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CARTAS
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El
FSV y Las Colinas
Francamente
vivimos en un país en donde no se respetan los derechos
humanos, en donde empresarios y entidades de gobierno hacen lo
que quieren, en un flagrante irrespeto a la dignidad. Me refiero
específicamente a dos casos lamentables: al de mi hija
mayor a quien le compré el derecho de una casa, del Fondo
Social para la Vivienda, en Reparto La Campanera (Soyapango)
hace 5 años.
La vivienda fue destruida por los temporales el año pasado.
Hoy ni el FSV ni la compañía constructora se responsabilizan
de la tragedia. De tal forma que se perdió el dinero de
la prima (¢22 mil) y las cuotas mensuales canceladas. Mi
hija tuvo que emigrar, con su esposo e hijo, a otra vivienda.
Y, al reclamar, nos dicen fríamente en el FSV: aquí
esas compras de derecho de casas no valen, pues no son legales
.
El segundo desaguisado es la compra al crédito de una tumba
para cuatro ataúdes en el Cementerio Las Colinas,
en Soyapango. Cuando fui con mi familia a verlo, la ubicación
era un gran bordo el cual -se nos dijo- el siguiente mes
comenzarían a rebanarlo a fin de que el espacio quedara
a nivel del suelo.
Han pasado largos tres años de ese ofrecimiento y los propietarios
no se han dignado ni siquiera en rebanar un metro cuadrado del
bordo. Cuando reclamé se me dijo con mucha frialdad: No
se preocupe, si alguien de su familia muere, será enterrado
en terreno firme y luego de terracear el bordo, serán trasladados
los restos del muerto a este lugar que pronto rebanaremos.
Con ese canto de sirena me han tenido hasta hoy, fecha en que
he pagado, sin ningún atraso, la cuota mensual de $35.31.
En vez de interesarse por cumplir con sus clientes, a quienes
suelen acosar por teléfono para recordarles del pago de
cuota, los dueños de Las Colinas destinan las
ganancias en hacer llegar más dinero a sus arcas, como
el ocuparse de la nueva construcción del lujoso y amplio
local de Capillas Memorables.
Carlos
Alberto Saz
DUI 02083584-9
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Falta
de valores
Hace
un tiempo leía en El Diario de Hoy una noticia que me impresionó
muchísimo. Se trata del asesinato cruel y espantoso de la señorita
Blanca Leticia Aparicio, joven de 25 años dedicada a labores
de socorrismo y de servicio al prójimo. Ella fue asesinada sin
piedad por malhechores que son menores de edad.
El caso es que ¿a quién se le reclama? Estas bestias deberían
tener un fuerte castigo y que se les aplique la ley como cualquier otro
delincuente, pues lo que cometieron fue un asesinato brutal y espantoso.
Esto refleja la falta de valores y una sociedad en estado de decadencia
y un caos total, moral y espiritual, pues la señorita Aparicio
era una persona útil a la sociedad ¿Qué hacen las
leyes con estos casos así? ¿A quién le corresponde
actuar?
Carlos
Andrés Villacorta
Col.
Mirella 2, San Ramón
Rebaja
de tarifas
Ahora que los mandantes del país están preocupados por
el resultado de las elecciones pasadas, que reflejan el descontento
popular, y como el Presidente está interesado en la rebaja de
las tarifas eléctricas, y ya que en Vértice del domingo
6 de abril se tocó el tema de los postes, bueno es recordar también
que el cobro por el uso de la red y de la atención al cliente
son de los nuevos rubros que surgieron en el gobierno en turno.
También es del caso recordar que cuando iban a privatizar las
telecomunicaciones ofrecieron favorecer al pueblo con bajas tarifas
y no ha sido así porque, antes, con una moneda de diez centavos
se hablaba tres minutos desde cualquier teléfono público,
ahora, si no es la tarjeta -que se compra en dólares- no se puede
hablar, y los cobros desde cualquier teléfono son onerosos.
Esas tarifas y rubros son para convertir en millonarios a unos y en
más pobres a otros. No estamos en contra de las empresas, pero
las autoridades deben supervisar que sus inversionistas no perciban
utilidades leoninas.
Carlos
Edmundo Herrarte
DUI
02318889-3
Algo
más que votar
Las elecciones constituyen un paso crucial en el proceso de democratización
y un desafío para nuestro pueblo. No obstante, debemos reconocer
que la democracia supone algo más que el sufragio. Creamos en
la democracia, aprendamos a vivirla, buscarla, criticarla, mejorarla,
quererla, y aún a impacientarnos con y por ella; pero nunca la
dejemos de lado.
Debemos esforzarnos juntos en encontrar a los candidatos cuyos proyectos
de gobierno contemplan todos aquellos aspectos que sean imprescindibles
para atender adecuadamente las necesidades de nuestro país.
Los políticos deberían cambiar sus metodologías,
sus canales de relación, pues la permanente promoción
de la división no le hace nada bien al país. Por ello
resulta imprescindible la promoción de la unidad.
Sin la unidad del país, sin la unidad en el trabajo, en la búsqueda
de soluciones, la situación se torna cada vez más difícil.
La comunidad civil debe reclamar a los políticos ayuda en este
sentido y, para brindar esa ayuda, los políticos deben cambiar
su actitud y sus discursos.
Efraín
Ernesto Ramos Mejía
Barrio San Miguelito, San Salvador
Una
propuesta de cambio
Si los magistrados de la Corte Suprema de Justicia son electos para
9 años, por qué alcaldes y los diputados no pueden ser
elegidos para un período de cinco años y en elecciones
simultáneas con la de presidente de la República.
Con este sistema, el pueblo salvadoreño se ahorraría más
de 10 millones de dólares esos costosos traslados, largas colas,
asoleadas, hambre, sed y un larguísimo etcétera. Este
es el momento propicio para hacer la reforma al respecto, pues la entrante
Asamblea hará la respectiva ratificación.
Es asunto de buena voluntad y un alto grado de patriotismo. Una acción
que desde ya ocupará un sitio de honor en la historia salvadoreña.
El pueblo y las futuras generaciones lo agradecerán eternamente.
Mariano
Meléndez
Col. Monserrat, San Salvador
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