1 de febrero de 2004


CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

¿Quién podrá ayudarnos?

Hace más de un año a mi esposa le diagnosticaron un tumor en el mediastino (parte media entre los pulmones). Por urgencia la remitieron al hospital Médico Quirúrgico del ISSS, de donde la trasladaron al de Especialidades. Para esa fecha los galenos del ISSS mantenían una huelga exigiendo no sé qué cosas, y al final sólo nos perjudicaron a nosotros.
Por la ausencia de especialistas a mi esposa le iniciaron sesiones de radioterapia y posteriormente la remitieron al hospital militar central para practicarle una biopsia. En la agonía del caso seguimos las recomendaciones al pie de la letra.
Esta biopsia, de acuerdo al especialista, presentaba células malignas y no se podía operar. El tumor estaba muy diseminado y había que continuar las sesiones de radioterapia y pedirle a Dios un milagro. En ese ir y venir en mayo de 2003 continuaron las sesiones de radioterapia y le aplicaron quimioterapia de la más fuerte. En nuestra búsqueda de otras opiniones visitamos otros especialistas y nos dimos cuenta que la biopsia tuvo que realizarse antes de radiar el tumor para no alterar su histología; al mismo tiempo nos recomendaron enviar las biopsias al extranjero para tener mayor certeza y nos confirmó lo mismo: ya radiado era difícil determinar el tipo de tumor y tratamiento.
A esta fecha mi esposa a raíz de la radiación perdió la movilidad de sus piernas, necesita de una silla de ruedas para desplazarse, sólo tiene 33 años y tanto mi hijo, mi hija y yo, tratamos de mantenerle bien anímicamente; dependemos de la seguridad social aunque a esta fecha buscar culpables no es la solución; sin embargo un tratamiento adecuado desde el principio nos hubiera ahorrado mucho.


Lic. Carlos Alberto Saz
DUI 0208358-9

Un profesor irresponsable
Por respeto a su dignidad, se omite su nombre y otras señas. Según él mismo relata, es un docente reincorporado al magisterio nacional después de haberse jubilado; dice que trabaja como mentor en una escuela del occidente del país y que comparte la docencia con profesores jóvenes en quienes él advierte cierta deficiencia principalmente en cuestiones de moral, redacción y ortografía. Refiere, además, que es aficionado al arte de la correcta dicción y que estuvo un año en un país vecino preparándose.
Se presentó a la sede de la Academia Salvadoreña de la Lengua, en Santa Tecla, en donde el que escribe se desempeña como secretario de la sede de esa docta corporación con labores como estas: impartir pláticas gramaticales en instituciones públicas y privadas; una entrevista en la radio YSKL, con teléfono abierto, sobre tópicos del bien decir, los lunes por la mañana; entrevistas televisivas semanales en Canal 10 con temas del idioma, así como colaboraciones periodísticas gramaticales, todo ello como un servicio de la corporación al pueblo salvadoreño en procura de la enseñanza cuidadosa de nuestro hermoso idioma castellano o español.
Debido a esas actividades fue que este profesor llegó a la sede en noviembre de 2003 en solicitud de una charla gramatical que se les impartiría, según él informó, a 60 profesores, convocados por una asesora pedagógica del MINED, evento que fijamos para el viernes 9 de enero de 2004, de 9 de la mañana a 12 meridiano, ofreciendo él su propio vehículo para conducir al disertante al lugar del evento en Santa Ana.
El jueves 8 por la noche, después de que este servidor preparó su intervención durante toda la mañana, con material de apoyo para los asistentes, trató de comunicarse por teléfono a la casa de él, en varias ocasiones, pero siempre contestaban parientes, y al parecer no quiso responder; aún se le esperó en la sede de la Academia el propio día nueve, temprano de la mañana. Fue hasta el sábado 10 que se le antojó hablar diciendo simplemente que no tenían asesor pedagógico.
Es penoso un comportamiento como tal, principalmente si procede de un maestro, forjador de la moral de los educandos. Si el propio Ministerio de Educación y periódicos respetables como El Diario de Hoy tratan de inculcar los valores morales a través de preciosas lecturas para bien de la niñez y la juventud, poco se podrá hacer en esta notable misión si existen educadores que en su proceder denotan antivalores como la irresponsabilidad, la burla y el engaño.
Eso sería como leer la Biblia en las aulas y no acordarse de que primero hay que reeducar al padre de familia y aun al maestro de actitudes irresponsables, cuyos comportamientos dejan mucho qué desear en la práctica de los valores humanos que dignifican y enaltecen a la personalidad. Es igual a como que si estuviésemos arando en todo lo ancho del inmenso mar, ¿no es cierto?

Lic. Carlos Alberto Saz
DUI 0208358-9


Saludo desde Ecuador
En relación a sus recientes artículos sobre el General Manuel José Arce, me permito hacer de su conocimiento que el pasado 15 de septiembre se inauguró en Quito, Ecuador, la Plaza República de El Salvador, en la cual se ha colocado el busto de nuestro insigne prócer, siendo esa la única estatua de un padre de la independencia centroamericana. Puede apreciar la misma en nuestro sitio en internet.

Rafael A. Alfaro P
Embajada de El Salvador, Quito



Acerca del General Arce
Siempre me causó “intriga” acerca del General Arce, particularmente en la Batalla del Espinal en Ahuachapán. Siempre he considerado que era más táctico que estratega, pero en aquellos tiempos no se podían determinar esas características. ¿De dónde obtuvo sus conocimientos militares? ¿Qué pasó después de esa batalla?
Según tengo entendido, la participación “global” tanto de un bando como del otro, no pasó de tres mil y, aún así, se cree que es exagerada esa cantidad.

Gerardo Armendariz
BissetVer@aol.com


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