27 de abril de 2003

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Los ladrones del Museo de Bagdad

Cada vez surge más evidencia de que el saqueo del Museo Nacional de Bagdad fue obra de ladrones profesionales que utilizaron el caos como pantalla para hacerse de artefactos solicitados por coleccionistas privados, revelaron funcionarios del museo.

Por MARC SANTORA
vertice@elsalvador.com

La evaluación de los destrozos después del saqueo ha revelado la magnitud del daño a la historia universal que significa los robos de las piezas.Fotos EDH/The New York Times

Los funcionarios dijeron que financistas de países como Arabia Saudita, Irán y Jordania han pagado a contrabandistas desde el final de la Guerra del Golfo en 1991, para llevar artefactos específicos desde sitios arqueológicos excavados en este país.

Son parte de una oscura red que, según especialistas en el mundo del arte, inicialmente son vendidos a ricos coleccionistas privados.
“Ese es nuestro temor más grande”, dijo el Dr. Donny George, director de estudios e investigación del museo. “Que las obras robadas irán a parar a coleccionistas privados y nunca más las veremos”.

George sostiene que nuevas pruebas han emergido recientemente de que ladrones expertos estuvieron involucrados en el saqueo posterior a la caída del régimen de Hussein. Por ejemplo, devolvieron una pieza llamada el Código de Hammurabi porque sabían que no tiene un alto valor. El funcionario dijo que el museo se había preparado para la guerra y había trasladado muchos objetos a bóvedas subterráneas, pero muchas de ellas fueron violadas. Aparentemente, los ladrones sabían dónde estaban las bóvedas.

Mientras la ciudad retorna a la calma y los expertos contabilizan los daños al museo, los funcionarios dicen que han descubierto pistas interesantes.
Un funcionario mostró a un periodista la cédula de identidad de algunos empleados que estuvieron involucrados en el saqueo. También mostró un llavero que fue utilizado en el mismo.

Todo fue orquestado

La naturaleza del robo, dice, sugiere que personas ajenas al museo habían contratado a empleados de bajo nivel para ayudar en el saqueo.
En una conferencia de prensa, el Dr. Jaber Khalil, director del buró estatal de antigüedades, mostró algunas herramientas utilizadas en el robo, incluyendo picos, martillos y cinceles, herramientas nada comunes en el vecindario cercano al museo.

Dos objetos en particular parecen haber sido seleccionados:
Uno de ellos fue la Vasija Sagrada de Warka, del período sumerio, unos 3200 años antes de Cristo. La vasija fue descubierta por arqueólogos alemanes en los años 40, cerca de la ciudad de Samawa. Contenía grabados detallados que relataban una de las primeras historias religiosas. Cerca del fondo de la vasija había grabados que representaban el agua, seguido de plantas, luego animales, más arriba sacerdotes y en la cumbre, figuras que representaban sus deidades.

El segundo objeto era un brazalete cobrizo antiguo del gobernante akkadiano, Rey Naram-Sin, uno de los primeros ejemplos de obras avanzadas en bronce.
Pero los profesionales parecen haberse apropiado del material más valioso, según George. En los últimos 12 años, el país ha sufrido crímenes similares a menor escala.
“Sabemos que en los 90 hubo algunos que fueron alentados por gente desde Irán, Arabia Saudita y Jordania para ir a sitios específicos”, asegura. Pero el daño está hecho.











Una estatua de bronce de la civilización Uruk, que data de 3 mil años antes de Cristo, era parte de la colección nacional del pueblo de Irak.
La Mona Lisa de Nimrud es uno de los innumerables tesoros preciosos que son considerados irreparables por expertos de todo el mundo.
Esta tabla con escritura cuneiforme, que data del año 1980 antes de Cristo, fue tomada del Museo de Bagdad durante el caos.
Un texto babilónico cuneiforme de los años 1830 a 1530 antes de Cristo era una de las dos únicas piezas que explicaban la cultura ancestral.



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