
|
 |
REPORTAJE
Prevención
precoz
Son
niños como cualquier otro, pero dejan el juego por un rato para
aprender una de las profesiones más riesgosas y humanitarias: rescatar
personas y prevenir incendios. Ellos son parte de la primera generación
de bomberitos de la Academia Infantil, un proyecto del Cuerpo de Bomberos
de El Salvador que promete ser exitoso.
 |
|
Ellos
aprenden que apagar incendios
o asistir a víctimas es una tarea riesgosa y noble.
Fotos cortesía cuerpo de bomberos
|
Han aprendido a conocer el fuego, al que muchos adultos
le temen. Pero ellos, treinta en total, están a punto de graduarse
como bomberos gracias al proyecto de la Academia Infantil, que busca
formar niños capacitados en prevención de incendios y
que a su vez, se conviertan en capacitadores de otros escolares.
"La idea surge porque los niños tienen más capacidad
para comunicarse con los otros niños", explica el Teniente
Baltazar Solano, director de la academia.
Aprovechando esa virtud, seleccionan, previa solicitud en la estación
de Bomberos en el barrio Santa Anita, de acuerdo a las habilidades que
muestran los pequeños aspirantes cuando son entrevistados.
Las edades de los elegidos oscilan entre los 7 y 12 años, "una
edad en la que pueden entender y transmitir los mensajes" a juicio
de la licenciada Bertaly Deras, oficial y jefa de Relaciones Públicas
de Bomberos.
Los niños involucrados en este primer experimento son en un 95%
hijos de bomberos y trabajadores de la institución; el otro 5%
descienden de vecinos, amigos o familiares.
Actualmente las solicitudes han superado las expectativas, a tal grado
que piensan crear otro grupo paralelo y exigir para el siguiente curso
una evaluación psicológica como requisito adicional.
El entrenamiento de bomberitos no es un juego como algunos piensen.
Tampoco es cosa de niños, en ellos recae la responsabilidad de
formarse en esta peligrosa pero noble profesión cual si fueran
adultos.
 |
|
"Es
bastante nuevo para mí tratar con los
niños, quiere bastante paciencia (porque) están
en su mundo y uno tiene que enseñarles de una manera distinta.
El comportamiento de los niños cambia con la edad"
Instructor Wilfredo Burgos
|
Reciben clases en un aula acondicionada como cualquier
escuela o colegio, con la diferencia que está decorada con famosos
personajes de caricaturas en su función de bomberos; hay además
periódicos murales, fotografías gigantes de niños
en acción y un modelo normativo que consiste en la mascota de
la academia (un castor), hecho de papel y con tres divisiones según
los colores del semáforo.
En esas casillas, los niños evalúan su comportamiento
(la mayoría se ha colocado en la casilla verde, la de bien portados).
Las clases son impartidas los días sábados por un instructor
principal, un instructor de natación, un instructor para las
clases prácticas, además de cuatro cuidadores.
Realmente suena anormal que a tan corta edad reciban como parte de la
formación básica: primeros auxilios, medidas de prevención
en caso de incendio o terremoto, y cómo ellos deben evacuar víctimas.
Pero eso no es todo, también son instruidos en materia de valores
como la disciplina (incluye el área artísticacultural)
e instructorías activas como el rescate en altura (descendimiento
y escalada en lazo), natación y manejo de equipo.
Pero uno de sus mayores retos es aprender a familiarizarse con el fuego
y aplacarlo con extintores, algo que logran por medio de simulacros
de incendio. Es un entrenamiento adaptado a su edad como el que manipulen
mangueras programadas a la mínima presión.
Con este adiestramiento son vueltos capacitadores en materia de prevención
en sus respectivas escuelas, además de cumplir con la educación
formal.
 |
|
Entré
porque me gustaban los bomberos. Aquí he aprendido a escalar,
primeros auxilios, usar extintores y manejar las mangueras. El
Cuerpo de Bomberos ayuda a la gente. Probablemente sea bombero
de mayor".
David Alejandro Lemus
Aprendiz de bombero
|
El Cuerpo de Bomberos es un lugar donde se aprende
a hacer un mejor país y eso es lo que yo quiero hacer,
afirma Kelly Tobar.
Para el teniente Solano, fomentar el espíritu
altruista desde la edad temprana, es uno de los objetivos del programa
que está orientado a toda la población infantil de 4°
a 6° grado.
Es admirable como estos pequeños son algo más que graciosos
aprendices de bomberos vestidos con el uniforme amarillo chillante,
ellos toman en serio su adiestramiento y participan en todas las actividades
sociales de la institución (desfiles, capacitaciones en escuelas,
diversas campañas).
"Este proyecto está comprendido para un periodo de cinco
años" comenta el cabo Wilfredo Burgos, instructor.
Esto significa que aquí se está preparando un importante
vivero de voluntarios para atender casos de desastres.
"La educación de niños requiere un trato especial
y nosotros estamos tratando de hacerlo bien", añade el teniente
Solano al explicar cómo han tenido que adaptarse a la edad de
estos discípulos, pero que eso no significa que estén
excentos del rigor que exige la preparación de un bombero.
La academia cuenta con un Re-glamento Disciplinario avalado por los
padres de familia, que contempla cómo actuar ante faltas simples
y graves, las cuales van desde golpear a un compañero y desobedecer
al instructor hasta visitar áreas restringidas, y faltar a clases
sin causa justificada.
"Podrían ser expulsados por una falta grave pero también
eso sería grave porque podríamos crearles un trauma. Tratamos
de no llegar a una expulsión", apunta el director.
La preparación de este semillero es un intento de la institución
por proyectar la importancia de esta profesión, cuyo lema de
disciplina, honor y abnegación, los define pero también
los compromete.
|
|
|
|
Treinta escolares sacrifican
una mañana de juegos para prepararse como bomberitos.
|
Yo tengo un plan en mi corazón,
ayudar a las personas, para eso entré a la academia. En
el colegio atiendo a mis amigos que lo necesitan; no me puedo
quedar con las manos vacías".
Kelly Merari tobar Palomo / Bomberita
|
Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular. | |