25 de mayo de 2003

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CARTAS

Redacción Vértice
vertice@elsalvador.com

 No hacer daño

Con los acontecimientos ocurridos en nuestro pequeño país, no queda más que traer a cuenta aquellas palabras ya casi olvidadas que todos los médicos pronunciamos con vehemencia el día de nuestra graduación: “ante todo no hacer daño”.
Creer que la salud del pueblo debe sustentarse en impedir la atención oportuna de aquellos que lo necesitan, no es más que un reflejo de que “el fin justifica los medios”.
Aquellos sindicalistas que hoy pregonan que su principal objetivo es preservar la atención en salud del pueblo salvadoreño deberían de tomar en cuenta que la perspectiva del trabajo médico involucra que debemos preservar la salud de nuestros conciudadanos sin importarnos que estén de acuerdo o no en nuestra forma de ver la vida.
Porque aquella mujer que ha esperado diez años para tener un hijo no entiende de qué manera el pueblo se puede beneficiar si su bebé muere para demostrarle al gobierno que no debe privatizar la salud.
Porque nuestro presidente (para su fortuna) no consulta el Seguro Social. No es a él a quien dañamos cuando impedimos que la población obtenga acceso a la salud. Dañamos a aquella madre, hijo o hermano que perderá a su ser querido.
Creo que es tiempo que, después de los acontecimientos violentos ocurridos en el Hospital Primero de Mayo, los sindicalistas deben entender el mensaje de la población.
No existe una razón justificada entre el cielo y la tierra para impedir que los salvadoreños sean atendidos oportunamente.
De nada sirve la inteligencia y los múltiples años de estudio si no somos capaces de comprender que una vida humana, aún la del más vil asesino, no debe ser despreciada.
¿Dónde estaba la señora Procuradora de los Derechos Humanos cuando una de mis pacientes suplicaba al señor Mojica que le permitiera pasar consulta ya que debido a que no le permitieron continuar sus controles de alto riesgo perdió su bebé en noviembre pasado y hoy corre la misma suerte?
¿Dónde están los “padres de la patria” que permiten este tipo de atropellos?

Dr. Edward Herrera
JVPM 5006, Ginecólogo Obstetra

La unión aduanera C.A.
Con gran acierto Vértice del 11 de mayo publicó “El calvario en aduanas” que constituye una clara y evidente demostración del fracaso de la reforma aduanera en Centroamérica.
La Confederación de Agentes de Aduana de la Cuenca del Caribe, desde el año de 1997, ha venido denunciando las graves equivocaciones en el trámite del CAUCA III, así como en texto del mismo, el cual se aparta del verdadero concepto del Derecho Comunitario, desarrollado en el Tratado General de Integración Económica y los Protocolos de Tegucigalpa y Guatemala, donde éste último define el concepto jurídico de la Unión Aduanera, en sus artículos 15, 16 y 17.
Los señores Presidentes que son miembros del Sistema de Integración Centroamérica (SICA) acordaron en junio de 2002 reimpulsar la Unión Aduanera y ponerla en vigencia el 1 enero de 2004.
Él artículo periodístico ratifica que no estamos preparados para poner en vigencia “La unión aduanera centroamericana” en la fecha arriba indicada. Es el momento de hacer un alto en el camino, para que el Sector Oficial Comunitario y la Sociedad Civil Aduanera Centroamericana, se unan e inicien un diálogo busca del fortalecimiento del Mercado Común Centroamericano, por medio de la Unión Aduanera.
La agenda debe contener:
1.- Un Arancel Externo Común que contenga el 100 % de los rubros, con una sola tarifa arancelaria para los terceros mercados. Un arancel sobre los rubros y tarifas de productos diferenciados por acuerdos de libre comercio con países que se han suscrito convenios de libre comercio.
2.- Un Código Aduanero Comunitario, cuyo texto contenga íntegramente la normativa legal, donde todos y cada uno de los procedimientos sean iguales en todas las aduanas de la región.
3.- Una Ley Comunitaria que regule todos los aspectos relativos a la valoración aduanera de las mercancías, que ingresen de terceros mercados.
4.- Una legislación Comunitaria, que regule las normas de origen para terceros mercados, y regulen las normas de origen con quienes se haya suscrito acuerdos de libre comercio.
5.- La constitución de un Protocolo Comunitario que establezca la forma y el método de distribuir los ingresos recaudados.
6.- Iniciar un proceso de equiparación de los impuestos internos de los países del Mercado Comunitario, y adoptar los mecanismos para aplicar los créditos fiscales por el pago en aduanas.
7.- Acordar un Protocolo Comunitario que tipifique las infracciones aduaneras y las sanciones a delitos como contrabando, defraudación, delitos económicos, delitos comerciales, etc.
8.- Constituir el Comité Antifraude integrado por representantes de las autoridades comunitarias, que se encargará de establecer las acciones para prevenir fraudes aduaneros y comerciales.
9.- Constituir un Tribunal Superior Comunitario Aduanero para garantizar el Estado de Derecho, el Debido Proceso y la Seguridad Jurídica de todos los centroamericanos, así como los extranjeros y Sociedades Mercantiles.
10.- Integrar un órgano Fiscalizador Comunitario, que vigile por el debido cumplimiento de la normativa aduanera y arancelaria.
No sigamos inventando ocurrencias para no tener que seguir con el vía crisis en aduanas.

Oscar Ramos Valverde, presidente
Confederación de Agentes de Aduana de la Cuenca del Caribe




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