26 de enero 2003

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EL CLON POLÍTICO
La nueva especie

Imagine un cuento hecho realidad: imagine que los políticos son electos masivamente
por los salvadoreños.


Mireya Cácere,Erick L. Lemus
Víctor Dueñas, Iván Gómez
Alicia Mirand, Javier Espinoza

vertice@elsalvador.com

Nunca antes en la historia electoral, las urnas rebosan con tantos votos. Miles y miles de empadronados acuden a ejercer su derecho al sufragio con una sonrisa de oreja a oreja porque saben que las personas que escojan -una vez en sus cargos, independientemente sean alcaldes o diputados- serán tan transparentes en la administración pública, que el desarrollo nacional estará garantizado.

Pero ¿cómo ha sido esto posible? Simple. La genética llegó a El Salvador e hizo posible la formación de una nueva clase política, después de vivir tantos fracasos y descréditos.
Pese a la certeza de que ésto no es posible, al menos en El Salvador, hay algunos a los que todavía nos gusta pensar en planos ideales.

En esta edición, Vértice realizó un ejercicio para encontrar un prototipo político que sume las mejores cualidades de lo que está al alcance.

Un ser que es una suerte de mezcla entre características como humildad, carisma, intelectualidad, tolerancia, liderazgo, prudencia, visionario, honorable, en fin, alguien que surge de la suma del lado más amable de quienes son figuras reconocidas de la vida pública nacional.
El ejercicio que realizó Vértice surgió de nuestra mesa de trabajo donde se definió un listado de personajes (con vinculación política o sin ella) en paralelo a una serie de rasgos éticos y filosóficos ideales.

La propuesta se convirtió en formato cuestionario y fue llevada a cien personas de distintos ámbitos de la vida cotidiana de San Salvador.

La encuesta llegó a manos de hombres y mujeres en la zona peatonal de la ciudad, las plazas, las oficinas ministeriales, las universidades y entre la prensa.

De manera simultánea al encuestaje, se acudió a representantes de oficinas internacionales y a connotados salvadoreños que hablaron, en su mayoría, a título personal.
Los consultados declinaron referirse a las cualidades particulares de algún personaje, que necesitan replicarse o ‘clonarse’. Pero enumeraron cualidades idóneas que debieran poseer todos aquellos que asuman cargos públicos.

Tanto profesionales como ciudadanos coinciden en el rescate del espíritu de servicio por sobre los intereses particulares o partidarios que caracterizan a la mayoría de los funcionarios actualmente.
El resultado global de la consulta es lo que permite hablar de ese ser político ideal, el cual usted verá a continuación.


EL CLON POLÍTICO
Una mezcla perfecta

Ninguna de las mujeres que en el último decenio soñaron consagrarse alcaldesas de San Salvador tuvieron lo que Evelyn Jacir de Lovo. Ella es candidata de la llamada “primera fuerza política” del país. Su designación está precedida por un trabajo técnico y ministerial en tres gobiernos areneros. Además, sus contendientes se perfilan débiles.

Equipo Vértice
vertice@elsalvador.com

Una buena parte de la población salvadoreña está cansada del papel que desempeñan los políticos en el país. Las encuestas reflejan el descrédito sistemático de ellos, debido a que sus intereses personales pesan sobre el interés público.
Miles de millones de años han transcurrido para la conformación del mapa genético del ser humano, y varias décadas se han invertido para conocerlo, descifrarlo y hasta manipularlo.
Se ha puesto a pensar en ¿cuánto tiempo tomará descubrir la fórmula que arroje al político honesto y cristalino que los salvadoreños queremos?
Todo está escrito en el genoma humano: color de ojos, tamaño de manos, textura del pelo, un mapa genético que contiene todas las características físicas y fisiológicas actuales y futuras, aún desde el estado embrionario.
Bajo ese patrón nacen, crecen y mueren millones de hombres y mujeres alrededor del mundo.
El genoma político es otra cosa. De hecho, puede ser un invento. Honestidad, carisma y capacidad son características “genéticas” de un candidato ideal. Ahí nada está escrito y nunca ha habido un patrón en el que alguien encaje con anticipación.

