Del 21 al 28 de noviembre de 2004


ENTREVISTA
“No le tengo miedo al lodo”

Salvador Samayoa, una de las voces más respetadas cuando de analizar la situación política de El Salvador se trata, se ha embarcado en una nueva travesía: Concertación Socialdemócrata, movimiento donde comparte territorios con Facundo Guardado y otros personajes que salieron de las filas del FMLN

Ciro Granados
vertice@elsalvador.com

Ferviente hincha del Real Madrid, Samayoa ocupa parte de su tiempo para promover el deporte entre niños y jóvenes. Fotos EDH/Mauricio Castro


¿Son ustedes los renegados de la izquierda tradicional salvadoreña?

Renegados, para nada. Nunca en la vida lo he sido. Yo planteo esto como un proyecto en positivo.
¿Son una especie de izquierda “light”?

Depende de qué signifique ser izquierda “light”. Para mí lo importante en política no es que la confrontación sea “light” por su sustancia: en la sustancia debe ser totalmente clara, para eso existe el sistema democrático, para debatir ideas y plantear intereses de grupos de la sociedad. Y eso debe uno hacerlo con nitidez y claridad.

El problema, que es un falso radicalismo, es el tono del discurso y cuando las posiciones políticas son agresivas hacia personas. Creo que uno puede ser suficientemente claro, vigoroso, firme, fuerte y no ser altisonante.

¿Cuál es la diferencia entre su pensamiento con los de Medardo González, Sánchez Cerén o Schafik Handal?

Creo que en casi todos los temas del país podríamos tener diferencias de enfoques, pero no sólo con ellos; también tengo muy importantes diferencias de enfoques con el partido ARENA. Con el Frente, Medardo, Schafik, Leonel... yo, en primer lugar, quiero decirle que les he tratado y les seguiré tratando con absoluto respeto. Ahora, en cómo abordar los problemas del país sin duda tengo diferencias.
Le pregunto sobre ellos porque también son de izquierda.

Sí. Hay una cuestión fundamental: he visto a los regímenes y gobiernos socialdemócratas, sobre todo en países de Europa occidental, que, sin abandonar sus planteamientos de prioridad por las condiciones de vida de las clases trabajadoras y los sectores más desprotegidos de la sociedad, sin abandonar eso, más aún, habiendo producido mejoría espectacular en el nivel de vida en esos grandes segmentos de población, lo hicieron sin un enfrentamiento estéril con el sector privado.

Lo hicieron aprendiendo a producir entendimientos y pactos nacionales y sociales. Aquí en el país ocurre que la izquierda, como el FMLN, por diversas razones más bien ha espantado al sector empresarial. Es importante trabajar por crear una izquierda política que sí tenga viabilidad en el sentido de que tenga su prioridad en los sectores más desposeídos de la población, pero que tenga capacidad de entenderse y producir políticas públicas en conjunto con otros actores de la sociedad.

¿En qué creen los socialdemócratas?
En una prioridad, pero con suficiente entendimiento y armonía con los otros sectores sociales.
Creemos en la solidaridad, pero efectivamente, a diferencia de, tal vez, sectores de derecha neoliberal que creen que por rebalse van a llegar migajas o pedazos de bienestar al resto de la sociedad.

“En una democracia es normal que se discutan de verdad las ideas. En Estados Unidos hay republicanos que votan por iniciativas demócratas, y viceversa. ¡Y no hay dramatismo!”

Y tenemos diferencias con sectores tradicionales de izquierda, que le apuestan demasiado a resolver los problemas del país por la base del intervencionismo estatal. Nuestra posición es de un Estado de bienestar que asuma su papel, que se plantee la solidaridad efectiva como filosofía, como programa y como política.

La ideología que manejan, si bien tiene su parte teórica y la experiencia de otras naciones, ¿cómo adaptarla hacia la realidad salvadoreña? ¿tienen un plan definido?

