27 de julio de 2003


TRANCAS AL PERIODISMO

“Reservan” datos

El ejercicio periodístico sigue sufriendo reveses. Uno de los grandes problemas se refiere al poco acceso a la información pública. Una encuesta de Vértice deja al descubierto a funcionarios y oficinas de prensa del gobierno (ministeriales y autónomas) y su indisposición a revelar datos públicos.

Equipo Vértice
vertice@elsalvador.com
Personas acusadas de delitos contra el patrimonio se cuidan de los periodistas y colocan "trancas" a sus funciones

Durante la reunión de medio año de la Sociedad Interame-ricana de Prensa (SIP) se expusieron los mismos problemas:

Se olvida el carácter público de la información que maneja el aparato de Estado, a nivel central y entre sus funcionarios (ministros y representantes de autónomas).
Además de riesgos latentes de ejercer la carrera, a nivel local como en otros países.

Ahora, se añade un componente más al ya complejo panorama salvadoreño: algunas oficinas de prensa, comunicaciones o relaciones públicas de gobierno, contrario a brindar información la vetan, la entregan de forma tardía o bien la brindan de manera parcial a lo solicitado.

Una encuesta preparada y administrada por Vértice a -- periodistas del país, permite identificar cuáles son las oficinas de comunicaciones oficiales con mayores problemas y cuáles son las que cumplen con su función informativa.

La ficha Técnica
Se realizó un muestreo aleatorio simple. Se determinó encuestar a 98 periodistas que laboran en periódicos, radios, televisoras, agencias de noticias y medios virtuales. En total, 25 espacios y medios: 7 de T.V, 6 agencias, 5 de radio, 5 periódicos y 2 medios virtuales.

Del resultado de encuestaje, también es posible elaborar un listado de los funcionarios públicos “mejor evaluados”, por su disposición a revelar datos, además de conversar abierta y sin condiciones con los periodistas. Así como los que actúa de forma contraria.

¿Qué calidad de información ofrecen las oficinas de prensa ministeriales y autónomas? ¿Cómo son las relaciones de los periodistas con quienes encabezan los poderes de Estado y la presidencia de la Contraloría? ¿Cuál es la cuota de responsabilidad de los periodistas para que no se revelen datos públicos? Esto último en franca alusión a los extraños vínculos que llegan a establecer los miembros de la prensa con funcionarios y encargados de la prensa estatal.

Lea los resultados de la encuesta, hoy que se festeja el mes de los periodistas.




TRANCAS AL PERIODISMO

Poderes del Estado

Los representantes de los tres poderes de Estado (Legislativo, Ejecutivo y Judicial) fueron evaluados por su accesibilidad, el tipo de respuesta que ofrecen y el trato a periodistas.

Equipo Vértice
vertice@elsalvador.com

SON POCOS ACCESIBLES
En general, los funcionarios de los tres Poderes del Estado fueron señalados por ser poco accesibles

Francisco Flores
Se caracteriza por ser amigable con los periodistas. No hubo quejas de mal trato de parte del funcionario. Las respuestas que ofrece son parciales.

Agustín Gracía Calderón
El presidente de la CSJ fue señalado como poco accesible. Hubo dos quejas de mal trato a periodistas. Y, sobre todo, ofrece respuestas evasivas.

Ciro Cruz Zepeda
Sus respuestas son parciales. No hubo quejas de mal trato por parte del presidente del Congreso. Fue señalado como amistoso, después de Flores.

35% La mayoría de los encuestados por Vértice coinciden en que después de los poderes del Estado, el Presidente de la Corte de Cuentas es el funcionario que más respuestas evasivas ofrece a la prensa.

Poco accesibles. Así describieron los periodistas a los representantes de los poderes del Estado. Agustín García Calderón, presidente de la CSJ, fue el peor evaluado.

El Presidente de la República, Francisco Flores, y Ciro Cruz Zepeda, Presidente de la Asamblea Legislativa, comparten la misma posición. Ambos tienen el segundo lugar por su poca accesibilidad.

El resultado en cuanto a tipos de respuesta vuelve a dejar en desventaja a García Calderón quien resultó ser el más evasivo de los tres.

Ciro Cruz Zepeda fue señalado como el segundo, en ofrecer más respuestas parciales. Le sigue, en tercer lugar, Francisco Flores.

