18 de mayo de 2003

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POLÍTICA

¿Es esto concertación?

La primera sesión plenaria de la nueva legislatura puede ser un reflejo de lo que se vivirá en los próximos tres años: acusaciones interpartidarias, jaloneos entre diputados, debates que no conducen a nada y el factor político dominando sobre cualquier cosa. ¿Es esta la concertación o el reflejo del ambiente democrático que vive nuestro país?

Víctor Hugo Dueñas
vertice@elsalvador.com

Mayo 15, 9:37 a.m. Hace más de media hora debió comenzar la sesión plenaria. Como se comprobaba a ese momento, la puntualidad seguirá como uno de los muchos puntos débiles de los nuevos o reciclados “padres y madres de la patria”.

Fue después de las diez de la mañana cuando inició formalmente la actividad, luego de salvados algunos problemas de identificación de las sillas (o espacios) que ocuparán los parlamentarios.
Más allá de los puntos de rigor (pasar asistencia y aprobación de los puntos generales de agenda) se alzaron decenas de manos para mocionar las más variadas iniciativas de ley.

La Asamblea ya había recibido los cuatro vetos del presidente y se incluían como parte de la correspondencia recibida.

El veto a la Ley Especial Transi-toria de Garantía, Estabilidad y Protección Laboral de los Trabajadores del Seguro Social y del Ministerio de Salud Pública, fue el que desencadenó el fervor partidario. El gobierno rechaza el reinstalo del personal de salud despedido; tampoco avala la propuesta de pagarles desde que quedaron cesantes. Ambas, pretensiones de los partidos de oposición.

Antes del crucial debate, no obstante, y con los ánimos encendidos por todo lo que olía al tema salud, los “padres y madres de la patria” dieron una inesperada presentación.

El FMLN pidió un minuto de silencio en memoria de una enfermera que se quitó la vida por la crisis de salud. ARENA respondió incluir en el minuto de silencio a las supuestas víctimas de la huelga médica. Los efemelenistas contraatacaron exigiendo a sus colegas los nombres de los afectados.

El arenero Norman Quijano, teléfono en mano, rebuscó los nombres de fallecidos por desatención. Consiguió tres.
La efemelenista Celina Monte-rrosa, defendió el minuto de silencio exclusivo para la enfermera fallecida. Quijano preguntó si habría dos minutos.

Alrededor de las 11:30 de la mañana, el punto se resolvió: un solo minuto de silencio y todos de pie para escuchar la triste y grabada melodía de trompeta.

Punto medular

Con el estómago lleno (luego de hora y media para almuerzo) comenzaron las discusiones.
El primero en hablar y por más de 75 minutos: Schafik Hándal.

Junto a sus colegas de fracción pidió no aceptar los vetos por considerarlos “inexistentes” debido a que no fueron rubricados por el titular de Salud. A su juicio, el presidente Francisco Flores debía consultar a su Ministro de Salud, Francisco López Beltrán, sobre la decisión a tomar con la Ley de Garantías y evidenciar su visto bueno con una firma.
Como supuestamente no se consultó al titular de salud, ese “documento” enviado a la Asamblea no existía como figura de veto.

Handal volvió al punto, una y otra vez. Se apoyó en la Constitución de la República para argumentar su teoría. Aludió a los artículos 163 y 164 de la Constitución.
Salvo algunos segundos, que ocupó para tomar aire, el jefe de bancada efemelenista no cesó en su intervención, hasta que por cuenta propia dio por terminado el punto.

Al principio sus colegas escucharon con detenimiento; luego, se dedicaron a hacer lo que su imaginación u oportunidad daban: conversar con el vecino de silla, tomar café, revisar papeles, conceder entrevistas, ir al baño o hablar por teléfono.

Rolando Alvarenga, el nuevo jefe de fracción arenero, rechazó los argumentos de Hándal. Deslegitimó la tesis de la infaltable firma del ministro de salud.

Habló sobre la facultad constitucional del mandatario para aplicar los vetos y cómo su sola firma era necesaria para validar estas resoluciones.

En resumen, Alvarenga consideró que la intención del FMLN “no es más que crear una controversia entre los Órganos (de Estado)”, considerando además el virtual involucramiento de la Corte Suprema de Justicia frente a una posible solicitud para dirimir el punto.

Alvarenga cerró su participación con la lectura de una fragmento bíblico, con evidente intención de usar ese libro en beneficio propio y en detrimento de sus opositores.
Los efemelenistas no se quedaron atrás y volvieron al ataque.

Factor político

Iban a ser las cuatro de la tarde y aunque el factor político era el común denominador entre dirigentes partidarios de ARENA y FMLN, fue hasta que habló el diputado verde amarillo del CDU, Héctor Dada, cuando el punto quedó al descubierto.

“Gracias a Dios no soy abogado”, dijo y comenzó a hablar como político.
Insistió en la necesidad de resolver el conflicto en salud, dejando a un lado los argumentos y contraargumentos de la existencia, legalidad o no de los vetos presidenciales o las posturas partidarias.

“Ya no más irresponsabilidades y mentiras”, manifestó, luego de atacar verbalmente a los efemelenistas y areneros, a quienes acusó de protagonizar una “pelea de boxeo”.
Jorge Villacorta, su colega de fracción, lo respaldó.
Correspondió, luego, el turno de hablar al pedecista Rodolfo Parker.

La propuesta del PDC fue bastante clara desde el principio: negar los votos para intentar superar los vetos y buscar solución integral al tema de salud.

