 |  |
LA
CUENTA DE AGOSTO
Lejos
de aquí aunque cueste
Ciento
diez días calendario de trabajo sin más pausa que 15 fines
de
semana llevan a los capitalinos, a tal nivel de estrés, que cuando
vienen las vacaciones agostinas, los que tienen con qué y los
que no,
deciden romper con la rutina y emigrar a Cancún, Guatemala,
al interior del país y, ¿por qué no?, al campo
de la feria.
La frontera Las Chinamas parecía un pueblo fantasma.
Veinte cambistas y media docena de vende-doras eran los únicos
alrededor de las oficinas de migración...
Era viernes 31 de julio y faltaban dos horas para el mediodía.
Fue entonces, cuando la llegada de un autobús de dos pisos con
aire acondicionado, cortinas, azafata y película incluidas, acabó
con la monotonía.
Como entrenados para ello, los cambistas que se aburrían en el
pasillo sur del edificio, de pronto, formaban una escolta como rindiendo
los honores a los pasajeros que bajaban para hacer los trámites
correspondientes para salir de El Salvador e ingresar a Guatemala.
“El quetzal está a 1.12 de dólar”, pregonaba
Douglas, un cambista salvadoreño para luego advertir: “Desde
el lunes, trepa el precio. Pero eso no dependen de uno”, aseguraba
culpando más bien a sus proveedores de quetzales en el lado chapín.
El incremento repentino del cambio de moneda parecía explicarse
más por la ausencia de clientes que por el comportamiento del
dólar frente al quetzal. Pero también por la temporada
agostina que recién empezaba y que, tarde o temprano, empujaría
a muchos viajeros a cruzar fronteras.
“Lo normal es que a las 9:15 a.m. esté sólo y este
día hubo un leve incremento”, explicó el sargento
Vicente Antonio Santos Alfaro, delegado de migración en dicha
frontera.
| MIGRACIÓN
EN VACACIONES |
 |
| Frontera
75,00 el
número de salvadoreños que salieron del país
a travéz de todas las fronteras en agosto de 2003 |
| Pasaportes
7,295 fueron
los pasaportes emitidos sólo en el mes de julio de 2004 por
la oficina de Migración a menores |
A unos 20 metros del puente sobre el río Paz,
la línea limítrofe con Guatemala, Carolina Morán,
comerciante que en un día normal vende 80 pupusas, confesaba
sus planes para el asueto capitalino: “Le apostamos a vender 450
pupusas al día, esperamos afluencia de gente, aunque no como
ocurría en otros años... lo que pasa es que el bus que
viene de Guatemala ya no para aquí”, lamentó.
Los turistas que alborotan a Douglas y sus colegas de
oficio, iniciaron la travesía en el Puertobús, una terminal
donde hay opciones para todos los bolsillos.
Si el presupuesto anda corto basta cancelar 8 dólares, para viajar
hacia Guatemala en algún autobús de las empresas Malva,
Pezzarossi, Taca Internacional, Vencedora o Galgos. Cada día
realizan 14 viajes entre las 4 a.m. y las 4 p.m.
El número acostumbrado de viajeros por día no pasa de
200, pero durante las vacaciones agostinas éste asciende a los
450 diarios. A éstos se suman los 400 pasajeros con presupuesto
más holgado que viajan hacia Costa Rica, Nicaragua y Guatemala
a través del servicio de King Quality ($41 el boleto ida y vuelta,
y $24 sólo el de ida), además de los 150 pasajeros diarios
que abordan el bus Pullman frente al hotel Marriot, luego de cancelar
los $99 que cuesta el paquete de dos noches en un hotel guatemalteco
con desayuno incluido.
Entre miami Y cancún
Sin embargo, el país de la eterna primavera ha perdido adeptos.
Los salvadoreños con mayor poder adquisitivo han preferido esta
vez, otros destinos.
Una significativa cantidad de connacionales invierte en paquetes turísticos,
a veces con bastantes días de antelación, para gozarlos
en el extranjero.
| |
Unidos
por las vacaciones
Armando
Mena es un vicentino de 62 años, que como tantos salvadoreños
del interior del país, arribó a la capital para pasear
un poco. Lo encontramos en la feria Consuma junto a su familia.
“En las vacaciones de agosto venimos a San Salvador a dar
un par de vueltas porque para estos días siempre hay adonde
ir aquí, en la capital”, contó.
Armando está jubilado pero sigue trabajando en un negocio
familiar, una venta de panes con pollo; pero eso no le impide descansar
en estos días junto a su familia. “Uno es esclavo del
negocio, así que toda la familia hemos aprovechado de pasear
aunque sea dos días. Vinimos a la feria y después
nos vamos a ir a bañar a un balneario de Zacatecoluca”,
acotó Armando.
Pero para este numeroso clan (de quince personas) cada uno de estos
planes de descanso significa una alta inversión.
