![]() 6 de febrero 2005 |
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Salvó a más de 30 mil Pasaportes a la libertad Solidaridad. Durante muchos años pasó inadvertido el gesto que hizo un salvadoreño para librar de la muerte a decenas de miles de judíos.
Ilegal porque George Mandel, un judío-rumano que trabajaba en el consulado nuestro, comenzó a extender de forma clandestina visados a ciudadanos judíos como una estrategia para salvarlos de los campos de concentración o de ir a los temidos centros de exterminio. Según Cañas Dinarte, Mandel operaba a escondidas, y por eso hubo falsificación de pasaportes. Él habría extendido algunos pasaportes a varios judíos polacos amigos suyos. Pero Mandel rectifica y le comunica todo al coronel José A. Castellanos, el cónsul, salvadoreño, y éste le brinda su apoyo.
Luego recibe el respaldo del doctor Julio Enrique Ávila, el ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador. Tanto Guerrero como Ávila aprueban la iniciativa y se da el primer paso para legalizarla.
El Salvador solamente cobra cinco centavos de francos suizos en concepto de impuesto postal. Pero, según Cañas Dinarte, el gobierno nazi se entera de la extensión masiva de pasaportes y reclama al Gobierno salvadoreño, encabezado por Salvador Castaneda Castro, quien lejos de abortar la salvación de judíos la respalda. Cañas dice que muchos años después de finalizada la guerra, Mandel (que pasó a llamarse Mantello) contó que era tanta la demanda de pasaportes que perdió la cuenta hasta 30 mil, porque llegó un momento en que hasta los lanzaba a las personas dentro de los trenes. La solidaridad de Mandel, quien antes de morir se nacionalizó salvadoreño, y de Castellanos trascendió en su momento en varios países de Europa, pero quedó en el anonimato para el mundo. Cañas Dinarte sostiene que hay una deuda de gratitud y reconocimiento mundial para con el coronel Castellanos y el Estado salvadoreño por esta hazaña. La Liga Antidifamatoria ha sido la única en reconocer ese favor cuando, hace 10 años, entregó, en California, el Premio a la Humanidad a este salvadoreño y al país, condecoración que recibió en su nombre María Schurmann viuda de Castellanos y el entonces presidente Armando Calderón Sol.
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