25 de enero de 2004


LA TALLA DEL VOTO

23, medida ideal

Para ganar la Presidencia, a los contendientes les bastaría obtener el cien por ciento
de los votos de tan sólo 23 municipios, que, a nivel nacional, concentran el 51% de
los electores. Ese es un caso hipotético; aunque, es el sueño ambicionado de
los estrategas de campaña.

Wilfredo Hernández y Mirella Cáceres
vertice@elsalvador.com

El actual registro electoral se convierte en una especie de brújula o mapa con el cual los partidos políticos se pueden guiar.

El nuevo padrón electoral ofrece, además, una buena oportunidad a los estrategas de los partidos contendientes para concentrar esfuerzos en sectores geográficos y poblacionales muy bien definidos.

De esa manera, los partidos políticos tiene a su alcance una interesante información que conduce a lugares que antes no fueron explorados.

Por ejemplo, ninguna elección anterior atrajo tanto la atención hacia la mujer como el segmento poblacional mayoritario en términos electorales. Ellas representan el 53.9% de votantes.

Esto significa que quien conquiste a la totalidad de las electoras tiene asegurada la silla presidencial.

Un panorama similar presenta el nuevo mapa electoral cuando se le hace una lectura geográfica.

Un estudio interno del Tribunal Supremo Electoral (TSE) establece que el nuevo registro, que tiene como base el Documento Único de Identidad (DUI), concentra el 51% del total de electores sólo en 23 municipios.

San Salvador con sus 250 mil 569 votantes con DUI se convierte en el plato más apetecible del electorado nacional, según el estudio, seguido de Soyapango con 180 mil 329 registrados.

Esta mayoría porcentual, de acuerdo con el TSE, también abarca otros municipios con un número importante de electores, como Santa Ana, San Miguel, Mejicanos, Santa Tecla, Apopa, Ilopango, Ciudad Delgado, Cuscatancingo, Sonsonate, Ahuachapán, Colón, Ilobasco, entre otros que alcanzan la nada despreciable cantidad de 1 millón 752 mil 787 votos, exactamente el 51% de votantes.

Si bien es cierto no se puede asegurar que la elección ya está definida, porque para lograr esto es necesario que cualquier partido gane todos los votos válidos en esos municipios, lo que es imposible, en palabras de Eugenio Chicas, el gerente de campaña del FMLN.

Lo que no se puede obviar es que el hacerse con el triunfo en todos estos municipios mayoritarios le otorgaría una buena ventaja a cualquiera de los partidos contendientes.

Y los mismos estrategas lo saben, por eso no desestiman ninguno de los 262 municipios del país, ni a San Salvador o Soyapango por poseer el 12.54% del total de votos; ni Mercedes La Ceiba o San Isidro Labrador que recogen apenas el 0.04%.

Por eso es importante. Y tomando en cuenta que, de acuerdo con la Cid-Gallup, dos terceras partes de la población dicen tener mucha disposición de ir a votar en las próximas elecciones, la mesa parece estar servida.

Voto femenino
53.9%

Es el porcentaje del electorado femenino que definiría las elecciones.
Voto masculino
46.1%

La representatividad del electorado masculino, según registros del TSE.

Las estrategias

Los partidos en contienda dicen estar conscientes de cuál mensaje deben dirigir a cada segmento de la población.

No importa la edad, el sexo ni el área de residencia, tampoco donde se concentre la mayor parte del electorado. Eugenio Chicas, del FMLN, y César Funes, de ARENA, dicen tener la medida para enamorar al electorado. ¿Qué podemos esperar? Ninguno habla de sus tácticas, ni mucho menos de ventajas. Aunque Chicas está consciente de que los números le favorecen. De los 23 municipios mayoritarios, 13 de ellos son gobernados por el FMLN.

Eso lo parece entender Funes, por eso señala que si bien es cierto la campaña está diseñada para todos los municipios sí hay estrategias específicas para aquellas localidades con administraciones efemelenistas.

“Para nosotros todos los municipios son importantes”, responde Chicas; pero deja escapar cierto optimismo cuando habla de sus gobiernos locales. “En las ciudades que ya gobernamos - y lo estamos haciendo- tenemos un voto fuerte”, expresa. Aunque advierte que eso no significa que no recibirán la misma atención que los otros municipios con menor concentración de votantes.

Sin embargo, Chicas no quiso profundizar en su estrategia de campaña para atrapar los votos de los sectores decisivos para no develar su táctica; sí aseguró que la agricultura será muy importante en el plan de gobierno, lo mismo que la zona rural porque “ahí es fuerte la derecha, pero le apostamos a todos los sectores”, dijo.

