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Más
que un genio, un humanista
En
honor al talentoso que revolucionó la física, el 2005
es el año Einstein, por el siglo de la Teoría
de la Relatividad. Luchó por la libertad de pensamiento y el
progreso de la humanidad. La música era su refugio.
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| La fórmula de la física
más conocida a nivel popular es la ecuación matemática
de la equivalencia masa - energía, E=mc2 |
Las fotos indican que no es el estereotipo de las estrellas
de Hollywood. Su aspecto desalineado, con su cabello canoso y despeinado,
puede parecer incoherente con su genialidad.
Detrás de esta fachada está Albert Einstein, el científico
más importante del siglo XX y del cual se desconoce su vida,
los aspectos que no tienen que ver con el científico.
Esta imagen que proyectó Einstein es la de los últimos
años de su vida, cuando se radicó en Estados Unidos por
sus dificultades con el régimen nazi. Lejos había quedado
el recuerdo de su infancia. Un período difícil, que logró
sobrellevar gracias a las clases de violín que le impartió
su madre.
Este amor por la música no lo abandonaría jamás.
Su madre, Pauline, era una brillante pianista, y le inculcó la
apreciación por las melodías a sus hijos.
En su temprana adolescencia, Einstein descubrió a Mozart y a
sus sonatas, su belleza y estructura lógica le recordaban la
matemática.
También le gustaban Schubert y Bach, pero el favorito de su madre
era Beethoven. La música fue una de las cosas más
importantes de mi vida, le dijo años más tarde Einstein
a su hijo Hans.
Niño especial
Su dificultad en el habla no le impidió ser la personalidad del
siglo XX, según publicó la revista Time. Su padres se
preocuparon porque había empezado a hablar con cierto retraso,
a los 3 años.
Más tarde supo que era disléxico, una incapacidad parcial
en el aprendizaje de la lectura y la escritura, que a veces cruza las
consonantes mientras escribe. Pero esto fue superado con prontitud,
ya que Albert era siempre el primero de la clase o estaba cerca de serlo.
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| Ponga su mano en un horno
caliente un minuto, le parecerá una hora. Siéntese
con una muchacha bonita una hora y será como un minuto. ¡Eso
es relatividad! |
Sus tíos formaron parte esencial en su formación.
Aún pequeño, Jacob le introdujo al álgebra; y en
su adolescencia, otro de sus tíos le incentivó sus intereses
científicos.
De la lectura de estos libros de divulgación científica
nacería un constante cuestionamiento de las afirmaciones de la
religión (con el consiguiente rechazo al Estado y la autoridad),
según relata en su autobiografía.
Su obra trasciende los límites de la ciencia y constituye el
estereotipo del luchador, el de la libertad de pensamiento y el progreso
general de la humanidad.
Mostró un gran compromiso con el mundo cultural de su época;
una estrecha relación con la música y la lectura; y gracias
a su cercanía con otros intelectuales sus ideas políticas
aún siguen dando de que hablar.
Otros pesos pesados
Romain Rolland, Premio Nobel de Literatura en 1915 (autor
de Juan Cristóbal), fue cercano a Einstein. Este
pacifista militante se dedicó a luchar contra el fascismo y Einstein
fue seducido por estas ideas.
Entre 1931 y 1932, Albert Einstein y Sigmund Freud intercambiaron epistolar
por iniciativa de la Comisión Permanente para la Literatura y
las Artes, de la Liga de las Naciones.
De estas cartas entre los dos intelectuales surgen propuestas a la pregunta
de Einstein: ¿Hay algún camino para evitar a la
humanidad los estragos de la guerra?.
En mayo de 1949, Monthly Review publicó un artículo
que se título ¿Por qué el socialismo?.
Allí medita sobre la historia, las conquistas y las consecuencias
de la anarquía económica de la sociedad capitalista,
que sigue vigente en nuestra época.
Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar
estos graves males, el establecimiento de una economía socialista,
acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales,
escribió, entre otras cosas, el físico.
Sobre el tablero y religión
Como otros genios, Einstein vió en el ajedrez una representación
simbólica de la vida y lo calificó como un juego
que posee contenido de verdad. También fue uno de sus escapes,
es por ello que define a este juego como un maestro que fortalece
el espíritu y alivia los sufrimientos de la vida.
En su autobiografía (escrita por Gerhard Roth), que él
insistía en llamar su obituario, sostiene que las relaciones
entre los conceptos y las proposiciones son de naturaleza lógica.
También resalta que jamás creeré que Dios
juega a los dados con el mundo.
En algún momento resumió sus creencias
religiosas de la manera siguiente: El admitir que existe algo
en lo cual no podemos penetrar; el pensar que las razones más
profundas, que la belleza más radiante que nuestra mente pueda
alcanzar, son sólo sus formas más elementales de expresión;
ese reconocimiento, esa emoción, constituye la actitud verdaderamente
religiosa. En ese sentido yo soy profundamente religioso.
