Del 3 al 10 de octubre de 2004


INCUBADORA DE POLÍTICOS
Escuelas de políticos

¿Paradojas de la política o el resultado lógico de la evolución de una país fortalecido por el modelo democrático? Una de dos, pero no hay una fórmula que explique un hecho ineludible que, a casi trece años de la firma de los acuerdos de paz, el partido más conservador del país es... el único que ha evolucionado.

Lilian Martínez
vertice@elsalvador.com

Viste un impecable traje y en sus zapatos no hay polvo. Definitivamente, no es un típico solicitante de visa en la Embajada Americana...

Llega el momento de hablar con la cónsul, una afroamericana que no se inmuta cuando el veinteañero le habla con un fluido inglés y le entrega, además de su solicitud y su pasaporte, una carta con membrete del partido donde milita. “¿Motivo de su viaje?... Estudios”.

El director de juventud de ARENA explica que cuando un joven ha recibido los primeros cursos en el Instituto de Formación Política “Mayor Roberto d’Aubuisson” (INFOP) y demostrado su capacidad de liderazgo e interés por aprender más es candidato a una etapa especial de formación: la de los diplomados y especializaciones.

Ese fue el caso de la persona que llegó a la embajada norteamericana que había logrado los méritos para asistir a un curso organizado por el Partido Popular de España.

En otro escenario, una selección así, hace 10 años, llevó al diputado Roberto d’Aubuisson a ser un alumno más en la escuela Fu Shin Ku, de Taiwán, donde recibió un curso sobre Guerra Política durante un mes. “A ese curso fueron muchísimos miembros del sector juventud”, recuerda el diputado.

Otras ‘escuelas’
Los partidos más pequeños también se preocupan por preparar a sus militantes más jóvenes para el relevo.
PCN
Durante algún tiempo, el PCN tuvo la posibilidad de incluir a a sus pupilos en el programa de formación de líderes de la OEA. Actualmente, hace lo posible por enviar cuadros jóvenes a otros países del istmo.
PDC
Creen que el político no debe serlo hasta que ocupa un cargo público, no debe anticiparse. Ellos tienen el apoyo de la Fundación Konrad Adenauer y la Organización Democristiana de América (ODCA).
CDU
Mientras existió como partido, buscó dar una formación humanista a sus prospectos con la ayuda de profesionales que no precisamente militaran en el partido, para que los jóvenes conocieran otros criterios.

“Si hay una oportunidad de ir a España, Chile o cualquier otro país para recibir un curso, buscamos entre los líderes a los jóvenes que van a ir”, explica d’Abuisson. Al volver, los becarios se convierten en los maestros de la primera etapa de formación y así sucesivamente.
El líder de la juventud arenera explica esa política de forma sencilla: “¿De qué me sirve que un joven vaya a aprender marketing político si se lo va a quedar en su casa? ¡No tiene sentido!”.

Ese es el estilo de ARENA; mientras que los demás partidos sostienen que han hecho lo suyo. Al ser entrevistados, todos sostienen que están preparando cuadros para el futuro. Pero, visto a partir de resultados, el pragmatismo de ARENA es el más evolucionado.

Granja escarlata

Los militantes del FMLN menores de 31 años tienen en la Casa de la Juventud un espacio propio.
La nueva Coordinadora Nacional de Juventud, María José Menéndez (que sobrevivió a la lucha entre ortodoxos y reformistas) dice que el partido ha diseñado la organización de campamentos como espacios dinámicos donde las actividades no se limitan a aprender los estatutos y la carta de principios del partido.

Durante 10 días, 25 jóvenes con edades de entre 16 y 22 años, saltan de la cama a las 4:30 a.m. con tal de estar listos para los ejercicios físicos que realizarán a las 5 a.m., antes de desayunar y bañarse. Luego está la parte académica, que son dictadas por profesores afines.

Dichos campamentos son una especie de introducción a los “fundamentos teóricos” que priman dentro del FMLN.
Menéndez es Coordinadora del sector juventud desde hace una semana, pero es una militante desde la adolescencia. “Tenemos una forma distinta de ver el mundo y de cómo debe transformarse la realidad, nacional y mundial”, dice.

