18 de enero de 2004


CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

Valores ciudadanos

Constantemente vemos, leemos y oímos noticias tan impactantes que muchas veces cuesta asociarlas con la realidad. Son tan impactantes, que parecieran escenas de una de las tantas películas que se exhiben en la televisión o en el cine.
Ante tal fenómeno social tan horrible como lo es la violencia, el Estado no hace nada por velar por la salud mental de los ciudadanos y, en especial, de los niños.
La gran contribución social se limita a pasar una advertencia al inicio de cada programa, lo cual no es nada.
Existen medios como El Diario de Hoy, que se han preocupado por inculcar valores; pero que dentro del gran espectro nacional no encuentra apoyo de las instancias reguladoras del espectáculo público. Señor Antonio Saca, como miembro de esta sociedad falta de valores y principios, te pido, como nuestro próximo presidente que serás dentro de un par de meses, que dediques toda tu atención a rescatar estos valores tan añorados, con los que la gente de nuestra generación se formó, donde nos enseñaron a respetar a nuestros maestros, a respetar a las personas adultas, a respetar el derecho ajeno, a respetar la vida y la paz.
No permitas que los jóvenes se refugien en culturas extrañas y fuera de realidad, ya que ellos son el futuro de nuestro país, como tú lo eras unos años atrás. Tony, que Dios te ilumine y te dé sabiduría de lo alto para podernos gobernar, que te proteja y que nunca vaya a permitir que tu carisma se transforme y que a cada momento vuelvas a ver desde donde vas, del propio pueblo.


Fernando Fuentes
DUI 02600125-2

Fe de errata “on line”
Vértice pide disculpas a sus lectores y a los escritores Mario Vargas Llosa y Carlos Montaner porque en la edición online del pasado 28 de diciembre de 2003 se registró un error en la sección Opinión. El artículo titulado “El loco Hugo y el apesadumbrado Fidel” -escrito por el señor Montaner- se calzó como si el autor fuese el señor Vargas Llosa.

Dolor de cabeza
Soy un residente de Santa Tecla y en este mes que se inician las clases en la mayoría de colegios de Santa Tecla, me toca circular por la calle Hermano Julio Gaitán, que está contiguo al Colegio Santa Cecilia.
Es un dolor de cabeza poder transitar en esa calle en la mañana, al medio día o cuando hacen reuniones de padres de familia; hay veces que hacen hasta triple fila siendo la calle de un solo sentido y lastimosamente la dirección de dicho Colegio no pone a alguien que ayude a dirigir el tránsito, tal como lo hacen colegios cercanos (Champagnat, Instituto Bethania). Solicito al señor director de la institución hacer algo por las personas que obligadamente tenemos que pasar por esa calle.

Edgard Hidalgo
DUI 02362708-3



Comentario a publicación
Leí el tema sobre la percepción ciudadana acerca de la democracia y quisiera hacer tres matizaciones: Los entrevistados menos informados tienden a sinonimar democracia con participación y ésta con el derecho no regulado a decir, escribir y propagar lo que cada quien quiere.
Esta percepción de la democracia proviene de los ya choteados programas de entrevistas, en los que los políticos, por el mero hecho de dejarse insultar por correo electrónico y como encadenados a la picardía del entrevistador, van a crear la impresión de que se someten a la consulta popular.
La verdadera consulta es la contraloría social, no la pantalla chica ni las radios escupe-fuego que nunca proponen nada. La contraloría social es el seguimiento ordenado de las ejecutorias partidarias por los sectores sociales afectados; o bien hay que habilitar a dichos sectores para autorepresentarse políticamente, tanto municipal como parlamentariamente a fin de autolegislarse y ejecutar sus proyectos.
La segunda es que el reportaje parece inducir a quienes responden que sólo se puede vivir en un Estado de Derecho si el sistema es democrático. El Estado de Derecho es la vigencia de las leyes emitidas por el o los órganos legisladores de cualquier clase de Estado.
La tercera es que estoy de acuerdo con el señor Rómulo Rivas en que la designación popular directa de los candidatos partidarios ayudaría a volver participativo el sistema, pero ni él ni MIRE nos dicen cómo piensan hacer para evitar que dichas mociones devengan en motines en la plaza pública.
Tomando su idea, propongo que dichas candidaturas sean por barrios históricos, cantones, valles y por los gremios locales si estuvieren organizados en ese municipio, ya sea para que el candidato vaya por un partido o directamente por su base electoral sin partido.
A nivel nacional, la elección sería por sectores sociales. Por ejemplo, Cámara de Comercio de El Salvador, SCIS, las confederaciones de pequeños y medianos comerciantes y etc. serían un solo sector -el Sector Comercial-, con derecho a candidatar a sus representantes a todo.
Para ello hay que suprimir todos los partidos a medida vayan habiendo funcionarios sectoriales electos. Dicho sistema lo inventó el eximio periodista y escritor salvadoreño José René Barón Ferrufino y es viable, porque variantes parecidas existen en Austria, Suiza y Taiwán. Y sí, hay que abolir el Art. 13 Cn. P.: Hasta el número es de mala suerte.

Max Brannon
catharos2003@yahoo.com



Estoy de acuerdo
Quiero secundar la crítica hecha por el señor Wilfredo Hernández y, a la vez, felicitarlo por su valiente y veraz columna en Vértice. Comparto sus sentimientos y raciocinio del tema.
Ya da asco estar leyendo tantos desmanes con lujo y cinismo de impunidad que nos hace ser incrédulos con la clase política y tenerles una franca aversión. Hay que continuar incansablemente por lo menos señalándolos; talvez los responsables escarmienten.

Mauricio Cáder Ramos
moris_y_nena@integra.com.sv

 


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