 |  |
LA
COLUMNA

Otras
cinco preguntas
Hace ya unas cuantas columnas me atreví
a formular, por primera vez, cinco preguntas. Después de ello
se me acercaron otras personas y me hicieron otras interrogantes. Decidí
traerlas a colación.
Uno. ¿Qué corona tienen los buseros? Porque estos señores
hacen lo que les da la gana con una impunidad que asusta. Le incrementan
al pasaje, ocasionan accidentes “por desperfectos mecánicos”,
brindan un pésimo servicio y un larguísimo etcétera
y las autoridades, bien gracias. Llevamos tres semanas de incremento
en el pasaje y ninguna autoridad, lea bien, ninguna, nadie, ha dicho
algo, aunque sea demagógicamente, referente al aumento. Son sólo
tres centavos, sí, cierto, pero se han preguntado qué
significan esos tres centavos para alguien que aborda cuatro autobuses
diarios. Caminar es bueno para la salud. ¿Verdad señores
funcionarios?
Dos. Relacionada, aunque no es la misma cosa. ¿Y qué hay
con los microbuseros? También una especie típica que adorna
nuestra fauna ciudadana. Estos señores tampoco son un dechado
de virtudes. Quizás, y sin exagerar, son más peligrosos
que los primeros. Hace unos días un cobrador de un microbús
de una ruta capitalina bajó a un anciano casi a empujones porque
éste tardaba mucho y el otro carro venía cerca, a pesar
de que había hecho meta, aun con los policías enfrente,
por casi veinte minutos en una parada NO autorizada. ¡Al menos
tenía música estridente para distraernos! ¿Verdad
señores funcionarios?
Tres. ¿Habrá, algún día, Presupuesto General
de la Nación? Seis meses sin presupuesto y seguimos contando.
Mientras escuelas, hospitales, contratos y muchos proyectos “en
bien del pueblo salvadoreño” seguirán durmiendo
el sueño de los justos. !Al menos fomentamos el hábito
del ahorro! ¿Verdad señores diputados?
Cuatro. ¿Cuándo se reducirán los asesinatos en
el país? El número de muertes violentas crece cada día
de forma casi incontrolada y no se ven visos de que disminuya. Mientras,
los salvadoreños vivimos con la inquietante sensación
de vulnerabilidad ante la delincuencia civil.
Cinco. No viene al caso, pero todos nos preguntamos eso. ¿Cuándo
clasificaremos a otro Mundial? Hoy inicia otra carrera por asistir a
otra copa del mundo, pero lastimosamente también inicia la venta
de ilusiones de muchos medios para los lectores. Ojalá y al final
el torneo no sirva para llenar los bolsillos de otros a costa de la
desilusión de los aficionados. ¡Al mundial no vamos, pero
a México lo…! ¿Verdad señores… a quién
le pregunto?
Corro el riesgo de ser tildado como pesimista o tendencioso. Aunque
abrigo la esperanza de escribir, algún día, las respuestas.
Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular. | |