Del 19 al 26 de diciembre de 2004


POLÍTICA

Tratos políticos que salen del canasto

Son, a diario, el dolor de cabeza de muchos alcaldes y políticos de este país. Sin
embargo, no pueden prescindir de su ayuda en las campañas electorales. A cambio de protección al gremio de vendedores informales, los políticos reciben los votos

Alicia Miranda Duke
vertice@elsalvador.com

El sector de comerciantes es disputado, durante las campañas electorales, por los partidos en contienda debido a que aglutina a más de medio millón de posibles votantes. Fotos EDH / Archivo


La algarabía del mercado queda relegada a segundo plano por el fuerte grito de un hombre que saluda mientras nos indica con la mano que lo sigamos. “Vamos a tomar chilate porque tengo que ocupar la barriga en algo, si estoy lleno no pienso tantas locuras”, dice, irónico.

El hombre camina esquivando las ventas que atiborran la calle frente a la iglesia El Calvario de San Salvador hasta llegar a un pequeño puesto dentro del Mercado Central. “¿Don Vicente, cómo está?”, lo saluda una niña que pasa cargando un canasto con cebollas. Él la mira con atención y le responde con unas palmaditas en el hombro.

“Tengo 24 años de trabajar aquí y conozco a toda esta gente”, dice mientras ordena una porción de plátanos en miel a la vendedora del puesto. “¡Mire, no faltan los que quieren aprovecharse de esta gente, por eso la cachada es servir y defender a esos que están desprotegidos! —asegura enfático—. Una vez me preguntaron si era como el padrino de los vendedores. Yo les dije que lo único que hago es servir”.

El hombre que habla es un vendedor informal del centro capitalino que podría pasar como cualquier otro; sin embargo, Vicente Ramírez tiene en sus manos mucho más que una venta de ropa y zapatos; posee la llave del liderazgo que buscan los políticos durante las campañas electorales.

Él es dirigente de la Coordinadora Nacional de Vendedores (CNV), que aglutina a casi medio millón de vendedores en todo el país.

Asociaciones
29

Grupos de comerciantes organizados en la capital. Entre las más grandes están Antravepecos y AVEP.
Agremiados
5,954

Los afiliados a gremios. En el país hay más de medio millón de comerciantes informales.

Y aunque intenta mostrar humildad derrocha soberbia cuando explica que la CNV tiene el poder para castigar o premiar a los alcaldes con sus votos, como lo hizo con ARENA durante dos períodos.

Vendedores apoyan a presidente Saca.

El vendedor recuerda el día en que Juan José Domenech le pidió apoyo para la candidatura de Armando Calderón Sol. “Lo hicimos porque don Juancho era una persona que buscaba el bienestar del pueblo, entonces le ayudamos y nos respondieron construyendo el Mercado Sagrado Corazón de Jesús”.

Sin embargo, la armonía con los alcaldes areneros terminó cuando el ex alcalde Mario Valiente les amenazó con quitarles las plazas.

“El político normalmente es bien raro de su cerebro porque a veces te dice algo y termina haciendo lo contrario. Por ejemplo, en las elecciones pasadas para alcaldes acordamos con (Carlos) Rivas Zamora que no nos iban a tocar ni con el pétalo de una rosa a cambio de apoyo. Al final no fue así”, indica el dirigente.

Ramírez dice estar acostumbrado a las promesas de los políticos durante las campañas electorales, razón por la que asegura que en el futuro pensará muy bien a quién le estrecha la mano. “Ya no quiero que nos den pajas”, agrega.

Pero aunque él muestre prudencia, la directiva de la Coordinadora Nacional de Vendedores —de la mano de Ramírez— ya comenzó a tomar posición de cara a las próximas elecciones municipales.

Como un auténtico comerciante, Vicente ofrece al mejor postor su producto —los votos que aglutina en la CNV— a cambio de apoyo.

“Nosotros necesitamos edificios multirrespuestas, también el código que favorezca al comerciante en pequeño; además, estamos pidiendo algunas manzanas para hacer una cooperativa agrícola, y por último pedimos que se nos tome en cuenta en las cadenas de distribución para que no haya piratería”. Ramírez recita sus peticiones como si se tratara de una oración que repite de memoria.

