8 de mayo de 2005


Efectos de la guerra en
El Salvador

El país vio agudizada la pobreza y la escasez de bienes durante la guerra según lo expresa el historiador salvadoreño carlos Cañas dinarte

VERTICE
vertice@elsalvador.com

EL gobierno martinista fue ambivalente ante la guerra. Por un lado tomaba acciones en favor de los aliados y salvó judíos; por el otro admiraba al rÉgimen nazi..Foto EDH


La caída de la bolsa de Valores de Nueva York, en 1929, deprimió los precios internacionales del café y provocó graves a la economía salvadoreña anclada en grano de oro.

A medida que la guerra avanzaba, el abandono de los cultivos originó desempleo rural y la migración de cientos de personas hacia áreas urbanas, donde se sumieron en cinturones de pobreza.

Para ayudar a mitigar el hambre algunas empresas como MezaAyau Hnos. sacaron de sus graneros varias toneladas de granos básicos, para repartirlos entre los desempleados.

Se produjo asimismo una emigración masiva a Panamá y Estados Unidos en busca de empleos originados por la guerra o para enrolarse en los ejércitos aliados.

En El Salvador disminuyeron las posibilidades de obtener diversos artículos de consumo. El papel fue racionado, lo mismo que llantas y repuestos para vehículos, gasolina, abonos y otros insumos agrícolas, orientados algunos de ellos a la fabricación de explosivos. De igual manera se racionaban los productos cosméticos; medias femeninas, radios y otros elementos comerciales cuyas piezas pudieran ser empleadas por los temidos quintacolumnistas, que para entonces operaban en Centroamérica.

Pese al racionamiento y limitación vivida en el país se produjo una súbita demanda y alza en los precios del café, la bebida preferida por los soldados aliados.

En el escenario político, el gobierno de Maximiliano Hernández Martínez emitió acuerdos ejecutivos que declaraban extintos los tratados comerciales y de navegación con Italia y Alemania, además de declararle la guerra a los alemanes y japoneses el 12 de diciembre de 1941.

Martínez intervino también los bienes de los ciudadanos del Eje residentes en el país a través de un decreto legislativo el 7 de marzo de 1942 en el marco de la llamada “Lista negra”, emitida por Estados Unidos.

A raíz de ese decreto, la entonces Policía Nacional capturó, encarceló y deportó a italianos, alemanes y japoneses, pero a la par creó oficinas para el control y manejo productivo de las propiedades y bienes incautados.

Al final de la guerra cuando los ciudadanos del Eje volvieron, el gobierno les devolvió sus bienes y con ellos las ganancias obtenidas.

Tras la caída de Martínez los siguientes gobernantes desarrollaron acciones para salvar a por lo menos 30 mil judíos extendiéndoles pasaportes en el consulado salvadoreño en Suiza. La guerra terminó en 1945, pero El Salvador disolvió la declaración de guerra a Japón y Alemania, hasta 1951.

Lea además
 

- Las verdaderas causas de la guerra
- Berlín, Roma, Tokio: el Eje enemigo
- Las grandes potencias Aliadas
- Londres bajo fuego alemán
- Francia bajo el nazismo
- Racismo nazi propició el holocausto
- El final de dos Criminales
- Efectos de la guerra en El Salvador
- Un salvadoreño en las trincheras
- Un salvadoreño en las trincheras
- Un conflicto que marcó la historia



Copyright 2005 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.