4 de abril de 2004


PROBLEMAS EN LA DIRECCIÓN

¿Qué tipo de izquierda espera el país?

Los resultados del 21 de marzo deberían presumir cambios en las estructuras del FMLN. Pero no pasa nada, aunque, una vez más, ortodoxos y reformistas libran una batalla por los destinos que deben tomar de cara a las próximas elecciones.

Erick Lemus, Mirella Cáceres,
Alicia Miranda y Lilian Martínez

vertice@elsalvador.com


No virar a la izquierda. Ese fue el veredicto que los salvadoreños le dieron al partido FMLN el pasado 21 de marzo.

Quizá esa sea la lectura más simplista de los comicios presidenciales, pero, por otro lado, abre entre otras razones inquietudes importantes. ¿Cuál será el rumbo que tomará la izquierda? ¿Se modernizará o renovará como piden algunos o permanecerá en el claustro purista y ortodoxo?

Desde afuera de las filas del partido efemelenista, surgen algunas opiniones que intentan contestar tales interrogantes. Sobre todo cuando los resultados del 21 de marzo dejan un mapa político donde dos fuerzas totalmente extremas los gobiernan. De ahí que la palabra “gobernabilidad” es más una necesidad que un vocablo de moda en la vida política.

La mayoría de analistas consultados por Vértice coinciden en que esa gobernabilidad tiene mucho que ver con concertación entre el partido gobernante y el FMLN; pero, antes, este último debe renovarse.

Sin embargo, después de las trifulcas callejeras, ¿es posible? Esa renovación tiene varios matices. Algunos como Orlando De Sola sugieren un reagrupamiento y reposicionamiento después de haber logrado un caudal importante de votos que le dan una representatividad importante. No hacerlo, le acarrearía problemas mayores de los que ya tiene.

Además que, opina, debe prepararse para ejercer una oposición en forma sabia y tratar de gobernar desde la Asamblea Legislativa.
“Más ahora con los (diputados) huérfanos. Debe tener cuidado de no caer en la trampa que le podrían tender”, argumenta.

Tanto analistas de izquierdas como de derechas creen que la ortodoxia con la que se dirige el FMLN no es la más adecuada ni la que está acorde con los tiempos modernos que vivimos.

¿Debe cambiar la izquierda? ¿Debe replantearse como oposición? ¿Necesita El Salvador una izquierda renovada?
La búsqueda de respuestas a estas inquietudes cobra mayor relevancia, sobre todo cuando el FMLN viene de perder por tercera vez consecutiva unos comicios presidenciales.

Pero, por otro lado, el crecimiento en el caudal de votos significa que hay un importante segmento que le otorga su respaldo, pese a sus debilidades cuando de tolerancia se trata.
¿Qué pasó el 21 de marzo? ¿Por qué no obtuvo el FMLN más de 1.3 millones de votos y se afianzó la añorada silla presidencial?

¿Un paso al frente?

Ajustarse al mun-do moderno es el camino que sus críticos sugieren al FMLN. Pero ¿entenderá el mensaje?
Dagoberto Gutiérrez insiste en que el FMLN ha obtenido una victoria política -aunque no electoral- y debe aprovecharla.

La ex comandante Ana Guadalupe Martínez considera los hechos desde otro ángulo. “Derrota es derrota”, dice.
Pese a que se ha dicho mucho sobre las razones externas e internas que los llevaron al fracaso, ahora el FMLN se enfrenta al reto de renovarse como partido; una meta que -a juicio de Guadalupe Martínez- no es nada nueva.
Ella dice que tras la firma de la paz en 1992, junto a Joaquín Villalobos, Raúl Hércules, Juan Ramón Medrano, entre otros miembros de lo que fueron las extintas agrupaciones Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y Resistencia Nacional (RN), propusieron crear una izquierda democrática para prepararse de cara a los comicios presidenciales de 1999 y de 2004.

“En aquella época se dijo que replantearse una izquierda moderna era como botar los principios o valores con los que habíamos hecho la guerra”, recuerda la ex dirigente.
Otro obstáculo que encuentra Martínez a esa modernización necesaria es que cada vez que sus militantes piden cambios son tildados de rebeldes o derechistas.

