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CARTAS
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Que
funda la máquina
Hace 10 años
que decidí hacerme un tatuaje. Para ser honesta disfruté
el momento, lo pensé, medité y decidí. Estoy
orgullosa de ellos porque marcaron en mí momentos personales
que viví.
Nunca he pensado en quitármelos; al contrario, debo de
confesar que esto es algo adictivo y a la vez algo romántico.
Sería muy difícil tratar de convencer a los lectores
que no lo tienen.
A lo que voy es... hace unos días hablé por simple
curiosidad a una institución que tiene la máquina
removedora de tatuajes. Marqué y dije con mi voz un poco
ronca:
Señorita, sería tan amable de decirme qué
se requiere para remover un tatuaje.
No me lo creerán, pero les sugiero tomen asiento y al lado
suyo pongan una taza de café y entreténganse con
esto. Con una voz casi, casi de Dulcinea me dijo: Mire, señorita,
para removerle el o los tatuajes es necesario que traiga a nuestras
oficinas la siguiente documentación: (señores, agarrense):
- Examen de Sida. (Que vale solamente un dólar ¡ja,
ja!); - Una carta de recomendación de alguna Institución
de Rehabilitación; Solvencia de Policía; Llenar
una solicitud previa; Examen de Hepatitis; Traer encargada si
sos menor de edad.
Cuando la Dulcinea terminó, yo le dije siempre con mi voz
tipo Gretta Garbo: Bueno, quiere decir que no es suficiente
presentarme ahí con el 18 en mi rostro y pasar sobre mi
esos estrujantes rayos láser. Y dijo Dulcinea: ¡Nooo...!
Después que me entregue todo esto y lo restante -que no
les he podido escribir por falta de espacio- tengo que llevar
la solicitud a preselección y ahí veremos si usted
está realmente manchado. Señores, por favor, no
creen que es más fácil presentarse con el rostro
tatuado y empezar a quitárselos hasta que se funda esa
máquina y ya fundida pedir a los altos y profesionales
corruptos de nuestro país que les proporcionen otra.
Lo repito: siempre estaré orgullosa de lo que llevo puesto;
pero para los que se han arrepentido no más tantito les
cuento.
Brenda Carolina Perla
bperla66@hotmail.com
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Qué
ingratos
Como es posible que nuestros bien pagados padres de la patria no se
den cuenta de la infinita necesidad de todo el pueblo de la emisión
de leyes en contra de los mareros.
Realmente es ingrata la forma de actuar de estos políticos. Yo
vivo en Canadá. Toda mi familia vive allá en Soyapango
y todos los días de mi vida estoy más que preocupado por
la peligrosa situación de mis hermanas y mis sobrinos. Como me
encantaría que uno de esos bufones de la oposición (o
quien sea que no apoye la emisión de leyes) se bajara en la noche
de la ruta 7C al venir de trabajar o estudiar en la Colonia Los Santos
1 o que se diera una vueltecita por Los Conacastes... o que vaya a Apopa.
Sencillamente, con el perdón de todos, pero se orinarían
en sus pantalones. Yo estoy lejos para darles mi espalda en las próximas
elecciones; pero, por favor, hermanos salvadoreños, demosle el
vuelto por sus acciones.
Jorge
Ramos, Ottawa
yotopelirrojo@hotmail.com
Evaluación
docente
Reconozco la importancia que tiene esta revista en el ambiente nacional
y por esa razón denuncio ante ustedes la falta de criterios y
de objetividad que tiene la famosa evaluación del desempeño
docente.
El MINED en coordinación con la UES diseñaron una guía
de evaluación de la cual los maestros solo vemos los resultados;
antes de toda evaluación considero discreto y sano dar a conocer
los puntos a evaluar; pero ni los maestros, los directores o incluso
los mal llamados asesores pedagógicos -que no contribuyen
en nada en los centros escolares- más parecen plazas políticas
entregadas a personas sin el conocimiento del trabajo del aula.
Las evaluaciones realizadas no evalúan el trabajo del docente
o primordialmente lo que los directores y maestros preparan para sus
evaluaciones, ya que se evalúan otros aspectos los cuales desconocemos
y al final los malos somos los docentes mal informados y juzgados injustamente.
No estoy excusando a los docentes, pero en los casos cercanos a mi lugar
de trabajo, considero que la calidad docente puede mejorar con ayuda
certera de verdaderos asesores pedagógicos y con evaluaciones
mucho más objetivas y que sus aplicadores sean personas que laboren
en el ámbito educativo o algo afín.
Miguel
Molina
quintin@elsalvador.com
¿Alguien
puede informarme?
Amigos, les cuento el caso de mi hermana quien ya lleva cuatro años
con Insuficiencia Renal Crónica. En esos cuatro años,
también ha tenido dos operaciones del corazón a raíz
de las diálisis que ella se viene realizando, las cuales se le
realizan tres veces a la semana.
Mi madre mantuvo una conversación con uno de los médicos
que le tratan y éste le ha dicho que el corazón nuevamente
se encuentra estropeado; manifiesta que la vida de mi hermana corre
bastante riesgo. Quisiera que por medio de ustedes pueda conocer qué
tratamientos se puede dar a este caso o donde existe un centro especialista.
El nombre de mi hermana es Carmen Sosa. Cualquier ayuda o información
que me puedan dar, será bienvenida. Favor escriban a mi correo
y gracias por su comprensión.
César
Sosa Mencías
csosa@quito.inec.gov.ec
Pueblo
salvadoreño
Doy mis mayores condolencias al pueblo salvadoreño por estar
sufriendo las consecuencias de estas pandillas que cometen crímenes
que ni Dios los perdona. Las leyes de El Salvador hacen que no sean
pagados.
Juan
Aguiluz
juan.aguiluz@bredband.net
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