Los orígenes


En los años cuarenta, dos genetistas estadounidenses, George Wells y Edward Lawrie, proporcionaron las primeras pistas importantes sobre la naturaleza química de los genes. Ese hallazgo ayudó a establecer el campo de la genética molecular.
A finales del siglo XX, la noticia que estremeció a la comunidad científica fue el descubrimiento de toda la cadena informativa que compone el genoma humano.
De la noche a la mañana, el concepto de la clonación empezó a sonar en boca de la prensa internacional. La construcción de una nueva especie -dotada con las mejores cualidades- daría a luz al fantasma de una raza humana perfecta... En fin, mucha tela por cortar en los años venideros.
Por eso frente a las elecciones de diputados y alcaldes programadas para el 16 de marzo próximo, y con la esperanza de encontrar a un funcionario ideal, Vértice abordó a personalidades que influencian la opinión pública por medio de su trabajo.
Una sola pregunta fue expuesta a los entrevistados: “¿qué cualidades espera usted de alguien que aspire a ser alcalde o diputado?”.
Cada uno desde su óptica (religiosa, empresarial, personal o institucional) nos ofreció su visión.
Las respuestas obtenidas aluden a dos niveles de la existencia humana: entre lo personal e íntimo y la faceta pública.
El primer nivel se manifiesta en convicciones y creencias modeladas a lo largo de la vida.
El segundo reafirma el descrédito de los tradicionales personajes públicos y políticos, sobre todo, la necesidad de que los nuevos funcionarios rescaten y hagan prevalecer el espíritu de servicio a los demás sin ninguna distinción partidaria.
Otra gran conclusión del ejercicio realizado tiene que ver con la esperanza que expresan los ciudadanos porque todo mejore, de ser posible en un futuro inmediato por muy difícil que sea vea el panorama.
En suma, Vértice abordó a once personalidades del ámbito salvadoreño. Los seleccionados son personajes que inciden en la opinión pública; unos pocos han tenido filiación política; la gran mayoría se ha mantenido al margen de los colores partidarios y buscan fortalecer el país desde cada uno de sus trabajos. A continuación se presentan fragmentos de los testimonios ofrecidos bajo la condición de que su opinión es a título personal:

Joaquín Samayoa dice que un funcionario público debe caracterizarse por “tener capacidad de trabajo, apertura mental (en el sentido que sepa dialogar con gente que piensa diferente) y que se mantenga en contacto con la población”, de modo que sea sensible a las necesidades de ellos más que a los intereses de su partido.
Samayoa es director de Investigación y Desarrollo Educativo de la Fundación Empresarial para el Desarrollo Educativo (FEPADE).

Jaime López
sostiene que esperaría que un diputado o un alcalde “sea abierto al público su conducta pública como su conducta privada”.
López, quien es coordinador de la ONG Probidad, señala que “lo ideal es que genere informes sobre su papel en los asuntos públicos, que sea transparente en sus finanzas personales para demostrar que no se está enriqueciendo ilícitamente”.

Margarita Posada,
por su lado, afirma que un diputado o un alcalde “debe tener honradez, amor por el país, comprometerse con las necesidades del pueblo y poner en práctica las leyes y no solo a la conveniencia de sus intereses”.
Posada preside actualmente la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD).

Horacio Toro señala que un funcionario público -como su nombre lo dice- es una persona que “ocupa un cargo importante en una institución estatal o privada que tiene que ver con asuntos de la comunidad a la que pertenece y que generalmente se refiere a servicios de orden público, sociales”.
Toro estima que ser un servidor público significa “tener un amplio conocimiento de sus funciones que le tocan cumplir en la institución y como parte de la sociedad”.

Roberto Rubio dice que hay dos características que deben pesar sobre un candidato político: la decencia y la inteligencia. “La decencia implica honestidad y compromiso con la gente; la inteligencia se refiere al conocimiento”.