Alberto Arene cree que nuestro país requiere de “una izquierda que viva en la tierra y en El Salvador, y no en Marte; es decir, que dada las realidades nacionales e internacionales impulse las transformaciones del país necesarias y posibles”.
Por ejemplo, este analista le propone al Frente que si se quiere combatir la pobreza debe hacerlo en base al desarrollo de las fuerzas productivas, en la creación de riqueza y empleo, y remunerando mejor el esfuerzo del capital y el trabajo.

Pero eso no es todo. Arene cree que por la vía de la creación de riqueza y generando excedentes crecientes, se puede financiar el desarrollo social.

El ex presidente de la República, Armando Calderón Sol, es directo cuando de analizar al Frente se trata y dice, sin tapujos, que “la situación de la izquierda en El Salvador no ha tenido la evolución política que ha tenido en otros países (...) no han entendido que los tiempos cambiaron y se han quedado en los años sesenta”.

Al analizar el fenómeno en perspectiva, Arene prefiere pensar que “ha llegado la hora de construir un nuevo proyecto nacional democrático y progresista”, y agrega que “tanto la izquierda radical que vive en Marte como la blandengue centrista sin identidad ni coraje tendrán ninguna posibilidad de derrotar el capitalismo patrimonialista que representa ARENA”.

Pero Guadalupe Martínez señala al FMLN la necesidad de romper con una especie de “argolla de hierro” que ha formado la Comisión Política. A su juicio, esa es la pieza de todo el engranaje que lo ha hecho cerrarse al mundo moderno.

“Hay que crear un partido moderno, hay que hacer un partido democrático con un programa de gobierno práctico y sobre todo teniendo en cuenta las nuevas realidades del mundo”, esgrime. Martínez dice que ese es el clamor que iniciaron en 1992 y hasta hoy no ha encontrado eco.
¿Es posible que el FMLN se transforme en esa izquierda moderna?


“Más allá de los obstáculos, no descarto ninguna posibilidad de la transformación del FMLN”, dice Arene.

Pero este analista considera que para lograrlo es necesario que el FMLN no siga perdiendo elecciones claves.“Espero que haya una discusión madura al interior del Frente animada por la ciudadanía progresista del país, para que al interior (de este partido) interpreten los signos de los tiempos y saquen las mejores conclusiones”, agrega.

La próxima guerra...

El veredicto del 21 de marzo impone a la izquierda un nuevo modelo, un nuevo rostro, según algunos.
Napoleón Campos, politólogo, cree que el FMLN debe dejar atrás el modelo de la guerra y convertirse en un partido socialista conforme a los cánones internacionales.

Campos insiste en que la vieja dirigencia debe ceder las riendas del partido a los dirigentes del siglo XXI y debe entender que su ideario revolucionario no es estático. “No son principios escritos en piedra, deben renovarse conforme a la evolución histórica”, explica.

Hugo Martínez, que acompañó a las voces por el cambio, cree que esa renovación no deben perder de vista lo que él llama “la perspectiva” al “olvidarse del ideario mínimo del partido (justicia social, humanismo y democracia)”.

Y, tras una semana de tregua, nadie puede negar que el Frente deberá enfrentar el resultado de este último desgaste. Por eso que las palabras del ex negociador de la paz, Salvador Samayoa, cobran tanta validez en este momento porque nadie duda que la dirigencia ortodoxa sobreviva en noviembre cuando las bases vuelvan a definir el rumbo del partido. Si permanecen en la dirección, como muchos lo auguran, ¿ese es el modelo que realmente necesita la sociedad?
Quizás no pues la estabilidad del sistema político que los salvadoreños escogieron el 21 de marzo depende de cuanto el FMLN logre cohesionarse y dirimir sus últimas diferencias.



PROBLEMAS EN LA DIRECCIÓN

“El FMLN necesita reencontrarse”

Para este hombre de izquierda los resultados electorales del 21 de marzo adversos al FMLN no dejan resquicio para la frustración. La palabra derrota sólo cabe en su análisis en términos electorales. Para Gutiérrez, el FMLN peleó con el capital financiero del país representada por banqueros y grandes importadores que terminó sustituyendo a ARENA en la contienda.
Vértice: ¿Realmente perdió el FMLN la presidencia por un mal manejo de la campaña o porque la idea de un gobierno de izquierda todavía no cuaja en la población?

