13 de febrero de 2005


Partidos van tras los 20 de la antigua “Plancha”

La muerte de la Circunscripción Nacional y la redistribución de las 20 diputaciones en los departamentos es una oportunidad para quien sepa mover mejor las piezas en el rompecabezas electoral. Los partidos pequeños podrían ser el equilibrio en la Asamblea.

Alicia Miranda Duke
vertice@hotmail.com

Probabilidades
Para 2006, San Salvador podría tener 25 diputados. Si nos basamos en los votos de 2003, los partidos lograrían estos resultados:
En 2003 obtuvo cinco escaños
8
Diputados
En las pasadas elecciones ganó siete
11
Diputados
En 2003 logró un parlamentario
1
Diputados
Conseguiría el doble
4
Diputados
Quedaría igual
1
Diputados
*Si el PDC y el CDU logran, juntos, un diputado en los otros 13 departamentos, lograrían una bancada conjunta de 18 curules.

Después de que la Corte Suprema de Justicia declarara inconstitucional el Artículo 13 del Código Electoral, los diputados de la Asamblea Legislativa iniciaron una fuerte discusión entre ellos para saber cómo iban a distribuir los 20 diputados de la Circunscripción Nacional (o Plancha Nacional).

La incertidumbre terminó cuando todos los partidos, excepto el FMLN, decidieron —en la mesa de concertación electoral— que los repartirían proporcionalmente en todos los departamentos, sobre la base de la población censada de 1992.

La propuesta enviada al Ejecutivo establecía que, de los 14 departamentos, San Salvador, Santa Ana, Ahuachapán, La Paz, Sonsonate, Usulután, La Unión, La Libertad y San Miguel ganarían las diputaciones de la Plancha.

Esta redistribución planteó una nueva incertidumbre: ¿Qué posibilidades tienen los partidos pequeños y los nuevos de ganar alguno de estos diputados en 2006?

Las elecciones presidenciales de 2004 dejaron a tres pequeños (PCN, PDC y CDU) fuera del mapa al no lograr el 3 por ciento de los votos.

La cancelación de éstos era inminente; pero, el PCN propuso un decreto para reducir el requisito mínimo a 1.5 por ciento. Al igual que el CDU y el PDC, se libraron de la muerte política.

La maniobra de salvataje les permite entrar —con su misma marca— en las próximas elecciones legislativas y municipales.

Sin embargo, no son los únicos. Junto al resurgimiento del PCN, la fragmentación del PDC y el CDU, otros también están pensando en llegar a los comicios entrantes.

El Partido Nacional Liberal (PNL), al igual que el Movimiento Concertación Socialdemócrata, está evaluando participar. Si bien la oferta política plantea más competencia para los grandes, los pequeños no estarían excluidos de la batalla.
Los diputados se eligen por el sistema de cocientes y residuos.

Cada circunscripción tiene un número de legisladores definido. Al saber el total de los sufragios válidos de cada departamento se establece cuántos votos cuesta cada diputado. Así, los partidos van “consiguiendo” sus parlamentarios de acuerdo con los votos que tienen. Cuando se acaban los cocientes, los legisladores restantes se asignan por los residuos mayores.

Por ello, la llegada de nuevos puestos a cada departamento supondría beneficios para los partidos que se la juegan con base en residuos, por lo general, los pequeños. Sin embargo, no hay que olvidar que a los partidos grandes también les quedan residuos.

Con el nuevo panorama, la lucha podría volverse interesante. Álvaro Artiga, director de la Maestría de Ciencias Políticas de la UCA, dice que en una circunscripción grande —como la Plancha Nacional— los beneficiados son los partidos pequeños. Pero suprimida ésta, los grandes serían los ganadores.

Artiga menciona que, al subir el número de plazas en los departamentos (por la redistribución), el número de votos necesario para alcanzar diputados por cociente es menor; es decir, los sufragios que antes eran residuos de ARENA y el FMLN ahora quizá alcancen para ser cociente, lo que les permitiría ganar un diputado más, reduciendo las posibilidades del resto.

En caso contrario, si los pequeños lograran ubicarse como una segunda fuerza en algún departamento, uno de los grandes saldría perjudicado.

¿Qué posibilidades hay de que suceda uno u otro escenario? Si se toman como parámetro las elecciones legislativas y municipales de 2003, la situación no cambiaría mucho, según Artiga.

Esos comicios le dieron 31 diputados al FMLN, 27 a ARENA, 16 al PCN, 5 al PDC y 5 al CDU. Los votos que cada partido sacó se concentró en las zonas donde está su voto duro.

Así, por ejemplo, el CDU tiene simpatizantes en los centros urbanos. Por esta razón, Rubén Zamora, líder de esta entidad, está tranquilo: “Vamos a concentrar nuestra campaña en donde sabemos que podemos sacar diputados”.
Caso contrario es el PCN, cuya fortaleza está en la zona rural. De hecho, en 2003 subió sus votos en Ahuachapán, San Vicente y San Miguel.

Aunque Orlando Arévalo, diputado pecenista, reconoce que la fortaleza de su partido está en el interior del país, asegura que sería insensato olvidarse de los centros urbanos. “Vamos a luchar por ganar otros dos diputados de esos que se han distribuido”, dice.

Independientemente de los planes de los partidos pequeños, Artiga explica que tanto ARENA como el FMLN están en proceso de selección de candidatos . “Es posible que esto se traduzca en una ventaja a la hora de contar los votos”, añade.

Escenarios legislativos

De cómo se conforme la nueva Asamblea “dependerá el grado de gobernabilidad que tenga el Presidente Antonio Saca”, explica el diputado arenero Guillermo Gallegos.

Uno de los posibles escenarios que complicaría a los areneros es que el FMLN lograra mayoría sustancial como para detener las iniciativas del Ejecutivo.

En ese caso, los areneros tendrían que volver a aliarse con la tercera fuerza, que, por lo general, es el PCN. Pero si esa tercera fuerza no está concentrada en un solo partido, por el despunte de los pequeños, ARENA tendría que negociar con ellos. Porque, por ejemplo, si los pequeños consiguen —en grupo— un diputado por departamento, tendrían una bancada de 14, número nada despreciable en la aritmética legislativa.

De cualquier forma, de la conformación de la próxima Asamblea Legislativa dependerán la aprobación del Presupuesto General de 2007, la elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, la del Procurador de los Derechos Humanos y el Fiscal y el Procurador General. Hay demasiado en juego como para atenerse.

Si se unen, los pequeños podrían pesar
En las elecciones de 2003, los partidos pequeños obtuvieron 26 diputados en conjunto, la mayoría, del PCN.
En bloque, los partidos pequeños podrían lograr un diputado por departamento, de los 20 redistribuidos.
“Al repartirse los diputados, es probable que las oportunidades de tener cuotas que tenían los partidos pequeños desaparezcan, y los
beneficiados serían los grandes”, Álvaro Artiga.

 

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