.1 de febrero de 2004


POLÍTICA

El señor de los pescados

El más antiguo de los partidos políticos en contienda sufre el mal
de las aguas turbias desde hace una semana. La última batalla la
viven fundadores, las bases y estructuras cercanas al actual
secretario general.

Alicia Miranda Duke
vertice@elsalvador.com
Un acuerdo entre Rodolfo Parker y René Aguiluz calmó aparentemente el agua de los pescados. Hoy se vuelve a revolver.

El Partido Demócrata Cristiano (PDC) vuelve a tambalearse; pero esta vez, un tanto en silencio.

Mientras las encuestas de opinión pública dejan resultados poco alentadores para su supervivencia como partido, en el seno del instituto político, el descontento por el papel del secretario general, Rodolfo Parker, marca las discusiones del día a día, según fuentes pedecistas.

El problema no es nuevo. Desde las elecciones presidenciales de 1989 -con la lucha entre Fidel Chávez Mena y Alfredo Rey Prendes, tras la candidatura- el cisma se convirtió en la forma más fácil de dirimir las disputas por la secretaría general y el poder que la reviste.

La diáspora de los verdes
Desde su fundación, el partido se ha ido disgregando por conflictos internos. Estos a su vez provocaron otros partidos.


1969
Después de la guerra con Hondu-ras, Abraham Rodríguez se retira al no convencer a la dirigencia a que construyeran un gobierno de coalición con los militares.
1980
Héctor Dada HIrezi renuncia a la Junta Revolucionaria de Gobierno y al partido. Dada abandona el país. Lo siguen Rubén Zamora y otras figuras demócrata cristianas.
1989
Los pescados se enfrentan entre ellos por la elección del candidato presidencial. Unos apoyaron a Fidel Chávez Mena y otros a Adolfo Rey Prendes.
1989
Después de someterlo a discusión, el PDC decidió llevar a Chavéz Mena como el candidato presidencial. Rey Prendes y varios de sus seguidores abandonaron el partido.
1994
La elección del candidato presidencial se vuelve difícil. Esta vez, se enfrentan Abraham Rodríguez y Fidel Chávez Mena. El primero termina fundando otro partido.
2003
El ex secretario general Ronald Umaña busca apoyo partidario para pedir la renuncia de Rodolfo Parker, a quien acusa por mala conducción política.

El desgaste interno del PDC ha crecido en medio de discusiones abiertas. ¿Los protagonistas? La llamada “vieja guardia”, los aspirantes a la secretaría general y los secretarios de turno han desfilado.

Mientras crecen las disputas, los números se les revierten. La presencia del PDC en el electorado ha disminuido. En 15 años, durante las últimas cuatro elecciones presidenciales, la Democracia Cristiana pasó de un 43.4 % a un 5.68 % en la preferencia de los electores, según un análisis hecho por la UCA.

Ahora, cuando los ‘pescados’ forman una coalición con el Centro Democrático Unido (CDU), las encuestas lo ubican en un nada halagador 4.23 % de las preferencias, según la última encuesta de la Universidad Tecnológica.

“Lo que puede pasar es que este partido desaparezca”, vaticina Adolfo Rey Prendes, miembro fundador del PDC. Esta es una preocupación compartida por otros democristianos, quienes, sin ahondar en detalles, clavan su mirada en Rodolfo Parker como el responsable de un inminente derrumbe.

Si bien dicen apoyar la coalición construida por Parker, también lo acusan de cederle protagonismo a la dirigencia del CDU en detrimento de su propia gente.

Aunque la cúpula democristiana se ha reunido varias veces para analizar el rumbo de la coalición, las cosas han cambiado muy poco.

“El mal del partido comenzó cuando se eligió de forma autoritaria a Fidel Chávez Mena como el candidato”.
Adolfo Rey Prendes,
Fundador del PDC

Parker continúa siendo el punto en el que convergen el malestar de muchos pedecistas. ¿Su delito? Tomarse atribuciones sin consultar al partido. Una de ellas fue la apertura a Ana Guadalupe Martínez, sin trayectoria de corte pedecista.