Dagoberto Gutiérrez: Los financistas pusieron en el centro de su campaña política el miedo; el FMLN: el cambio. Pero el cambio debe ser manejado con sabiduría porque siempre produce desestabilidad y turbulencia. Quien más le tiene miedo al cambio es el pobre porque no tiene capacidad de resistencia. Aquí se unió cambio y miedo. Miedo al cambio y cambio del miedo. Lograron que el pobre pasara del miedo al cambio, a la resistencia al cambio. Cuando se habla de cambio, hay que precisar por qué se cambia, qué se cambia, quién cambia y cuándo se cambia.

¿Esas interrogantes no fueron resueltas por el FMLN?
No fueron resueltas... el capital financiero hizo una guerra total, y aquel que no entendió que toda campaña electoral es una guerra es sorprendido.
Un punto culminante en esa guerra es el tema de las remesas. ¡Ese fue un golpe mágico! Cualquiera podría decir que es una campaña sucia, ¡hombre, pero si el FMLN obtuvo más de 800 mil votos en medio de esa guerra total! Esa es una victoria política.

¿Cuáles son los rumbos que debe tomar un partido que ha obtenido una victoria política?
¿Cuál es el gran problema del gran capital financiero? La gobernabilidad. Este es un concepto teórico sinuoso porque depende de dónde estés vos. El FMLN tiene tres caminos: Primero, sustituir al PCN. Para esto necesita declarar que la gobernabilidad es fundamental y empiece a negociar. Segundo, la implosión. Esta es en la que ellos tienes menos talento... pobrecitos. Esa implosión se basa en el criterio infantil de que el resultado es una derrota, y es políticamente una victoria.

¿No era determinante el candidato?
No iba a variar la lógica... Quien quiera que fuera le iban a enfilar la batería... Es que este es un capital bastante primitivo políticamente, por eso es que no apoyaron a Héctor Silva. Este capital se está deshaciendo de ARENA y está buscando otra variante.

¿Por el desgaste que tiene un partido cuando gobierna durante tres periodos consecutivos?
ARENA despierta mucho rencor, odio, desgaste, mucho malestar. Ellos necesitan hacer un recambio, Héctor Silva les ofreció eso, por eso decían: “Tenemos el respaldo de los sectores económicos”. Pero no se lo dieron. Por eso no es cuestión de quién era el candidato. Ya pasó la votación y sigue la campaña.

¿Por qué? Porque hoy necesitan gobernabilidad, y ésta en el nivel institucional tiene que ver con
el FMLN, y para eso necesitan cambiar la cabeza; pero el FMLN necesita cambiar el cerebro no la cabeza.

¿Significa eso un cambio de ideología?
La bandera es infantil cuando se dice que el resultado se debe al candidato y se califica de derrota. La pelea en estos momentos es para cambiar la cabeza, hacer a un lado a Schafik Handal y poner en la cabeza del partido a gente que asegure la gobernabilidad, que es lo que necesitan los ganadores electorales y perdedores políticos...
Entonces hay que cambiar la cabeza, pero el FMLN necesita cambiar el cerebro, necesita encontrar los caminos y arroyuelos que lo vinculan con el pueblo.

Sin perspectiva
Para Dagoberto Gutiérrez, el FMLN necesita reencontrarse con el pueblo que le apoyó.

El caudal político

“El primer error del FMLN es no valorar la victoria política que le dan los más de 800 mil votos”.

Sobre el candidato

“Ningún candidato hubiera resistido esa guerra total. A cualquiera le hubieran enfilado la batería”.
Victorias “raras”

“Tanto ganadores electorales como políticos no celebran. ¡Mirá qué victoria más rara!”.



