9 de mayo de 2004


APOCALIPSIS EN EL PODER DEL FMLN

La madre de las purgas

Los duros dirigentes del FMLN estiman que ahí no hay campo
para las disensiones. La dirección debe ser única como exigen
los mejores manuales. De lo contrario, las purgas no funcionarían.

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com


De todos cuantos firmarón los Acuerdos de paz
en 1992 sólo quedan, dentro del FMLN,
Schafik Handal y Salvador Sanchez Cerén

El brazo depredador empezó, de nuevo, su trabajo en el FMLN.

A veces usa el hacha para cortar cabezas. En otras ocasiones prefiere utilizar un cuchillo para cortar fiambre.

Pero, con cualquier arma en la mano, es igualmente intolerante con quienes cree, son herejes ideológicos o, al menos, no están de acuerdo con los métodos para guiar la sociedad.

El número final de víctimas de la nueva purga en el FMLN nadie lo conoce.

El conteo final es un verdadero acertijo para quienes creen que lo que está ocurriendo en el FMLN podría constituir la última gran purga.

De acuerdo con estos últimos, habría comenzado una suerte de gran apocalipsis a cualquiera que se rebele contra la dirección que Schafik Handal ha impuesto apoyado en los guardianes ideológicos del FMLN: Ésta -que podría ser la madre de todas las purgas- comenzó, hace algún tiempo, contra el concejal capitalino, Roberto Hernández y todo el grupo de opositores a Handal que se atrincheran en la alcaldía de San Salvador y en órganos de dirección partidaria de la capital.

Pero, muchos podrían seguir la misma suerte. Ni Óscar Ortiz, Carlos Rivas Zamora, Carlos Menéndez, René Canjura, Orlando Mena, y muchos de sus principales colaboradores, están vacunados contra los excesos de quienes buscan el aroma de la pureza en las ideas y el método.

No existe un listado único de víctimas dentro de los planes de los más duros del FMLN. Tampoco concentración territorial.

La gran explosión “salvadora” que tiene la hosquedad como única virtud, comenzó en San Salvador.

Rápidamente, ha comenzado a extenderse a casi todo el territorio nacional donde se revisan, con lupa, las listas lista de dirigentes para exonerarlo o aplicarle, a los rebeldes, toda la severidad del poder.

Pero, a pesar de todo eso, existen focos de rebeldía como en Nejapa, Mejicanos o Santa Ana porque sus alcaldes no están dispuestos a que se les pase el hacha a muchos dirigentes históricos.

¿Qué quiere?

¿Por qué tanta persecución interna en el FMLN? ¿Qué quiere Schafik Handal y su gente?
Quienes comienzan su examen valorando los hechos de violencia que ocurrieron, recientemente, en la catedral, estiman que todo cuanto está ocurriendo no es más que un anuncio de los más duros dirigentes del FMLN, en el sentido de que no desean hacer más acumulaciones democráticas, no quieren seguir más un juego, enteramente democrático, en el que siempre pierden las elecciones.

El camino sería la radicalización máxima en el que todo aquél que estorbe debe largarse para su casa.

Esa posible estrategia estaría acompañada de otras acciones que permiten fortalecer a Schafik Handal y a sus guardianes ideológicos.

Una de ellas se utilizaría para convencer a los correligionarios del FMLN que el haber alcanzado poco más de 800 mil votos en las últimas elecciones, es un éxito para el partido.

El deseo de martillar esa percepción pasa por desacreditar a ARENA, alimentar la idea de que existieron anomalías en los comicios y que el crecimiento electoral pudo ser mayor si no hubiese existido una acusada campaña de terror en contra de ellos.

Con esto último no sólo lograrían evitarse una rendición de cuentas ante la abultada derrota (que no califican como tal), y lograr que Handal, y los ortodoxos, le cierren el paso a todos aquellos que quieran alzarse con el poder interno del FMLN.

Las acciones, alineadas junto la intolerancia en las calles, también intentarían colocar, contra la pared, al futuro gobernante Tony Saca para obligarlo a negociaciones en las condiciones que ellos desean establecer.

Con todo eso también intentan impedir que Saca se perciba como un hombre que no sólo logró la más grande victoria electoral que conoce el país, sino que hasta se dio el tupé forjar una obligada transformación el mapa político nacional.