Es que yo no creo que es teoría. Pero le voy a mencionar un tema importante como la política tributaria y fiscal: aquí se ha estado debatiendo entre un sector que cree que cuanto menos impuestos pague la empresa más competitividad va a tener, y una posición —que ha sido la de la izquierda más tradicional— que tiene una lógica de impuestos que del otro lado (de los empresarios) la sienten como confiscatoria.

Entre esas posiciones puedo ver bien lo que hicieron los partidos socialistas democráticos de Europa occidental, que tuvieron una política tributaria y fiscal que le permitió al gobierno tener recursos para invertir en infraestructura, servicios públicos y elevar el nivel de vida de la población sustancialmente. Políticas que entendieron que la productividad de la economía y la competitividad son un asunto de calidad de vida de la población. Cuando la población tenga mejor nivel de vida y sea más culta en general la economía de este país va a ser más productiva y competitiva.

¿Implica para el caso salvadoreño dejar de hacer lo malo que hacen las extremas y aprovechar lo bueno que esas mismas extremas predican en conjunto con lo que ha funcionado en países de Europa aunque sean realidades muy distintas?

Son realidades diferentes ciertamente, pero el principio de políticas públicas sigue siendo válido. Por ejemplo, para nuestro sector empresarial es un anatema el asunto tributario y tenemos 11.5% del PIB de carga tributaria. En los países que de verdad tiene recursos, el Estado para invertir tiene no menos del 18, 20 y hasta 30% del PIB en carga tributaria. Y esos pasos no los podemos dar ni con la manera de pensar que tiene el partido ARENA ni con la que planteó el Frente.

Para mí no es problema de que sean extremas. Sinceramente, no creo que ARENA es extrema derecha; hay gente extremista, incivilizada que no se ha reciclado ni modernizado, pero como partido ARENA no es extrema derecha.
Y el Frente, para mí, el problema no es que sea extrema izquierda. Por ejemplo, le voy a mencionar un tema en que el FMLN no se plantea como extrema izquierda: el transporte público. ¿Cuál sería una posición de izquierda tradicional de verdad? La posición lógica sería beneficiar a la mayor parte de la población más desfavorecida. ¿Con quién se ha aliado el Frente cada vez que se ha discutido el tema los últimos años? Con los empresarios de buses. En ese tema el Frente no se comporta como fuerza de izquierda.

¿Y entonces por eso nacieron ustedes?
Eh, por eso y por muchos temas, incluyendo cómo se maneja el partido, que debe ser de manera democrática, permitiendo de verdad que haya diferencias de opiniones y que se pueda ventilar el pensamiento de cada uno. Lo que ha estado ocurriendo es que al que piensa distinto a flor de labio está el “traidor, arenero, vendido”. Esa no es manera de discutir, sino de abortar el debate. Un partido democrático no puede estar haciendo eso. En El Salvador las mayorías quieren un cambio, pero no encontraron una opción satisfactoria y segura.

“Creo que es un desastre salir corriendo a hacer un partido de mala manera de tal forma que esté listo para competir en 2006”

“No ganar una elección no significa ser un perdedor. Muchos políticos exitosos en algún momento perdieron elecciones y ganaron otras más grandes”

“Lo que quisiera es que el FMLN rectificara en el aspecto de permitir la discusión política y no estigmatizar a militantes que planteen las
cosas de otra forma”

¿Qué es lo que buscan ustedes, el poder?
Todo proyecto político nace para buscar y merecer el derecho de ejercer el poder político.

¿Por qué los salvadoreños deberán creer en ustedes?
Debieran creer no a priori, sino en la medida en que vaya escuchando posiciones políticas, maneras de debatir, seriedad, una política que no se hace a base de insultos, una que de verdad signifique un sentido de esperanza para el país.

¿Aunque eso es ir contra el tradicional comportamiento del salvadoreño, que es bastante caudillista, por ejemplo?
El salvadoreño es caudillista, pero no sólo el salvadoreño; más bien es un fenómeno de sicología social que significa que quisieran ver liderazgos claros, coherentes.

