2 de mayo de 2004


CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

Salvemos el volcán
Ante la vista y ojos abiertos de todos los capitalinos y los ojos también abiertos, pero al mismo tiempo “cerrados” de nuestras autoridades, nuestro volcán está siendo destruído. Con la colabración de depredadores, quemadores y constructores, día a día este coloso se debilita cada vez más.
Un matutino citó: “Arrasada, la fértil tierra del volcán de San Salvador se convirtió en un largo camino de cenizas”.
Simple lógica: si primero era tierra fértil con árboles y ahora cenizas; luego le agregamos agua lluvia= deslave.
Como es costumbre de muchos de los salvadoreños, de reaccionar y tomar medidas “previsorias” hasta que suceden las desgracias, esperemos que en este caso no actuemos igual.
Estamos a las puertas de un invierno, ¿vamos a esperar que suceda alguna desgracia para tomar medidas post-previsorias y luego empezar, como siempre a echarnos las culpas unos a otros, de algo que se pudo hacer en su momento?
Los señores diputados: vamos a emitir un decreto para evitar futuras desgracias. El ejecutivo: llamar al COEN para que tome medidas post desastre.El Ministerio de Medio Ambiente: a buscar responsables que nunca los encuentran.La Fiscalía: a querer aplicar la ley ¿A quién? La P.D.D.H.: defendiendo tarde nuestros derechos. Las organizaciones ecológicas: “nosotros lo dijimos, pero nadie nos hizo caso”. Los parientes de los fallecidos: a buscar, enterrar y llorar a sus familiares, lamentablemente muertos. Los medios de comunicación: informando de algo que se pudo evitar. Iglesia Católica: orando por los fallecidos. 
¿Dónde está el Ministerio de Medio Ambiente? ¿Qué medidas toma dicho ministerio para evitar una catastrofe ecólogica de la cual nos vamos a lamentar?


José Mauricio Altamirano G.
DUI # 01157804-0

El Tribunal Electoral
Que barbaridad el darnos cuenta que hasta en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que de Supremo no tiene nada, ocurren las “vivianadas” valiéndose del reciente ambiente electorero. Me parece un verdadero robo de cuello blanco que se “receten” entre pocas personas el excedente del presupuesto de dicho instituto.
Esas son las acciones que llenan al pueblo de indignación y rechazo a todo aquel que dice ser buen burócrata. Nuevamente parece que el pequeño asunto de casi $ 150,000 quedará en la impunidad. Cárcel es lo que estos “ladrones” se merecen, no sin antes devolver cada centavo de esos “bono$” que inmerecidamente se han recetado.

Ernesto Bonilla
menino@elsalvador.com



Al presidente de CORSATUR
Estimado señor Manuel Avilés, hablamos de atraer turistas a nuestro país, pero no estamos preparados en todos los aspectos para hacerlo. El caso concreto que expongo es la carretera que conduce de San Salvador al puerto de La Libertad y viceversa. En las vacaciones es bien inaccesible debido a la cantidad de autos que circulan en tan solo un carril.
Si La Libertad es el centro turístico más cercano a la capital, debería contar con una carretera que facilite el flujo de tanto vehículo y evitar que un viaje que no debería pasar de 45 minutos sea de 3 y 4 horas. Si tanto nos interesa fomentar el turismo, empecemos por el interno y busquemos alternativas ampliando la carretera a más carriles o habilitando la vía por Comasagua. Ningún país del mundo tiene playa a 45 minutos como en El Salvador. No valen excusas.

Leila de Salume
DUI 00616134-1



Autopublicarse
Algunos escritores, cuyos libros ya han sido publicados por algunas de las Editoriales más importantes y grandes de El Salvador, están preocupados porque otros escritores, por el contrario, han decidido auto-publicarse.  Argumentan los primeros que para poder publicar un libro, este debe ser sometido al escrutinio y aprobación de ellos o que no debería publicar nadie que no haya tenido estudios al respecto.
Yo no veo así las cosas. No estoy de ninguna manera en contra de la educación ni en solicitar la ayuda de personas con más experiencia, por supuesto; pero, por ejemplo, Miguel Hernández, el poeta español que murió durante la guerra civil española, era un campesino sin una verdadera educación formal y sus poemas son bellísimos. La creación literaria es un acto íntimo, con un sello irrepetible y no necesita de la aprobación de nadie para salir a la luz, a no ser la conciencia del autor.
Se me ocurre que esto puede ser comparado con la gran industria cinematográfica de los Estados Unidos, en donde hay películas patrocinadas, realizadas y distribuidas por las grandes compañías y, por el otro lado, están las independientes de bajo presupuesto y dificultades de distribución.
A mí me parece que los escritores que se preocupan por aquellos otros que se auto-publican, no aprecian el esfuerzo que puede conllevar escribir, revisar, levantar un texto, cuidar la edición y sacar el dinero de su propio bolsillo para que un libro salga a la luz. A mí me parece que la preocupación de algunos escritores, tiene que ver más con la libertad de expresión que con la calidad de un libro –espero que no intencionalmente.
Si un libro es bueno o malo, sólo el tiempo lo dirá. Las generaciones acogen a algunos escritores y a otros no. Borges decía que cada libro tiene su lector. Yo por mi parte felicito a los escritores que han sido publicados por Editoriales reconocidas y a quienes se auto-publican porque todos son parte del mundo cultural salvadoreño.

Óscar Perdomo León
operdomo_leon@hotmail.com

 


Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular.