15 de junio de 2003


REPORTAJE

Irlanda, el reto

La próxima semana 49 atletas de educación especial representarán al país en las Olimpiadas Especiales de Verano a realizarse en Irlanda del Norte. La participación salvadoreña se debe al esfuerzo hecho y el rendimiento que ha demostrado el programa de Educación Especial de El Salvador.

Iván Gómez
vertice@elsalvador.com

En pocos días, uno de los sueños más importantes para William Erick Alfaro se hará realidad. El ser parte de los protagonistas de los aplausos recibidos en un escenario deportivo ubicado fuera de nuestras fronteras.

El joven de 24 años, pero con un espíritu especial, es parte de la delegación de 49 atletas que viajó hacia Dublín, Irlanda del Norte, para participar en los Juegos Mundiales de Verano de Olimpiadas Especiales.

William, quien padece de retardo parcial moderado, viaja todos los días desde San Sebastián, en San Vicente, hasta la Escuela de Educación Especial “General Adolfo Blandón”, ubicada en Cojutepeque.

Prácticamente es uno de los alumnos más antiguos del centro, que fue fundado en 1986, señala su directora Anabel Vargas, quien evalúa al joven como una persona muy colaboradora, servicial y con mucho espirito de servicio.

A pesar de mantener alguna dificultad en el lenguaje, William al tomar confianza se desenvuelve con mejor claridad. Cuenta que es muy conocido por los motoristas de los buses que viajan desde su pueblo en donde vive con su mamá Marta Alfaro, hasta Cojutepeque; a ellos les les llama sus buenos amigos talvez por que en más de alguna ocasión le dan un “jalón”, por aquella tentación de haberse comido el pasaje en golosinas.

William siempre ha demostrado una inclinación deportiva por lo que ha participado en varias olimpiadas especiales a nivel nacional. Pero las pesas son su deporte preferido.

En noviembre pasado, el Programa Nacional de Olimpiadas Especiales desarrolló un sorteo entre los atletas de las 32
escuelas a nivel nacional, con miras al campeonato mundial, el cual se desarrolla cada cuatro años y en donde participan unos siente mil atletas y más de 35 mil voluntarios. En esta ocasión se realizará en Dublín, Irlanda del Norte, del 19 al 29.

La delegación salvadoreña competirá en siete de los 21 deportes ofrecidos en los juegos entre los que se encuentran atletismo, tenis, gimnasia rítmica, fútbol, que dicho sea de paso, nuestro país es subcampeón mundial, y pesas, entre otros, en donde William es parte del grupo de diez atletas. Las Olimpiadas Especiales es un programa que ofrece entrenamiento y competición deportiva durante todo el año para personas con retardo mental.

Más de un millón de atletas en 150 países entrenan y compiten en 26 deportes de tipo olímpico de verano e invierno.
Fundado en 1968 por Eunice Kennedy Shriver, bajo el objetivo filosófico que toda persona con retardo mental tenga la oportunidad de llegar a ser ciudadanos útiles y productivos, que sean apreciados y respetados por la sociedad.
El concepto inició a comienzos de la década de los 60, cuando Shriver inició un día de campo para personas con retardo mental.

Shriver organizó los primeros juegos internacionales en Soldier Field, Chicago Illinois, los que se realizan cada cuatro años. Ahora es la primera vez que se desarrollará fuera de los Estados Unidos.

Las Olimpiadas Especiales y Paralímpicos son dos organizaciones independientes reconocidas por el Comité Olímpico.
Las principales diferencias entre ellas se centran en la discapacidad de los atletas participantes y los niveles de habilidad deportiva.

Solidaridad

Para fortalecer mejor su desempeño deportivo, la dirección de la escuela de la ciudad occidental, buscó la ayuda en Miguel Martínez, quien cuenta con un gimnasio en Cojutepeque.

Desde hace dos años, es el entrenador de William.

Martínez aceptó el reto. Sabía que no sería fácil principalmente porque el joven estaría todos los días en un gimnasio público y más de alguna persona podría “por ignorancia”, poner pretextos o molestarse.

“Al principio me costaba comunicarme con él, cuando le dividía la rutina en números”, sostiene Miguel.
Otra de las dificultades esperadas por el entrenador era el miedo o discriminación que tenían algunos clientes en contra de William.

Hubo más de alguna persona que pensó mejor en buscar otro gimnasio. Todo porque el joven dejaba sudadas las bancas. Como que olvidaran que ellos también transpiran.

“Es cuestión de cultura, dignidad y falta de solidaridad”, responde Martínez, quien por experiencia propia ha tratado con personas especiales. Dos de sus sobrinas padecen de ceguera y la relación entre ellas es excelente. Es cuestión de humanismo y amor por el prójimo.

