16 de mayo de 2004


CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

Aceptar el resultado

Cuando algo se quema se convierte en cenizas. Esto es lo que ha sucedido con los partidos ya quemados y de todos conocidos. “Renaítre de ses cendres” (Renacer de sus cenizas) porque lo que buscan los partidos extintos es querer obligar al ciudadano a que ellos tienen que permanecer en la vida política aun cuando se les ha enviado al más allá. Esto no es más que una reconfirmación de que la Reforma Electoral es ahora más necesaria. Ya que evitaría que especies, bacterias, gérmenes y demás microorganismos salgan a hacer daño a la sociedad y a la democracia.
Los partidos ya incinerados electoralmente no deben intentar tratar de cambiar el mandato del pueblo. Están en su derecho de construir cuanto partido quieran; sin embargo, quienes los dirigen, en su mayoría, están descalificados y, sobre todo, han sido llevados al incinerador moral por sus actuaciones en sus desengaños durante estos últimos años. No traten de querer mantenerse en el ambiente político a costa de decretos, acuerdos legislativos, intercambios de reformas cuyo fin sea querer revivir partidos cancelados. Lo que pretenden los mal llamados dirigentes es no solo querer revivir muertos, sino que el ciudadano a fuerza de ley los acepte ahora en otros cuerpos.
En los ciudadanos honrados está la misión de impulsar la Reforma Electoral para sembrar la semilla de nuevos funcionarios.


Selim Armando Rodríguez Martínez
DUI # 00483278-4

Leyes débiles
Las noticias de los últimos días nos dejan pensativos, con cólera y con mucho temor. Cualquier persona identificada en el medio político, social, económico o las maras puede cometer las barbaridades que sean y siempre será congratulada. Los mareros matan y al rato andan libres por las calles, por la falta de ética o compromiso social de los jueces; a los ladrones de cuello blanco se les perdonan sus canalladas a cambio de una declaración, ¿acaso no tiene la Fiscalía capacidad para investigar y recoger pruebas por su propia cuenta? ¿Entonces qué hacen los fiscales? Un connotado abogado abusó de muchas jóvenes y ahora está libre. Los salvajes manifestantes terroristas destruyen la propiedad privada, atentan contra la vida de los policías, crean caos, pánico, etc. y están libres. Y así podemos seguir contando muchos casos más.
Un letrado de las leyes decía que la justicia se aplica mediante una adecuada interpretación del amplio espectro de leyes que tenemos, entonces ¿o las leyes no sirven o los aplicadores son negligentes? Señores jueces y abogados, reflexionen, dedíquense a su pueblo, dejen de ser “abogansters”.

Fernando Fuentes C.
DUI 02600125-2



De política a politiquería
Estoy de acuerdo con su columna “de política a politiquería”. Me parece un insulto al pueblo salvadoreño lo que pretende el PCN. Muy bien dice usted: “No es cuestión de desaparecer o no. Es cuestión de respetar las leyes y al electorado” Ya es hora de que estos señores se vayan preparando a trabajar no solo levantando la mano, sino el cuerpo y que sepan lo que es ganarse la vida de acuerdo con la interpretación auténtica de la voluntad del pueblo salvadoreño, que les dijo no más PCN. Por otro lado, ¿no le parece que todo el progreso de nuestro país ha sido impulsado por el Ejecutivo y que ya es hora de que haya un Legislativo más acorde a nuestros tiempos donde haya verdaderos representantes del pueblo y no politiqueros que vienen desde hace muchas generaciones?

Javier Arana
xaranar@yahoo.com



Al oído de Educación
El domingo 2 de mayo un reconocido comentarista radial escribió en El Diario de Hoy un interesante en el que sostiene que en la educación escolar ¡vamos para abajo! y se lamenta de que el sistema de enseñanza de antaño cambió radicalmente al aparecer la Reforma Educativa en la década del 50. Sería bueno que para mejorar la enseñanza actual se tomasen en cuenta las siguientes sugerencias: Que el nuevo Ministro de Educación sea un docente experimentado que conozca y reflexione sobre las vicisitudes de la escuela salvadoreña; que desaparezcan disposiciones trasnochadas como la PAES que además de significar gastos millonarios al Estado es un verdadero calvario para los estudiantes; que se nombren delegados escolares y otros jefes realmente capaces; que sean obligatorias asignaturas como Moral, Urbanidad y Cìvica, Ortografía y se reabran las Escuelas Normales, verdaderas forjadoras de auténticos maestros.

Carlos A. Saz
DUI # 02083584-9

 


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