Otro de los puntos evaluados fue el trato que reciben los periodistas de parte de los representantes del Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

El más amistoso es el Presidente de la República. Ninguno de los 62 encuestados se quejó de un maltrato por parte de Flores, aunque hubo señalamientos de tratar con “desdén” a algunos periodistas. Tampoco hubo quejas graves para Ciro Cruz Zepeda, aunque siempre se le atribuyen actitudes desdeñosas.

Agustín García Calderón tuvo dos quejas por mal trato. Además resultó ser el menos amistoso de los tres. Lo siguen Ciro Cruz Zepeda y el presidente Francisco Flores.

Hernán Contreras: También poco accesible
El presidente de la Corte de Cuentas no marcó la diferencia respecto a los demás funcionarios al ser señalado como poco accesible.

Pese a no recibir quejas por mal trato, la mayoría de los periodistas consultados coinciden al señalar que el presidente de la Corte de Cuentas se caracteriza por su desdén en el trato a la prensa.

El funcionario tampoco marcó la diferencia con respecto a los demás evaluados por las características del mismo. Contreras fue señalado, por la mayoría, como poco accesible. Otro porcentaje menor opinó que no es nada accesible.

El tipo de respuestas que ofrece el Presidente de la Corte de Cuentas, se clasifica de la siguiente manera: la mayoría de los encuestados cree el jefe de la Contraloría ofrece respuestas parciales. Otro grupo menor las señaló como evasivas. Un mínimo de periodistas consultados cree que el pecenista da respuestas verdaderamente concretas.



TRANCAS AL PERIODISMO

Los “mejores” y los “peores” del gabinete

Las opiniones de los periodistas permiten encasillar a los ministros actuales, de acuerdo a su disposición a hablar de temas públicos con los periodistas y la calidad en la información que proveen.

El ministro de Salud José López Beltrán es el peor evaluado por los periodistas

Primero, fueron las electores (en marzo) quienes hablaron sobre los problemas en la administración del gobierno en general. Ahora, son los periodistas los que refieren trabas en el ejercicio de sus funciones, debido a la peculiar forma de administración de las entidades públicas. Específicamente, los miembros de la prensa evalúan a los funcionarios en turno.

Una decena de ministros y una ministra son sujetos de evaluación.
Los funcionarios puede clasificarse, según los encuestados, en personajes accesibles a la prensa, así como aquellos que se resisten a brindar declaraciones.

Dos listados de quiénes son los que responden de manera concreta, evasiva o rehuyen a las interrogantes, así como el trato que los funcionarios dan a los periodistas, se pueden elaborar de acuerdo a los resultados de la medición.

¿Quiénes son los más accesibles? La nómina está encabezada por el ministro de Educación, licenciado Rolando Marín.
En segundo lugar, se encuentra María Eugenia Brizuela, titular del ministerio de Relaciones Exteriores. Le sigue Salvador Urrutia, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

La cuarta y quinta posición son ocupadas por los ministros José Angel Quiroz y Miguel Lacayo, de Obras Públicas y Economía, respectivamente.

El resto de funcionarios, obviamente ocupan las casillas menos privilegiadas, hasta llegar a la posición última ocupada por el ministro de Salud, José López Beltrán.

Beltrán tiene 44 de 62 puntos en contra. La cifra se obtiene de sumar las categorías “poco accesible” y “nada accesible”, las que más representan su gestión, sostienen los periodistas.

Otros huidizos

Después del ministro de Salud, se identifican cuatro funcionarios más considerados huidizos o poco accesibles para los periodistas, pese a ocupar puestos públicos.

Juan José Daboud, que de Secretario Técnico de la presidencia de la República pasó a la titularidad de Hacienda, es el segundo más huidizo de los periodistas.

Le siguen Walter Jokisch, del Ministerio del Ambiente; y Jorge Nieto, del Ministerio de Trabajo.
Jokisch y Beltrán alcanzan pésimos promedios al globalizar las opiniones desfavorables que recibieron.

No muy lejos de ambos, se encuentra el ministro de Gobernación, Conrado López Andreu.
¿Cómo se comportan los funcionarios con los periodistas, al momento de ofrecer declaraciones o contestar alguna inquietud?

En este segundo apartado, todos (los 11 ministros) son señalados de contestar de manera “parcial”, es decir no aclaran o no ofrecen las declaraciones pertinentes.