Así le restarían poder y liderazgo y tratarían de convertir una abultadísima derrota en un triunfo y un jaque contra el gobierno.

La estrategia del FMLN es muy afinada, aunque no necesariamente le dará los resultados que espera Handal y sus hombres.

Sería una suma de consolidación interna en el poder que permita no ceder, ni una pulgada, a los rebeldes dentro de su propio partido a quienes consideran revisionistas y hasta colaboracionistas con el poder de ARENA.

A la idea de borrar la insurgencia interna, le aparejaron los duros del FLMN una estrategia externa que arrincone a Saca y a los areneros para no perder tiempo en sus propósitos radicalizadores. Pero, como en cualquier juego en que esté en el medio la política, Handal y sus hombres comienzan a observar los primeros golpes en sus rostros.

Las amenazas de aplicar la “madre de todas las purgas” podría cohesionar a sus opositores internos.

Hasta les advertirían, como algunos alcaldes lo han hecho, que no aceptarán que les quiebren sus cuadros dentro de algunas de las alcaldías más importantes del país.

Pero, la actual dirigencia del FMLN tiene un problema mayor: tras los sucesos de la catedral, una inmensa mayoría comenzó a percibir que no se equivocaron quienes votaron contra Schafik. Y quienes lo hicieron por él como una forma de protestar contra ARENA, caminó hacia el arrepentimiento.

Las cinco focos rebeldes
Dentro del FMLN se ubican cinco posibles centros de rebelión contra Schafik Handal y sus guardianes ideológicos. El problema de quienes no quieren seguir el camino del endurecimiento es que no tienen una gran cohesión entre ellos. Eso pone en ventaja a los duros del FMLN.

Los veteranos de guerra del FMLN

Los grupos en que se reúnen han mostrado algún grado de rebeldía pero se dice que no tienen mucha claridad ideológica hacia dónde quieren ir. Muchos no quieren seguir el camino rudo, y sin treguas, que pretende construir Handal. Otros no están dispuestos a traspasar las fronteras de la intolerancia porque tienen temor a represalias.

El liderazgo de Julio Hernández

Al magistrado ante el Tribunal de Elecciones le cobran suavidad en el manejo de los asuntos de ese órgano. Le han metido dentro de la estrategia de hacer creer a los correligionarios que en las elecciones se produjeron desmanes areneros y disipar, así, los errores de Handal y sus colaboradores. A Hernández lo torpeden al máximo los duros.

¿Aquí o allá? ¿Con él o nosotros?

Algunos estiman que Gerson Martínez y sus seguidores están del lado de los rebeldes. Pero, hay quienes le reclaman conversaciones secretas y clandestinas con los hombres leales a Schafik Handal y a Salvador Sánchez Cerén. Estiman que, en la lucha interna del FMLN, podría actuar con una doble moral. Eso no lo haría fiable.
Todo empezó con él

Roberto Hernández lidera un grupo que se atrinchera en la alcaldía de San Salvador y en órganos de dirección de la capital. Con él comenzó el nuevo apocalipsis. En sus presentaciones en TV ataca duro a Schafik Handal y sus colaboradores. Sabe que su suerte está echada por eso elevó su tono de protesta. Los acusa de ser antisistema.
Ambicioso, pero prudente

Óscar Ortiz ha comenzado a moderar su lenguaje. Ya no ataca a Handal y a los duros de sus partidos con tanta dureza. Hace sus propios cálculos. Algunos le acusan de dejarlos solos en esta lucha para cumplir con su aritmética personal. Otros creen que, inevitablemente, terminará aplastado por todo el poder de los más duros dentro del FMLN:



APOCALIPSIS EN EL PODER DEL FMLN

Los primeros proscritos

Dos ex dirigentes y fundadores del FMLN no se consideran
los primeros purgados. Recuerdan su separación del partido
como una necesaria y desesperada huida en medio de un
conflicto histórico.

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Dialogar con miembros de derecha en aras de la democracia, sigue despertando sospechas en el ala ortodoxa del FMLN.

La figura de Joaquín Villalobos siempre reluce cada vez que se habla del primer grupo de “purgados”.

Según Ana Guadalupe Martínez, Joaquín pasó de ser un líder muy prestigiado entre los mandos militares durante el conflicto a una especie de villano.

¿Su delito? Tanto Villalobos como Martínez y otros reconocidos excomandantes guerrilleros, entre ellos Eduardo Sancho, Juan Ramón Medrano, Jorge Meléndez, vislumbraron la necesidad de cambios de dirección en la estrategia y el rol que jugarían en la vida civil, después de haber ganado 21 curules en la Asamblea Legislativa en 1994.

Plantearon la necesidad de una apertura del partido, de una redefinición de objetivos, de una democratización que permitiera un pluralismo de pensamiento. A los ojos de la democracia, eso sonaba normal, lógico; para los ortodoxos y comunistas, eso despertaba sospechas.

Ana Guadalupe Martínez, dirigente del extinto ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) recuerda cómo en el congreso efemelenista de 1994, los discursos de Villalobos y Sancho fueron casi acallados por fuertes silbatinas e insultos de una masa que respaldaba el ala dura representada desde entonces por Schafik Handal y Salvador Sánchez Cerén.

Blancos de ataques
1994

Haberse retirado del partido por diferencias ideológicas con los líderes ortodoxos, les hizo blancos de acusaciones desde tildarlos de traidores hasta de haber recibido dinero de la derecha.
Algunos de los primeros en irse del partido en 1994 lo hicieron desencantados.

Aunque Villalobos pidió retrasar la decisión de abandonar el partido a la espera de una reflexión de sus oponentes, terminó renunciando junto a Martínez y otros miembros del ERP. Luego fueron emulados por otras fuerzas como RN y PRTC.

Martínez reconoce que perdieron la batalla ante un ambiente de eterna confrontación y de desprestigio porque no pensaban como la ortodoxia.

Tanto para Martínez como para Eduardo Sancho, ex líder de la RN, los ejemplos de ataques por esa diferencia de ideologías con la ortodoxia, así como de sus infidelidades, abundan.

El 30 de abril de 1994, un día antes de la toma de posesión de la nueva Asamblea Legislativa,
la Comisión Política discutía si participaban o no en la mesa directiva y quienes ocuparían los cargos de vicepresidente y secretario, sin llegar a acuerdos.

Deslealtades

“El día de la ceremonia, nos dicen que la Comisión Política había decidido que no (iban a subir a la Directiva). Habían sesionado y acordado sin la presencia de Ana Guadalupe y la mía, que éramos miembros de esa comisión. “Fue un golpe de Estado a la revolución, una deslealtad.

Entonces Ana Guadalupe y yo decidimos integrar la directiva porque era importante, en aquel momento se iban a aprobar más de cien decretos y leyes en cumplimiento de los Acuerdos de Paz”, dice Sancho.

Para este ex comandante, la Comisión Política estaba incumpliendo aquel compromiso porque hasta hoy los comunistas bloquean al gobierno.

“En el congreso de 1994 me di cuenta que era imposible corregir al FMLN o tener discusiones
sensatas, productivas y tomando la opinión de otros. Me preguntaba cuándo íbamos a ser un partido abierto, capaz de discutir civilizadamente”, rememora Martínez. Igual le cansaron que en el interior de su mismo partido les gritaran “vendidos”, “anti revolucionarios”, porque hablar de ideales social demócratas resultaba sospechoso, al igual que relacionarse con la Internacional Socialista u otros gobiernos que no fueran Cuba y Rusia. Eran por lo tanto, “personas no confiables”.

A diez años de aquella desbandada, Martínez y Sancho rechazan la palabra “purga“. Hablan de retiro. “Nunca nos informaron (de expulsión) ni hemos renunciado... Soy fundador, no puedo negar lo que soy”, afirma Sancho. Guadalupe no siente nostalgia por un partido que vive en eterno conflicto y donde “los ortodoxos nunca dejarán de hacer campaña contra aquellos que no piensan como ellos”.



APOCALIPSIS EN EL PODER DEL FMLN

Acto II: Renovadores

Facundo Gardado, Francisco Jovel y un grupo de renovadores
intentan aplacar el poder de los ortodoxos; pero terminan expulsados
junto a más de cien efemelenistas.

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Después de ser candidato presidencial renuncia a la coordinación general.

Una noche calurosa de agosto de 1998, Héctor Silva, Facundo Guardado y dos amigos cercanos de ambos, discutían sobre la posibilidad de que el exalcalde capitalino renunciara a la precandidatura presidencial del FMLN.

Tras varios cigarros y tasas de café, a la 1:00 de la madrugada, Héctor Silva le puso fin a la reunión sin llegar a ningún término. A las 6:45 de la mañana del día siguiente, Silva anunció en una entrevista que deponía su precandidatura presidencial.

La corriente de los renovadores quedaba sin candidato a seis días de las elecciones internas. Lo que podría parecer una suerte para la fórmula de los ortodoxos, Victoria Marina de Avilés y Salvador Arias, fue todo lo contrario.

Después de la tercera Convención Extraordinaria en 1998, la improvisada candidatura de Facundo Guardado y Nidia Díaz le ganaba a la fórmula ortodoxa.

Francisco Jovel recuerda que entraron a trabajar con la mitad de la estructura partidaria a la contienda electoral. Mientras los renovadores se dedicaron por completo a la campaña, los ortodoxos tomaban una actitud pasiva. “Así era muy difícil ganar el tiempo que se había perdido”, dice hoy.

El equipo de campaña de Facundo se incorpora demasiado tarde. Su adversario político, Francisco Flores, le aventajaba en la intención de votos; una realidad que se mantuvo hasta el final de la contienda.

Diputados expulsados
2002
- Francisco Jovel
- Rosario Acosta
- Nelson Ávalos
- José Marinero
- Flavio Villalobos
- Mauricio Estrada

De 1999 a 2002, los renovadores se enfrentan a la corriente
ortodoxa.

La derrota de la fórmula renovadora volvió a desatar la pelea entre las corrientes. Dos meses después de las elecciones, en la IX Convención Ordinaria, los ortodoxos recuperaban el control de los organismos de dirección del partido. Todo era cuestión de tiempo para que empezaran a rodar las cabezas.

La Expulsión

Tras los terremotos del 2001, Facundo Guardado viajó a España como invitado de una comisión gubernamental. Pero la decisión de viajar sin la autorización del partido, le valió la expulsión definitiva, el 1 de octubre del mismo año.

“Lo que le hicieron a Facundo nos pareció fuera de lugar. En adelante, los seis diputados renovadores comenzamos a votar de forma separada al resto de la fracción; incluso, desconocimos al jefe de la bancada (Salvador Sáchez Cerén) por estar en desacuerdo con algunos puntos. Esa decisión se tomó como pretexto para después en un sainete, el Tribunal de Ética nos notificara que nos habían expulsado”, recuerda Jovel.

El DETONANTE DE LA EXPULSIÓN DE GUARDADO

Después de los terremotos del 2001, Facundo Guardado formó parte de una misión especial del gobierno que viajó a España a solicitar ayuda para la reconstrucción del país.

Sin embargo, el coordinador general del FMLN de turno, Fabio Castillo, indicó que Guardado había viajado en carácter personal. Además, le restó importancia a la figura de Facundo Guardado al alegar que él no formaba parte de ningún organismo partidario.

Nueve meses después, el 1 de enero del 2001, el
Tribunal de Ética, a través de la Secretaría Nacional de Organización del Frente, informó a los medios de comunicación que le habían cancelado la ficha de afiliación.

¿El argumento que se presentó? “Por haber violado flagrantemente el Reglamento Disciplinario, la Carta de Principios y Objetivos y los Estatutos”. Ante las acusaciones, Facundo Guardado se mostró un tanto despreocupado. “Seguiré siendo del FMLN”, dijo.




APOCALIPSIS EN EL PODER DEL FMLN

“No encontré espacios en el FMLN”

Héctor Silva se divorció del FMLN cuando sus diferencias con
la Comisión Política lo llevaron a renunciar a su deseo de optar
a un tercer período como alcalde capitalino.

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El tropiezo de silva: mediar en el conflicto del ISSS
Una semana bastó para que silva renunciara a su papel como mediador entre los médicos y el gobierno central.
Dicha acción le costó la credibilidad ante la comisión política del FMLN y a una posible candidatura presidencial.

Contrario a lo sucedido el 21 de marzo pasado, los efemelenistas sí tuvieron razones para celebrar la noche del 12 de marzo de 2000. Ese día, Héctor Silva resultó electo para gobernar la Alcaldía Municipal de San Salvador, por un segundo período consecutivo.

Atrás quedó una campaña en la que el edil capitalino enfrentó serias acusaciones sobre fallas en la administración de las arcas municipales.

