![]() 23 de febrero de 2003 | |
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CARTAS
Desde Nueva York Me encantó leer su artículo sobre rehabilitación
de víctimas de buses. Soy terapista en Nueva York y me gustó
leer algo relacionado con mi carrera. Quisiera contactarme
con mas personas encargadas en rehabilitación en El Salvador
para compartir mis conocimientos. En desacuerdo total En la historia de El Salvador han sucedido eventos que nos demuestran, una y otra vez, lo frágiles que somos ante las mentiras de algunas pirujas, quienes se lucran de nuestra credibilidad, a la que, probablemente, ellos llamen estupidez, pero que no es otra cosa mas que inocencia. Es fácil recordar el robo a cara descubierta que realizaron los pandilleros de Finsepro-Insepro, a sus propios congéneres, el descaro con el que los sanguinarios propietarios de financieras, casas de ahorros, o como quiera llamarse, se apropiaron de los pocos ahorros del pueblo y huyen a sus países natales (Alemania, España, etc.) o simplemente a Miami. La zanganada de funcionarios públicos al quedarse con dineros del estado, el genocidio de algunos gobernantes...Y ahora gentes: los muchachos de la Madre Patria ¡nos quieren saquear seis millones de dólares! Sin embargo, lo verdaderamente devastador es que detrás del asunto es muy probable que unas manos salvadoreñas están abiertas a la espera de un puñado de billetes. Ana
Cruz Nuestro transporte público Debido a que me he quedado sin vehículo tengo un mes y algo de estar usando el transporte colectivo, que de colectivo solo tiene lo espeluznante que es. Durante una de mis tantas travesías por la mañana de un sábado me subí en una ruta 44 con una música tan estridente que de música no tenía nada; solamente un boom/boom, que no se oye más de fondo y se siente que daña las entrañas de cualquier individuo y esto que soy amante de la música de cualquier género. Por la tarde me tocó llevar a mi hijo al Zoológico y tuve que abordar un bus de la ruta 2 del año 1970; pero, en este caso, con placas antiguas y solo con 2 asientos buenos, y conste que no discrimino lo viejo, sino el estado de las latas. Al regreso, en la parada detrás de la Tecnológica, un microbús de la ruta 29 de San Bartolo (por venir peleando con otro a unos 80 kms/hora) se accidentó, arrastró sus llantas unos 20 metros y sé salio de la calle para frenar a un metro de donde estábamos. Y no exagero cuando cuento que el motorista solo se bajó a revisar las llantas... dos parejas de personas se bajaron asustadas, nosotros quedamos dando gracias a Dios por estar vivos y mi hijo quedó temblando como una hora más. Sé que cualquiera que lea esta columna dirá: este señor quizás no vive lo que yo a diario. Pero me pregunto ¿Cuando el Vice ministerio de Transporte va a llegar a la parada del semáforo de la col. Zacamil a ver la pista de carreras que tienen los de la ruta 44 como muchas otras? ¿hasta cuando se van a dedicar a corroborar tanto bus viejo y sacarlo de circulación? Hace 3 años me invente un dicho propio: en este país hay 4 tipos de seres: los humanos, los animales, las plantas y los buseros; aunque me temo que está surgiendo un complemento: el usuario que es un ser que solo aguanta y no puede decir nada. Armando
Díaz
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