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BISIESTO,
AÑO SINIESTRO
El día añadido
El
29 de febrero es, para muchos, sinónimo de catástrofes
o hechos nefastos; pero
la historia y las mismas circunstancias se encargan de mostrarnos que,
si bien es cierto
es extra, es un día normal...
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Para unos es un día siniestro. Otros le confieren
poderes catastróficos. Algunos prefieren no ser tan pesimistas
y lo ven como la oportunidad de celebrar exactamente su cumpleaños.
Así se ve el 29 de febrero.
No son ni nefastos ni atraen catástrofes, a pesar de que muchos
vinculan los años bisiestos con períodos aciagos, donde
los desastres, catástrofes y guerras son tan comunes.
¡Y todo por culpa de los romanos! La idea de relacionar los bisiestos
con fenómenos fatídicos proviene de esa cultura, ya que
febrero era considerado como el mes de los muertos y el dolor en tiempos
del imperio.
Y el pensamiento se arraigó de tal manera que hasta se llegó
a considerar que añadir un día más al mes era potenciar
esa influencia anti vida.
Los menos dados a pensamientos cataclísmico prefieren entender
el fenómeno como un simple ajuste técnico o matemático
para hacer cuadrar un calendario al que, cada año, le sobran
unas cuantas horas.
Sí, el 29 de febrero sirve para corregir el desfase que existe
entre la duración real de los años normales:
365 días y seis horas aproximadamente, y es necesario corregirlo
cada cuatro años. Así, nada más.
Cierto es que en los anteriores años bisiestos se produjeron
fenómenos o hechos que podríamos considerar característicos
de estos períodos o que representan malos recuerdos para más
de alguno.
Los años 1996 y 2000 también fueron bisiestos. Y sin ánimos
de fomentar una cultura cataclísmica, Vértice hizo un
recuento de algunos acontecimientos atípicos en distintas áreas
de la vida social nacional e internacional.
Como por ejemplo, para los fanáticos del fútbol, y en
especial del Real Madrid de España, podría resultar incómodo
y de mal agüero saber que, hace cuatro años, un 29 de febrero,
el Bayer de Munich eliminó al equipo merengue de la Champions
League en el mismo Santiago Bernabéu.
Coincidencias aparte, este otro bisiesto ambos equipos se miden en la
competición europea.
En el ámbito político, por estos mismos días también
se conocía el triunfo de George W. Bush en las primarias del
estado de Virginia. A la postre, el republicano se convirtió
en el 43o. presidente de la nación más poderosa del planeta.
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La esfera salvadoreña
Nuestro país también registra hechos que se pueden considerar
funestos para unos y afortunados a otros. ¿Qué será?
Coincidentemente, los dos últimos años bisiestos se han
registrado sendos incendios en la capital. Ojalá y este sea la
excepción.
Aunque en algunos ámbitos el tiempo parece que
se detuvo, no quiere decir que eso signifique que se repetirán
los hechos. Por ejemplo, este bisiesto también es electoral.
En lo político, hace cuatro años, el candidato a la Alcaldía
Municipal de San Salvador por el partido ARENA, Luis Cardenal, se disponía
a sostener un decisivo debate televisivo con su principal adversario
Héctor Silva.
El encuentro resultó fatal para el tricolor, quien meses después
perdía las elecciones; a pesar de que las encuestas lo ubicaban
-desde siempre- como claro favorito.
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El
ciclo de la historia

Los problemas de CINTEC no empezaron con las reveladoras publicaciones
por las que ha demandado a tres representantes de este periódico.
Los problemas de la empresa canadiense iniciaron el 29 de febrero
de 2000, cuando un incendio en el antiguo botadero de Mariona,
Nejapa, dejó inservibles dos máquinas propiedad
de la empresa y consumió cinco viviendas habitadas por
familias de pepenadores.
Ese mismo día la entonces directora del Seguro Social,
Ana de Escobar, daba un ultimátum al sindicato para que
finalizaran una huelga iniciada el 15 de noviembre de 1999.