¿Aunque eso sea verticalismo?
Puede ser que los liderazgos fuertes se traduzcan en verticales, pero no necesariamente.

¿Cómo apostarle a un manejo de partido de forma democrática cuando al salvadoreño le gustan los liderazgos fuertes, sólidos y verticales?
No, no. Yo hago diferencias: fuertes, sí; coherentes, sí. Si algo no se le perdona a un líder es que no sea líder. Para mí el tema más importante es que se permita discutir y disentir y opinar dentro de un partido político.

En Estados Unidos hay veces que congresistas republicanos votan a favor de iniciativas demócratas, y demócratas apoyan iniciativas republicanas. ¡Y no hay dramatismo! ¡No les expulsan! ¡No les acusan de traidores!

¿Cuál es el rumbo que tienen trazado como movimiento a corto y mediano plazos?
Trabajar con audacia, pero despacio y con buena letra. Sería un desastre salir corriendo a hacer un partido de mala manera para que esté listo dentro de seis meses y que pueda participar en las elecciones de 2006. Esto hay que hacerlo bien, esto no es broma, no es otro partidito de dos diputados.

¿Aprendieron bien la lección los renovadores que lideran esto?
Pues espero que sí, porque yo se lo dije a Facundo Guardado: que no hicieran el error de salir corriendo a tratar de participar en la primera elección. Será un partidote, que de verdad sea alternativa de poder. Es que, si no, ¿adónde vamos a estar? ARENA ya va para 20 años ¿Va a ser otro PRI? Creo que no es eso lo que el país quiere. Todo país necesita alternancia, pero una alternancia que no sea traumática para nadie.

¿Tienen, bajo su visión, oportunidad de un pedazo del pastel frente a dos comilones como ARENA y el FMLN?
Yo hablaría de más de un pedazo de pastel. Creo que este esfuerzo debiera, claramente, en unos dos o tres años, ser lo suficientemente fuerte para ser uno de los competidores principales en la próxima elección presidencial.

¿Se van a meter a presidenciales en 2009?
Creo que esa meta es más sensato tenerla.

¿Iría usted de candidato a la Presidencia?
Eso es muy prematuro.

¿Pero se le ha pasado por la mente?
Pues mire, a mí francamente no me gusta mucho eso. A mí me gusta mi vida como la tengo y eso es cambiar radicalmente. No tengo aspiraciones personales en este sentido.

¿No quiere ser presidente?
No me entusiasma particularmente. Y si comparo hipotéticamente la vida que tengo ahora con la de ser presidente, sin duda me quedo con la vida que tengo ahora, me gusta más.

¿Cree que la actual polarización en el FMLN podría ser un excelente caldo de cultivo para la doctrina socialdemócrata?
Yo lo veo de otra manera: que hay una inmensa cantidad de cuadros, de militantes y activistas del Frente que no están satisfechos en las condiciones actuales.

“Sinceramente, no creo que ARENA es extrema derecha ni que el fMLN es extrema izquierda. Aunque hay gente extremista, incivilizada que no se ha reciclado ni se ha modernizado”

¿Van a buscar atrapar esos votos?
No se trata de atrapar a nadie, pero de que tengan una opción, sí.

¿Por qué no lanzarse como partido de una buena vez? ¿Tienen miedo de algo?
Claro que sí, sería un suicidio. Yo no tengo vocación de suicida, no estoy loco.

¿Qué tipo de salvadoreños es su principal cliente?
Yo no tengo clientes, je, je, pero el esfuerzo político este creo que puede tener un fortísimo arraigo en capas medias, en capas populares urbanas, pero también en el sector rural. Porque hay demasiado abandono de ese sector y porque demasiado cuadro de la historia reciente que se organizó en el campo, incluso que estuvo en la guerrilla, se fue desilusionando con el paso del tiempo de las opciones que tenían.

¿No le asusta pertenecer a un movimiento que reúne a perdedores del pasado, electoralmente hablando?
Hmmmm, no me asusta porque la mayor parte de gente que se va a incorporar no son perdedores en ningún sentido, son ganadores.