Y es que no es la primera vez que habla de esto.
A principios de 2004, las peticiones fueron escuchadas por el Despacho Jurídico que representa María Lidia Solís y que aglutina a un grupo de abogados identificados con la Democracia Cristiana. Éste retomó las peticiones y firmó un convenio con la CNV.

Problema en cifras
“Con la Democracia Cristiana estamos logrando hacer un buen amarre, pero no descartamos poder hacer otros con diferentes partidos políticos en todo el país”.
“Si soy candidato, en tres años terminaría quemado, igual que Rosario Acosta. Por el momento me siento feliz trabajando por los vendedores de este país”.
Vicente Ramírez/directivo de la Coordinadora Nacional de Vendedores. Foto / Omar carbonero

El trato establecía, entre otras cosas, asistencia legal gratuita en caso que la CNV lo necesitara. El apoyo también incluía representación en los procesos penales y juicios que se iniciaran contra los vendedores. A cambio, la coordinadora de vendedores decidiría de la mano de los abogados las posiciones políticas partidarias al interior del PDC.

Con el canje, el despacho jurídico parecía estar bajo la sombra de un frondoso árbol, pues los abogados firmantes buscaban la segunda diputación por San Salvador para la propietaria del despacho, María Lidia Solís. “¡Claro, después del licenciado Parker!”, aclaró en una entrevista José Mauricio Porras, firmante del convenio.

Cinco meses después de haber firmado el documento, Vicente Ramírez explica que el convenio tambalea más que nunca. “Lo único bueno que han hecho hasta el momento ha sido una defensa técnica en Cojutepeque y sacar a los compañeros con medidas sustitutivas” .

Pero el secretario general del PDC, Rodolfo Parker, es enfático al finiquitar ese convenio: “De hoy en adelante, Vicente Ramírez se entenderá directamente conmigo. No queremos saber nada de terceras personas”.

Parker sabe que lo que está en juego podría determinar el futuro de un partido que intenta revivir y que podría tener su prueba de fuego en las elecciones de 2006.

“Nosotros queremos apoyarlos (a los vendedores). Muestra de ello es que estamos impulsando que se forme una mesa de concertación sobre municipalismo y el plato fuerte es el Código del Trabajador Independiente”, dice Parker.

Vicente Ramírez asegura que pese al apoyo que le brindaron para que
ganara, Héctor Silva fue el primer alcalde en declararles la guerra frontal.

Pero nada está escrito cuando se trata de los vendedores. Vicente Ramírez explica que los agremiados en la coordinadora no son rígidos en sus principios y posturas, tal como lo demuestra él mismo.

Hace tan solo tres meses, durante una entrevista, se identificó como un “revolucionario” de pura cepa.

Hoy dice otra cosa. “Soy social cristiano con tendencia humanista universal. Creo en la empresa privada porque da empleos, pero primero está la dignidad de la persona”, sostiene muy sonriente mientras se toma un poco de atol.

“Esperamos que el PDC ponga a un buen candidato. Si no pues.... nosotros estamos contentos con el Presidente Saca y algunos alcaldes areneros como la Mila (Milagro Navas, de Antiguo Cuscatlán) y con Will Salgado, de San Miguel”, dice.

El vendedor tampoco le cierra la puerta al FMLN, y más concretamente a Óscar Ortiz: “Ese muchacho nos ha demostrado buena voluntad”.

De hecho, asegura que dentro de la CNV hay quienes son militantes del FMLN y que nunca votarán por un candidato arenero.

Sin embargo, asegura que en San Salvador las cosas son más verticales.

“Nosotros estamos esperando que nos digan las palabras mágicas porque los políticos saben lo que están ganando si nos apoyan”, dice Vicente.

Parker, por su lado, explica que está haciendo todo lo posible para tener de su lado a los vendedores todo el tiempo que sea necesario. El secretario del PDC le apuesta a una relación poderosa entre su partido y el gremio, pero, por si acaso, mira al techo y lanza una plegaria. “A Dios le pido que todo salga bien”.


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