En una carta fechada en marzo de 1954, Einstein dice que por supuesto
era una mentira lo que se ha leído acerca de mis convicciones
religiosas; una mentira que es repetida sistemáticamente.
No creo en un Dios personal y no lo he negado nunca sino que lo he expresado
claramente.
Si hay algo en mí que pueda ser llamado religioso
es la ilimitada admiración por la estructura del mundo, hasta
donde nuestra ciencia puede revelarla.
No creo en la inmortalidad del individuo, y considero que la ética
es de interés exclusivamente humano, sin ninguna autoridad sobrehumana
sobre él.
Esta cita fue incluida en el libro Albert Einstein: su lado humano.
Pese a esto, también se le reconoce haber dicho: La vida
de un hombre sin religión no tiene sentido; y no sólo
lo convierte en un desdichado, sino en un ser incapaz de vivir.
Su actividad política
Einstein fue cofundador del Partido Liberal Democrático Alemán.
Dejó su país y se nacionalizó estadounidense. Apoyó
una iniciativa de Robert Oppenheime, el padre de la bomba atómica,
para iniciar el programa de desarrollo de armas nucleares conocido como
Proyecto Manhattan.
En 1952, cuando Chain Weizmann (el primer presidente de Israel) murió,
se le ofreció la Presidencia de Israel, que rechazó con
una emotiva nota. Estoy profundamente conmovido por el ofrecimiento
del Estado de Israel y a la vez tan entristecido que me es imposible
aceptarlo, dijo.
Se involucró en actividades para beneficio de la humanidad. Apoyó
con todas sus fuerzas el pacifismo y el Sionismo. También abogó
por la causa del desarme internacional y se dedicó al establecimiento
de un Gobierno Mundial que permitiría a las naciones trabajar
juntas y abolir la necesidad de la guerra.
Su genialidad no fue aislada; su infancia, su educación y el
extraordinario toque de su personalidad construyeron al que ahora es
el estereotipo de los científicos. Sin embargo, muy modesto aseguró
no tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente
curioso.
Sus antecesores
Para que Einstein dedujera que el espacio y el tiempo
no tienen el carácter constante, sino valores variables, fue
necesario el trabajo de otros científicos reconocidos.
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Galileo Galilei
Matemático italiano. Puede contarse entre
los más grandes científicos de todos los tiempos,
y como la figura más romántica de la ciencia. Nacido
en Pisa el 15 de febrero de 1564 y fallecido el 8 de enero de
1642.
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Isaac Newton
Matemático, físico y astrónomo
británico nacido el 25 de diciembre de 1642 y fallecido
el 20 de marzo de 1727 en Londres. Formuló de la ley de
la gravedad, la invención del cálculo diferencial
y el telescopio de reflexión.
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Henri Poincaré
Matemático francés. Nació en 1854 y falleció
en 1912. En el campo de la mecánica elaboró diversos
trabajos sobre las teorías de la luz y las ondas electromagnéticas,
y desarrolló, con Einstein y Lorentz, la relatividad restringida.
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Michelson
El experimento de Michelson-Morley fue uno de
los más importantes. Se realizó en 1887. El resultado
negativo del experimento constituiría la base experimental
de la teoría de la relatividad especial de Einstein.
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Su mejor año
Breve reseña sobre cada uno de los 4 artículos
publicados por el físico Alemán durante 1905.
Movimiento browniano
Explicaba el fenómeno haciendo uso de las estadísticas
del movimiento térmico de los átomos individuales que
forman un fluido.
El artículo de Einstein sobre el movimiento atómico entregaba
a los experimentalistas un método sencillo para contar átomos
mirando a través de un microscopio ordinario.
Efecto fotoeléctrico
Se proponía la idea de quanto de luz (ahora llamados
fotones) y mostraba cómo se podía utilizar este concepto
para explicar el efecto fotoeléctrico.
La teoría de los cuantos de luz fue un fuerte indicio de la dualidad
onda-corpúsculo y de que los sistemas físicos pueden mostrar
propiedades ondulatorias y corpusculares simultáneamente.
Por este trabajo Einstein recibió el Premio Nobel de Física
de 1921.
Relatividad especial
Se introducía la teoría de la relatividad especial estudiando
el movimiento de los cuerpos y el electromagnetismo en ausencia de la
fuerza de gravedad.
Esta famosa publicación está cuestionada como trabajo
original de Einstein, debido a que en ella omitió citar toda
referencia a las ideas o conceptos desarrolladas por estos autores así
como los trabajos de Poincaré.
Equivalencia
Masa-energía
El cuarto artículo de aquel año se titulaba: ¿Depende
la inercia de un cuerpo de su contenido de energía? y mostraba
una deducción de la ecuación de la relatividad que relaciona
masa y energía.
En este artículo se decía que la variación
de masa de un objeto que emite una energía L es L/V2, donde
V era la notación para la velocidad de la luz usada por Einstein
en 1905.
Esta ecuación implica que la energía de un cuerpo en reposo
(E) es igual a su masa (m) multiplicada por la velocidad de la luz (c)
al cuadrado: E = mc2
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