Como fruto de estos campamentos, se identifica a los líderes y, si muestran interés, se les da la oportunidad de viajar a países como Noruega, Guatemala o Cuba, cuyos partidos comunistas tienen relaciones de cooperación con el Frente.

Un paso... en falso

Pero no todo es color de rosa. Cuando Carlos Palma viajó a Noruega en 2002, nunca imaginó que sería desechado al tratar de liderar la juventud del FMLN.
Su candidatura fue rechazada, tras ser acusado de figurar entre los elementos que acompañaron a Facundo Guardado en su proyecto renovador.

El traspie de Guardado no solo tuvo consecuencias desagradables para él, sino que condenó al sector de la juventud a ser visto con recelo, pues se acusó a Guardado de querer manipularlo a su favor.
Según Carlos Panameño, otro joven cuya candidatura para liderar a su sector fue rechazada, con la reforma de los estatutos en 2000 las estructuras de juventud desaparecieron.

Mientras la nueva coordinadora del sector asegura que dentro del Frente siempre se ha dado formación y espacio a los jóvenes, Palma y Panameño, aseguran que el sector llevaba tres años en el abandono, hasta que la dirigencia actual tuvo un “repentino interés”.

El diputado Hugo Martínez, quien fuera el primer coordinador de los jóvenes, asegura que durante su gestión se luchó porque estos tuvieran presencia en los organismos del partido. Se hayan perdido o no esos espacios, lo que es evidente que en la izquierda pocos ex miembros del sector juvenil han tenido la oportunidad de acceder a cargos públicos, que no sean concejos municipales.

“Tenemos un gran potencial de recurso humano, falta un poco de formación; pero todo ese ejército de jóvenes dispuestos está dormido”, se lamentó Palma.

La organización, que durante la guerra de los ochenta, requirió la sangre joven de sus combatientes y fundadores, ahora es la que ofrece más dificultades para quienes buscan posiciones de liderazgo. Antes deben “hacer méritos” y -esto es importante- jamás subvertir la línea ideológica de sus líderes actuales, que, curiosamente, son los mismos que hubo durante la guerra.

Dos escenarios

En una casona sesentera, frente a la sede del COENA, los alumnos del INFOP cambian la medicina, el derecho y la administración por un curso de historia...

Sin que usted se percate, sin distinción de colores, los partidos políticos -grandes, pequeños, extintos o a punto de desaparecer- tienen incubadoras de políticos, modestas, retrógradas o modernas, donde sus pichones se preparan para alzar vuelo y alcanzar escaños a nivel interno o público. Sin embargo, la altura que alcancen dentro de 5 ó 10 años en la política nacional, no dependerá exclusivamente del esfuerzo intelectual de los incubados. Para salir del cascarón, los políticos del mañana deberán hacer méritos, mostrar interés por aprender; pero, sobre todo, contar con una dirigencia partidaria dispuesta a cederles unos palmos de poder.

Liderazgo, mercadeo, vocería de medios, historia y retórica, son los concentrados con los que los futuros líderes nacionalistas se nutren...

Quienes ahora reciben esos nutrientes no hacen algo nuevo, sino que siguen el mismo camino que un día recorrieron el actual ministro de gobernación, René Figueroa, y políticos como Francisco Laínez, en la Cancillería, Gerardo Suvillaga, el magistrado presidente del Tribunal Electoral, Walter Araujo y César Funes, el director de la Secretaría de la Juventud.

Según Eduardo d’Abuisson, actual director nacional de la juventud republicana nacionalista, el interés por la formación de todos los miembros del partido data desde su fundación y él recuerda que los intentos por formar a los cuadros jóvenes datan desde que René Figueroa dirigió dicho sector.

Plan de derechas

El partido ARENA tiene una noción más exacta acerca de lo que es la formación de cuadros, acorde a la línea oficial.

“Sé que capacitaban a los jóvenes, pero antes los directores (de juventud) se tenían que valer por sí mismos”, explica d’Abuisson hijo, quien considera que desde que hace dos años se fundó el Instituto de Formación Política, que lleva el nombre de su padre, la tarea educativa de los nuevos cuadros es más viable. “Hoy de alguna manera tenemos el apoyo de antiguos directores de la juventud, como César Funes, René Figueroa y mi hermano”, explica.