PROBLEMAS EN LA DIRECCIÓN

“Ojalá sepan evolucionar”

Calderón Sol es conocido como el presidente de la transición, pues le tocó gobernar el país luego de la firma de los Acuerdos de Paz. En su opinión, existen izquierdas que han evolucionado, pero no es ese el caso de la izquierda salvadoreña...

Al menos, de la que hasta este momento lleva las riendas del FMLN. El ex mandatario duda que quienes piden relevar a la dirección de dicho partido tengan éxito, a menos que abandonen dicho instituto político y formen una nueva opción partidaria. La que, según Calderón Sol, no estaría condenada a desaparecer debido a que contarían con una significativa base de diputados…
Vértice: ¿Qué cree que diferencia a la izquierda salvadoreña de otras?
CALDERóN SOL: La verdad es que la situación de la izquierda en El Salvador no ha tenido la evolución política que ha tenido en otros países. (Aquí) no han entendido que los tiempos cambiaron... y se han quedado en el concepto de años como 1960.

Sin embargo, el FMLN tiene seguidores…
Indiscutiblemente levanta algunos votos... Su programa era populista, totalmente desfasado. No son políticos serios, no son políticos con una visión de país... Ojalá que la izquierda sepa aceptar (los resultados) y evolucionar.
Yo creo que eso es lo que le queda por hacer a la izquierda, si quiere ser inteligente, si quiere dar un paso hacia adelante. Deberían demostrar grandeza, aceptando los resultados, incorporándose a un proceso y buscando puntos de coincidencia.

¿Qué debe hacer la izquierda si pretende llegar un día a gobernar el país?
Tenemos un documento valiosísimo, y ARENA lo tomó en cuenta para su plan de gobierno. Sin embargo todos los sectores deberían tomarlo en cuenta. Se trata del Plan de Nación, hecho por la Comisión Nacional de Desarrollo, un esfuerzo donde participaron cientos de miles de salvadoreños, donde participó la intelectualidad del país.

Ese es un documento base para buscar coincidencias en grandes temas, que deben ser temas de Estado y no de partido. Una política de Estado con una visión de a dónde queremos llegar, cuál es la sociedad que queremos y cuál es el proyecto de país que queremos todos los salvadoreños sin importar que tengamos diferencias. Si la izquierda tiene la grandeza y visión de entender cuál es el proyecto de país que queremos todos los salvadoreños. Si la izquierda da esos saltos de calidad en el sentido de hacer los cambios, puede ganar respetabilidad ante el pueblo salvadoreño; si demuestra madurez, si demuestra apertura. Y yo le digo como demócrata, que desde la oposición también se manda y desde la oposición, en el juego democrático, hay una verdadera participación en la toma de decisiones.

¿Sólo la izquierda debe evolucionar?
Yo creo que la derecha también debe demostrar madurez, tiene que abrirse a la concertación, a la búsqueda de consenso. Creo que todos los salvadoreños estamos obligados, por el beneficio del país, a buscar puntos de coincidencia.

¿Será posible un cambio al interior del FMLN?
Creo que va a ser lo mismo, creo que el FMLN va a seguir en control de la ortodoxia, que es el Partido Comunista. Pero en aras a la gobernabilidad espero que los que están pidiendo cambios tengan valor, se salgan y funden una izquierda que pueda venderse, que sea potable.

Joaquín Villalobos y Eduardo Sancho salieron, formaron partidos y no prosperaron...
Sí, pero no tenían una base de diputados. Ahora sí. Además, entonces las condiciones no estaban dadas. Hoy sí. Ahora las cosas han evolucionado más. Usted ve la izquierda socialista española, el PSOE, no da miedo. La oposición puede ser crítica y propositiva.Creo que con la incisión que pueda venir dentro del FMLN pueda venir una izquierda más propositiva y disminuir el porcentaje (de votos) del FMLN a un 6%.

A la expectativa
Calderón Sol cree que cualquier cambio dentro del Frente debe surgir del interior del partido.

Programa de gobierno
“El Frente presentó un programa risible desde todo punto de vista, totalmente fuera de contexto”.
Credibilidad
“(La izquierda) puede ganar respetabilidad ante el pueblo salvadoreño... si demuestra apertura”.

