20 de junio de 2004


CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

Sugerencia al Seguro Social

Es triste tener más elementos que criticar que alabar en instituciones como el Seguro Social. Recientemente acompañé a uno de mis vecinos a curación a la unidad de pie diabético del Seguro Social, ubicada en la Calle Arce de esta capital. Lastimosamente mi vecino perdió su trabajo a raíz de una más o menos larga estadía en el hospital de pie diabético. Mi vecino fue despedido el mismo día que regresó a sus labores después de su estadía en el hospital. Hoy que está sin trabajo, y que por ende no está cotizando, le toca tramitar un “certificado por cesantía” tres días antes de cada consulta. En la unidad de pie diabético lo ven en ocasiones hasta dos veces por semana, lo que quiere decir, que mi vecino tiene que caminar dos veces por semana a la unidad de inspectoría del ISSS, para tramitar su certificado por cesantía antes de volver a ser evaluado en la unidad de pie diabético. Para un diabético en proceso de recuperación, no siempre es bueno que ande forzando su pie en caminatas, sobre todo si se toma en cuenta que el atravesarse la Juan Pablo II y otras calles para llegar a la oficina de inspectoría es toda una hazaña hasta para las personas que a Dios gracias somos sanas. Lo que me pregunto es, ¿dónde quedan los beneficios de la red informática que el ISSS de hecho posee? ¿No sería posible tramitar este y otro tipo de documentos en las unidades de trabajo social equipadas con PC en red?

Keneth García
keneth8@lycos.com


No a la jubilación a los 60


Creo que aumentar la edad de jubilación, hasta los 60 años para los hombres y hasta los 55 para las mujeres, es una burla para la gente que ha dado toda su energía, juventud y esfuerzo para este país, creo que los diputados que votaron por esto deben ser acusados de traición y fusilados, ¿cómo pueden aprobar una ley así en un país en donde no hay trabajo, en donde no nos garantizan que las empresas no nos vayan a despedir al tener 50 ó 55 años y de ahí nadie nos va a contratar por la edad, si no vean ejemplos en las guías de empleo, piden no mayor de 30 ó 35 años con experiencia, con esta ley si acaso llegamos a jubilarnos sólo al cementerio o a pasar los últimos años en una cama de hospital nos van a mandar.
Creo que los diputados no analizaron también que una empresa va a tener costos elevados en mantener una fuerza laboral tan adulta. Pido como ciudadano que esa ley se derogue o que se modifique en el sentido de que haya seguros por desempleo para cuando nos despidan por viejos.

J. Bonilla
JBonilla@delsur.com.sv


Los incentivos a pensionados

Quiero hacer gala de los derechos que tenemos todos, como es el de expresarnos libremente en nuestro querido país.
Yo pienso que para modificar los requisitos actuales para poder retirarse del trabajo (30 años de servicio o 60 de edad) es necesario crear una ley de indemnización universal más generosa para el trabajador, que sea un incentivo para que el empleado haga carrera dentro de una empresa y que desaliente el despedir al personal cuando se sobrepasa los 50 años. Con esto estaríamos evitando crear una masa de trabajadores despedidos que no consigan empleo y que no opten al retiro, generalmente constituida entre los 48 y los 60 años.
Este fenómeno ya se dio en otros países que adoptaron esta medida de eliminar los años de servicio. Mi sugerencia es optar por una ley que contemple al trabajador obtener el 100% de su sueldo por cada año trabajado (sin techo). Esta prestación se tiene en Guatemala, Honduras, Costa Rica y Panamá.


Antonio Huezo
AntonioHuezo@kcc.com


Consejo para los diputados

Nuevamente el show político de la aprobación y negociación del presupuesto se volvió a dar. Esta vez, parece más que tiene un tinte de “venganza” por haber perdido las elecciones presidenciales, siempre tiene que haber un “pelo en la sopa”, ojalá y el presupuesto del 2005 lo comiencen a negociar tipo octubre para que se use en el tiempo en que realmente se necesita.
Todo es por “falta de fondos” para subsidiar las necesidades de cada ministerio, yo me pregunto: ¿Y si no hubiera corrupción, alcanzaría el dinero? ¿Y si se tuviese un mayor y estricto control con los gastos de los funcionarios, habrían más fondos? ¿Y si realmente se hiciera una auditoría permanente en las diferentes oficinas del Estado, sobraría dinero para obras?
Creo que el actual gobierno tiene que ver hacia atrás con honestidad y aceptar que hoy están haciendo falta en las arcas del Estado todo ese pequeño “dinerito” que se esfumó de ANDA, BFA, etc., y debe comenzar a “socar” las tuercas del despilfarro que se hace en el uso irresponsable e indiscriminado que de los carros “N” hacen sus empleados, quizá si se hiciera una investigación a conciencia y minuciosa de los gastos de estos vehículos alcanzaría y sobraría mucho dinero para todos los proyectos sociales que tienen que hacerse en los próximos cinco años.


Rafael Vélez
laudrimar@yahoo.com.mx

 


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