18 de mayo de 2003

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ENTREVISTA

“La palabra es látigo”

Desde hace años tiene a los medios de comunicación bajo su inquisitiva mirada. Con fundamentos teóricos implacables disecta las notas periodísticas en busca de palabras, sentidos y discursos donde la violencia esté representada. La lingüista argentina Irene Vasilachis de Gialdino tiene una teoría: podemos construir un mundo mejor a través de la palabra.

Claudia J. Rivera/Erick L. Lemus
vertice@elsalvador.com

Socióloga, lingüista y científica. Irene Vasilachis de Gialdino comparte su tiempo entre la palabra escrita y aquella que recibe directamente de los niños que viven en las calles de Buenos Aires. Recientemente la oficina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en El Salvador le encargó realizar un estudio sobre cómo el fenómeno de las “maras” es representado en los medios de comunicación salvadoreños. Aunque su análisis no ha concluido, la doctora Vasilachis anticipó a Vértice algunas de sus valoraciones.

Vértice: ¿Qué opina sobre el tratamiento del fenómeno de las “maras” en los medios del país?
Irene Vasilachis: El tema fue la llamada violencia de los grupos juveniles.

Digo “llamada” porque por lo general se predican acciones violentas pero no están demostradas. En este caso los medios representan una visión previa al proceso judicial, pues en primer lugar se define a las personas como delincuentes sin que esté probado que lo sean. No digo que en todos los casos, pero se cumple con lo que yo llamo recursos lingüísticos discriminatorios.

¿En qué sentido discriminatorios?
Porque se desconoce la igualdad esencial entre las personas. Se produce una separación entre “ellos” y “nosotros”. “Nosotros” somos aquellos en los que residen las virtudes. “Ellos” son aquellos en los que residen los antivalores de la sociedad; “nosotros” estamos adentro, “ellos” están afuera. Una de las maneras recurrentes de representarlo es a través de metáforas de la guerra.

Venimos de un contexto de guerra ¿No es natural que se extienda ese sentido en el lenguaje?

No es una extensión, sino es una reedición de ese lenguaje. Se hace una representación de esos “otros”, a quienes se les niega el derecho que a algunos se les concede, como por ejemplo el derecho de defensa, el derecho a ser representados como individuos con derecho a tener una vida digna, a ser respetados como personas. Esa es una forma de violencia.

¿Cree que exista una intención deliberada de mantener ese lenguaje vigente?
No puedo determinar si hay un interés deliberado. Identificarlo implicaría una investigación más profunda para ver cuál es el sentido de la acción de quienes producen este tipo de notas, este tipo de metáforas, este tipo de conflictos verticalmente inevitables en la sociedad, como los son los hechos violentos. No sé en qué grado las personas que escriben este tipo de noticias son conscientes de la reedición de la violencia que se genera.

Pero la violencia existe independientemente de los medios de comunicación...
Toda sociedad tiene actos de delincuencia ¿por qué llamarlos actos de violencia? La sociedad no es violenta, sino que en ella hay delitos. No se puede generalizar una actitud humana y personificar a la sociedad como si fuese violenta. En la medida en que yo muestro la sociedad como más amenazada ésta va a sentirse con más temor y demandará mayor necesidad de seguridad, con lo cual se justifican leyes más represivas.

¿Quiere decir que los medios no deberían informar sobre hechos de violencia?

No es eso. Es sólo que hay diferentes formas de informar. Lo que uno nota, por lo general, es que se da cuenta del acontecimiento y no se respeta la dignidad de las personas que posiblemente pudieron haber ejecutado el acontecimiento. Como lector vinculo a un grupo de personas con el delito y supongo que todas las personas que pertenecen a ese grupo son delincuentes.

¿Es una práctica que se da sólo en medios salvadoreños?

Hicimos análisis comparativos con noticias de Argentina y nos encontramos con lo mismo, es decir, una polarización de la sociedad, a decir todo en blanco y negro, bueno y malo, digno o no digno. Este es un modelo propio de la sociedad donde lo más significativo es la seguridad y no la dignidad de los involucrados en la noticia.

¿Identificó otros vicios?

No, no es el único, pero en términos de violencia yo diría que es el más grave de todos, pues al hacer esta diferenciación a través del lenguaje se imposibilita acciones solidarias entre los individuos, relaciones de unión, de paz o de búsqueda de objetivos comunes; es decir, que los individuos reconozcan su posibilidad de transformar históricamente a la sociedad hacia una forma evidentemente no violenta.



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