A medida avanzó la tarde se consolidaron las opiniones de los partidos políticos: ARENA, por su lado, apoyando la idea de Flores de crear una mesa negociadora; el FMLN, por su parte, insistía en la inexistencia del veto y apoyaba la creación de una Comisión Especial que evacuara el tema; el PDC y el CDU terminaron por aliarse, mientras que el PCN hablaba de haber comprometido sus votos para superar el veto.

Pasaron las horas y las intervenciones continuaron.

Sólo en horas de la mañana, la Secretaría de la Asamblea registró 40 participaciones: por el debate del minuto del silencio, por las nuevas piezas incluidas, por los cambios en la clasificación de piezas y para responder a alusiones personales, entre otras peticiones.

Por la tarde, aunque la lista fue más pequeña (22 participaciones aproximadamente) la jornada se prolongó más de seis horas.

Los políticos hablaron dos, tres, cuatro veces en turnos intercalados.
A las 7:30 de la noche ya era posible hacer un resumen de coloridas frases, que evidencian la poca concertación entre los diputados. Y eso, que fueron ellos mismos quienes se comprometieron a hacer “el esfuerzo necesario” para actuar en consenso.

Algunas de las frases fueron: “se está buscando una reacción política con una argucia jurídica”, “quieren sorprender la buena fe de los diputados y del pueblo”, “es un argumento falaz”, “es una medida de carácter truculento”, “le están dando uso politiquero”, “hay que dar muestras claras que aquí no se deben dar cuotas de poder”, “que se olvide Francisco Flores que va a impulsar una reforma de Salud atropellando a los médicos”.
Y la lista continúa: “no hay voluntad de resolver”, “la arrogancia, la prepotencia de este presidente se verá más enardecida”, “son argumentos inconsistentes”...

Además de las frases, las burlas públicas entre los diputados manifestadas en risas o la indiferencia de unos a otros.
A las 7:30 de la noche se acordó otro receso de treinta minutos, para que los jefes de fracción intentaran conciliar sus posiciones.

Antes se debatió si debían ser los jefes de fracción o la Comisión Política de la Asamblea, el tiempo para debatir, en fin, un debate más.

Para esa hora, el cansancio era evidente. Los periodistas que cubren la Asamblea Legislativa se postraron en sillas o
la tarima dispuesta para ellos; los técnicos repasaban las diversas propuestas sobre el tema salud, el personal de servicio preparaba y servía más café o agua, mientras se admitía el resto de correspondencia y se enviaba a las respectivas comisiones de trabajo.

Al final, prevaleció el ofrecimiento del gobierno: negociar.
Los partidos PDC y CDU se plegaron a ARENA.

El FMLN, PCN y CDU intentaron de manera infructuosa y consciente de superar el veto. Ya lo habían dicho los pedecistas: nada de ‘levantar la mano’ para superar el veto.

Evacuado el tema de salud, hubo más trabajo en la Asamblea, debido al interés de evacuar otros temas.
La jornada se prolongó más allá de las dos de madrugada del viernes 16.

48 notas e iniciativas

Además de las propuestas de ley engavetadas, los diputados de la Asamblea deben resolver 48 iniciativas más que entraron el jueves pasado.

Si se midiera el trabajo legislativo con base en el número de propuestas de ley que ingresan a la Asamblea, los actuales diputados merecerían un reconocimiento.

En su primera sesión plenaria, recibieron 48 solicitudes, notas e iniciativas de ley.

Se adelantó con las propuestas de reactivar la Comisión Especial Investigadora en el caso de las irregularidades detectadas en ANDA y un reconocimiento a las enfermeras del país, que celebraron su día el jueves pasado.

Debido a lo espinoso del tema de salud, donde una parte del cuerpo de enfermeras ha tomado participación activa en la huelga, hubo algunos comentarios alusivos.

Los efemelenistas insistieron en destacar la labor de las enfermeras y si bien los areneros los respaldaron, no pudo faltar una frase graciosa e irónica en medio de las tensiones que ha provocado la situación médica.
Con una amplia sonrisa, Gerardo Suvillaga, de ARENA se mostró esperanzado porque el reconocimiento público que aprobó la Asamblea para las enfermeras se transforme en simpatía para su partido.

“Tal vez ahora les caigamos bien a ellos”, dijo, lo cual provocó risas entre sus colegas.
Otra de las iniciativas se relaciona con la extensión del plazo para la cancelación de la deuda agraria.
Todos los partidos coinciden en prolongar la vigencia del decreto de pronto pago y hay quienes hablan de una condonación total.

Habrá que esperar la resolución que emita la Comisión de Economía y Agricultura que ha seguido el tema.
Garantizar la gratuidad en la entrega por primera vez del Documento Único de Identidad (DUI), es otra propuesta pendiente en la Asamblea desde el jueves.

Reformas a la Ley de Pensiones, propuestas de investigaciones al quehacer institucional, más cambios a la Ley del Impuesto sobre la Renta, exenciones de impuestos... En fin, los legisladores tienen suficientes expedientes por resolver.

Además de la correspondencia recibida, la Asamblea debe resolver un paquete de reformas electorales y resolver modificaciones a la Constitución de la República.

De los diputados depende que el DUI sea utilizado como documento de votación en las elecciones presidenciales de 2004, por lo cual se pide la gratuidad en la extensión del documento por primera vez.

La nueva conformación de la Asamblea, donde la oposición unida suma 57 votos, haría posible superar cualquier veto del presidente.

Partidos como el FMLN y PCN han reafirmado su disposición de superar los vetos.
Hasta el jueves pasado, la Asamblea contabilizaba 41 vetos pronunciados por el presidente Francisco Flores, a lo largo de cuatro años en el poder. Un promedio de 10 vetos al año.

Se espera que las relaciones entre Ejecutivo y Asamblea mejoren para evitar nuevos enfrentamientos entre los poderes.



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