Sin embargo, hay una categoría de mucho más cuidado: la de “evasivos”.
Beltrán, titular de Salud, arrasa con la primera posición. Muy por abajo, Conrado López Andreu y Walter Jokisch. Mientras el jefe de salud pública cuenta 26 puntos en contra, sus colegas solo 17, cada uno.

Lo positivo

Entre lo rescatable de los funcionarios se encuentra ocasionalmente pueden ofrecer respuestas concretas y directas. Parece que esto depende de su estado de ánimo o de la coyuntura que se viva en el país.

Para el caso, Quiroz, de Obras Públicas, puede satisfacer las inquietudes de los periodistas. Una misma actitud se encuentra, por igual, en María Eugenia Brizuela y Salvador Urrutia, quienes obtienen 28 puntos de opiniones favorables.

Al evaluar cómo es el trato de los funcionarios hacia la prensa, los resultados son igualmente reveladores.
De la oncena de ministros, tres son considerados “amistosos”. Estos son: Marín, de Educación; Quiroz y Brizuela, ocupan el segundo puesto. Mientras que Urrutia, de Trabajo, está en el tercer escaño.

Al preguntar si los funcionarios tratan con desdén a los periodistas, las periodistas aluden a los mismos que han recibido pésimas calificaciones en otras categorías.

Por ejemplo, Jokisch es el primer señalado como “desdeñoso”. Después, está su inseparable colega, López Beltrán, de la cartera de Salud.

El tercer puesto lo comparten, Miguel Lacayo y Jorge Nieto.

La peor de las categorías es quién de los funcionarios maltrata periodistas.

Aunque no sorprende, considerando las opiniones desfavorables que ya posee, López Beltrán arrasa con el primer lugar. Un total de 14 periodistas consultados coinciden en que el médico maltrata o ha maltratado a miembros de la prensa nacional.

Otro señalado como causante de maltratos es Daboud, con cuatro quejas en su contra. Lacayo, de Economía; Jokisch, del Ambiente, y Juan Antonio Martínez, de Defensa, poseen un señalamiento cada uno de maltrato a periodistas.
En resumen las cosas negativas pesen sobre las positivas. Ojalá logren corregirse las fallas detectadas por los periodistas a fin de garantizar el derecho a la información, sobre todo, si es pública.

LOS MEJORES EVALUADOS
Para los periodistas es importante tener acceso a sus fuentes, sobre todo cuando ocupan
las sillas ministeriales. Estos son los cinco mejor evaluados.

Rolando marín
El ministro de Educación, recibió la mejor calificación de parte de los periodistas debido a que siempre está dispuesto a hablar con ellos.

María Eugenia Brizuela
Ocupa la segunda casilla por su disposición a hablar con los periodistas. Aunque sus respuestas pueden ser “parciales”.


Salvador Urrutia
El ministro de Agricultura, también goza del visto bueno periodístico. Pero debe mejorar sus declaraciones.


José Angel Quiroz
Es uno de los más “amistosos”, según los mismos periodistas, quienes resienten la “parcialidad” en sus declaraciones.


Miguel Lacayo
Ocupa la quinta casilla en cuanto a su accesibilidad con los periodistas. No obstante, el ministro de Economía debe mejorar su trato con los miembros de prensa, a quien se le señala de tratar con “desdén” a algunos informadores del país.

58% De los periodistas opina que Walter Jokisch, Ministro del Ambiente, es “poco” o “nada accesible” con los medios informativos del país.


LOS PEOR EVALUADOS
Las dificultades de hablar con ellos, pese a ser funcionarios públicos,
los coloca en las casillas de “poco o nada accesibles”.

José López Beltrán
José López Beltrán
El ministro de Salud destaca por sus poco amistosas relaciones con los periodistas. Hasta es acusado de “maltratos”.

Juan José Doboud
Al ministro de Hacienda se le acusa de poco accesible y de ofrecer respuestas “parciales” a los miembros de la prensa.

Juan Antonio Martínez
El titular de Defensa ocupa la tercera posición por su cuestionada actitud hacia los periodistas del país.


Walter Jokisch
Obtiene una pésima calificación al sumar dos valores de su actitud: el 58% de los periodistas señala su indisposición a hablar.



TRANCAS AL PERIODISMO

“Desgano” en los ministerios

Ninguna oficina de comunicaciones en los ministerios escapó a las críticas de los periodistas. Todas son en casilladas en “trabajan con desgano”; unas más que otras.

