Del 1 al 8 de agosto de 2004


CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

Irrespeto sindical

Realmente en nuestro país hay gente cuya suerte es de envidiar. Unas de esas personas son los señores del STISSS, que gozan de muchos privilegios.

Creo que estas personas deberían, al menos, ser cumplidos con sus labores y paliar de este modo, aunque sea “éticamente”, el perjuicio y carga económica que le causan a esa institución. Les pagan un salario por ser del sindicato y pueden ausentarse hasta 100 días de sus labores, y con goce de sueldo, para participar en actividades culturales o relacionadas con el sindicato.

Personalmente, si estuviera en su lugar, al menos me molestaría por informar por escrito adónde he estado o en qué he invertido este tiempo, ya que, tal como se plantea, esto queda en la conciencia individual de cada uno de estos miembros que bajo estas condiciones poco les falta para ser llamados “los dueños del Seguro”. Hay gente que labora día a día y por respeto a ellos deberían ser un poco más cumplidos.
Marvin Santos


Marvin Santos
marvinsantos@navegante.com.sv


Estoy de acuerdo


Me parece magnífico el artículo de Mirella Cáceres. Es una lástima que las personas en general sean tan sucias, y esto se ve en todos los niveles sociales, desde arriba hasta abajo. Quiero hacer ver que el educar sobre dónde poner la basura corresponde a todos en general, pero sobre todo a los padres de familia. Son ellos los que tienen que enseñar a sus hijos desde pequeños adónde se pone la basura. El gobierno tiene que dictar leyes más estrictas sobre las personas que tiren desperdicios donde no se debe. En el país, la gente no toma conciencia de estas cosas sin saber que viven en un basurero llamado El Salvador, con tanta corrupción, lentitud, pobreza, desempleo. En fin, la lista es muy grande, pero si se empieza desde ya a enseñar a las futuras generaciones que se debe de votar la basura en su lugar, se haría un buen trabajo.

Salvador Melgar Wauthion
apaneca1@msn.com


Más vale lo viejo conocido

El pasado sábado 17 de julio salí con mi esposa con la esperanza de conocer y acampar en el eco-albergue Río Sapo, en Perquín, Morazán, atraído por la publicidad del lugar. Luego de haber cancelado todo lo requerido en la oficina de Prodetur en Perquín, me di cuenta que debía llegar al desvío que conduce a Joateca (3 kms al sur de Perquín) y luego “esperar” un vehículo que pasara cerca del eco-albergue ubicado a casi 11 kms del referido desvío. Al llegar a nuestro destino, nos dimos cuenta de lo que realmente es: un lugar desolado, con un río sucio, el cual hay que atravesar a pie y el lugar para acampar ya no se diga, tanto nos decepcionó, que decidimos regresar casi media hora después. Señores de Prodetur: las buenas iniciativas no bastan para atraer el turismo, hay que tener algo concreto; y si ello no es posible, ¿para qué engañar al turista? Con razón era sábado y fuimos las dos únicas almas en llegar a ese lugar. De seguir así, El Llano de los Muertos siempre será lo mejor de Perquín.
Raúl Castillo
DUI 02408166-2

Raúl Castillo
DUI 02408166-2


Otra vez los microbuseros

Casi a diario veía el difícil tráfico vehicular sobre la calle principal de la Colonia Zacamil, (29a. Av. Nte.) viniendo de la Universidad de El Salvador, no sabía qué era lo que lo causaba hasta que comprobé que los causantes son los microbuseros de las rutas 33 A y 33 B, quienes actúan con deliberado irrespeto a todas las normas establecidas. Desde que salen del Mercado Central van haciendo paradas de hasta quince minutos, la primera “echada” la hacen en la zona de Simán Centro, obstaculizando de forma impune el tráfico de esa zona tan difícil, la segunda estación para dormir la hacen en el INDES y la tercera gran estación la hacen en la Zacamil, donde permanecen sin que autoridad alguna actúe. Basta con pasar por esa zona en las horas “pico” para comprobar lo que denuncio y que a diario se comete contra los usuarios eternamente irrespetados y contra todos los que circulamos a diario por estas calles.
Ricardo Bolaños

Ricardo Bolaños
arte_colectivo@hotmail.com


Recomendación para un ministro

Quiero creer que es bien intencionado el deseo del señor ministro de Hacienda al querer unificar los criterios fiscales entre la Dirección General de Impuestos Internos y el Tribunal de Apelaciones, pero para mala suerte de él jurídicamente esa situación llevaría a una negativa de una segunda instancia, lo que constitucionalmente atenta contra la seguridad jurídica o Estado de Derecho.

Por otra parte, la Ley Orgánica del Tribunal de Apelaciones, en sus considerandos I y II, dice: I.- “Que dicho Organismo es una garantía real y objetiva para el efectivo ejercicio del derecho de reclamación de los contribuyentes consagrados en nuestra Carta Magna y en relación a los actos definitivos de la liquidación oficiosa de impuestos a resolverse por la DGII”. II.- “Que asimismo el Órgano a quien compete el despliegue de esa función revisora debe caracterizarse por su independencia funcional”. Además, el artículo 1 de la misma ley hace mención que los miembros de dicho tribunal deben de desempeñarse con autonomía funcional.
Por todo lo anterior considero que el señor Ministro debe pensar dos veces al respecto, pues el día de mañana, cuando ya no sea ministro y sea víctima de una tasación fiscal va a añorar esa segunda instancia que hoy se piensa suprimir teóricamente.
Roberto Posada Sandoval
DUI 01816912-4

Roberto Posada Sandoval
DUI 01816912-4

 


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