La alcaldía, ganada en coalición con la extinta Unión Social Cristiana (USC), pareció entonces catapultar a Silva como el posible candidato presidencial FMLN para las elecciones de 2004.
Sin embargo, el idilio entre Silva y el Frente se vino a pique.

Luego de sostener enconadas diferencias por la composición del concejo municipal a mediados del 2002, el punto de quiebre entre Silva y los efemelenistas llegaría la noche de brujas.

La oferta del edil capitalino para mediar entre el Ejecutivo y los médicos huelguistas del Seguro Social no fue bien vista por la cúpula efemelenista.

¿Lo sacaron o se salió?
2003

En noviembre, Silva había dicho que no podía ser candidato por la coalición CDU-IC-AP porque aún militaba en el Frente. El 12 de enero deja el partido.

La Tercera purga tuvo lugar entre noviembre de 2002 y enero de 2003.

Acusaron a Silva de haber aceptado mediar en el conflicto con los sindicalistas, a cambio de renunciar a su candidatura edilicia por el FMLN en coalición con AP, IC y el CDU.

La mañana del 2 de noviembre, Silva se reunió con los miembros de la Comisión Política efemelenista, quienes le pidieron explicaciones.

En respuesta, el entonces edil aprovechó su participación en una misa en el cementerio La Bermeja la tarde de ese día para aclararlo todo: “Yo ya no soy candidato del FMLN. Eso es lo que ellos me han pedido y yo he accedido”. El 12 de enero de 2003 la Comisión Política del FMLN recibió una carta en la que Silva renunciaba a su militancia en el partido.

Incompatibilidad

En su despacho legislativo como diputado del CDU, Héctor Silva se distancia del FMLN y advierte a Vértice que hablará sólo sobre lo que conoció de primera mano entre 1997 y 2002, cuando militó en el FMLN. Hablar sobre lo que pueda estar ocurriendo actualmente entre sus ex correligionarios le pareció inadecuado. Según él, en dicho período, Schafik tenía mucho más poder que el que le confería su cargo, tanto así que tenía presencia en todas las instancias del partido, inclusive en aquellas a las que no pertenecía oficialmente.

“A pesar de que formalmente no era miembro del Concejo de Alcaldes, por ejemplo, sí tenía mucha influencia sobre las decisiones que se tomaban ahí… donde se hacía presente ocasionalmente porque lo invitaban o simplemente llegaba (sin invitación)”, recuerda Silva.

Otro aspecto donde Silva vio la influencia de Schafik fue en las elecciones de las fórmulas presidenciales. “Casi invariablemente, y así ha sido en lo que yo conozco, la votación se mantiene casi 50 a 50... Así fue cuando competí con Vicky (Marina de Avilés), así fue cuando Facundo compitió contra él, e igual con Óscar (Ortiz)”. De esto, Silva saca una conclusión: “Hay un 50% de personas que integran ese partido que cree en ese pensamiento, en esa dirección”.

A partir de esa realidad, el ex alcalde explica su salida del Frente: “Yo dejé el FMLN porque tengo una forma de pensar, de ver el país y de ver el mundo, es decir una ideología distinta. Mi experiencia es que no pude encontrar los espacios para compatibilizar o para desarrollar una visión distinta (a la de ellos), moderna”.

Como consecuencia de lo anterior, el diputado del CDU no cree que la personalidad de Schafik sea el único factor que imposibilite cualquier intento de reforma interna de dicho instituto político. “Se trata de una concepción político-ideológica del mundo alrededor de la cual se alinean voluntades”, explicó el legislador. “Predecir el futuro es muy difícil”, agrega, cuando se le pide que opine sobre si todos los intentos de reformar el partido del FMLN están condenados al fracaso.



APOCALIPSIS EN EL PODER DEL FMLN

Los últimos disidentes

Los ortodoxos están decididos a controlar el FMLN y dirigirlo según su propio proyecto.
Para ello se valen de todo. Incluso, de mecanismos que, un día, ellos mismos combatieron.

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La expulsión de roberto Hernández inició la cuarta purga.

La euforia de haber ganado la Alcaldía de San Salvador, en marzo de 2003, era más aparente que real al interior del FMLN. Los desacuerdos entre las diferentes tendencias que conviven en ese instituto político eran, ahora, más agrios.

La primera reunión entre los triunfadores y la Comisión Política estuvo marcada, más que por las felicitaciones, por amenazas, no tan veladas, para algunos nuevos concejales. Específicamente para Roberto Hernández, concejal y, hasta ese momento, coordinador municipal del FMLN.

