalía General de la República, indica que los
cabecillas de estas bandas ni siquiera tienen que ir al mercado negro
en busca de chequeras robadas. Tienen gente al interior de los
bancos que les dan información, y gente que les colabora para
obtener documentos de identidad, explica el coordinador de la
unidad, Óscar Torres.
Es así como estos delincuentes de cuello blanco obtienen las
generales de los titulares de cuentas corrientes con fondos suficientes
como para retirar sumas de dinero con varios ceros.
Consiguen un DUI y se presentan al banco diciendo que han perdido
la chequera. Ahí los atienden y les dicen cuándo pueden
regresar por la reposición, explica Torres. Con la chequera
genuina, los retiros de dinero empiezan a efectuarse. Y la víctima
se da cuenta de que lo es hasta que se presenta al banco a retirar dinero
y le dicen que tiene fondos insuficientes.
Identidad suplantada
Las firmas falsas no sólo se utilizan en cheques. Un clasificado
en el periódico sirvió para que Héctor Mata -nombre
ficticio- lograra alquilar la casa donde crecieron sus hijos. Un día
de 2001, Mata rentó la vivienda a un individuo esquivo y mal
encarado, según recuerda.
El hombre pagó la casa por un par de meses hasta que un día
visitó a Mata diciendo que estaba interesado en comprarla. Voy
a hacer un préstamo -dijo-, y para dármelo el banco me
pide una copia de la escritura y del documento de identidad del propietario.
Mata confió en el inquilino y le dio las copias solicitadas.
Han pasado cuatro años desde entonces y Mata está arrepentido
de haber confiado en aquel hombre, cuyo retrato hablado ha sido insuficiente
para que la Fiscalía lo pueda identificar. Los últimos
cuatro de sus 71 años de vida, Mata los ha pasado intentando
recuperar la casa que perdió a manos de una banda de estafadores.
Los delincuentes falsificaron su firma de la forma más descarada:
un hombre más alto y con menos cabello dijo ser Héctor
Mata ante un notario, frente a quien firmó un contrato para vender
la casa propiedad de Mata.
Según la jefa de la Unidad de Delitos Relativos a la Administración
de Justicia y la Fe Pública de la Fiscalía, Sandra Yanira
Salazar, dicha institución ha investigado el caso y cuenta con
los elementos suficientes para demostrar penalmente que Mata ha sido
víctima de un delito.
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Comparador óptico
forense. Se usa para analizar simultáneamente las firmas
indubitada y dubitada.. Foto EDH
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En el expediente está el registro original de
la cédula del estafado, una copia de la cédula falsificada
y el testimonio del notario ante quien se firmó el contrato,
quien al ser citado por un juez de lo civil dijo que el hombre que firmó
el contrato ante él no era el mismo que se le presentaba ahí
como Héctor Mata. Pero, al desconocer la verdadera identidad
de los estafadores, la Fiscalía no ha podido llevar el caso a
juicio penal.
Mata no es el único salvadoreño que ha perdido un bien,
luego de que su firma fuera falsificada por un criminal. Durante los
años 2003 y 2004, el departamento grafotécnico del Laboratorio
Científico de la Policía Nacional Civil realizó
579 análisis de firmas, de los que 202 correspondían a
cheques, 138 a escrituras públicas y 75 a letras de cambio en
los que había sospecha de falsificación de firmas.
Hasta marzo de 2005, ese departamento ha recibido solicitudes para verificar
la autenticidad de rúbricas en 33 cheques, 10 escrituras y siete
letras de cambio. Las víctimas de estos delitos han sido personas
naturales o instituciones financieras.
Talones de Aquiles
El señor Mata entregó el extracto de la escritura de su
casa y una fotocopia de su cédula a un individuo que luego los
utilizó para vender el inmueble a sus espaldas. La escritura
sirvió para tener las generales de la casa y la fotocopia de
la cédula para falsificarla y cambiar la foto de Mata por la
del individuo que firmó ante el notario que dio fe del contrato
de compraventa.
La firma del contrato tiene un trazo tembloroso. La del verdadero Mata,
no. Un análisis realizado por dos peritos de la División
Técnica Científica de la PNC resultó contundente:
La firma objeto de análisis no proviene del puño
gráfico del señor Héctor Mata.
La prueba grafotécnica es una forma científica de comprobar
la veracidad o falsedad de una firma. Cuando un juez estima necesario
realizarla, solicita al jefe del departamento grafotécnico que
envíe un perito a recolectar los documentos y las firmas necesarios
para el análisis.
El juez entrega documentos con la firma genuina (indubitada) y el documento
con la firma cuestionada (dubitada) a los peritos, quienes piden al
titular de la rúbrica escribirla varias veces sobre papel pautado
(rayado), hasta que se cree contar con suficientes elementos de prueba.
El análisis de ambas firmas puede llevar horas o semanas, dependiendo
de la complejidad de la misma y de las muestras recolectadas.
Las firmas fáciles se revisan utilizando una lupa.
Pero si la firma es complicada, puede pasar por un estereoscopio, una
caja de luz trasmitida, un comparador óptico forense y un video
espectral de comparación -que detecta tachaduras-.
Por medio de cámaras fotográficas digitales se lleva la
imagen a la computadora y se amplían las zonas que los peritos
necesita estudiar.
No hay dos iguales
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Video espectral
de comparación. Mediante diferentes filtros, este aparato
permite ver tachaduras.Foto EDH
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Basta observar a un niño de kinder para constatar
que cuando empezamos a escribir hacemos nuestros primeros trazos de
manera indecisa. El pulso tiembla y no se sabe cómo sostener
el lápiz. Con el tiempo y la práctica se adquiere lo que
el jefe de la unidad grafotécnica de la PNC, Carlos Armando Cáceres,
define como personalidad gráfica. Entonces, tanto
el puño como la mano se habitúan a esa función
y los movimientos se graban en el cerebro.
