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CARTAS
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Pobres
Leoncitos
Con mucha tristeza he visto publicada la noticia sobre
la muerte de dos felinos del Parque Zoológico del país.
La leona que falleció con sus crías pudo haber sido
debido a que probablemente no se le dió el manejo adecuado
y en el momento preciso, ya que si ésta había presentado
problemas en partos anteriores, este antecedente era suficiente
para catalogar un embarazo de alto riesgo y la decisión
de hacer una cesárea en el momento preciso para evitar
tan fatal desenlace.
Y ahora nuevamente el cachorrito Yulú Cova, cuyo nacimiento
llenó de alegría a muchos lectores, no sólamente
niños, sino a quienes amamos a los animales.
Qué lamentable es el hecho de que su cuidador, a pesar
de conocer las normas de alimentación, haya tomado decisiones
que fueron fatales para la vida de este precioso animalito.
Todo esto puede ser consecuencia del desconocimiento, falta de
capacitación constante, falta de supervisión de
las autoridades del parque, lo que lleva a que se den estas situaciones.
Hace poco tuve la oportunidad de visitar el Zoológico y
pude observar que las condiciones físicas de los animales
no son las adecuadas; no es necesario ser veterinaria, especialista
en animales salvajes, para ver que el ambiente en que vive la
Manyula, Alfredito y los otros no es el adecuado.
¿Cuánto asigna el gobierno para el cuido de este
parque? ¿Cuánta capacitación poseen las autoridades
que lo administran?
¿Cuán capaces y entrenados están los cuidadores?
Qué conscientes estamos los que visitamos el parque que
debemos cuidar la limpieza y respetar a los animales? No podemos
comparar los zoológicos de Miami con el nuestro, pero al
menos podemos darle a esos animalitos una vida digna.
Flor
de Minero
pochitainutec@hotmail.com
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Estimado
ciudadano preocupado
Dado que usted se dió la tarea de leer mi humilde opinión,
publicada en este rotativo, en donde me refería a los acontecimientos
del lunes 16 de diciembre, en el interior del centro penitenciario La
Esperanza y en donde estuvo involucrada un funcionario público.
Me tomo la atribución de corresponderle su correo:En primer lugar,
le recuerdo que desde los acuerdos de paz, como sociedad salvadoreña,
comenzamos a dar los primeros pasos en democracia, donde todos los ciudadanos
podemos expresar nuestras preocupaciones acerca de nuestro país,
según sea nuestro sentir y pensar después de 12 años
de verguenza.
Su opinión puede ser diferente a la mía, y por eso lo
respeto.
En segundo lugar, En cuanto a lo del correo tont@útil,
Creo, que más útil le es usted a otro grupo, dado el tinte
de su correo, ya que para fortuna mía, me señala de algo
que ni remotamente he escrito.
En la carta y estoy segura de ser así, yo me refería directamente
en lo que respecta a responsabilidades y es más, pedía
que se responsabilizara la persona encargada de dicho procedimiento.
A todas luces el caso ocurrido el pasado mes de diciembre, se les salió
de control.
Quiero finalizar con una última opinión la cual la considero
muy importante. Gracias a Dios, yo sí, realmente se lo digo,
como verdadera ciudadana salvadoreña,preocupada, por todas las
cosas que pasan en El Salvador.
Jossette
Rodríguez
drajosseen@hotmail.com
Deseo
de justicia
Deseo que Dios bendiga sus hogares y a cada uno de ustedes y
sus queridas familias. Que el año 2003, nos traiga la paz anhelada,
la fuerza necesaria, el ánimo que necesitamos todos, el amor
que se ha perdido, el valor que está escondido, la prosperidad
a través del trabajo diario, la unión familiar y el apoyo
sincero.
Sobre todo, yo deseo: la verdad de los casos inconclusos, la justicia
anhelada por todos los salvadoreños, el final de la corrupción
y de la impunidad, el valor de los jueces y la imparcialidad, un sistema
judicial donde no exista el padrino, el de cuello blanco y el compadre,
un El Salvador donde no se tenga que huir a un país lejano y
extraño, la libertad de estar con nuestros seres queridos y caminar
tranquilos, el sueño de un niño saludable y feliz, los
hogares unidos, los trabajos estables, el levantar mi rostro con dignidad,
la comunión diaria con Dios, el agradecimiento a un nuevo día,
respirar tranquila, dormir en paz.
Quiero la verdad y la justicia para mi amada e inolvidable: Katya Natalia
Miranda Jiménez y sentirme orgullosa de ser madre.
Quiero la verdad y la justicia, la única verdad que
hay y que está atorada en los testigos. Quiero que me ayuden
a encontrarla y ofrecérsela a esa niña de 9 años
y que hoy tuviera 12 años, 8 meses.
Que Dios Todopoderoso ilumine sus hogares, les proteja y bendiga en
éste año que comienza y los venideros. Les quiero mucho,
les agradezco por todo lo que han hecho por nosotros, les tengo presente
en mi mente y corazón.
Hilda
María Jiménez
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