 |  |
INTERNACIONAL
Un
examen antes de morir
El
ataque suicida provocado por el joven Shabneh puede poner en dificultades
el proceso de paz que se reintenta en Medio Oriente. Más de 10
jóvenes, desde enero, han perpetrado acciones similares.
 |
|
La
madre de Abdel Madi Shabneh sigue desconcertada por la violencia
que generó su hijo, de 18 años de edad.
|
Lo desconcertante fue que a últimas fechas estudiaba
mucho, dijo su familia, como si hubiese planeado su futuro.
La noche anterior al día en que Abdel Madi Shabneh de 18 años
hiciera explotar la bomba que llevaba puesta tras abordar el autobús
número 14/A en Jerusalén matando a otros 17 en el proceso,
estudió para su examen final de inglés de la preparatoria.
No hizo comentarios, dijo su madre, sobre las noticias del día
sobre los helicópteros israelíes que habían tratado
de asesinar a un importante líder del grupo islámico combatiente
Hamas, Abdel Aziz Rantisi.
A la mañana siguiente, apenas si le dijo a su madre y a su familia
que tenía que estudiar más para el examen.
Tomó algunos papeles y dijo que necesitaba fotocopiarlos
para su prueba, dijo -el pasado jueves- su madre Rahmeh de 54
años. Dijo: No me tardo. Se llevó su
libro de inglés. Nunca antes había desaparecido. Fue la
primera vez.
Shabneh no volvió a ser visto sino hasta esa noche, cuando yacía
muerto en la calle Jaffa de Jerusalén, con sus pantalones negros
y el chal para rezos que usan los judíos ortodoxos, dice la policía
israelí.
En la lucha cada vez más intensa entre Hamas e Israel, el ataque
de Shabneh es percibido como una represalia por el atentado contra Rantisi;
aunque funcionarios israelíes lo cuestionan. Sin embargo, para
su familia es un misterio cómo fue que este joven, alto y delgado
con un bigote ralo que tenía planeado estudiar electrónica
en la universidad este año, terminó en ese autobús.
Cadena de suicidas
Desde enero, más de 10 jóvenes de Hebrón efectuaron
ataques similares. Muchos de ellos se conocían entre sí
por haber sido jugadores del equipo de fútbol de la Mezquita
Yihad en el vecindario de Abu Katila. Cinco de ellos, incluido Shabneh,
fueron terroristas suicidas.
Un alto funcionario de la seguridad israelí dijo el jueves por
la noche que no existen pruebas directas de que Shabneh estuviera vinculado
con otros terroristas suicidas; pero hizo el comentario de que se está
considerando la posibilidad.
De cuando en cuando, tienen esta capacidad para efectuar estos
ataques que tienen muy buenos resultados, dijo el funcionario.
Miembros de la familia dijeron que no sabían que él fuera
integrante de Hamas y comentaron que no jugaba en el equipo de la Mezquita
Yihad. No obstante, en entrevistas realizadas en esta ciudad el jueves,
su familia dio respuestas vagas sobre los equipos en los que jugaba.
Un miembro de la familia dijo que jugaba en un equipo de la escuela.
Otro dijo que en el de la mezquita de su propio vecindario. Un primo
dijo que un jugador de uno de los equipos era un terrorista suicida,
pero no proporcionó más detalles.
 |
|
17
personas murieron por la bomba detonada en el autobús número
14/A.
|
Los esfuerzos por encontrar a sus compañeros
de equipo en esta ciudad resultaron infructuosos. Varias personas de
su vecindario afirmaron que los jugadores locales de fútbol habían
pasado a la clandestinidad por temor a ser detenidos.
A diferencia de algunas familias de suicidas palestinos que proclaman
a sus hijos como mártires, la de Shabneh parecía más
desconcertada que otra cosa. No creo que se vaya a lograr nada
con esto, dijo su primo Zakaria Shabneh al referirse al ataque.
Desafortunadamente, esto nos hará retroceder en lugar de
avanzar.
Shabneh era el menor de nueve hijos cuyo padre murió hace cinco
años. Ni él ni sus otros dos hermanos habían sido
detenidos alguna vez, dijo la familia (aunque algunos señalaron
que hermanos y varios primos fueron detenidos después del ataque).
No me puedo imaginar cómo se las arregló para llegar
a Jerusalén, comentó su madre. De haber sabido,
habría evitado que hiciera esto. ¿Usted cree que una madre
puede aceptar perder a su hijo?.
Y apunta que con frecuencia él hacía comentarios cuando
jóvenes palestinos efectuaban ataques suicidas... Cuando
oía algo sobre ellos, decía: Tiene suerte.
El jueves, apareció un video de Shabneh, vestido con una camiseta
y pantalones de mezclilla, con un rifle Kalashnikov colgado del hombre
y en la cabeza tenía la banda verde de Hamas en la que estaba
escrito: Dios es grande.
Copyright 2002 El Diario de Hoy - Derechos Reservados. vertice@elsalvador.com Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de su titular. | |