Las acusaciones

Con ello, se abren las heridas que habrían desgastado al PDC últimamente. Para Rey Prendes, el problema radica en la figura del secretario general. “Antes las decisiones eran colegiadas; ahora nada se mueve sin que pase primero por Parker”.

Para sanear un poco, Ricardo Acevedo Peralta, de la Comisión Política del PDC, sugiere reformar algunos artículos de los estatutos. “La figura de la secretaría general está muy centralizada”, dice.

Otros son más directos y buscan culpables. El ex secretario general Ronal Umaña inició una cruzada en todo el país para descabezar la secretaría general. Aunque no ha recibido el apoyo deseado, no pierde la oportunidad para pedir públicamente que Parker sea removido.

Aunque los pescados cerraron filas para evitar que las aguas se revuelvan más de la cuenta, las voces que denuncian inconformidad con el actual secretario general, han incrementado. .

Atribuciones del secretario
Los estatutos del partido establecen que el Secretario General es la máxima autoridad ejecutiva y administrativa.

1) Tener la representación política del partido, de acuerdo a las orientaciones de la Comisión Política. Además de velar porque se cumplan las decisiones que tomen las autoridades del partido.

2) Mantener y orientar las relaciones de más alto nivel con los funcionarios del Estado y con otros sectores; incluyendo las relaciones internacionales del partido con otros gobiernos u organizaciones mundiales.

3) Supervisar las labores del Comité Ejecutivo y de las Comisiones. Podrá nombrar a los colaboradores o asesores que estime conveniente, tomando en cuenta las recomendaciones que haga la Convención Nacional, el Directorio Nacional y la Comisión Política Nacional.

4) Motivar y supervisar la conducción política en todo el país. Para hacerlo, el secretario general tiene que reunirse con los organismos de autoridad y sectoriales a nivel departamental y municipal.

El problema con Umaña es que no parece generar la suficiente confianza de todos los descontentos con Parker. A Ronald Umaña se le acusa de haber manejado mal al partido cuando fue el secretario general. Además, de haberse contagiado con el mismo autoritarismo de dirigentes pasados; una actitud repudiada por los “pescados”.

Pero Umaña ya le declaró la guerra a Parker; ha pregonado en visitas a las bases que el actual secretario es responsable de haberle “entregado” la campaña política al CDU y recalca su pasado común con el del FMLN, como una forma de dejar el partido en manos de la izquierda del país.

Mientras tanto, en las conversaciones de los democristianos, tanto a puertas abiertas como cerradas, se discute el futuro del partido.

“No vamos a echar a nadie, mucho menos a los de la vieja guardia”, asegura René Aguiluz, en respuesta a la petición hecha por el diputado Mauricio Hernández, quien pidió a la vieja guardia que abandone el partido ‘verde’.

La solicitud de Hernández surge después de los rumores de que esos militantes estaban negociando con el FMLN un apoyo en las próximas elecciones.

Los democristianos se volcaron contra Hernández, al que señalan como el protegido de Parker. “Yo le diría a Mauricio que fuera más prudente y que actúe como un verdadero demócrata cristiano”, declara Acevedo Peralta. “Parker debería llamarle la atención”, añade.

Tanto los comentarios de Hernández como la posibilidad de que la ‘vieja guardia’ esté pactando con el FMLN, provocó en poco tiempo un remolino en las aguas verdes.

Para calmar la tempestad, el viernes 28 de noviembre, el Directorio Nacional del PDC prohibió hacer alianzas con el FMLN durante la segunda vuelta; además logró quitarle la dirigencia absoluta sobre la coalición a Rubén Zamora. Las cosas tienen ahora un equilibrio.

Pese a los intentos por sosegar la tormenta, la amenaza de una nueva disputa persiste. Rodolfo
Parker sigue generando apatía entre otros miembros del PDC.

Parker prefiera no hablar. “De ese tema no opinaré” se limitó a decir.




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