Las persistentes críticas de que la burocracia impera en las ofici-nas de gobierno, también caracteriza a las oficinas de prensa, comunicaciones o relaciones públi-cas que cada entidad posee.

La percepción de “trabajan a desgano” quedó evidenciada en la encuesta Vértice.
Ni una de las 11 oficinas minis-teriales sometidas a evaluación pasó la prueba de los periodistas. Unas más que otras son cuestionadas.

Las cinco peores son las de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), la de Salud, Trabajo, Defensa y Educación. Los puntos asignados para estas oficinas van de 20 a 32 en contra.

En contraste a las peores evalua-das, se hallan las más “ágiles”.
La unidad de comunicaciones de Relaciones Exteriores se ubica a la cabeza como la más “ágil”, seguida por la de Obras Públicas y el Ministerio de Economía.
Otras como Gobernación y Hacienda, apenas son mencionadas por los periodistas, por lo que es difí-cil clasificarlas en alguna categoría.

Vértice pidió a los periodistas que también evaluaran a las entidades de comunicaciones en cuanto a la calidad de información que entre-gan y el trato que ofrecen a los periodistas.

Sobre el primer item (calidad de información) los periodistas podían escoger entre “mala”, “regular” y “buena”
En cada uno de los tres apartados de calidad hay una oficina de prensa ministerial que se lleva el primer puesto.
Le peor de todas (calidad de información “mala”) se atribuye al Ministerio de Salud Pública.
Mientras que el MARN se ubica como la “regular”.

Ambiente amistoso
La opinión general de los periodistas es que dentro de las oficinas de prensa de los ministerios reciben un trato “amistoso”. Las variantes entre unas y otras se relaciona con la agilidad o no con que trabajan y la calidad de información que proveen.

Relaciones Exteriores, además de llevarse el título de ágil, es el que ofrece “buena” información.

Habrá que solicitar la ‘fórmula’ que aplican los encargados de comunicaciones de la Cancillería, para replicarla en el resto de ministerios.

La segunda oficina de prensa que ofrece “buena” calidad en su información es la de Educación. Una respuesta que contrasta con el “desgano” percibido antes.

La oficina de comunicaciones de Economía se ubica en tercero. En tanto las unidades de prensa de Defensa y Agricultura comparten la cuarta casilla.

Buen ánimo y recelo

Al evaluar el trato que reciben de los encargados de prensa en los ministerios, los periodistas dicen sentirse cómodos debido a los niveles “amistosos” con que se tratados.

De nuevo, el mejor evaluada fue la unidad de comunicaciones en Relacio-nes Exteriores.
El segundo lugar, lo ocupan las oficinas de información de los ministerios de Obras Públicas y Economía. Y en el tercero se ubica Educación.

Pero no todas las relaciones entre periodistas y encargados de prensa burocráticos son buenas.
De acuerdo con la encuesta Vértice es posible elaborar un listado de las cinco oficinas que tratan “con desdén” a los comunicadores de televisión, radio, periódicos o medios virtuales del país.

La peor es la de Medio Ambiente, seguida por las de Trabajo y Salud.

La cuarta casilla es compartida por Defensa y Hacienda, y en la quinta se ubica Educación.

En el caso de Educación hay un contraste de opiniones (de positivas a menos) que pueden interpretarse como un posible trato diferencial a quienes cubren la fuente. Posiblemente hay periodistas que sí logran los objetivos de obtener información o entrevistas, en cambio, otros no.

Hay un tercer apartado dentro de la medición que hacen los periodistas frente a las relaciones que mantienen con las oficinas de prensa ministeriales.

Este apartado es el de “maltratos” que hayan recibido personalmente o que conozcan de casos de periodistas que los hallan sufrido.

Cinco periodistas encuestados atribuyen “maltratos” a los encargados de prensa del ya cuestionado Ministerio de Salud Pública.

A la vez se señala de, al menos, un caso de maltrato en Defensa, Trabajo y Agricultura, respectivamente.
En general, la percepción de los periodistas encuestados puede interpretarse como la necesidad de mejorar que tienen las oficinas de prensa, comunicaciones o relaciones públicas en los ministerios y sus respectivos integrantes.
Esa opinión es compartida por 62 periodistas que laboran en los principales Medios del país.

Ademas de las oficinas ministeriales, los periodistas evaluaron aficinas de prensa en instituciones claves. Los comentarios son poco halagadores para dos de ellas La oficina de comunicaciones de la Asamblea es la más “agil” al compararla con las de CAPRES y la Contraloría. Aunque se califican como de “regular” calidad la información que se ofrece.

