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CARTAS
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Época
de crisis
Tengo la garganta
atorada de las ganas de gritar. Desde hace años vengo viendo
como se da de patadas a las esperanzas del pueblo.
La situación se hace cada vez más crítica.
Nos llaman gente trabajadora y creo que lo somos porque tenemos
muchas necesidades y eso nos obliga a hacer más de lo que
normalmente tendríamos que hacer, lo que además
nos convierte en presa fácil para los explotadores, a quienes
sí estamos haciendo más gordos.
Mi amigo fue ase sinado, mi hermano está en las maras,
mi padre se la pasa borracho, mi mamá
me echa de la casa, en la escuela todos fuman y me
ofrecen droga, no llego a casa a dormir y nadie pregunta
por mí. Así hablaría un joven común
y corriente. Esta situación no es nueva, la vivieron sus
padres y sus abuelos.
La pobreza y las heridas no desaparecen firman do tratados de
paz. Mi país es un durmiente peligroso. El dinero es la
raíz de toda política, la política es la
raíz de toda injusticia, la injusticia es la raíz
de toda pobreza, y eso no significa que debamos ser ricos para
que exista la justicia y la paz.
La agricultura está por los suelos, existen muchos abusos
laborales, las leyes son corrompidas, la economía va para
abajo, los ricos se hacen más ricos, la caficultura ha
desaparecido, los impuestos aumentan, las tarifas de luz y agua
están más arriba. Si no fuera por las remesas no
nos sostendríamos...30 mil jóvenes mareros, 30 mil
víctimas y 30 mil problemas que se suman a un 62% de pobres.
Ya es suficiente.
Daniel Burgos
eendbyte@hotmail.com
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El
TLC y las pupusas
Sencillamente
alarmante la noticia publicada en la primera plana de un importante
matutino el jueves 30 de octubre de 2003 en la que anunciaba que Honduras
se apodera de las pupusas al proponerlas como parte de sus productos
nacionales dentro del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos
Sería trágico que se desatara otra guerra como la que
ocurrío en 1969, cuando los dos países hermanos se dieron
de cañonazos por una pelota. Para evitar tan grave riesgo sugiero
a las autoridades correspondientes, que las pupusas sean declaradas
HOSTIA NACIONAL DE EL SALVADOR, con la aprobación
de los señores diputados y el beneplácito de todos los
ciudadanos. Con esto, nuestro manjar preferido sería respetado
internacionalmente.
Otto Schleusz
oschleusz@navegante.com.sv
Busca
a su padre
Señores de la PNC, ayúdenme a encontrar a mi padre que
desapareció hace ocho años. Se llama Miguel Ángel
Manzanares, tiene unos 57 años, piel morena, pelo negro y colocho,
guarda una cicatriz en una de sus piernas.
Hasta hace seis años vivía en la colonia Río Zarco,
en la zona A, polígono B, pasaje #3, casa #19 de Santa Ana.Deseo
encontrar a mi padre, ya sea vivo o muerto. También hago un llamado
a instituciones que se dediquen a buscar personas desaparecidas. No
sé si me dirijo a las personas indicadas, pero necesito que alguien
me ayude. Cualquier información por favor hacerla llegar a esta
dirección: 46 Barrett St #2 Lynn, Boston, Massachusett, 01905.
Mirian
Carolina Manzanares
man30302@yahoo.com
Fomentar
los valores
Casi a diario recuerdo el rezo diario de mis padres cuando me decían
en la infancia: Lávese las manos. ¿Ya
se lavó la boca?, Por favor, estudie; no
salga a la calle; diga siempre por favor y gracias;
salude, diga la verdad, comparta,
cuidado.
A los pocos años fueron cambiando las reglas, todo se fue poniendo
más peludo, claro, venía la rebeldía y era un poco
más difícil obedecer y mantenerse siempre a la raya y
es entonces que mis padres procedían muy sabiamente a decirme
en las noches: Hija, cuídese, escoja a sus amistades, estudie
por favor, páseme de grado, hijita venga temprano a la casa ,
ni se le ocurra beber alcohol, no me vaya a fumar, manténgase
alerta, no agarre lo ajeno, respete siempre a las personas, sea precavida,
no me mienta, ordene su cuarto, colabore, prepárese, fíjese
con quien se mete, no ande en malos pasos, tenga confianza en sí
misma, quiérase, y sobre todo encomiéndese a Dios.
Todo esto es necesario oírlo, pero es más nesesario ponerlo
en práctica. Cuando uno es joven, esos consejos quizás
le entran a uno por un oído y en el otro le salen, pero créanme,
cuando se aconseja con amor a los hijos, sí que funciona.
Por eso, felicitaciones a doña Lourdes de Flores y a su gran
equipo de trabajo, por facilitarnos (con el Libro de Valores) un poco
más a los padres la gran tarea de que nuestros hijos sean poseedores
de grandes valores morales.
Brenda
Perla
bperla66@hotmail.com
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