Son gente que la vi luchar y sobreponerse a un régimen y a un poder militar, económico y político que era abrumadoramente superior a ellos. Yo conozco el temple de esta gente. El caso de Facundo Guardado es el único que se ha presentado a elecciones y no ha ganado, pero no ganar una elección no significa ser un perdedor en la vida o en la política. La mayor parte de políticos exitosos en el mundo en algún momento de su carrera perdieron elecciones y después ganaron otras más grandes.

¿La esperanza les mantiene vivos?
Je, je. ¡Claro que tengo esperanzas! El día que no las tenga ciertamente preferiría estar muerto.

¿Qué futuro le augura al FMLN bajo el nuevo coordinador general?
Que quede claro, al FMLN no le deseo ningún mal. Lo que quisiera es que rectificara sobre todo en este aspecto fundamental que es de verdad permitir la discusión política y no estigmatizar a los militantes o dirigentes que quieran plantear las cosas de otra manera. Si no hacen eso se van a ir quedando cada vez más reducidos.
Pero si el FMLN rectifica, ustedes se van a quedar sin votantes.

Bueno, no sé, no creo. Pero si el FMLN hace eso le puedo asegurar que podría conservar mejor su papel histórico.
¿Cuál va a ser el papel de CSD dentro de la concertación nacional?
Ojalá sea una de las fuerzas más lúcidas, abiertas, imaginativas y tolerantes para lograr comprender intereses legítimos —aunque estén contrapuestos— de diversos sectores y poder contribuir a entendimientos. El país no puede funcionar sólo a base de consensos, eso no es cierto, eso no existe en ninguna parte del mundo. Lo que sí es cierto es que tienen que haber consensos básicos, en tres o cinco puntos de desarrollo del país.

¿Usted, particularmente, qué va a hacer para que esos “ojalá” se traduzcan en realidades?
Tengo claro que hay que sustentar este esfuerzo y tengo compromisos de trabajar porque esto tenga éxito.

¿Irá a mítines? Acciones concretas. ¿Se irá a meter a zonas rurales para convencer a la gente? ¿Hará trabajo de campo?
Voy a hacer trabajo en la medida de mis capacidades, que no son ni pueden ser de tiempo completo, no en este momento. Pero voy a hacer un trabajo, en lo máximo que pueda, de elaboración de pensamiento, de convencimiento y de sumar fuerzas a esto.

¿Botas con lodo o sobre asfalto?
Las que hagan falta. Yo ya me enlodé bastante en la vida. No vaya a creer que le tengo miedo al lodo. No me gusta... no me gusta andar sucias ni las llantas del carro, pero eso no quiere decir que no me pueda meter.

Tiro al Plato

Concertación: necesidad
Maras: problema social
Amenazas de terroristas para El Salvador: no hay de momento
Francisco Flores: un Presidente controversial
Guerra en Iraq: error de EE.UU.
Soldados salvadoreños hacia Haití: en contexto de Naciones Unidas, bien
Reforma fiscal: imprescindible
OIE: debe ser más transparente
Óscar Ortiz (lo piensa): Oscarito, Oscarito... eh, vamos a ver, le deseo lo mejor.
Rafael Menjívar: no le conozco
PCN: buenos alcaldes
Caso Anda: ignominia
Aguinaldo: je, je, no me dice nada
Secuestros: desastre, no deben ocurrir bajo ninguna circunstancia
Condoleezza Rice: le conozco personalmente
Zapatero: buen jefe de Estado
Código Da Vinci: no lo he leído, mi hijo sí
Consejo Nacional de Seguridad Pública: hicimos una gran labor para el país
Ideología: necesaria
Mafalda: me fascina
OEA: irrelevante
Padres irresponsables: si pudiera, les colgaba
Jesuitas: maestros y amigos muy queridos
Real Madrid-Barcelona: Real Madrid, toda la vida
Salvador Samayoa: un hombre del país y de la nación


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