Antonio Saca,
presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), señala que “debe ser un servidor del país, debe tener integridad, sobre todo, capacidad y visión futurista”.
Saca agrega “tiene que ser un conocedor de la problemática nacional, mantener un carisma humilde. La tolerancia es fundamental, sobre todo, si se habla de un candidato a diputado. este tiene que tener tolerancia en el trabajo de comisiones. Tiene que buscar una solución a los problemas. Tiene que ser honesto en su oferta electoral; no ser populista y en este punto es el trabajo por el que todos deben luchar”.

Gregorio Rosa Chávez, Obispo Auxiliar de San Salvador. opina que “en primer lugar, el funcionario público tiene que tener sentido del bien común sobre todo con los más débiles; tiene que tener principios éticos”.
El líder católico apunta: “tiene que ser una persona con capacidad para desempeñar sus funciones, ser coherente en lo que debe ser y hacer. Además debe poseer capacidad para escuchar y actuar con transparencia”.

Luis Cardenal, empresario y ex candidato arenero por la alcaldía de San Salvador, “debe ser una persona con educación en la formación moral y ética, con capacidad, voluntad y comprensión, con espíritu de servicio, humilde”.
Cardenal, quien también presidió una gremial empresarial, opina que el funcionario debe “ser honrado, tiene que tener liderazgo y la habilidad para organizar, motivar a los demás, con mucho espíritu comunicativo y saber ejecutar sus planes.
“Tiene que ser una persona con ideales y con capacidad para realizarlos no como son, sino como pueden ser y deberían ser”, sostiene.

Carlos Molina Fonseca
señala que “el entorno de la democracia está en examinar más allá de los requisitos de lo que la ley les exige, tiene que saber administrar las diferencias ideológicas, saber administrar esas diferencias y que no prevalezca su criterio”.

Molina Fonseca
fue el primer Procurador para la Defensa de Derechos Humanos.
“Ese es el sabor de la democracia que van más allá de los requisitos puntuales. Una persona o funcionario que está llamado a convivir tiene que fortalecer la institución. Tiene que tener mucha responsabilidad para el trabajo y apostar al cien por ciento de este. Una de las condiciones de un dirigente es que sea líder, con capacidad de motivar al equipo y a las personas que dependen de él”.

Rafael Barraza
dirige la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN) y dice que “la principal característica es la voluntad de servicio y transformación. Ser político implica servir a la población y contribuir con el desarrollo del país”.

Oscar Santamaría, secretario de la Secretaría de Integración Centroamericana (SICA), opina que “un candidato siempre debe estar identificado con las comunidades o la sociedad a la que va a representar”.
“No debe perder de vista una escala de valores y principios como la honorabilidad, la honradez, la ética, visión de futuro. Debe tener imaginación y creatividad para comunicarse con la sociedad y plantearle sus propuestas. Eso independientemente de su ideario, porque es ningún momento debe ser dogmático, sino pragmático, sin dejar de defender sus ideas”, dice. Santamaría fungió como canciller durante la administración Cristiani y también opina que “cuenta más la experiencia y, ante todo, debe ser un político responsable y sincero consigo mismo”.

VIOLENCIA DOMÉSTICA

Pura imagen y carisma
Eugene Burdick, profesor de teoría política de la Universidad de California, realizó un estudio sobre las cualidades del candidato perfecto que abordó resultados interesantes. Por ejemplo, Burdick comprobó que los líderes no se consagran en virtud de sus grandes ideas o propuestas, sino que se engrandecen en las mentes de los pueblos “en razón de su imagen y personalidad”.
La investigación del académico demostraba que el candidato ideal puede definirse como “el imaginario social que, de acuerdo con la opinión de los votantes, representa la personalidad política perfecta”.
Ese imaginario solo es resultado de un proceso de valoración colectiva que se realiza a partir de tres dimensiones: la coyuntura actual (presente), la historia reciente (pasado) y las expectativas de cambio (futuro).