 



PROBLEMAS EN LA DIRECCIÓN

“En ese partido hubo una derrota electoral”

Rubén Zamora llegó a una cátedra de realidad nacional en la UCA -en los años 90- a exponer su proyecto: una gran alianza del centro con la democracia cristiana. Fue hasta el año pasado que Zamora logró su sueño; pero, ¿por qué no cuajó la fusión el 21 de marzo?

¿No fue prematuro proponer esta alternativa?
¿Prematuro?! ¿Cómo me puede decir que es prematuro cuando uno de los dos partidos que conformaron el centro es el partido más antiguo del país?!
Pero era un partido muy debilitado...
Entonces, no es prematuro sino que es débil. Prematuro es lo que sale antes de tiempo y puede ser débil o no. No creo que el proyecto sea prematuro. Es más vengo desde el 94 planteando de que aquí se necesita una alternativa diferente.
Lo que presentó al público no fue bien recibido...

Eso no es correcto. Mejor digamos que no funcionó en esta elección. ¡¿De acuerdo?!
No es la primera vez que participan y que no tiene la aceptación que esperaban. ¿Cuándo piensa que va a funcionar?
Ando en esto desde hace mucho tiempo, desde el 94. Creo que esta vez se logró presentar un proyecto reconocible por la población. Antes la gente no reconocía ningún proyecto alternativo a ARENA y al FMLN. Ese paso es fundamental. Hoy en términos de población hay derecha, izquierda y una tercera alternativa.

¿Qué le garantiza que dentro de cinco años, si se plantea otra vez la tercera vía, no vuelva a fracasar entre la población?
Nada me garantiza que al término de cinco año pueda ganar la elección o que la vaya a perder. En política no hay este tipo de garantía. Ese es uno de los errores del Frente que creyó que porque había ganado la elección del año pasado le iba a garantizar esta elección.

¿El centro se presentó como una opción para romper la polarización y el electorado no apoyó esa tercera vía?
Sí, y no pudimos. ¿Y porque no pudimos una vez nos tenemos que ir? En política no se acierta a la primera. (Pese a todo) Yo veo un avance.
Pero la población rechazó la tercera opción o de lo contrario no hubieran desaparecido...
No ha rechazado una tercera vía. Eso no es cierto.

Si se hace una lectura de los resultados que obtuvieron...
Yo la hago y después paso a ver por qué no lo logré. La población no sólo rechazó una tercera vía; también rechazó la izquierda. ¿Pero por eso el FMLN tiene que desaparecer ahora? Si saca estas conclusiones en el caso nuestro, póngale a los otros las mismas condiciones. No me saque una conclusión para uno y otra para otro.

¿Qué opina de lo que está pasando en el FMLN?
Se trata de un proceso lógico que tenía que pasar dado que en ese partido hubo una derrota electoral. Es lógico que al interior de su partido haya una discusión.
Hay personas dentro del propio partido que están solicitando que la comisión política del FMLN deje sus puestos...

Bueno, eso lo tienen que decidir ellos. Lo único que creo que necesitan es planteamiento básico de que en el país no existe la izquierda sino las izquierdas.
Y si en el FMLN hubiera un cambio, en el sentido de un replanteamiento de sus ideas, más cercanas al centro; es decir, más parecido a lo que ustedes están proponiendo de izquierda democrática.

¿Estuvieran abiertos a formar una sola oposición con ellos?
Dos cosas. Preguntas hipotéticas yo no contesto. Las hipótesis nunca son establecidas. Y, bueno, en todo caso cuando vea los cambios y sobre la base de cuál es la realidad, podemos tomar una decisión. Por el momento, yo no puedo sentar posiciones sobre cosas que no han sucedido.

Tiro al centro
Zamora dibujó la unión con la democracia cristiana desde los años 90, pero no logró aceptación en votos.

Crisis del FMLN
“Se trata de un proceso lógico que tenía que pasar dado que en ese partido hubo una derrota”.
Petición de cambios
“Lo único que necesitan es planteamiento básico de que en el país no existe la izquierda sino izquierdas”.
La tercera vía
“¿Por qué no pudimos una vez nos tenemos que ir? En política no se acierta a la primera”.

 


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