William ha mantenido un buen comportamiento, mejor que el de algunos jóvenes quienes no asisten a los gimnasios con interés de ejercitar su cuerpo por salud, sino motivados por la vanidad, señala su entrenador.

La rutina se desarrolla de lunes a viernes desde las cinco hasta las seis y media de la tarde; luego, William tendrá que apresurar el paso para llegar a la terminal y retornar a San Sebastián. Los ejercicios han sido acordes a su estatura, que es de un metro con 52 centímetros y un peso corporal de 100 libras.

El entrenamiento, bajo una rutina que ahora no requiere mayor supervisión, comienza con ejercicios cardiovasculares, abdominales, sentadillas. Posteriormente vendrá la rutina de pesas con las pruebas de pecho, cuclillas y paso muerto.
Desde marzo, el joven ha experimentado una significativa mejoría competitiva, que va desde levantar 60 kilos hasta 90.

Privilegio

Una de las mayores satisfacciones que emprende la delegación salvadoreña es que el próximo 21 de junio, la gimnasta Ana Yudith Ayala, portará la antorcha olímpica en representación del continente americano.

La joven, de 25 años de edad y quien naciera con síndrome Down, tendrá la oportunidad también de entregar la antorcha al ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela, quien finalmente encenderá el pebetero en el estadio de Croke, Dublín. El líder internacional y figura emblemática de la lucha contra el apartheid es uno de los invitados especiales a la fiesta deportiva.

Ana Yudith participará ejecutando ejercicios de piso y en viga de equilibrio, disciplina en la que se ha preparado todas las tardes en el gimnasio de la colonia Zacamil.

La joven participa en los programas de Olimpiadas especiales desde los 14 años.

En el año 2001, la joven atleta alcanzó 14 medallas; entre ellas, ocho de oro, cuatro de plata y dos de bronce durante los Juegos Estudiantiles Especiales, organizados por el Ministerio de Educación, con el apoyo del Programa de
Olimpiadas Especiales.

Un año después, obtiene cinco medallas durante los XIX Juegos Nacionales de Olimpiadas Espaciales.

El primer grupo de 25 atletas partió el jueves pasado y el resto de la delegación se incorporará mañana.
La delegación salvadoreña será hospedada en la ciudad de Tralee, ubicada cerca de Dublín, a unas seis horas vía terrestre.

La municipalidad será la encargada de brindar las atenciones necesaria a nuestra delegación.
Los juegos de verano se llevarán a cabo bajo las temperaturas de entre 15 y 16 grados centígrados.
Por otro lado, El Salvador es sub campeón del mundo a nivel de fútbol.

En 1999, en Carolina Del Norte Estados Unidos, la victoria les fue arrebatada por los argentinos.
Mario Orellana, entrenador de la azul y blanco, sostiene que se han preparado para retornar al país con la presea dorada.

Aunque no se tiene aún el calendario de juegos, Orellana visualiza a los equipos contrincantes, entre los que podrían estar los ingleses, alemanes, italianos, chilenos, peruanos los mismos anfitriones y la oncena a vencer, que son los argentinos.

Para realizar la programación de competencia, el comité organizador evalúa las pruebas de habilidades y destrezas
que son sometidos los seleccionados meses antes en sus respectivos países, de manera que este acorde a su capacidad competitiva.

La delegación salvadoreña es parte de un paso histórico en un universo que muchas veces es rechazado.

Atletas de corazón de oro

Las Olimpiadas Especiales es un programa internacional de entrenamiento deportivo y competición atlética durante todo el año para personas con retardo mental.

La misión es proporcionar entrenamiento deportivo a todas las personas mayores de ocho años.

El objetivo principal es que todas las personas con retardo mental tengan la oportunidad de llegar a ser ciudadanos útiles y productivos que sean apreciados y respetados.

El programa salvadoreño es considerado como líder en América Latina, sostiene Jorge Álvarez, director técnico de Olimpiadas Espaciales El Salvador.

Existen cuatro sub programas ubicados en los departamentos de Santa Ana, Sonsonate, Usulután y San Miguel. Hace cinco años, sólo se contaba con cuatro entrenadores para cuatro disciplinas. Hoy existen 35 preparadores especializados con una cobertura en todo el plan de entrenamiento.

Álvarez sostiene también que se han capacitado al personal deportivo de todas las escuelas especiales.
Asimismo se mantiene un convenio con la Universidad de El Salvador en programas de asistencia psicológica. En relación a la participación salvadoreña en los Juegos Mundiales de Dublín, el director técnico señala que han recibido ayuda económica por parte de la empresa privada y de gobierno. “Lo que queremos es lograr que ellos sean y se sientan productivos para la sociedad”, sostiene Álvarez.



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