Oficinas de prensa en CAPRES y Corte de Cuentas bastante “mal”
La oficina de prensa en la Corte de Cuentas ha recibido las peores calificaciones, de acuerdo con los resultados de la encuesta Vértice.

A los miembros de la entidad se les señala de trabajar con “desgano”. Es más, el puntaje asignado a la Contraloría (30 puntos en desgano) supera a cualquier otra oficina pública, incluyendo a las de ministerios.

Además del desgano con que trabaja la unidad, los periodistas encuestados coinciden en que reciben tratos “desdeñosos”. La Corte de Cuentas, también se lleva el primer lugar en esta categoría.
Sobre la calidad de información que se provee, la respuesta va de “regular” a “mala”.

Quizá el trabajo en la oficina de prensa en la entidad sea el reflejo de la actual administración en la Contraloría, encabezada por el pecenista Hernán Contreras.

De capres

La oficina de prensa en Casa Presidencial es la segunda peor evaluada, después de la Contraloría.
Los comunicadores del Organo Ejecutivo trabajan con “desgano” y la información que divulgan va de “regular” (30 puntos) a “buena” (15 puntos). Hay un elemento que favorece a los periodistas de casa de gobierno y ese es el trato “amistoso” que dan a los periodistas.

Después de la Asamblea Legislativa, en CAPRES los periodistas dicen sentirse bien tratados. Aunque, en los resultados globales de las encuestas se contabilizan cuatro opiniones de periodistas que habla de “maltrato”, en Casa Presidencial.



TRANCAS AL PERIODISMO

Lo “regular” domina entre las autónomas

El desempeño de los comunicadores institucionales en las oficnas autónomas dista mucho de ser el adecuado. Lo “regular”, entre las categorías de “bueno” y “pésimo” es la norma.

El monitoreo es recíproco. Los comunicadores institucionales siguen la labor de los periodistas.

Existe un verdadero ejército de comunicadores en las oficinas de prensa de las autónomas, sin embargo, eso, lejos de facilitar el trabajo de los periodistas, muchas veces, lo llega a entorpecer.

Lo que se desprende del estudio realizado por Vértice es que todas las oficinas de prensa, sin excepción, realizan un trabajo que está muy distante de considerarse óptimo.

Desgano en su labor diaria y brindar una información de regular calidad son los factores que más se reflejan a la hora de evaluar a los comunicadores institucionales, de acuerdo con los periodistas encuestados. Algunos incluso mencionan que más de una vez han sido maltratados o que se les trata con desdén.

Para 37 de los 62 consultados, la oficina que actúa con más desgano para brindar información es la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), frente al Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), que fue considerado el más ágil para dar información (26 de 62).

ANDA, además, ocupa el primer lugar, de acuerdo con los encuestados, en tratar con
desdén a los periodistas (23 de 62) y en brindar una información de regular y mala calidad (43 de 62).

Otra institución señalada de manera negativa es la oficina de prensa del Hospital de Niños Benjamín Bloom. Los consultados la ubican en el segundo lugar en desgano para atenderlos. Además, comparte el primer puesto con ANDA en tratar con desdén a los periodistas. Algunos de ellos (7) incluso sostienen que han sido maltratados por los portavoces del nosocomio y que han recibido una pésima calidad de información.

El desgano en su labor diaria está presente en la mayoría de oficinas de prensa de las instituciones autónomas, sobre la agilidad con la quese supone deberían actuar los comunicadores institucionales.

Reflejo de los titulares
El desempeño de los comunicadores institucionales, a veces, puede ser un fiel reflejo del funcionario para el que laboran. Pero también, en ocasiones, los comunicadores se otorgan el derecho de dar o negar información.

Provecho propio
Una de las quejas de muchos periodistas es que las oficinas de comunicación sólo proporcionan información que es beneficiosa para ellas o el funcionario. Cuando son datos comprometedores, se convierten en albaceas del titular.

De esa manera, los entrevistados consideran que las dependencias de CEPA (26), Hospital de Maternidad (21) y Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) (20) son las que actúan con más lentitud en el acceso a la información.

Los entrevistados, también, consideran ser tratados con desdén por el personal de las oficinas de prensa de CEPA (21), BCR, PNC, Maternidad (18), Seguro Social (16) y Procuraduría General (15), en su orden.

