Del 10 al 17 de octubre de 2004


CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

Las calles de Santa Tecla

Desde tiempo atrás se ha publicado la problemática que vive la población del costado norte de Santa Tecla por lo deteriorado que se encuentran las calles y nada sucede.

¿Porqué se tienen que arreglar las calles de Santa Tecla? Porque la población paga el FOVIAL y sus impuestos municipales, y tiene todo el derecho de que se le reintegren sus impuestos a través de obras de verdad (como cierto eslogan lo menciona).

¿Se quiere incrementar el turismo por parte de la Alcaldía? Pues pongamos presentable la cabecera.

Deberían caer en la cuenta que el costo por repararlas en este momento es mínimo a la inversión que se haga después, ya que cada día se deterioran.

La población sufre por las repercusiones que se tiene en el aspecto salud (exceso de polvo), económico (deterioro de vehículos), y el aspecto más grave es que estamos cercanos a la cota 1000, lo que indica que las pendientes y la escorrentía son fuertes, lo que puede traer que al deteriorarse las tuberías de aguas negras, aguas lluvias y/o de agua potable, un deslave de grandes proporciones.
Acá, señores, ya no está en juego el revanchismo político, sino vidas.


Manuel Antonio Escalante
DUI 01082426-0


Contra la dignidad


Hace unas semanas Vértice publicó un artículo (“La vida después de las rejas”) donde entrevista a Luis Roberto Rivas, uno de los protagonistas del tema, quien cuenta los momentos en los que fue sometido a la prueba del polígrafo y luego rechazado de un posible empleo.

Esta es la realidad para muchísimas personas que con la esperanza de obtener un flamante empleo de salario mínimo o en muchos casos mantenerlo, se ven obligados a pasar por esta “prueba”, la cual, a mi modo de ver, no es más que un instrumento de humillación y discriminación, muy aceptada en nuestro país, aún por sus víctimas.

Esta “máquina de la verdad” se ha empleado en nuestro país como un criterio infalible para contratar personas y, de forma deliberada, para justificar acusaciones de robo contra personas inocentes y consiguientes despidos sin pago de indemnizaciones de ley.

En la mayoría de casos, aunque el resultado sea negativo, siempre se impone el objetivo de quien ordenó el uso de esta, ya sea despidiendo al acusado o acusada, o ganando la oportunidad para someterle a todo tipo de chantajes a cambio de quedarse o “no informar a las autoridades”.

Creo que esto degrada, discrimina y violenta el derecho a la estabilidad laboral, seguridad social y previsional, así como el derecho a ser considerado inocente, que a todos nos asiste mientras no se nos compruebe responsabilidad en juicio.

Son entonces la Corte Suprema de Justicia y la Procuraduría de Derechos Humanos las responsables de iniciar un proceso que prohíba este método. Demostrarían así que sus santísimos discursos y recursos sirven en algo.

Kenni Bolaños
arte_ colectivo@hotmail.com


Aclarando a Kathia Granados

Con respecto a la carta enviada hace semanas por la señora Granados, donde pide que destituyan al señor Garay Pineda de la Dirección de Centros Penales, quiero decirle que quizá usted solo lo ha visto en televisión. No sabe nada de él. En primer lugar le diré que no es una persona corrupta.

Le dejaré saber que este señor fue un excelente fiscal específico cuando trabajó en la Fiscalía General de la República a finales de los 80 y principio de los 90; luego ejerció como catedrático universitario, siendo de los más respetados; luego entró a la Dirección de Centros Penales, la cual tuvo que dejar para ir a estudiar a España, lo cual quiere decir que es un hombre con capacidad intelectual.

Si lo contrataron nuevamente es porque no hay alguien más capaz de llevar esa dirección con mucha responsabilidad y conocimiento.

José Guillermo Zelaya
zelayapor@hotmail.com


 


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