Ese día, a mitad de la reunión, realizada en el 1316, el coordinador general del partido, Salvador Sánchez Cerén, tomó un legajo de papeles y lo levantó en actitud amenazadora dirigiéndose a Hernández.

“Tu expediente ya lo mandé al Tribunal de Ética”, le advirtió. “Eso, a mí, no me aflige, si es vox populi que ustedes me quieren echar del partido”, le respondió el coordinador municipal.

Dos meses después, Hernández era notificado de la decisión de separarlo del cargo de coordinación municipal del partido. Los “ustedes”, al que se refirió el concejal, habían iniciado una nueva purga al interior del FMLN.

Era marzo de 2003. La “limpieza” del último grupo disidente efemelenista empezaba a caminar de cara a las elecciones internas de este próximo noviembre. Después de Hernández fueron apareciendo nombres identificados con el ala moderada del FMLN o de todo aquel que “sonara diferente a lo que piensan los que tienen la mayoría”, los ortodoxos. Así surgieron Óscar Ortiz, Carlos Rivas Zamora, René Canjura, Orlando Mena, entre otros, que se han atrevido a contradecir a la alta dirigencia del partido de izquierda.

Pero esa táctica es apenas una pequeña muestra del enorme aparataje político interno puesto en marcha por los ortodoxos para alcanzar el dominio total del FMLN.

Control absoluto

Para eso, según las fuentes, se valen de todo. “Fraudes, difamaciones, denigraciones, infamias, boicots internos. Así actúan sobre sus adversarios”, agregan.

“Yo creo que se usan métodos inadecuados. El hecho de que poca gente hablemos, cuando hay muchos con ganas de hablar”. René Canjura

La cuarta purga arrancó en marzo de 2003 y aún
siguen los intentos de “limpieza”.

Óscar ortiz
El principal adversario de Schafik Handal al interior del FMLN. Los resultados de las primarias, donde compitió por la candidatura, despertaron “conjeturas”.

Y dan un ejemplo. Aunque nunca se logre saber a ciencia cierta, en el partido se maneja la tesis de que las elecciones internas las ganó Óscar Ortiz, pero por “el bien del partido” el grupo del alcalde tecleño decidió declinar el revisar las actas.

“En el caso de Óscar, yo creo que igual hubo fraude, (pero) más preparado”, acepta Hernández. ¿Cómo comprobarlo? el coordinador municipal lo ve difícil.

“¿Dónde está el problema? que el Tribunal Electoral lo maneja Guillermo Ramirios, el esposo de Norma Guevara… y, en este caso, estamos claros que apoyaba a Schafik Handal”, dice Hernández.

Esa situación significó el punto de quiebre en la nueva coyuntura del partido de oposición. El debate, a partir de ahora, era ¿qué hacer? Hubo voces que exigían acciones para denunciar “tanto abuso, tanta corrupción”, como lo llaman algunos.

Pero la tarea se tornaba difícil. Los ortodoxos tienen el control de prácticamente todos los organismos de control del partido.

Tribunal Electoral, Tribunal de Ética, directivas Departamental y Municipal, Comisión Política, Concejo Nacional están en manos de dirigentes que responden a los intereses del ala ortodoxa. “Es el control total”, resumen. Son los organismos que se encargan, en palabras de René Canjura, de aplicar “la Santa Inquisición” al que se atreve a discrepar con la alta dirigencia.

Y quizás no sea tan exagerada la metáfora utilizada por Canjura. Si no, basta ver con lo sucedido a Hernández, a quien acusan, entre otras cosas, de haber “criticado a Schafik Handal y Salvador Sánchez Cerén, los máximos dirigentes del FMLN”. La misma suerte que podrían correr, ahora, las directivas municipales identificadas con los moderados.

Ya lo hicieron en San Martín y Usulután, ahora lo quieren hacer en Mejicanos, Ciudad Delgado, Sonsonate, Ilopango, y otros, todo para quitarse de encima a los adversarios donde ellos creen que no van a ganar.

Pero esta vez parece ser que la purga no será como las tres anteriores. “La lucha hay que darla desde aquí adentro”, dice Hernández. Y ya comenzó. En ella sobrevivirá el que posea la mayoría en la correlación de fuerzas. Hoy la ventaja está de lado de los ortodoxos. Pero, ¿hasta cuándo?



