10 de julio de 2005


Reportaje:
Telefonía celular, presa de piratas

La tecnología está a la orden del día en el mercado negro. Desbloquear celulares reportados como robados es un servicio al alcance de todos en distintos puntos del centro de San Salvador. Mientras tanto, las autoridades persiguen el robo, pero no la reactivación de los aparatos .

Lilian Martínez / VERTICE / Foto EDH Archivo
vertice@elsalvador.com


Excepciones. No todos los comerciantes que reactivan teléfonos desbloquean celulares robados. Aquí comparten espacio honrados y delincuentes.. Foto EDH / Archivo

El pasillo está sólo. Es hora de almuerzo. Se aproximan dos hombres. El más robusto del dúo es el único que habla. “Él tiene este teléfono reportado”, dice, refiriéndose a su compañero. “¿Por cuánto lo desbloqueás?”, le pregunta al dueño de un puesto donde, además de celulares, se reproduce un estreno de cine en formato DVD. “Este modelo te cuesta 20 (dólares)”, responde el comerciante. Al cliente no le gusta la respuesta, y cambia de chalé.

— ¿Por cuánto me reactivás este teléfono —le pregunta a Guillermo M, propietario de otro negocio.
— No hago esos trabajos —le responde.
— Bueno, voy a ir donde otros cheros —vocifera el gordo antes de acelerar el paso hacia otro pasillo.
La escena ocurre en el Centro Comercial Libertad II, ubicado frente al parque del mismo nombre. Éste no es un edificio, sino un conjunto de chalés y champas de lámina apiñadas donde se comercializa toda clase de bienes. Algunos de dudosa procedencia, otros no. Pues también hay personas como Guillermo M. que se preocupan por no comprar ni vender objetos robados.

El negocio

Cerca de El Calvario también se ofrece el servicio de desbloqueo de celulares.

SIN CHIP $20. Cuesta el desbloqueo de un celular robado

CON CHIP $10. Es el valor del desbloqueo de un aparato

ROBADOS 1,200. Los celulares que al mes reportan a Telefónica

En las paradas y el interior de los buses, y los alrededores de centros comerciales es donde donde ocurren más robos de celulares, según la PNC.

Guillermo M. es padre de familia y Testigo de Jehová. Desde hace dos años vende solamente teléfonos celulares que compra de forma directa a las compañías que los distribuyen.

Decidió trabajar así luego de una mala experiencia. Hace varios años, el único empleado que tenía compró un teléfono en otro local. Gracias a esa transacción, Guillermo pasó una temporada en prisión. Pues, según la policía, el teléfono celular que se vendió en su local había sido utilizado en un secuestro.

Al preguntarle en cuántos locales del Centro Comercial Libertad se puede comprar un celular sin temor a correr su misma suerte, Guillermo baja la mirada. Se niega a meter las manos en el fuego por sus colegas.

Sin embargo, el fiscal Israel Antonio Guerrero, de la Unidad de Patrimonio Privado de la Fiscalía General de la República, no duda de que en el lugar se mezclen negocios lícitos con negocios ilícitos. Además, al centro comercial llegan tantos dueños legítimos de celulares como ladrones que encuentran en el hurto y robo de celulares una forma
fácil de conseguir dinero.

Un aparato mal habido se puede llegar a vender por cinco dólares. Pero el desbloqueo de un celular “reportado” (como robado), tiene un costo de $10 a $20 dólares. Este servicio no sólo lo ofrecen algunos comerciantes del Centro Comercial Libertad, sino también otros ubicados en el mercado Sagrado Corazón y en los alrededores de la iglesia El Calvario. En estos tres puntos abundan los locales que comercializan de forma legítima tarjetas de prepago y repuestos para teléfonos móviles.

Sin embargo, entre éstos, también hay locales a los que el cliente interesado puede acercarse y preguntar: “¿Por cuánto me desbloqueás un celular reportado?”. El precio de la operación es menor si el teléfono es de chip. Pues bastará con cambiárselo y dejar que el cliente se vaya sin llenar el formulario que sirve a las compañías de telefonía celular para identificar a sus clientes —como lo establece la Ley de Telecomunicaciones—. Según Guillermo, quienes venden chips de esta forma los han comprado a clientes directos de las compañías de telefonía. Éstos los venden a pequeños comerciantes. Ni unos ni otros se preocupan por que los compradores llenen los formularios que servirían a las empresas de telefonía para ingresar números y nombres a la base de datos de usuarios que, por ley, deben tener.

Desbloquear un celular reportado que no funciona basado en un chip es más costoso. Para esto, los piratas de la telefonía utilizan un software disponible en Internet, que puede borrar toda la información contenida en el celular. El programa permite cambiar el número de serie del aparato, conocido como IMEI, con el cual la mayoría de empresas de telefonía identifica los aparatos.

La clonación de número telefónico significa el robo del número de otro usuario. Es decir, se ocupa la línea de otra persona. Este delito es catalogado como una estafa..Foto EDH / Archivo

Los desbloqueos los realizan los mismos dependientes de chalés y algunos visitantes —con apariencia de colegiales— que recorren el Centro Comercial Libertad preguntando discretamente si hay aparatos bloqueados. Éstos llevan al hombro mochilas. Cuando hay un trabajo, “los estudiantes”, como los llama Guillermo, abren sus bolsones y sacan las computadoras portátiles para realizar el trabajo.