Sólo Armando y su esposa dijeron haber presupuestado unos
$500 dólares. Sobre lo que gastarían sus hijos y el
resto de la familia, no supo decir. |
Viajan a distintas ciudades de Estados Unidos como Miami
o Los Ángeles; o bien, se embarcan a paraísos del Pacífico
mexicano como Huatulco y Cancún.
Según dos agencias consultadas, Morales y U Travel, Cancún
resultó el destino más popular, ya que sólo entre
el lunes 2 y el miércoles 4 de agosto, salieron 3 vuelos directos
diarios con aproximadamente 110 pasajeros cada uno hacia dicho destino.
Aunque según un representante de la agencia Morales, algunos
vuelos llevan hasta 150 salvadoreños, ya que aprovecharon la
oferta de paquetes familiares.
En términos numéricos, esto significó que en dos
días más de 300 salvadoreños arribaron al famoso
balneario mexicano.
Pero, rincones playeros de la región centroamericana como Montelimar
en Nicaragua, Roatán en Honduras y Green Bay en Guatemala, también
tuvieron gran aceptación aquí.
Virginia Mendoza, supervisora de la agencia U Travel, dice que muchos
salvadoreños aprovecharon las reducción en las tarifas
para incluso, visitar a sus parientes que residen en distintas ciudades
estadounidenses, especialmente Los Ángeles, donde el costo del
boleto en días normales supera los $600 y en esta temporada alcanzó
a la módica cantidad de $360, una disminución de casi
el 50 por ciento.
Otro ejemplo fue la tarifa de un viaje a Cancún. De $675, que
es el precio regular, bajó a $590, según agencias como
la U Travel.
Esto puede explicar las largas filas de viajeros que a finales de la
semana anterior inundaban los corredores internos y externos del Aeropuerto
Internacional El Salvador.
Allí encontramos a Mirna Roldán de Rivas, una doctora
de profesión mientras esperaba ingresar al área de mostradores
de las aerolíneas y chequear su equipaje.
| TURISMO
EN EL EXTRANJERO |
 |
VÍA
AÉREA
39,730 Los pasajeros que salieron del Aeropuerto Internacional El
Salvador del 15 al 31 de julio. |
 |
TERRESTRE
450 Los pasajeros que aproximadamente salieron diariamente desde
Puertobús hacia Guatemala. |
“Quería ir a pasear a Los Ángeles,
así que compré el boleto en mayo. Regreso en dos semanas”,
aseguró Mirna antes de embarcarse.
Ella y decenas más esperaban impacientes el vuelo
y atestaban el aeropuerto. Otros, más nacionales que extranjeros,
ingresaban al país.
Sólo en la segunda quincena de julio, los días previos
a las fiestas, el departamento de Explotación Comercial del aeropuerto,
registró el movimiento de 39 mil 730 pasajeros repartidos en
592 vuelos.
El año pasado, el total de viajeros que cruzaron las fronteras
terrestres y aéreas hacia rumbos distintos, para este mismo período
alcanzó aproximadamente los 75 mil, según una fuente de
la Dirección General de Migración.
Un dato en el tintero
Fue imposible saber cuál fue el flujo migratorio para las vacaciones
agostinas de este año. Pero se pueden hacer cálculos.
Si se lee el número de pasaportes que se solicitaron en julio
del año pasado para menores de edad por ejemplo, con los registrados
este año, el incremento fue de un 190 por ciento.
Mientras, en julio de 2003, la oficina migratoria emitió 2 mil
518 a niños y niñas, este año subió a 7
mil 295. Aunque este incremento puede explicarse a raíz de que
este año el pasaporte ha sido un documento obligatorio para salir
por la vía terrestre.
| |
Un
papá las 24 horas
“Los
días de vacaciones son los únicos que puedo estar
todo el día con mis hijos”, dijo Ramón Ramírez,
un ingeniero industrial que trabaja prácticamente durante
todo el día y dedica un escaso tiempo a su familia.
Es la primera vez que pasará separado de su esposa y su hija
mayor, quienes viajaron a Estados Unidos, ya que la alta demanda
de boletos aéreos en esta temporada sólo les permitió
conseguir dos para ellas, y por los que “pagaron más
de la cuenta”.
Mientras su esposa e hija están lejos, Ramón y sus
dos pequeños vástagos decidieron disfrutar intensamente
estas vacaciones. “Salimos desde buena mañana y estoy
tratando de disfrutarlos todo lo que pueda y hacerles pasar un rato
agradable. El resto de la semana pienso dedicarme a ellos, e iremos
a la playa junto a otros familiares porque a mis hijos les encanta
el mar”, agregó.
A Ramón y su familia les encanta disfrutar de las vacaciones.
El año pasado ahorraron $1000 y se embarcaron rumbo a la
isla de Roatán, Honduras.