APOCALIPSIS EN EL PODER DEL FMLN

Un enigma calculado

Hábil, conspirador, desinformador, comunista radical que ha
hecho del FMLN su feudo. Sus detractores usan todas esas palabras
para calificar a Schafik Handal. También destacan su particular
método de ejercer el poder dentro de su partido.

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Señor feudal
“Este partido es propiedad mía, ustedes son los colonos, yo les arrendo y les doy algunos empleítos...” Facundo G
.

Jeque mayor
“Es (uno de) los jeques del partido, como jeques en el desierto, pero sin pozos de petróleo...” Eduardo Sancho

Todos cuantos han estado junto a Schafik Handal dentro del FMLN reconocen que su liderazgo es fuerte y es una suerte de icono de ese partido.

Lo que no comparten con él son sus métodos para deshacerse de cualquiera que pretenda seguir un camino que, para él, signifique una perversión ideológica.

Se sabe que Schafik tiene, desde hace muchos años, los típicos enfados de una prima donna. Algunos de sus colaboradores hasta temen mirarle a los ojos para evitar sus bravatas.

Quizá por eso es que sus asesores en la última campaña hicieron hasta lo imposible para impedir que estallara en ira. Al final, fue imposible evitarlo, principalmente en sus choques con los periodistas.

Handal ejerce su poder con severidad y, algunas veces, con mucha institución para sacar partido, en favor de sus causas, de algunos hombres que tiene a su lado que nunca han logrado encumbrarse dentro del pensamiento moderno.

En sus pleitos internos, Handal utiliza, algunas veces, la máscara de la neutralidad. Pero, una vez que sus detractores logran fiarse de él, generalmente actúa para conseguir sus propósitos de impedir líneas blandas dentro de su agrupación.

“Es un actor. Es capaz de vender o de proyectar varias facetas, según su conveniencia. Puede actuar igual que todos los dictadores, con la máxima ternura y dulzura con la que trata a su ‘chucha’ (perra) en la mañana hasta el extremo de la crueldad”, le describe Facundo Guardado, purgado por el hombre fuerte del FMLN.

Es probable que Handal utiliza, hasta el desgaste, las mejores prácticas de la inteligencia cubana.

Eso le ha permitido construir una suerte de gerencia del terror con la que pocos, o casi nadie, quieren enfrentarse, al final del camino.

Además, con habilidad, cálculo, interpretación y sentido de la oportunidad ha logrado apoderarse, con el paso del tiempo, de todas las estructuras y órganos principales del FMLN.
Pero, su marca es sencilla: no hay campo para las disensiones. La dirección es única, como en los gloriosos tiempos del XIV Congreso del Partido Comunista de Rusia que resorteó a Stalin.

“Es un líder como ninguno de los que hay actualmente. Los que pudieran ser como él ya están muertos: Napoleón Duarte, Héctor Oquelí, Guillermo Ungo e incluso Roberto d’Aubuisson. Sin embargo, es capaz de ejercer su dominio a través de la presión, la intimidación hacia las personas que le rodean. Se cree el dueño del partido y así se maneja en el Frente”, se dijo a El Diario de Hoy.

Sus reacciones no siempre son fortuitas. Aunque las apariencias digan lo contrario, nunca pierde el control, porque siempre sus acciones están bien planificadas. “Nunca toma una decisión sin haberla pensado bien”, advierten otros.

Handal es, además, omnipresente en el partido. Maneja una estructura tan bien organizada que es capaz de enterarse de todo lo que pasa en ese instituto político.

Para otros es un hábil desinformador, ayudado por sus colaboradores construidos en los mejores tiempo de la Cuba de Castro. “Ha infiltrado todo. A mí me da miedo hablar con alguien del partido porque pienso que, al dar la espalda, le van a ir a informar”, dice un dirigente que pidió no ser nombrado.

Eduardo Sancho cree que Schafik es más un politiquero que político, un comunista, “un hijo de Maquiavelo al que no le importan los medios con tal de conseguir su objetivo”. Para la mayoría de consultados, se ha “endiosado”. “Cree que todo gira a su alrededor, que todo lo domina”.

Tentáculos
Desde la IX Convención Ordinaria, en 1999, la estructura del FMLN está dominada por los ortodoxos. Esta realidad permite que Schafik Hándal pueda maniobrar hacia adentro de los mandos del partido.

