27 de junio de 2004


CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

Guerra entre hermanos

Yo también por la necesidad de protegerme de la muerte tuve que ingresar a las filas del ejército, cuando era un adolescente. Luego integré el Batallon Atonal y combatí por todos los lugares que "Chiyo" ha mencionado en el reportaje publicado el pasado domingo. Anque logré el grado de sargento, la vida de un soldado fue similar a la de un guerrillero. Perdí muchos amigos en combate y eso me hace a veces sentirme nostálgico. Nunca estuve de acuerdo con matarnos entre hermanos, siempre respeté los parámetros de los derechos de las personas y seguí a cabalidad los acuerdos de Ginebra sobre las leyes de la guerra terrestre... Me da gusto oirte decir que ni por $1 millón recurrirías a la violencia. Muchos salvadoreños como tú deseamos un mejor futuro para nuestra patria, pero allí está esa gente todavía tratando de alcanzar sus propios logros de llegar hasta la presidencia. Pero nuestra gente ya le ha dicho no en dos elecciones presidenciales a dos mercenarios vende patria (Facundo Guardado y Handal) Los que queremos la democracia no nos debemos de fijar en los colores de las banderas de los partidos politicos, un buen salvadoreno debe mirar las cualidades de un candidato para gobernar... La democracia nos da el voto como arma para decirles fuera del panorama politico. Handal es parte de una historia amarga.

José Santos Enamorado
josearcatao@aol.com


Sobre la política y la fe


Permítanme vertir algunas opiniones después de el artículo “Políticos por voluntad divina” publicado en la pasada edición de Vértice. Creo que la religion es algo eminentemente personal. Es importante que los dirigentes del destino de un país tengan una estructura sólida de valores, pero no vivimos, afortunadamente, ni en tiempos del Santo Oficio, ni en una Teocracia. Por lo tanto estos deberian estar fundamentados en un adecuado juicio, sentido común y tolerancia plena en el marco de un Estado de Derecho. La gente religiosa tiende facilmente a caer en el fanatismo, y en una "fiebre" proselitista, que muchas veces termina atropellando los derechos de libertad de pensamiento y otros. Japón, por ejemplo, es un país en el que si bien se conservan en algunos vestigios del Budismo o del Shinto, la mayor parte de personas se consideran con una "ética humanista secular". Acá se respetan las leyes, se puede transitar por la noche en cualquier área de la ciudad, no se escucha de violaciones, asaltos, ni otra serie de atrocidadades que son el pan diario en El Salvador, en el que como usted exponen su vasta mayoria dice estar adherida a algun grupo religioso... No convirtamos a El Salvador, en otro país propicio para el surgimiento de una visión de tipo "talibanesca salvadoreña".

Darío Chávez
Dachsiliezar2000@yahoo.com.mx


Las ferias laborales

La semana pasada asistí a la Feria del Trabajo en favor de los discapacitados y organizada en el plantel de la Feria Internacional de El Salvador.
Un día anterior había digitado y fotocopiado más de 20 currículum y les anexé su correspondiente foto a color. Los mandé a anillar y empastar todo en aras de producir la mejor impresión a mis entrevistadores.
Al día siguiente, me movilicé (a pesar de mis limitaciones físicas) en un bus inter urbano a San Salvador. Lastimosamente, de unas veinte empresas a las que apliqué, unas dieciseis empresas me dijeron abiertamente que no tenían plazas disponibles ni para profesionales ni para no profesionales discapacitados. Que todo aquello se trataba simplemente de crear las bases de datos de los departamentos de Recursos Humanos RHH de cada empresa.
Ante esto, me preguntaba: y, entonces para qué entonces se celebran estas ferias y por qué aquel esfuerzo (sobre todo económico) para que las personas como yo sólo asistamos a ella. Entiendo que por el sólo hecho de que una empresa nos entreviste no significa que por ello ya tenemos trabajo. Pero oír casi 16 veces seguidas el "lo siento, ahorita no hay", deprime a cualquiera, imposibilitado o no.
Entre pasajes de bus, mis "autoviaticos", alquiler de PC (para digitar mi CV), copias, fotos a colores, empastado y otros gaste casi $20 que esta semana ya me comenzaron a hacer falta para mis necesidades habituales.-
Respetuosamente, sugiero a los comités y empresas organizadoras de este tipo de ferias, que organicen estos eventos cuando realmente exista una minima oferta laboral o bolsa de trabajo para todos los que nos está costando encontrar un empleo.
Lamentablemente, empresas como El Diario de Hoy, Diana y otras que sí valoran el potencial profesional y laboral del discapacitado, no estaban presentes en la feria.


José R. García
joseroberto@infocentros.org.sv

 


Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.