Ramírez asegura que no hay mejor cosa que estar con su familia
durante las vacaciones. Por eso siempre las planifica. |
Tampoco fue posible saber cuántos de estos solicitantes
además de sus padres o parientes a cargo, salieron del país
precisamente en esta temporada agostina.
Pero, que un significativo número de salvadoreños sale
del país en estos días es algo cierto.
Aunque un tanto desactualizadas, las estadísticas que ofrece
en su página web la Dirección General de Migración
de Guatemala, confirman que los salvadoreños somos los extranjeros
que más los visitamos desde 1999 hasta el 2002, por sobre los
estadounidenses, que ocupan el segundo lugar.
Por ejemplo, en 2002 e independientemente de la época de vacaciones,
228 mil 18 turistas salvadoreños atravesaron los distintos puntos
fronterizos con Guatemala.
Pero no todos los nacionales salieron del territorio. Quienes decidieron
quedarse también hallaron la forma de entretenerse.
Las playas, los turicentros y los parques recreativos
son siempre puntos de encuentro para cientos de familias en cada época
vacacional.
Los días de asueto que provocan los festejos agostinos de San
Salvador en honor al Salvador del Mundo, fueron aprovechados para escaparse
a distintos lugares.
En un pequeño sondeo entre los visitantes al campo de la feria
como a las instalaciones de la Feria Internacional, afloró el
deseo de abandonar al menos por un día la urbe capitalina y su
bullicio para refrescarse en el mar. Pero, antes la visita familiar
-y obligada- a “las ruedas” y a los comederos tradicionales.
La vida hecha feria
Así, el predio Don Rúa, los centros comerciales y las
instalaciones de la Feria Internacional estuvieron nuevamente abarrotados.
La familia Zelaya, fue una de las tempraneras en llegar
a la feria Consuma el 3 de agosto por la mañana. “Salí
de vacaciones el viernes 30 y regreso el lunes 9”, explicó
Carlos Antonio Zelaya, el padre, quien estaba acompañado de sus
hijos José Otoniel y Blanca, de 14 y 13 años de edad.
Dijo que se había liberado de todos los “compromisos económicos”
y había reservado unos $300 para invertirlos en la diversión
familiar para estos días.
“Hoy venimos aquí (Consuma), mañana veremos si vamos
al mar y el resto de la semana no sé qué voy a hacer...
Más bien, no creo que salga”, fue el resumen que hizo de
sus planes vacacionales este maestro de 60 años.
Zelaya no fue el único salvadoreños en quien hizo eco
el llamado a disfrutar de Consuma. Sólo entre el sábado
31 de julio y el lunes 2 de agosto, habían ingresado a estas
instalaciones unas 75 mil personas, un 8% más de los visitantes
que registraron en este mismo período en los festejos del año
pasado, según explicó el gerente de la Feria Internacional,
Gilberto Casanova.
En total, el año pasado ingresaron más de 300 mil salvadoreños
a este evento. En otro punto de la capital, quienes no tienen presupuesto
para entrar y comprar en Consuma, se avocaron al campo de la feria ubicado
este año en el predio Don Rúa, donde la entrada es gratis
y únicamente se invierte en los juegos mecánicos o en
la degustación de platillos infaltables: elotes locos, churros
españoles, tostadas de plátano, conservas de coco...
Y si no hay dinero para consumir estos aperitivos, con un sorbete basta.
Al menos así lo demostraron algunos, que con insuficiencia de
fondos en su cartera, no tuvieron impedimento para gozar de las fiestas.
| |
| Durante
la temporada agostina el número de pasajeros que viaja hacia
Guatemala por los servicio transporte terrestre se duplican. |
Recorrer este campo y pagar “una vuelta”
en uno que otro juego mecánico para diversión de sus hijos
o simplemente, fueron más que suficientes para personas como
Virginia Carías, una costurera de 32 años.
“No tengo tanto dinero pero pienso disfrutar todo lo que pueda
las vacaciones, hasta donde aguante (el dinero), tampoco sé para
dónde agarrar, pues hay muchos lugares y hay que medirse un poco”,
comentó Virginia rodeada de sus dos hijas.
Esta mujer representa al típico salvadoreño, o en este
caso al capitalino, que a falta de dinero están las muchas ganas
de gozar a como dé lugar.
José Reynaldo Chávez, representa al capitalino recatado
en cuestiones económicas. Aunque le hubiera gustado vacacionar
fuera del país, el dinero no alcanza pero aprovechar las ofertas
en Consuma, “matar” un poco el tiempo y planear un día
de playa, bastaban.
Mientras unos disfrutaron “en casa” de las fiestas agostinas,
otros prefirieron gozar del sol, el mar y otros atractivos que ofrecieron
esta vez distintos rincones alejados del país como Cancún,
Miami, Roatán, Montelimar, Guatemala...
Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular. | |