 |  |
ENTREVISTA
"La
violencia contra la mujer es impune"
Tras
una visita de cinco días a nuestro país, la nueva Relatora
Especial de la ONU contra la Violencia de la Mujer, Yakin Ertürk,
elogió los instrumentos legales en materia de respeto a los
derechos humanos de las salvadoreñas, pero considera que se
falla en su aplicación debido al arraigo a patrones culturales
que perpetúan la violencia.
 |
La posición de esta socióloga de origen
turco es clara frente a los problemas de violencia contra la mujer.
¿Cómo se puede hablar del desarrollo de un país
si no se cuida a su propia población? responde al cuestionársele
sobre la importancia de hablar de respeto a los derechos humanos de
la mujer.
Para Yakin Ertürk, la violencia contra la mujer y las desigualdades
de género se traducen en un empobrecimiento de las culturas y
de las sociedades.
Su juicio no suena tan exagerado cuando analiza la contradicción
que existe en el hecho de que se le nieguen derechos a quienes representan
la mitad de la población que engendrará y criará
la generación siguiente.
Estas y otras reflexiones estarían presentes en el informe que
Ertürk expondrá en abril de este año ante la Comisión
de los Derechos Humanos de la ONU, y que compartió en parte con
Vértice.
Vértice: ¿Cuál es la lectura que hace
de la situación de la mujer salvadoreña?
Yakin Ertürk: No he llegado a conclusiones, pero
sí le puedo hablar de algunas observaciones de carácter
preliminar. Hay un compromiso enorme por parte de la sociedad civil
y el gobierno para hacer algo para corregir y proteger a las mujeres
contra la violencia. Creo que los dos adelantos de este país
en los últimos dos años ha sido una mayor concienciación
sobre los temas de la mujer, se reconoce, se debate en la sociedad y
las Ongs han sido muy activas para promover los derechos de la mujer.
El segundo lugar han habido grandes reformas legales. La ley de la violencia
intrafamiliar, las reformas del Código Penal, el Código
de Familia. Esto es importante porque una vez que se tienen problemas
reflejados en las leyes existe la posibilidad de darles una solución.
¿Supongo que habrá encontrado vacíos
o retos pendientes?
Hay también muchas brechas y lagunas, sobre todo en lo que se
refiere al cumplimiento de todos estos derechos y deberes.
Parece que hay varias dificultades que tienen las mujeres de acceder
a la justicia, la violencia contra la mujer convertido en un tema público
(pero) no es un tema prioritario cuando se trata de encontrarle soluciones
y de asignarle fondos presupuestarios para combatirla. Basta el ejemplo
del Instituto de Desarrollo de la Mujer (ISDEMU). Estos son indicadores
importantes para mostrar cuáles son las prioridades en un país.
En la mayoría de los países los temas de la mujer no son
temas prioritarios y se les asignan muy pocos fondos. Por otro lado,
el sistema de justicia sigue teniendo muchas lagunas para darle un acceso
igual a la mujer. Se necesita capacitar a los jueces y demás
personal judicial porque se pueden tener muy buenas leyes, pero hay
que aplicarlas.
Muchas violencias graves que conocen las mujeres siguen impunes; en
las mayoría de los casos, el autor ni siquiera se demanda y si
se demanda no recibe el castigo que requiere la ley. Se tienen graves
problemas de aplicación de la ley. Todavía hay estereotipos
muy fuertes y tradicionales del hombre y de la mujer en esta sociedad,
allí tienen importancia los medios de comunicación porque
es a través de ellos y del sistema educativo que las sociedades
tienen la posibilidad de manejar estos estereotipos.
 |
|
Su
visión
“Contribuir a que haya un mundo sin violencia. Eso será
imposible durante mi vida, pero no voy a desalentarme”.
|
El
legado
“Contribuir a establecer índices para medir la violencia
en el mundo (porque) no hay estadísticas fidedignas”. |
¿Qué referencias tiene de
la efectividad de la Política Nacional de la Mujer?
Según me han informado organizaciones gubernamentales y no gubernamentales
que manejan esta política, es que la aplicación no ha
sido tan efectiva como se esperaba. Se tiene leyes, han creado reformas,
pero la aplicación está muy a la zaga.
¿Hemos progresado en términos de legislación,
pero no aprovechamos esos instrumentos?
Hay muchísimas mujeres que no tienen acceso a las leyes, a los
programas. Nos hablaron de una línea telefónica que es
un excelente programa, pero cuántas mujeres pueden utilizar el
teléfono y recibir un refugio cuando son víctimas de la
violencia en el hogar. Las leyes son muy buenas, pero además
deben haber medidas pre cautelares y servicios que le den alternativas
a la mujer, y (aquí) tengo entendido que hay sólo un refugio-hogar.
¿Estadísticamente, cuán significativo
resulta el problema de violencia?
Aquí y en el mundo no hay estadísticas completas sobre
esto, pero podría señalar temas muy graves como el embarazo
de jóvenes que involucran distintos tipos de violencia; el caso
de mujeres mutiladas y asesinadas. Son casos gravísimos y todavía
no han sido resueltos.
