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CARTAS
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No
hacer daño
Con
los acontecimientos ocurridos en nuestro pequeño país,
no queda más que traer a cuenta aquellas palabras ya casi
olvidadas que todos los médicos pronunciamos con vehemencia
el día de nuestra graduación: ante todo no
hacer daño.
Creer que la salud del pueblo debe sustentarse en impedir la atención
oportuna de aquellos que lo necesitan, no es más que un
reflejo de que el fin justifica los medios.
Aquellos sindicalistas que hoy pregonan que su principal objetivo
es preservar la atención en salud del pueblo salvadoreño
deberían de tomar en cuenta que la perspectiva del trabajo
médico involucra que debemos preservar la salud de nuestros
conciudadanos sin importarnos que estén de acuerdo o no
en nuestra forma de ver la vida.
Porque aquella mujer que ha esperado diez años para tener
un hijo no entiende de qué manera el pueblo se puede beneficiar
si su bebé muere para demostrarle al gobierno que no debe
privatizar la salud.
Porque nuestro presidente (para su fortuna) no consulta el Seguro
Social. No es a él a quien dañamos cuando impedimos
que la población obtenga acceso a la salud. Dañamos
a aquella madre, hijo o hermano que perderá a su ser querido.
Creo que es tiempo que, después de los acontecimientos
violentos ocurridos en el Hospital Primero de Mayo, los sindicalistas
deben entender el mensaje de la población.
No existe una razón justificada entre el cielo y la tierra
para impedir que los salvadoreños sean atendidos oportunamente.
De nada sirve la inteligencia y los múltiples años
de estudio si no somos capaces de comprender que una vida humana,
aún la del más vil asesino, no debe ser despreciada.
¿Dónde estaba la señora Procuradora de los
Derechos Humanos cuando una de mis pacientes suplicaba al señor
Mojica que le permitiera pasar consulta ya que debido a que no
le permitieron continuar sus controles de alto riesgo perdió
su bebé en noviembre pasado y hoy corre la misma suerte?
¿Dónde están los padres de la patria
que permiten este tipo de atropellos?
Dr.
Edward Herrera
JVPM
5006, Ginecólogo Obstetra
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La
unión aduanera C.A.
Con gran acierto Vértice del 11 de mayo publicó El
calvario en aduanas que constituye una clara y evidente demostración
del fracaso de la reforma aduanera en Centroamérica.
La Confederación de Agentes de Aduana de la Cuenca del Caribe,
desde el año de 1997, ha venido denunciando las graves equivocaciones
en el trámite del CAUCA III, así como en texto del mismo,
el cual se aparta del verdadero concepto del Derecho Comunitario, desarrollado
en el Tratado General de Integración Económica y los Protocolos
de Tegucigalpa y Guatemala, donde éste último define el
concepto jurídico de la Unión Aduanera, en sus artículos
15, 16 y 17.
Los señores Presidentes que son miembros del Sistema de Integración
Centroamérica (SICA) acordaron en junio de 2002 reimpulsar la
Unión Aduanera y ponerla en vigencia el 1 enero de 2004.
Él artículo periodístico ratifica que no estamos
preparados para poner en vigencia La unión aduanera centroamericana
en la fecha arriba indicada. Es el momento de hacer un alto en el camino,
para que el Sector Oficial Comunitario y la Sociedad Civil Aduanera
Centroamericana, se unan e inicien un diálogo busca del fortalecimiento
del Mercado Común Centroamericano, por medio de la Unión
Aduanera.
La agenda debe contener:
1.- Un Arancel Externo Común que contenga el 100 % de los rubros,
con una sola tarifa arancelaria para los terceros mercados. Un arancel
sobre los rubros y tarifas de productos diferenciados por acuerdos de
libre comercio con países que se han suscrito convenios de libre
comercio.
2.- Un Código Aduanero Comunitario, cuyo texto contenga íntegramente
la normativa legal, donde todos y cada uno de los procedimientos sean
iguales en todas las aduanas de la región.
3.- Una Ley Comunitaria que regule todos los aspectos relativos a la
valoración aduanera de las mercancías, que ingresen de
terceros mercados.
4.- Una legislación Comunitaria, que regule las normas de origen
para terceros mercados, y regulen las normas de origen con quienes se
haya suscrito acuerdos de libre comercio.
5.- La constitución de un Protocolo Comunitario que establezca
la forma y el método de distribuir los ingresos recaudados.
6.- Iniciar un proceso de equiparación de los impuestos internos
de los países del Mercado Comunitario, y adoptar los mecanismos
para aplicar los créditos fiscales por el pago en aduanas.
7.- Acordar un Protocolo Comunitario que tipifique las infracciones
aduaneras y las sanciones a delitos como contrabando, defraudación,
delitos económicos, delitos comerciales, etc.
8.- Constituir el Comité Antifraude integrado por representantes
de las autoridades comunitarias, que se encargará de establecer
las acciones para prevenir fraudes aduaneros y comerciales.
9.- Constituir un Tribunal Superior Comunitario Aduanero para garantizar
el Estado de Derecho, el Debido Proceso y la Seguridad Jurídica
de todos los centroamericanos, así como los extranjeros y Sociedades
Mercantiles.
10.- Integrar un órgano Fiscalizador Comunitario, que vigile
por el debido cumplimiento de la normativa aduanera y arancelaria.
No sigamos inventando ocurrencias para no tener que seguir con el vía
crisis en aduanas.
Oscar
Ramos Valverde, presidente
Confederación de Agentes de Aduana de la Cuenca del Caribe
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