Para seguir la trayectoria de vuelo de dichos funcionarios, no basta inscribirse como “hermano arenero” y colaborar en las labores de pinta, pega y vigilancia de urnas en época electoral. Para acceder a los diplomados y seminarios, financiados por el partido tricolor, o a la oportunidad de estudiar en la Fundación Cánovas del Castillo, vinculada al Partido Popular español, los jóvenes deben mostrar su interés en “hacer carrera”.

D’Abuisson asegura que con esta inversión educativa el partido le apuesta a generar jóvenes para que sean jefes de campaña, diputados y consejales, pero entre los que de alguna manera hallan hecho “méritos”.

¿Y cómo se hacen esos méritos?, pregunta Vértice. El director de juventud explica: “Hay jóvenes a los que les interesa el voluntariado y tener la información necesaria... Otros están más comprometidos y, como partido, reaccionamos a todo nivel”.

Mientras tanto, al otro lado de la granja política, los jóvenes del Frente siguen pidiendo a los máximos dirigentes de su partido que su discurso sobre “abrir espacios a la juventud” pase del dicho al hecho.


Rostros que se repiten

“La misma mica, con diferente cola”. El dicho podría aplicarse a los políticos que tras una buen número de contiendas electorales a sus espaldas, insisten en ofrecer al país una opción socialdemócrata ante ARENA y el FMLN. Rubén Zamora y Facundo Guardado consideran que “el relevo generacional” es un discurso paternalista, y prefieren confiar en la experiencia ganada a fuerza de fracasos... aunque eso implique tropezarse “con la misma piedra”.

Ambos tienen trayectoria. Pero, en lugar de considerarla desgastante, les parece una buena carta de presentación.

Vértice habló con ellos al respecto, y tanto Rubén Zamora como Facundo Guardado, reiteraron sus planes de volver al ruedo político con nuevos partidos, sin más cambio que el nombre, nuevos estatutos, nueva directiva y “nuevos” afiliados. Novedoso.

Lo primero que salta a la vista es que lo único que realmente cambiará será el nombre de sus instituciones, pues los fundadores no desesperan por encontrar una cara nueva que pueda agenciar a sus partidos un trozo de poder.

¿Qué habría sido de ARENA si el Mayor Roberto d’Abuisson se hubiera empecinado en ser presidente y no hubiera decidido que Alfredo Cristiani fuera su candidato en 1989?

Pero, como Joaquín Villalobos ha señalado anteriormente, “para quienes han tomado la política en serio, lo peor es no estar en la mesa... (pues) en política se puede ganar perdiendo cuando las minorías se convierten en valiosas”. Ese parece ser el atractivo para Zamora y Guardado cuando fundas partidos.

Los dos participaron directa o indirectamente en el conflicto bélico. Uno, Zamora, volvió a la vida pública antes de que se firmara la paz. El otro, Guardado, vistió el uniforme de combate hasta el último momento.

Pero lo que el electorado tiene presente es cómo Guardado le ganó la batalla a Héctor Silva, por convertirse en el candidato efemelenista que se disputó la presidencia con Francisco Flores. Ese Guardado ganador, que se fue a pique al perder las elecciones e intentar más adelante que el FMLN se renovara, es el mismo Guardado cuyo partido, el Movimiento Renovador, no sobrevivió a la indiferencia del electorado e hizo un mutis en la política a partir de 2003...

Los errores

En cuanto a partidos, Rubén Zamora es quizá el político más prolífico del país.
El Movimiento Social Cristiano, Convergencia Democrática, CDU, y múltiples coaliciones son solo algunas de sus proyectos.

Zamora asegura incentivar la preparación política de los jóvenes, pero tiene sus dudas en cuanto a hacerles espacio, pues califica esa práctica como una política paternalista. Además, parece que la mala experiencia con el diputado Rafael Arévalo que, en el período pasado, se pasó del CDU a ARENA, le impide confiar en posibles relevos.
A pesar de esto, se califica como “un soldado más” dentro de su nuevo partido, y ha asegurado que no es de su propiedad, sino de todos los hombres y mujeres que trabajan desde ya para que sea una realidad política más duradera que las anteriores.
Ahora, nuevamente, Zamora y Guardado tienen un nuevo partido con un discurso que se resumen en ser la opción ganadora.


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