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También hace cuatro años los empleados
del Seguro Social permanecían en huelga por quien sabe qué
razones y el
Departamento de Estado de los Estados Unidos señalaba la corrupción
en el Sistema Judicial. Y esto que ni por asomo aparecían hechos
como la huida de García Prieto, la liberación de Nelson
García, las trabas para la extradición de Carlos Perla;
claro, en eso, el año sea bisiesto no nada tiene que ver.
Pero no todo es malo. Al margen de las consideraciones o creencias cataclísmicas
que intentan descubrir si realmente estos años atraen o no la
mala fortuna, los hechos se encargan de desmentirlas.
Porque, exceptuando que los hechos anteriores coincidieron
en años que tenían un día extra, lo cierto es que
en este tipo de años también sucedieron hechos similares
a los acaecidos en otros.
Excepciones
Así, si se hace un recorrido por la historia se observa que también
se dieron muchos avances y circunstancias positivas que desdicen el
título aciago.
La invención del telescopio, del termómetro a gas, del
primer auto con motor a explosión, el final de la guerra de Afganistán
fueron precisamente en bisiestos.
O el hecho de que la banca salvadoreña creció, hace cuatro
años, al diez por ciento, o que el gobierno de nuestro país
haya abierto nuevas oficinas consulares en Washington para satisfacer
las necesidades de nuestros compatriotas. ¡O que le hayamos ganado
a Panamá en fútbol! nos hacen pensar que 1996, 2000 y
2004, los últimos años bisiestos, son como cualquier otro.
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La
derrota del Real Madrid frente al Bayer de Munich, el 29 de febrero
de 2000, puede ser un mal augurio para los fanáticos de
los merengues.
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Ante tal conclusión, y sin herir susceptibilidades,
lo más recomendable es considerar los años bisiestos como
normales que, simplemente, tienen un día más y como tal
es lógico que sucedan cosas tanto negativas como positivas.
Vincular el 29 de febrero con malos presagios es buscarle tres pies
al gato. Durante tiempos inmemoriales, los acontecimientos que se produjeron,
y lo seguirán haciendo, han acontecido sin percatarse en que
todo pasa en el día extra.
Entonces, relacionar cualquier catástrofe, o hechos nefastos
con este tipo de año puede quedar en la pura elección
personal. Como siempre todo depende del cristal con que se mire, o con
el que se esté dispuesto a mirar.
Siniestro, nefasto, catastrófico. consideraciones pesimistas
u optimistas incluidas, lo cierto es que este 2004, unos 1,815 salvadoreños
nacidos en bisiestos podrán celebrar con exactitud su cumpleaños.
Así que si hoy llegara a suceder algo fuera de lo normal, será
producto de la mera casualidad.
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George W.
Bush había derrotado a su oponente, John McCain, en las
primarias de Virginia. Ambos aspirantes a la candidatura presidencial
republicana quedaban a la espera de las decisivas primarias de
marzo.

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Ese mismo
día, en nuestro país se informaba sobre las críticas
contra el sistema judicial y la PNC contenidas en el informe de
derechos humanos del Departamento de Estado de EE.UU. Parece que
hay cosas que no cambian.

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Los
que cumplen 18 años de edad
Pese a lo que se podría pensar, los que nacen el 29 de febrero
no se les presenta ningún problema para solicitar su Documento
Único de Identidad (DUI).
El trámite es sencillo. La persona que cumpla 18 años
tiene que decirle al tramitador que nació en año bisiesto.
Este a su vez comprobará que el dato coincide con un año
bisiesto a través de un cálculo matemático.
Dividirá el año en que nació entre cuatro.
Si el resultado es una cifra exacta, está bien.
En caso contrario, si la cifra resulta con decimales entonces la
persona tendrá que rectificar su partida de nacimiento en
la alcaldía en la que está asentado. Este trámite
lo tendrá que realizar a través de un abogado.
Según el Registro Nacional de las Personas Naturales, este
29 de febrero un total de 1815 personas cumplirán años.
De este grupo la mayoría es femenina. El 54 por ciento son
mujeres mientras que el 54.93 por ciento son hombres.
Los departamentos con más cumpleañeros este día
son: San Salvador y Santa Ana. En la capital habrá 199 mujeres
y 160 hombres; mientras que en Santa Ana son 97 mujeres y 99 hombres
que celebrarán su cumpleaños.
Después de cuatro años de espera: ¡Muchas felicidades
a todos los cumpleañeros! |
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