La violencia doméstica en el hogar parece ser un problema muy
común hoy en día. Las mujeres no tienen alternativas,
y por lo tanto una mujer abusada en su casa no tiene otra opción
que supeditarse a esta violencia.
Otro campo que debe explorarse más a fondo es la tendencia de
nuevas formas de migración ilícitas, trata ilícita
de niños y niñas, tráfico ilegal de drogas, de
mujeres. Todo está interrelacionado. Las mujeres son las más
vulnerables y son objeto del crimen organizado. Lo más importante
es que se reconozca que es un problema y nos comprometamos a resolverlo.
El problema de la violencia contra la mujer se puede prevenir y eliminar.
Su
historial
Fue nombrada por la Comisión de Derechos Humanos de Naciones
Unidas por su experiencia de derechos humanos de la mujer.
• Posee un doctorado
en sociología y dirige el Programa de Estudios sobre género
y mujer en la universidad Técnica del Oriente Medio en Ankara
(Turquía).
• Entre 1997 y 1999
fue directora del Ins-tituto Internacional de Investigación
y Capa-citación para el Avance de las Mujeres de Naciones
Unidas.
• Hasta el año
2001 dirigió el departamento de Asuntos Sociales y Económicos
para el avance de las mujeres de la ONU. |
¿Todo este registro de problemas
que expone motivaron su visita?
No necesariamente, porque cada país es un panorama muy duro,
no hay ni un tan sólo país donde ese tipo de violencia
se haya resuelto totalmente.
El motivo por el que vine aquí es porque la anterior Relatora
Especial de la ONU no había podido venir a El Salvador y a la
región, y hemos recibido informes que apuntan al hecho de que
hay tendencias semejantes de violencia contra la mujer en algunos de
los países vecinos, así que mi intención es hacer
un análisis comparativo entre El Salvador y Guatemala. No es
porque ustedes sean el peor país del mundo en este sentido.
¿Los informes que recogió
durante su visita confirmaron lo que usted ya sabía del problema
en el país o la desvirtuó?
Es una pregunta muy difícil porque es la primera vez que vengo
a El Salvador, pero debo decir que me ha impresionado que haya tanta
actividad en este país, que se está haciendo mucho, aunque
falta mucho por hacer. Pero la sociedad civil es muy dinámica
en este país. Me reuní con Ongs que están sumamente
activas y dedicadas al tema de la mujer y esto es muy alentador.
Tengo una imagen muy positiva, pero tengo que aprender mucho más
sobre El Salvador para tener una idea más clara.
Parte de esa realidad salvadoreña son ciertos patrones
culturales que generan violencia.
Sí. Creo que hay estereotipos fuertes y negativos frente a la
mujer, la cuestión entre la masculinidad y la feminidad está
estructurada la superioridad del hombre. Esto está sumamente
arraigado en los valores culturales y en las instituciones, y por ese
motivo se deben retar estos estereotipos, hay que cambiarlos. Es un
proceso lento y difícil, pero se debe lograr una mayor participación
de la mujer en el ámbito público.
Aquí y en otras partes se ha utilizado la cultura para justificar
la desigualdad entre los géneros, y esa es otra cosa que debemos
impugnar, porque no hay nada natural con una cultura que supedita a
la mujer, es una relación de poder desigual. Al impugnar este
tipo de relaciones no perdemos por eso nuestra cultura.
 |
| Ertürk
dice que mientras la mujer siga desvalorizada seguirá usándose
la violencia. |
Hay que apostarle más a la educación
en ese caso.
Definitivamente la educación es sumamente importante, (pero)
promulgar leyes progresistas no basta. Es muy bueno tener la perspectiva
del género en los programas de estudio pero hay que formar la
mentalidad de los profesores o considerar que los niños tienen
en el hogar un sistema de valores incompatible, donde la mujer es inferior.
Creo que todas estas cuestiones están muy interrelacionadas entre
sí, no basta con tocar una parte (del problema) y que se hagan
maravillas. Debe haber un punto de partida, esta es una forma bastante
efectiva, pero vuelvo al papel de los medios de comunicación,
porque a veces tienen un papel muy negativo por el sensacionalismo que
hace dinero, la sexualidad de la mujer se convierte en una forma de
lucro y esto lo perpetúan ellos, lo cual puede tener repercusiones
negativas. Deben tener un papel más ético relativo a las
cuestiones de la mujer. Si se le concibe sólo como un objeto
sexual, significa que ese objeto se puede vender, comprar, abusar.
¿Cuál sería la evaluación que
hará del problema en El Salvador ante la comisión de Derechos
Humanos?
Si viniese aquí y sólo dijese cosas positivas de qué
serviría. La importancia de esta misión no es para juzgar
a El Salvador si no para ver cómo mi mandato puede servir de
apoyo a su gobierno y medios de comunicación a fin de que impidan
la violencia.
Presentaré el informe a la Comisión de Derechos Humanos
en abril de 2004 y entonces usted tendrá una idea de que mi conclusión
no será muy distinto de lo que acabo de decirle.
Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular. | |