Al mismo tiempo que señalan de algunos casos de maltrato en las oficinas de ANDA, CEPA, BCR, PGR, Alcaldía de San Salvador, ISSS, FGR, PDDH, PNC y Viceministerio de Transporte.

Contrario al personal de los Juzgados,Alcaldía de San Salvador, PNC, COMURES y Viceministerio de Transporte, donde consideran ser acogidos de una manera amistosa.

No todo es malo

El trabajo periodístico requiere de agilidad. Si ésta falla, la calidad de información que se da a los lectores resulta afectada.

Por eso, no es de extrañar que el Sistema Nacional de Estudios Territoriales (SNET) sea la institución que ocupa el primer lugar en agilidad y buena calidad de información -26 de los 62 periodistas entrevistados sostienen lo anterior-.
El ejercicio de Vértice dejó con buena calificación en agilidad a los comunicadores institucionales de las oficinas de los
Juzgados, COEN (24), PNC (23), y Viceministerio de Transporte (17).

Para reforzar la tesis anterior, algunas de las instituciones precedentes también aparecen mejor evaluadas en la calidad de información que proporcionan.

A pesar del contexto, los comunicadores institucionales del Hospital Benjamín Bloom son los peor evaluados por los periodistas.

Juzgados (24), PNC (21), COEN (20) y COMURES (19) son las instituciones que consideran los comunicadores donde reciben buena información.

En oposición, los entrevistados señalan que el personal del Hospital Bloom ocupa el nada envidiable primer puesto en
proporcionar información de mala calidad.

Treinta y cuatro de los 62 consultados consideraron que esa oficina da una información entre regular y mala y sólo 8 aseguraron recibir buena información. Aparte de 20 que prefirieron no opinar.

En orden descendente, los periodistas evaluaron de manera negativa a los comunicadores institucionales de ANDA, CEPA, PGR y Fiscalía General de la República, cuya información fue considera de mala calidad.

Sin llegar a ser malo por completo, el trabajo desarrollado por las oficinas de comunicación de los instituciones autónomas no es para enorgullecerse. Entre buenas, regulares y malas, la segunda categoría lleva la delantera.

Algo que puede llegar a afectar el desempeño profesional de los comunicadores. Pero no es excusa el que las 16 instituciones señaladas por los encuestados como las más consultadas tengan desempeño flojo, la calidad siempre dependerá del propio periodista.



TRANCAS AL PERIODISMO

Niegan información pública a los Medios

La gran mayoría de los periodistas consultados coincidió en que las instituciones gubernamentales y autónomas les niegan información de dominio público.

Mantener alejados a los periodistas de las reuniones de las comisiones legislativas viola el libre acceso a la información

Brindar información completa y veraz se torna en una tarea difícil de cumplir en nuestro país.

Al menos ese es el sentir de un 85% de los periodistas consultados por Vértice al preguntarlse si alguna vez se les ha negado el acceso a información pública cuando la han solicitado a las oficinas de prensa o comunicaciones de institiciones gubernamentales o autónomas.

Esta no es una respuesta que sorprenda. En muchas ocasiones los comunicadores y comunicadoras han referido públicamente cuán difícil es obtener la información necesaria para llevarla hasta los lectores o las audiencias de sus respectivos medios informativos, cuando la han solicitado a estas oficinas intermediarias entre el funcionario y el periodista.

“Ineficiencia”, “falta de disposición”, “maltrato”, “poco conocimiento de los temas sobre los cuales piden información”, “desgano en la atención y maltrato”, son parte de los señalamientos que hacen los periodistas al personal que labora en estas oficinas.

Pero las quejas van más allá. Los periodistas refieren situaciones más delicadas: una especie de “embargo” de la información, es decir, hasta que los funcionarios consideran oportuno divulgarla. Otros, hablan directamente de censura,especialmente cuando se trata de abordar temas de actualidad o coyunturales que podrían afectar al gobierno.

El poder ciudadano
En el artículo 86 de laConstitu ción de la República, los funcionarios públicos son delegados del pueblo, quien los ha elegido. Esto signifca que como tales deben rendirle cuentas; sin embargo, esto en la realidad no se cumple.
Reprimir al funcionario
La última acción para restringir el acceso a la información de las instituciones estatales y autónomas, surgió del presidente de la Corte de Cuentas, Hernán Con tre ras, con una iniciativa de la Ley de ética para funcionarios públicos.