EN LA MIRA DE LA JUSTICIA


La Unidad de Patrimonio Privado de la Fiscalía persigue el hurto de celulares de oficio. Según el fiscal de esta unidad, Israel Antonio Guerrero, en el área metropolitana de San Salvador, un aproximado de 20 a 25 personas han sido acusadas y declaradas culpables por este delito en el último año.

Con respecto a la compra, venta y reactivación de celulares robados, la Fiscalía afirma estar limitada para actuar. Según Guerrero, en el Centro Comercial Libertad los negocios lícitos comparten espacio con los ilícitos. El fiscal afirma que no se ha realizado una investigación para identificar en qué locales se comete receptación, porque hasta el momento nadie ha puesto una denuncia.

De lo que sí tiene denuncias la Fiscalía, es de posibles casos de apropiación de lotes de celulares y chips.

Según Guillermo M., los comerciantes que venden chips sin pedir a los clientes que suscriban contratos con las empresas de telefonía móvil distribuyen los lotes que personas con más recursos económicos han llegado a repartir.

“Aquí están los pequeños; a los que hacen las cosas no los tocan”, dice el comerciante.

Fernando Argüello, especialista en normativa regulatoria y asuntos de competencia de la Superintendencia General de Energía y Telecomunicaciones (Siget), afirma que la práctica de reactivar teléfonos es ilícita desde el momento del robo. Argüello considera que aunque el Código Penal no menciona el desbloqueo de celulares robados como delito, se podría buscar una figura dentro de la tipificación de robo, para amarrar el desbloqueo a este delito.

El especialista de la Siget afirma que las empresas de telefonía toman distintas medidas para evitar estas acciones: la mayoría lleva listados de teléfonos robados, mientras otras exigen al cliente la factura del aparato que quiere reactivar si lo adquirió en otra compañía.

Si usted es la víctima de robo
Las empresas de telefonía y la PNC sugieren:
- Llame a su operador de telefonía móvil para que desactive la línea.
- Retire la hoja de reporte de robo de las oficinas de la empresa de telefonía.
- Aunque el aparato no esté asegurado, ponga la denuncia en la PNC.
- Esto le servirá como constancia de que el aparato ya no es de suyo si es utilizado en la comisión de un delito..
Foto EDH / Archivo

Un motivo de preocupación

Cuando las empresas subsidian los teléfonos a los clientes, lo hacen esperando recuperar ese gasto en consumo. Pero esto no ocurre cuando al cliente le roban su celular. Es así como el mercado negro de celulares afecta tanto a los clientes como a las las empresas que los comercializan.

Telefónica cree que siempre que haya demanda de teléfonos desbloqueados, existe un incentivo para el robo de terminales y su reventa. El número de denuncias de teléfonos robados recibidos por esta empresa es una muestra de esta demanda: 1,200 al mes desde el año pasado.

La Gerencia de Comunicaciones Corporativas de Telecom no proporcionó un número estimado de informes de teléfonos robados, pero respondió afirmativamente cuando se le preguntó si el mercado negro le genera pérdidas a esta empresa.

La Gerencia de Marketing para El Salvador de Telefónica estima que este mercado ilegal de celulares incrementa los costos y corrompe el mercado, limitando los beneficios que las operadoras de telefonía ofrecen a sus clientes.

Por su parte, el presidente ejecutivo de Digicel, William Nazaret, afirma que los teléfonos de su empresa no son útiles para el mercado negro, pues no funcionan con las bandas de las empresas competidoras. Efectivamente, los mismos piratas reconocen que es difícil desbloquear un teléfono para que funcione con Digicel.

Nazaret asegura que evitar el funcionamiento de celulares robados y reportados es posible, pero demasiado caro. Desde su punto de vista, la solución a este mal está en manos de los clientes. El ejecutivo cree que si los usuarios exhibieran menos el celular ocurrirían menos robos. “Yo trabajo en telefonía celular, pero no ando el teléfono en el cinturón”, afirma. Mientras la demanda en el mercado negro exista, será mejor seguir su consejo.

Lo que dice la Ley

La Ley de Telecomunicaciones
establece las obligaciones de los usuarios y de los operadores de la telefonía celular.

OBLIGACIONES DE LOS USUARIOS
Art. 30.- a) Pagar los derechos de instalación y cancelar puntualmente las facturas derivadas de la prestación del servicio(...)

c) Obtener la autorización del operador de servicios de acceso previo a la utilización o conexión con su red, para lo cual deberá suscribir un contrato de servicio con éste.

d) Presentar la documentación que permita identificar al solicitante de servicios de telecomunicaciones en la modalidad de pago previo.

OBLIGACIONES DEL OPERADOR

Art. 30 A.- Es obligación de los operadores de servicios de acceso llevar un registro de todos los usuarios, incluyendo los de pago previo, debiendo mantener dicha información a disposición de la autoridad competente.

Art. 42 A.- Los operadores de redes comerciales de telecomunicaciones están obligados a cooperar con las autoridades y a brindar las facilidades necesarias para investigar hechos punibles.

Art. 42 B.- Los operadores (...) brindarán información relativa al origen, dirección, destino o terminación de la marcación o recepción de llamadas telefónicas de los números de sus usuarios que se encuentren bajo investigación, que se hayan generado o recibido por medio de equipo, facilidades o servicios de telecomunicación del operador de telefonía.


Copyright 2005 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.