Los análisis grafotécnicos sirven como prueba en casos
penales y civiles. En los primeros, el valor de la prueba grafotécnica
depende de la sana crítica del juez. Pero en los juicios civiles
la prueba es tasada, por lo que la prueba grafotécnica tiene
valor de semiplena prueba y debe estar acompañada, al menos,
de otra semiplena, como un testigo, para ser considerada como plena
prueba.
En el caso de la estafa de la que fue víctima Héctor Mata,
el juez de lo civil declaró nulo el contrato en el que se falsificó
su firma. Pero el abogado defensor de quien había comprado la
casa -por un tercio de su valor real- apeló el fallo y una Cámara
de lo Civil resolvió que no se había demostrado la falsedad
del documento.
Esto, a pesar de que la Cámara tuvo a la vista
el informe grafotécnico que concluyó que la firma sometida
a prueba era falsa y, además, la declaración de un notario
que reconoció ante el juez de lo civil que el señor Mata
no era quien había comparecido ante sus oficios para firmar la
venta del inmueble.
El abogado civilista Carlos Alfredo Ramos Contreras explica que la
declaración del notario como testigo es semiplena prueba, que
con la semiplena prueba de la falsedad de la firma completa la prueba
necesaria para que hubiera sido favorable al demandante; y, sin embargo,
no lo fue.
Según el jefe de la Unidad Técnico Científica de
la PNC, comisionado Edgar Lizama, ésta es la primera vez que,
a pesar de la conclusión del departamento grafotécnico,
el caso no se resuelve a favor de la persona cuya firma fue falsificada.
Algunos jueces no valoran plenamente esta prueba, porque desconocen
el procedimiento por medio del cual se obtienen los resultados y el
carácter científico de ésta, se lamenta Carlos
Cáceres.
A pesar de excepciones como el caso Mata, las conclusiones del departamento
grafotécnico han ayudado a llevar tras las rejas a algunos responsables
de estafas. Muchas veces, a quien se detiene es a la persona que
llega a cambiar, pero no se logra identificar a quienes les proporcionan
los documentos, dice la Fiscalía. Así que mientras
los autores intelectuales de estos delitos sigan sueltos, habrá
que cuidar la firma propia... tanto como la billetera.
Proteja su firma
Según la Unidad de Delitos Financieros de la
Dan, los robos a mano armada de bancos disminuyen, pero aumentan los
casos de falsificación de firmas.
El jefe del Departamento Grafotécnico del Laboratorio Científico
de la PNC, Carlos Armando Cáceres, recomienda seguir las siguientes
medidas de prevención: n No proporcionar copias de su DUI ni
de escrituras públicas a persona que no conozca bien.
- No firmar documentos en blanco, tales como hojas de retiro, letras
de cambio, pagarés ni cheques.
- En el caso de hojas de retiro y letras de cambio, si por alguna circunstancia
deben firmarse en blanco, debe ponérsele el monto por el que
se firma.
- No emitir cheques por sumas insignificantes, que solamente proporcionan
información en cuanto a la firma y a su número de su cuenta.
- No endosar cheques para cobrarlos a nombre de desconocidos. A
veces en el banco le dicen que andan apurados y le piden endosarlo...
son cheques robados, afirma el experto.
- No acostumbre firmar los cheques de su chequera (en blanco). En caso
de pérdida o robo el delincuente los cambiará sin contratiempo.
- En el caso de notarios, mantener siempre a la vista sus hojas de protocolo
al momento de ser firmadas por sus clientes.
- En las empresas hay casos de que algunos cheques deben llevar dos
firmas. El segundo que firma debe cerciorarse de si el primero realmente
firmó (verificando o consultando).
- De ser posible, pedir a las personas que firmen en su presencia.
- No imitar la firma de nadie, aún a solicitud del titular de
la misma. Cuando le digan que debe firmar tal o cual documento, nunca
pida a otra persona que firme en su lugar.
Análisis grafotécnico
Nš 1 y 3 Estos movimientos gráficos se
consideran hábitos escriturales con base en la reiterada
ejecución, similar en las otras firmas de comparación.
Nš 2 El tercer gramma de la letra m sobresale en
su zona superior. Su espacio interior es estrecho respecto a
los dos movimientos anteriores por su ejecución en ángulo.
Nš 4 En la ejecución del barrado de la t
se comienza ejerciendo una presión progresiva y con un
movimiento ascendente, manifestándose un inicio acerado
y en gancho.
Nš 5 En la elaboración del ojal de la letra e
existe un cambio súbito de dirección y se evidencia
con la reproducción de un ángulo.
Nš 6 Ángulo en zona inferior derecha de supuesta s.
Nš 7 Al final del rasgo que se asemeja a una letra s se realiza un movimiento regresivo por lo que existe un repaso
del trazo.
Nš 8 En el rasgo final de la t se ejerce presión
uniforme hasta el final, produciéndose una salida o escape
de forma abrupta.
Nš 9 La habilidad escritural que presenta la firma dubitada
permite también dar valor identificador a la ejecución
similar de este movimiento.
Nš 10 El trazo ascendente del primer gramma de la letra m
no vuelve por el mismo sitio del trazo descendente, formándose
consecuentemente un bucle.
CONCLUSIÓN: Ambas provienen del mismo puño
gráfico (aunque parezcan diferentes).
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