20 de abril de 2003

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CARTAS

 El FSV y Las Colinas

Francamente vivimos en un país en donde no se respetan los derechos humanos, en donde empresarios y entidades de gobierno hacen lo que quieren, en un flagrante irrespeto a la dignidad. Me refiero específicamente a dos casos lamentables: al de mi hija mayor a quien le compré el derecho de una casa, del Fondo Social para la Vivienda, en Reparto “La Campanera” (Soyapango) hace 5 años.

La vivienda fue destruida por los temporales el año pasado. Hoy ni el FSV ni la compañía constructora se responsabilizan de la tragedia. De tal forma que se perdió el dinero de la prima (¢22 mil) y las cuotas mensuales canceladas. Mi hija tuvo que emigrar, con su esposo e hijo, a otra vivienda. Y, al reclamar, nos dicen fríamente en el FSV: aquí “esas compras de derecho de casas no valen, pues no son legales…”.

El segundo desaguisado es la compra al crédito de una tumba para cuatro ataúdes en el Cementerio “Las Colinas”, en Soyapango. Cuando fui con mi familia a verlo, la ubicación era un gran bordo el cual -se nos dijo- “el siguiente mes comenzarían a rebanarlo a fin de que el espacio quedara a nivel del suelo”.

Han pasado largos tres años de ese ofrecimiento y los propietarios no se han dignado ni siquiera en rebanar un metro cuadrado del bordo. Cuando reclamé se me dijo con mucha frialdad: “No se preocupe, si alguien de su familia muere, será enterrado en terreno firme y luego de terracear el bordo, serán trasladados los restos del muerto a este lugar que pronto rebanaremos”. Con ese canto de sirena me han tenido hasta hoy, fecha en que he pagado, sin ningún atraso, la cuota mensual de $35.31.
En vez de interesarse por cumplir con sus clientes, a quienes suelen acosar por teléfono para recordarles del pago de cuota, los dueños de “Las Colinas” destinan las ganancias en hacer llegar más dinero a sus arcas, como el ocuparse de la nueva construcción del lujoso y amplio local de “Capillas Memorables”.

Carlos Alberto Saz
DUI 02083584-9

Falta de valores
Hace un tiempo leía en El Diario de Hoy una noticia que me impresionó muchísimo. Se trata del asesinato cruel y espantoso de la señorita Blanca Leticia Aparicio, joven de 25 años dedicada a labores de socorrismo y de servicio al prójimo. Ella fue asesinada sin piedad por malhechores que son menores de edad.

El caso es que ¿a quién se le reclama? Estas bestias deberían tener un fuerte castigo y que se les aplique la ley como cualquier otro delincuente, pues lo que cometieron fue un asesinato brutal y espantoso. Esto refleja la falta de valores y una sociedad en estado de decadencia y un caos total, moral y espiritual, pues la señorita Aparicio era una persona útil a la sociedad ¿Qué hacen las leyes con estos casos así? ¿A quién le corresponde actuar?

Carlos Andrés Villacorta
Col. Mirella 2, San Ramón



Rebaja de tarifas
Ahora que los mandantes del país están preocupados por el resultado de las elecciones pasadas, que reflejan el descontento popular, y como el Presidente está interesado en la rebaja de las tarifas eléctricas, y ya que en Vértice del domingo 6 de abril se tocó el tema de los postes, bueno es recordar también que el cobro por el uso de la red y de la atención al cliente son de los nuevos rubros que surgieron en el gobierno en turno.

También es del caso recordar que cuando iban a privatizar las telecomunicaciones ofrecieron favorecer al pueblo con bajas tarifas y no ha sido así porque, antes, con una moneda de diez centavos se hablaba tres minutos desde cualquier teléfono público, ahora, si no es la tarjeta -que se compra en dólares- no se puede hablar, y los cobros desde cualquier teléfono son onerosos.
Esas tarifas y rubros son para convertir en millonarios a unos y en más pobres a otros. No estamos en contra de las empresas, pero las autoridades deben supervisar que sus inversionistas no perciban utilidades leoninas.

Carlos Edmundo Herrarte
DUI 02318889-3




Algo más que votar
Las elecciones constituyen un paso crucial en el proceso de democratización y un desafío para nuestro pueblo. No obstante, debemos reconocer que la democracia supone algo más que el sufragio. Creamos en la democracia, aprendamos a vivirla, buscarla, criticarla, mejorarla, quererla, y aún a impacientarnos con y por ella; pero nunca la dejemos de lado.
Debemos esforzarnos juntos en encontrar a los candidatos cuyos proyectos de gobierno contemplan todos aquellos aspectos que sean imprescindibles para atender adecuadamente las necesidades de nuestro país.

Los políticos deberían cambiar sus metodologías, sus canales de relación, pues la permanente promoción de la división no le hace nada bien al país. Por ello resulta imprescindible la promoción de la unidad.
Sin la unidad del país, sin la unidad en el trabajo, en la búsqueda de soluciones, la situación se torna cada vez más difícil. La comunidad civil debe reclamar a los políticos ayuda en este sentido y, para brindar esa ayuda, los políticos deben cambiar su actitud y sus discursos.

Efraín Ernesto Ramos Mejía
Barrio San Miguelito, San Salvador



Una propuesta de cambio
Si los magistrados de la Corte Suprema de Justicia son electos para 9 años, por qué alcaldes y los diputados no pueden ser elegidos para un período de cinco años y en elecciones simultáneas con la de presidente de la República.
Con este sistema, el pueblo salvadoreño se ahorraría más de 10 millones de dólares esos costosos traslados, largas colas, asoleadas, hambre, sed y un larguísimo etcétera. Este es el momento propicio para hacer la reforma al respecto, pues la entrante Asamblea hará la respectiva ratificación.
Es asunto de buena voluntad y un alto grado de patriotismo. Una acción que desde ya ocupará un sitio de honor en la historia salvadoreña.
El pueblo y las futuras generaciones lo agradecerán eternamente.

Mariano Meléndez
Col. Monserrat, San Salvador

 



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