Convención nacional
Para 1998, los renovadores controlaban no menos de un 60 por ciento de la Convención (máxima autoridad). Sin embargo, tras la siguiente convención ordinaria, los ortodoxos retomaron la mayoría de los puestos dentro del partido.
Concejo Nacional
De los 54 miembros del Concejo Nacional, se estima que más de la mitad, al menos 30 de estos, son ortodoxos. Este organismo es la máxima autoridad cuando no está reunida la Convención Nacional.
Comisión política
Al menos 12 de los 19 miembros de la Comisión Política se identifican con la corriente Revolucionaria Socialista. Entre las atribuciones que tiene está la conformación de las comisiones especiales que se necesite, sean temporales o no.
Comado de campanaña
Es una comisión temporal. En las pasadas elecciones estuvo conformada por 12 miembros de los cuales 8 son ortodoxos. El comando de campaña tiene la obligación de garantizar la correcta aplicación de los procedimientos en elecciones internas.
Tribunal de ética
Está conformado por cinco propietarios y dos suplentes. Podrá aplicar las sanciones que el reglamento disciplinario determine. Actualmente, Domingo Santacruz es el presidente del Tribunal de Ética. Es aliado incondicional de Schafik Handal.



APOCALIPSIS EN EL PODER DEL FMLN

Para que la cuña aprete…

Rebelarse contra los lineamientos de los dirigentes es motivo
suficiente para salir, a la fuerza, del FMLN. Pero, a pesar de
las reprimendas, el pecado ha sido cometido en cua-tro ocasiones.
¿Qué pasa en el Frente? Los purgados dan sus propias explicaciones.

“Hoy ya topamos”

“Una vez oí al diputado Héctor Córdova decir ‘nosotros hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez’, hemos callado tanto y creo que, en ese sentido, hemos dejado que ellos abusen. Hoy ya decimos hasta aquí, Ya topamos. Aquí lo que está de fondo es ¿qué tipo de partido queremos?… Este es el tipo de partido con el cual tenemos, ahora, problemas. Un grupo que quiere seguir peleando en la calle, generando problemas, y otro grupo que queremos llegar al poder para solucionar problemas… que creemos que hay que trabajar de la mano con todos los sectores, porque este país no es de la derecha ni de la izquierda, es de todos, y hay que concertar”.
Un aparato de terror

Facundo Guardado asegura que en el FMLN existe un aparato de “terror” paralelo al aparato institucional y que ambos le deben pleitesías a Schafik Handal.
“El primero, es el que hace el trabajo sucio. Está disperso en toda la estructura y son los que levantan falsos contra diputados, alcaldes o sobre cuadros del partido.
Estos rumores llegan a los diferentes mandos, que están organizados con gente que le guarda mucha lealtad a Schafik.
Y por último, el aparato institucional toma nota del aparato conspirador para después expulsar o sancionar a cualquiera bajo el argumento que sea”.
El obstáculo es Schafik

“Nuestro sueño es tener un país transformado y caminar por una ruta democrática, de mejoría social para la gente más humilde. Y sentimos que esas oportunidades se pierden porque el FMLN no ha sido capaz de renovarse y competirle de mejor manera a ARENA”.
Para Ana Guadalupe Martínez, Schafik Handal es el obstáculo mayor para que se dé una renovación en el FMLN. “Él no debe ser la figura dominante del partido”, dice.
“Algunos por miedo, por falta de argumentos o de formación política, no son capaces de discutir o cuestionarle a él sus puntos de vista”, añade Martínez, para quien es Schafik el único responsable de la derrota del FMLN el pasado 21 de marzo.
FMLN no es comunista

Para Eduardo Sancho, en el FMLN no todos son comunistas, hay infiltrados, que es otra cosa, por eso dice que muchos en el interior tienen miedo de hablar porque le temen a la “dictadura del aparato”.
Y es que según este ex comandante, el ala comunista que ahora maneja al partido, no ha modificado su estrategia política de confrontación e infiltración desde la guerra. Por eso dice que el problema en el país no es el temor al comunismo sino a la dictadura. “El temor es real, existe tanto dentro como afuera del partido, los resultados de las elecciones reflejaron eso”, señala. Sancho dice que el relevo que se espera para noviembre, deberá redefinir el partido.


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