
|
 |
Las
armas para Iraq
Las fuerzas de ocupación prefieren que el ejército iraquí
mantenga los pertrechos tradicionales. Las razones son variadas; unas
se esgrimen en público, otras se ventilan en los corrillos de
los estadounidenses
 |
|
Fusiles viejos. Los iraquíes
se quejan de que los Kalashnikov soviéticos no bastan para
detener la ola de ataques rebelde.
|
Estados Unidos no se apresura a dar armas pesadas a
los militares iraquíes. Hay una explicación oficial para
ello: esas cosas toman tiempo.
Pero también hay otra razón: Iraq sigue siendo demasiado
frágil para que cualquier planificador sepa qué forma
tomará el país en los próximos seis meses o un
año, si se mantendrá unido o se desintegrará en
una guerra civil.
Y eso representa un dilema para los planificadores militares estadounidenses.
Con esas dudas en el aire, tienen que temer que cualquier arma pesada
distribuida ahora pudiera terminar apuntada a las fuerzas estadounidenses
o avivando un creciente conflicto civil.
Y entre más tiempo tenga que esperar el ejército de Iraq
por armas sofisticadas, es probable que más tiempo sean necesarias
en ese país las fuerzas estadounidenses como una defensa contra
el caos.
En público, los comandantes citan muchas razones para el ritmo
lento en el equipamiento de los iraquíes: la cadena de suministro
es larga, los soldados de Iraq están escasamente entrenados y
en gran medida no han sido puestos a prueba, y a los rebeldes se les
combate mejor con rifles que con tanques.
En privado, algunos oficiales reconocen otras preocupaciones. Nos
preocupa la guerra civil o un golpe de estado, dijo un destacado
oficial estadounidense en Bagdad encargado de aprovisionar al ejército
de Iraq.
En realidad, los comandantes iraquíes se muestran cada vez más
inquietos, diciendo que sus tropas están muriendo en una proporción
tres veces mayor que las estadounidenses porque carecen de equipo básico.
Soldados con Kalashnikovs y camionetas no forman un ejército
dijo el general Abdulqader Jassim, comandante de las fuerzas terrestres
iraquíes.
Para que el ejército iraquí se sostenga sin las
fuerzas de coalición, necesitamos equipo de comando y de control,
vehículos de transporte y adiestramiento. Quiere helicópteros
y artillería, armas más poderosas y tanques más
grandes; armas que los estadounidenses dicen que él no necesita
ahora.
Al mismo tiempo, los estadounidenses están construyendo al menos
cuatro bases militares semipermanentes que pudieran contener a 18 mil
tropas cada una.
Estamos tratando de crear un ejército para combatir la
lucha actual, dijo un oficial estadounidense cuando se le preguntó
sobre las quejas iraquíes. Es demasiado pronto para hablar
sobre tanques, y no necesitan helicópteros cuando tienen el apoyo
militar estadounidense.
En estos días, con la posibilidad de la guerra civil en el aire,
los estadounidenses enfatizan la diversidad cuando organizan las unidades
iraquíes. Sin embargo, los cuerpos de oficiales son extraídos
de entre los sunitas, las tropas en el sur son en gran medida chiitas
y las tropas en el norte son en gran parte curdas.
Así como no existe un solo pueblo iraquí, no existe
un ejército iraquí, dijo Peter Galbraith, ex embajador
estadounidense en Croacia que ahora está en Iraq y ha trabajado
de cerca con los curdos. No estaremos armando a un ejército
nacional, sino a ejércitos que son leales a tres grupos diferentes.
Los Cuerpos Badr están muy fuertemente influenciados por
Irán, señaló Galbraith. ¿Vamos
a dedicarnos a armarlos?
Pudiera haber cierta lógica en postergar este equipamiento
hasta que se resuelvan las cuestiones que pudieran desencadenar una
guerra civil. El otro peligro añadió es que
podríamos estar armando a personas que podrían ser en
el mejor de los casos sólo nuestros amigos temporales.
Oficiales estadounidenses dicen que tratan de equilibrar velocidad
y necesidad al equipar a los iraquíes, y en algunos casos
culpan a la logística por el suministro lento.
Por ejemplo, están tratando de conseguir transportes de personal
blindados y Humvees blindados para la infantería iraquí.
Pero los primero 100 de 2,073 Humvees ordenados no son esperados hasta
noviembre, y los pedidos para el resto están compitiendo con
demandas urgentes del Ejército y la Marina de EE.UU.
Mientras, ambas fuerzas armadas han estado recorriendo países
del ex bloque soviético en busca de equipo que pueda llegar más
rápidamente.
Jassem quiere más. Los rifles de asalto AK-47 que usan sus tropas,
señala, no pueden adaptarse a dispositivos de puntería
láser y visores de visión nocturna. Quiere los más
modernos y poderosos M4 estadounidenses o AK-105 rusos.
También se quejó de que Estados Unidos quiere proveer
a sus tropas de RPG-7, el lanzador de granadas impulsadas por cohetes
de la era soviética. Le gustan los modernos RPG-29 de mayor calibre,
que penetran mejor el blindaje.
Pero esas armas pueden plantear una amenaza contra Estados Unidos si
caen en manos equivocadas, una preocupación que Jassem reconoce.
Están pensando en que sólo darán armas nuevas
al ejército cuando todo se haya calmado, dijo.
Oficiales estadounidenses insisten en que es más fácil
dar mantenimiento al viejo equipo soviético, que las tropas iraquíes
están más acostumbradas a él y que hay una enorme
cantidad de municiones para el mismo almacenada en Iraq. El RPG-7
es más versátil que otras armas antitanques; los insurgentes
no tienen blindaje.
No queremos que se vuelva exageradamente complicado, dijo
el oficial estadounidense, y añadió que llegará
el día en que un Iraq estable y seguro necesite unas fuerzas
armadas completamente armadas, pero ese día está a años
de distancia.
Jassem no se apaciguó.
Queremos helicópteros, dijo. Los necesitamos
porque no sabemos qué apariencia tomará la guerra.
Copyright 2005
El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización
escrita de su titular. |
|