El rol que desempeñan estas oficinas estatales es cuestionado. ¿A qué obedece? ¿Qué es lo que explica esta resistencia a brindar la información requerida y en el momento justo?

El uso de la fuerza es con frecuencia, un claro obstaculo en el ejercicio periodistico que debe ser estudiado

Compromiso violado
De los 62 periodistas encuestados, cerca de la mitad dijo que se les niega el acceso a la información pública por motivaciones políticas.

Esa percepción reafirma la ya mencionada carga política-partidaria que domina en las oficinas de gobierno y autónomas. Sobre todo, en instituciones claves como la Corte de Cuentas de la República.

De hecho, parte de la encuesta Vértice reveló que la información que se recibe de estas oficinas de prensa, merece una calificación de “regular”; al igual que reconocen las respuestas de los funcionarios como parciales.

Todo esto contradice el compromiso que El Salvador ha asumido al suscribir y ratificar tratados internacionales como la ‘Declaración de Chapultepec’ firmada por los países del continente el 9 de marzo de 1999. En ella, nuestro paísreconoce que el ejercicio de la libertad de expresión y de prensa no es una concesión de las autoridades sino un derecho inalienable del pueblo. También que toda persona tiene el derecho a buscar y recibir información, y que no puede restringir o negar estos derechos.

Pero eso no es todo, según esa declaración, las autoridades deben estar legalmente obligadas a poner a disposición de los ciudadanos, y en forma oportuna y equitativa, la información generada por el sector público.

Verdadera función
Esta sería la misión más importante que deberían cumplir las oficinas de prensa: brindar información.

De hecho, entre los resultados de la encuesta figura que la mayoría brinda información con desgano. Las oficinas de prensa pertenecientes a las carteras de Salud y Medio Ambiente resultaron las peor evaluadas, sólo superadas por la de Corte de Cuentas.

Por el contrario, los oficinas de los Ministerios de Educación y Relaciones Exteriores son los que realizan un trabajo más eficiente, y las que a su vez proveen información de buena calidad, y atienden con mayor agilidad.

El licenciado Eduardo Cubías, catedrático de periodismo de la Universidad de El Salvador (UES), dice que quienes trabajan en estas dependencias tienen la responsabilidad de proyectar la imagen de la instituciones para las cuales trabajan y que ésta debe fundamentarse en información veraz y consistente. De ellos dependería entonces si esa imagen es buena o mala.

La directora de la Escuela de Comunicaciones “Mónica Herrera”, Teresa de Chávez, apunta una función importante que deben cumplir estos trabajadores del Estado: “tener una visión de apertura con los Medios de Comunicación y sobre todo, actuar con la mayor transparencia posible”.

Lic. Eduardo Cubías

Necesitan definir sus funciones
Para este catedrático, la labor de estas oficinas debe centrarse en tres elementos: prensa, propaganda y publicidad.
Hasta ahora, las oficinas de relaciones públicas o comunicaciones habrían mal entendido su función o trabajado de manera desintegrada en sus tres componentes. Según el licenciado Cubías, la labor protocolaria u organización de eventos debe eliminarse y la unidad de prensa tendría que ser prioritaria.
“El objetivo de las relaciones públicas es proyectar una buena imagen, especialmente a través de los medios de comunicación, pero esto no está bien definido, hay huecos, falta profesionalismo y dirección. A veces los que desempeñan cargos en relaciones públicas son empíricos o seudo profesionales”, dice este profesional, quien desde hace unos diez años monitorea la labor de estas oficinas, y ha encontrado la misma tendencia: falta de capacidad profesional a nivel de jefaturas.
Aunque no todo es negativo, según la última evaluación, la mayoría de las oficinas cuenta con un plan anual operativo y diseñan estrategias de comunicación.