Funes, por su parte, aceptó que la juventud y la mujer son los segmentos a los que se les está dando un mayor enfoque no sólo porque representan un gran potencial de votantes, sino porque son segmentos en los que el Estado debería asignar mayores recursos.

¿Pero, cómo los están enamorando? Funes tampoco quiere revelar el secreto. “No puedo darle detalles de nuestra estrategia. Cuando termine la campaña, sí le puedo contar”, señaló. “Pero tenemos la convicción de ganar todos los municipios del país”, señala un optimista Funes.
Las propuestas

Los candidatos de los dos principales partidos políticos han diseñado el mensaje de sus campañas según el sector representativo.

Ambos tienen muy bien definidos cuáles son esos sectores. La mujer y los jóvenes dominan en las estrategias. A estas alturas, algunos han logrado calar en la mente de esos sectores, otros se han quedado en mera palabrería.

El FMLN aboga por una equidad entre los géneros, pero a pesar de que alaba la “inmensa contribución al país, a las grandes conquistas sociales y democráticas en favor del pueblo” de la mujer, nunca aterriza realmente cómo lograría ese equilibrio.

ARENA ha definido mejor su campaña a la mujer. Promete desde la ampliación de beneficios a través de los programas nacionales de salud, la oferta de un programa presidencial que le dé oportunidades como jefa del hogar y formar una Red de Protección Social para madres solteras.



Blancos definidos

Ni alto, ni bajo, ni feo, ni guapo... No son esas las cualidades que buscan los partido
s políticos en el electorado, sólo se trata de lograr fríos números a su favor.

Un militante efemelenista de Ilopango lo tiene claro. “A nosotros no nos pagan por ello, nosotros invertimos todo el año en favor de nuestro partido”, dijo. Y tiene razón, la consigna es hablar y hablar hasta calar con el mensaje de que “El cambio es hoy”, como reza el eslogan del partido que representa.

Su principal contendiente no se queda atrás. De esa manera, cada día que pasa, y al calor de la campaña, las calles de Ilopango se ven invadidas por militantes o correligionarios que lucen los colores de los partidos de su predilección.

Pero ¿cuáles son las líneas de acción o estrategias que sigue cada uno de estos proselitistas? Los jefes de campaña de los partidos mayoritarios no se atreven a develarla “por lógica”, según ellos.

Si bien es cierto convencer a los 3 millones 431 mil 811 salvadoreños con DUI parece difícil, si las estrategias se saben trazar, la rica información que ofrece el nuevo registro de personas no podía caer mejor que en estos tiempos electorales.

Tiro al blanco

Así, los partidos políticos contendientes tienen claro a qué sectores poblacionales dirigir la metralla propagandística.

De esa manera, las mujeres y los jóvenes se convierten en una especie de dianas a las que van dirigidos los dardos electorales.

La tarea es ardua. Porque no será fácil complacer a las 1 millón 848 mil 351 mujeres que conforman el padrón —el 53.8% del registro total— o al millón 266 mil 665 del segmento de la población entre los 18 y 29 años que ya posee su DUI.

Los dos sectores que, según los últimos sondeos de opinión, son los que definirán las próximas elecciones presidenciales.

Pero no sólo eso. El nuevo registro también indica la ocupación, el nivel de estudio y la residencia de los potenciales votantes.

Hasta el año pasado, cuando se habían registrado 2.6 millones de salvadoreños en el Centro Nacional de Registros (CNR), el 3% era graduado de la universidad, el 18.8% era bachiller y el 16.1% carecía de instrucción formal.

Saber como se conforma el registro actual fue imposible, ya que el CNR no ofreció la información solicitada.

Sin embargo, encuestas como la CID Gallup brindan información sobre qué tipo de segmento poblacional respalda a cada candidato.

Por ejemplo, Cid-Gallup, en la última medición de noviembre 2003, asegura que ARENA tiene su fortaleza entre aquellos pobladores con un máximo de educación secundaria y residentes fuera de la capital.

Mientras que el FMLN encuentra más apoyo entre los salvadoreños con al menos un año de estudios universitarios o profesionales y los residentes en las zonas urbanas del país. Esto, aunque de forma aventurada, permite a los diseñadores de la campaña definir sus debilidades y sus fortalezas, y corregir la estrategia a seguir.

Por el momento, el registro electoral señala que la mayoría de salvadoreños con intención de votar se concentra en el área urbana, un 60%, mientras que el restante reside en la zona rural.

 


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