EL CLON POLÍTICO
La opinión ciudadana

Conocer el perfil del funcionario o funcionaria pública que desean todos los salvadoreños o la figura pública que más admiran es difícil, pero Vértice realizó una aproximación por medio de un sondeo de opinión. Se administraron 100 encuestas a igual número de actores de la vida cotidiana de San Salvador.
Equipo Vértice
vertice@elsalvador.com

Cuáles son las figuras públicas que reúnen cualidades básicas para gobernar? ¿Cuáles de esas cualidades son necesarias replicar o clonar? Fueron las dos preguntas que motivaron la consulta ciudadana.
Universitarios, comerciantes, desempleados y trabajadores informales que permanecen en plazas públicas, y funcionarios de la Asamblea Legislativa, se convirtieron en los principales blancos de la encuesta. En total se consultaron a cien capitalinos hombres y mujeres, adultos y jóvenes.
El Salvador cuenta con decenas de figuras públicas y políticas. Revista Vértice enlistó a 25 de ellas, de las cuales quedaron 13 que evidenciaban una cualidad idónea y necesaria para ser clonada entre quienes aspiren a cargos de diputados y alcaldes.
Las cualidades corresponden a la trayectoria profesional de los personajes o bien a las percepciones recopiladas en encuestas de opinión. Algunos nombres surgieron a la luz de coyunturas concretas, durante las cuales -esos personajes seleccionados- evidenciaron un atributo digno de ser preservado y multiplicado.
Las opiniones en torno a una figura específica resultaron tan contrastantes como irreconciliables. Al final, sin embargo, hubo puntos coincidentes.
De esta forma sobrevivieron: Héctor Silva, por su carisma; Evelyn Jacir de Lovo, por su honorabilidad; Carlos Quintanilla, por su humildad; Rubén Zamora, por su elocuencia; David Escobar Galindo, por su espíritu concertador; Salvador Samayoa, por su intelectualidad; Gloria Salguero Gross, por su dotes de líder; Roberto Murray Meza, por su elegancia; Héctor Dada Hirezi, por su prudencia; Lourdes de Flores, por su espíritu solidario; Mauricio Meyer, por su perseverancia, y Ciro Cruz Zepeda, por su astucia.

La selección múltiple

Escogidos las figuras y la más destacable de sus cualidades se preguntó a la gente ¿Cuál de estos personajes es líder? o ¿Cuál de estos personajes considera solidario?
Algunas personas coincidieron con el planteamiento de Vértice. Otros ciudadanos, en cambio, propusieron a las figuras de su predilección para ser tomados en cuenta en el proceso de clonación.
Identificar al personaje humilde fue difícil, pues la mayoría de los encuestados consideró que ninguna de las personalidades públicas propuestas posee tal virtud; aunque, el escritor David Escobar Galindo y el vicepresidente de la República, Carlos Quintanilla Schmidt, tienen cierto grado de credibilidad en este aspecto. En la categoría austeridad, el alcalde capitalino saliente Héctor Silva se erige como una figura confiable, mientras que Rubén Zamora es el que más convence con su retórica y estilo, así como por sus dotes de líder y astucia política. Aunque esto no le valió para ganarse el mérito de ser el más intelectual entre los consultados; esta cualidad recayó en David Escobar Galindo.
Escobar Galindo también es reconocido como el más honorable, el más prudente y el mayor concertador dentro del terreno político; sin embargo, en algunos sectores como los mercados lo identifican más como un escritor “que sabe mucho“.
El sondeó también reveló que la personalidad más carismática de la vida pública es la candidata de ARENA a la alcaldía capitalina, Evelyn Jacir de Lovo seguida de Héctor Silva. En cuanto a elegancia, fue la Primera Dama Lourdes de Flores la más admirada, aunque con escaso margen sobre la candidata de Lovo y Roberto Murray Meza.
La esposa del presidente Flores también destacó como la figura más solidaria con la gente porque, según muchos de los encuestados, lo proyecta en los programas de atención hacia la niñez y la mujer que ejecuta a través de la Secretaría Nacional de la Familia.
Por otro lado, Evelyn Jacir de Lovo, Héctor Silva, David Escobar Galindo, Rubén Zamora, Gloria Salguero Gross, Francisco Flores y su esposa Lourdes, constituyeron las figuras más mencionadas a la hora de recordar las cualidades de honestidad, tolerancia y puntualidad.
Entre los resultados, las figuras de David Escobar Galindo y Rubén Zamora fueron las que más identificaron los encuestados y quienes recibieron el mayor voto de confianza en ocho y seis de las categorías.


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