Licda. Teresa de Chavez
Capacidad profesional y personal
El buen funcionamiento de estas oficinas dependerá
del profesionalismo y ética de sus integrantes.
La directora de la Escuela de Comunicaciones Mónica Herrera, no se atreve a evaluar la labor de estas oficinas pero sí a determinar las claves para que se desempeñen con eficiencia.
En primer lugar, cree que la capacidad profesional del recurso humano es indispensable, al igual que contar con algunos dones: liderazgo, buen administrador, concertador y dispuesto al diálogo, conocedor de la realidad del país y de los temas de importancia nacional, pero también un investigador e analítico de los mismos.
Para esta profesional, el encargado de estas oficinas debe además tener valores como honestidad y compromiso con el trabajo.
Lic. Rene Contreras
Falta vínculo con la población
El aparataje de comunicaciones es una ventaja pero debe acercar a gobernantes y gobernados.
En materia de comunicación institucional o representan una novedad y un beneficio porque ha facilitado una relación entre los comunicadores y la s instituciones “hasta cierto punto”, según el licenciado René Contreras, jefe del departamento de Periodismo de la UES.
Sin embargo, tiene sus reservas al evaluar en detalle cuan eficiente es la labor de estas oficinas, pues eso depende en muchas ocasiones del titular que es quien define la línea informativa de su institución . “Creo que donde falla la comunicación institucional es en la falta de planificación y orientación que emane del mando central”, dice Contreras, lo cual entre otros aspectos, impide un acercamiento con la población.



TRANCAS AL PERIODISMO

La ética en entredicho

El famoso apelativo del “Cuarto Poder” puede llegar a confundirse con impunidad, para algunos periodistas

Ser periodista es un privilegio por el acceso que se tiene a determinados lugares, a funcionarios públicos y personalidades, además de la alternabilidad de fuentes que se consultan en el ejercicio diario.

Precisamente a esa prerrogativa se atienen algunos comunicadores y se aprovechan para conseguir favores para satisfecer sus propias necesidades, muchos veces a costa de la obligada ética que debe prevalecer.

Dichos favores van desde agilizar un trámite hasta el pago de dinero por coberturas.

Hilda Quijano, gerente de comunicaciones del Viceministerio de Transporte, acepta haber recibido solicitud de favores de parte de periodistas, pero aclara que esa práctica desapareció cuando la Asamblea aprobó el perdón de las esquelas.

“Querían que se les perdonaran (las esquelas) o que se mirara qué se podía hacer”, acepta Quijano.

De igual forma, el Gerente de Comunicaciones de la Fiscalía General de la República confirma que en algunos casos se le han acercado periodistas para solicitarle agilización de trámites propios de la institución.

Las peticiones de favores se dan en especial en las instituciones cuya área principal son los servicios públicos.
La Policía Nacional Civil, por ejemplo, recibe casi a diario peticiones por parte de los comunicadores que a veces raya lo irresponsable.

Solicitudes como evitar que los arresten después de lesionar a personas en accidentes de tránsito, pedir patrullajes
especiale en las inmediaciones de sus residencias o trato preferencial para familiares y amigos, son comunes en la oficina de comunicación de la corporación.

Incluso hasta dentro del mismo gremio se acepta la existencia de esta práctica. Entre los consultados por Vértice, 26 de 62 aseguran conocer a colegas que han pedido favores.

Favores leves
Si bien es cierto su naturaleza es incorrecta, algunas se pueden considerar de menor gravedad.
Ayuda para obtener documentos (la solvencia policial es más común).
- Gestionar para ser atendidos con rapidez.
Buscar publicidad para programas propios.
Utilizar influencias con funcionarios para obtener empleo.
- Solicitar material didáctico para fines ajenos al ejercicio periodístico.
- Pedir transporte para transportar y trasladar objetos personales a un determinado lugar que no sea el del trabajo.

Favores graves
Otras peticiones dejan en entredicho la ética de algunos profesionales de las comunicaciones.
- Evitar ser detenidos por policías a pesar de conducir en estado de ebriedad, andar sin tarjeta de circulación y haber lesionado a una persona, es frecuente los fines de semana.
- Pagos por cubrir algún evento o noticia.
- Préstamos de dinero.
- Solicitar patrullajes especialess en los alrededores de sus viviendas o las de sus familiares.
- A veces piden trato preferencial de las autoridades policiales, incluso para familiares y amisgos, a pesar de haber cometido algún delito.

Incorrecto
El principio número 6 de la Declaración de Chapultepec establece que los medios de comunicación y los periodistas no deben ser objeto de discriminación o favores en razón de lo que escriban o digan. Lástima que algunos hagan oídos sordos.

Muchas veces la función del comunicador institucional rebasa el ámbito de las peticiones. Sin embargo, al negarse o no acceder a lo solicitado, algunos periodistas llegan al extremo de insultar a los comunicadores. Algunos jefes son los más insolentes, dicen.

 


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